sábado, 28 de noviembre de 2009

"Beelzebú" (Quinta Parte)

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Previamente, en Buffy la Cazavampiros: Buffy y Spike regresan a la casa Summers con los ingredientes para el hechizo localizador de Giles, acompañados de los 4 monjes; Félix (uno de los monjes) relata al grupo la historia de la Llave y de Beelzebú; Buffy decide entregar a Dawn a los monjes, para que se la lleven y así resguardarla del inmenso peligro que se acerca; Giles realiza el hechizo localizador y la banda descubre que el lugar donde Beelzebú va a emerger esta en el sótano de la reconstruida Secundaria Sunnydale; los monjes y Dawn se preparan para dejar al país; Buffy y Giles discuten como combatir al nuevo villano y entonces, el ex Vigilante sugiere buscar la ayuda de Ángel y su grupo; se produce un nuevo fenómeno sobrenatural y el cielo se tiñe de rojo…

A LA MAÑANA DEL DIA SIGUIENTE, EN LA CIUDAD DE LOS ÁNGELES, EN EL INTERIOR DEL VIEJO HOTEL HYPERION…

El impresionante hall del antiguo hotel enclavado cerca del centro de la fabulosa ciudad de Los Ángeles se encontraba aquella mañana sumido en el más completo silencio.

Solo dos figuras se hallaban sentadas detrás del mostrador, con cara de aburrimiento. Se trataba de Gunn y de Fred, los dos amigos de Ángel…

Gunn: (bostezando) ¡¡AHUMM!! ¡Esto es una tumba! Jamás en mi vida me he aburrido tanto.

Fred: (mientras jugaba con un lápiz) No te quejes, Charles. Podría haber sido peor. Al menos las cosas andan tranquilas.

Gunn: Demasiado tranquilas para mi gusto. ¿Qué les pasa a los vampiros y a los demonios? ¿Se murieron todos o se pusieron de acuerdo y se fueron de vacaciones?

De repente, un par de ruidos de pasos fueron sentidos por la pareja. Al volver la vista hacia las escaleras, no les sorprendió el encontrarse cara a cara con su jefe, que venia acompañado de un apuesto jovencito de unos 17 años, aproximadamente.

Ángel: ¿Alguna novedad, muchachos?- preguntó, tomando un sorbo de sangre de una taza como si fuera café.

Fred: Nada. Ni un solo llamado o cliente entrando a pedir ayuda. Creo que este es nuestro fin…

Ángel: (pensativo) Es demasiado raro. Jamás en todos mis años de no-muerto, he visto tanta inactividad paranormal junta. ¿A que se deberá?

Gunn: Bueno, puede ser que los demonios se dieron cuenta de que acá no van a poder hacer nada. Quizás se fueron todos a otra parte…

Connor: O eso, o algo los esta asustando.

El vampiro con alma se volvió para mirar a su hijo. Era increíble pensar que hace casi un año atrás, era un bebé y ahora… ahora, luego de un largo viaje a otra dimensión, había crecido tanto hasta convertirse en un bonito y muy fuerte joven guerrero.

Ángel: ¿Por qué dices eso? ¿Qué te hace pensar que todos podrían estar asustados?

Connor: No lo sé. Es como un sentimiento raro que tengo desde hace un par de días. Hay algo anómalo en el aire, papá.

Wesley: (saliendo de su oficina) Ahora que mencionas eso, Connor, puede ser cosa de la conjunción cósmica que se acerca.

Ángel: ¿Conjunción cósmica? ¿De que hablas, Wes?

El ex Vigilante se acercó al vampiro y a su hijo y les mostró un diario.

Ángel: (leyendo) “Extraño fenómeno estelar: Para desconcierto de todos los mejores astrónomos del país, una rarísima conjunción estelar se espera para el día de hoy, por la noche. Los planetas Marte, Júpiter, Saturno y Urano, sumados a un grupo de estrellas cercanas se alinearan de manera sincrónica en un fenómeno sin precedentes hasta ahora, que según algunos expertos en la materia, solamente se produce cada dos mil años. Se cree que este fenómeno es el responsable de cierto clima atípico que los pobladores de Sunnydale, California, están padeciendo… De todas formas no esta confirmado de si esta es la causa por la que aquella tranquila localidad se ve azotada por movimientos de tierra y demás sucesos de índole extraña y hasta casi, sobrenatural…”

Gunn: (a Ángel) ¿Qué no era en Sunnydale donde vive tu ex novia? ¿Crees que la Cazavampiros tiene algo que ver con todo esto?

Ángel: (doblando el diario) No lo creo. No sabía que estaban pasando cosas raras en Sunnydale. No es la primera vez, claro…

Wesley: Por lo que estuve leyendo, parece que las cosas por la “Boca del Infierno” están muy movidas. Ángel, creo que todo esto es mala señal…

Voz: (desde la puerta de entrada) Wes tiene razón. La situación esta demasiado peligrosa por allá.

Todos los ojos se vuelven hacia la puerta y medio mundo se queda pasmado. De pie en la entrada, se hallaban dos figuras (una femenina y la otra masculina) sonrientes.

Wesley: (reconociéndolos) ¿¿Giles?? ¿¿¿Buffy???

Buffy: Hola Wes. Es un gusto volverte a ver… A ti también, Ángel.

Fred: (murmurando al oído de Gunn) Y tu te quejabas que no pasaba nada…

************

EN ALGUN LUGAR DEL MUNDO, AL MISMO TIEMPO…

Dawn estaba harta.

Todo el trayecto del aeropuerto hasta el monasterio donde los monjes se alojaban a bordo de aquella camioneta la estaba mareando. Se notaba que el camino estaba a años luz de ser asfaltado y a medida que avanzaban, el vehículo daba cada traqueteo que la muchacha sentía que en cualquier momento vomitaría si la cosa seguía prolongándose.

“¡Por Dios! ¡Que pare esta licuadora!”, pensó, sosteniéndose como podía en su lugar.

Como obedeciendo sus deseos, el viaje terminó en las cercanías de una gran montaña, bordeada de un hermoso bosque. Los monjes y ella bajaron del vehículo y le dieron las gracias al conductor quien tan amablemente los había alcanzado hasta allí.

Dawn: (sosteniendo su valija) ¿Y donde se supone que esta ese monasterio suyo?

Félix: (señalando a la montaña) Allá arriba. Vamos, va a ser una ascensión bastante difícil.

Dawn: ¿¿¿Allá arriba??? ¿Y vamos a tener que subir a pie?

Con bastante fastidio, la muchacha siguió a los monjes cuesta arriba. A medida que avanzaban, llegaba a divisar a lo lejos, en una ladera, el susodicho monasterio al que iban a llevarla.

Se trataba de un gran edificio, provisto de torres y de puentes. En cierta forma, se asemejaba mucho a un gran castillo medieval.

Con mucho cuidado, cuando llegaron, los monjes debieron atravesar un puente levadizo colgado sobre un foso sin fondo. Luego, se dirigieron directamente al interior del lugar, donde fueron recibidos por una enorme comitiva de otros monjes vestidos igual que ellos.

El mas destacado de todos era un anciano que estaba parado delante del grupo de recepción, con el rostro muy serio y los brazos en jarras.

Félix: (haciéndole una reverencia) Hermano Magnus.

Magnus: Veo que han regresado… y con la Llave.

Dawn se sintió incomoda al ver que todos los ojos estaban posados sobre ella. El monje anciano se acercó y le toco la cara de manera un tanto brusca.

Dawn: ¡Despacio! ¡Soy una chica, no un objeto!- se quejó.

Magnus se quedo en silencio durante un rato mientras la estudiaba con la mirada.

Magnus: Increíblemente maravilloso. Nuestros Hermanos lo han hecho bien al darle forma humana. Parece muy real.

Aquel comentario hirió la sensibilidad de Dawn. Félix entendió que lo mejor seria que interviniera ahora antes de que todo esto terminara mal…

Félix: Con el debido respeto, Hermano, creo que deberíamos comenzar con los preparativos para la Ceremonia de esta noche.

Magnus: Es cierto- suspiró- Es esta noche. La alineación se producirá esta noche… Bien, lleven a la “niña” a su nuevo cuarto. Quizás quiera descansar un poco después de este largo viaje.

Con un gesto, Félix le indicó a Dawn que lo siguiera. Con el ceño fruncido, la muchacha se encamino detrás del monje por un largo pasillo lleno de estatuas y columnas hasta llegar delante de una puerta de madera.

Félix sacó una llave de su bolsillo y la abrió. Una vez dentro de la habitación, Dawn observó que tal y como lo esperaba, estaba amueblada con un marcado estilo antiguo y era pulcramente limpia.

Félix: Espero que el sitio sea cómodo para ti. Lamento no poderte ofrecer algo un poco mas… eh… apropiado para una joven de tu edad, pero es que aquí no tenemos muchas comodidades como las que hay en Norteamérica.

Dawn: (dejando su maleta sobre una cama) Por mi esta bien. Después de todo, cuando esta noche termine, el mundo se va a acabar, ¿no?

Félix: No digas eso. Si todo sale bien, Beelzebú será derrotado y volverás con tu hermana.

Dawn: ¿Esta seguro de que su jefe me va a dejar ir con vida? La última vez que estuve en un ritual que me involucró, intentaron desangrarme hasta morir. *

* (En el capitulo “The Gift”, el episodio final de la Quinta Temporada. Nota del Autor).

Félix: Eso no va a pasarte ahora, Dawn. Aquel fue un ritual impuro, blasfemo. Lo que nosotros vamos a hacer es activar tus poderes… quiero decir, los poderes de la Llave para frenar a Beelzebú. Nada de lo que haremos implicara derramamiento de sangre alguno.

Dawn: (con una sonrisa amarga) Desearía que eso fuera cierto.

Un poco preocupado, Félix abandonó la habitación dejando a la joven para que pudiera gozar de algunos momentos de privacidad. Muy en su interior sentía un gran malestar, puesto que a pesar de lo que le había dicho a Dawn, realmente desconocía el tipo de ritual con el que el poder de la Llave seria activado.

Confiaba en que lo que sea, no la dañara.

************

CIUDAD DE LOS ÁNGELES, CALIFORNIA, OTRA VEZ…

El lugar elegido para charlar con los recién llegados, era el espacioso living que el hotel tenia a su disposición.

Acomodándose en diferentes sillones, el numeroso grupo se dedicó a escuchar lo que Giles y Buffy tenían para decir acerca de la nueva amenaza que parecía cernirse sobre el mundo…

Ángel: Bueno, somos todo oído. Ustedes dirán.

El que tomó la batuta de la conversación, fue Giles. El ex Vigilante se explayó ante todos sobre los últimos acontecimientos vividos en Sunnydale y sobre el asunto de Dawn y de los monjes. Nadie interrumpió su relato mientras hablaba… Todo mundo escuchaba lo ocurrido con cara de consternación y temor.

Mientras Giles hablaba, Buffy no le quitaba los ojos de encima al hijo de Ángel.

Connor. Buffy lo conocía. Hace ya bastante tiempo atrás, se había enterado de las misteriosas circunstancias que rodearon al nacimiento de aquel insólito niño y de su “acelerado” crecimiento. La Cazadora no podía menos que maravillarse de lo grande que estaba ahora y de lo parecido que era en cierta forma a su padre.

Obviamente que enterarse de todo esto le había producido algo de malestar, pero lo entendió bien, a pesar de todo. Las cosas en la vida de Buffy tampoco eran muy claras y producto de esto era la relación que existía entre ella y Spike (relación de la que Ángel estaba al tanto y que también, increíblemente aceptó… pero no del todo).

Aquel no era momento para andar con tonterías. Era el momento de la organización… Y de la acción.

Giles: (terminando con su relato)… En consecuencia, eso es todo. Ahora, tenemos la difícil tarea de evitar que este gran mal siga adelante. Es claro que no podemos evitar su llegada, pero tenemos que hallar la forma de combatirlo hasta que al menos, los monjes puedan activar el poder de la Llave.

Wesley: Ya veo. Entonces era por eso que el clima sobre Sunnydale parecía enloquecer…

Fred: ¿Pero que podemos hacer nosotros?- le preguntó a Ángel- Si este demonio es tan poderoso… ¿Cómo lo combatiremos?

Ángel: Con lo que tengamos a mano. Debemos intentar algo, al menos- se puso de pie- Muy bien, no se diga más. Iremos con ustedes.

Buffy: ¿De verdad?

Ángel: Claro. Si el Apocalipsis se va a iniciar allá, es mejor que estemos todos juntos para enfrentarlo.

Lorne: Yo no lo habría dicho mejor, amigo.

Fred: Es una lastima que Cordelia no este con nosotros. Hubiera sido lindo contar con ella en esta batalla- se lamentó, triste.

Buffy: ¿Qué pasó con ella?

Fred: Se ha ido. Los Poderes se la llevaron a otra dimensión… Suponemos que ahora es una especie de Ser Superior o diosa de alguna clase.

Buffy no pudo evitar sonreír. En cierta manera, aquello le causaba gracia… No podía imaginarse a Cordy como una deidad.

“Santa Cordelia que estas en los Cielos, Santificado sea tu Nombre…”, pensó, con algo de sarcasmo.

Buffy: Bueno, si Cordy esta “allá arriba”, es mejor que nos de una manito. Las cosas por acá abajo están bastante difíciles.

Ángel: (a Gunn) ¿Crees que podrás conseguirnos una casa-rodante? Seria lo mejor. Podrimos llevar no solo nuestras armas sino también nuestros libros y demás cosas.

Gunn: No te preocupes, viejo. Aquí tu amigo te va a conseguir todo lo que necesites. De hecho, conozco a un amigo que puede prestarme una…

************

El combate final estaba por empezar. Lentamente, los guerreros del Bien estaban organizándose.

Mientras tanto, en las profundidades de la Tierra, Beelzebú recuperaba poco a poco toda su energía.

************

Una vez conseguida la casa-rodante, Ángel y su grupo partieron junto con Buffy y Giles de regreso a Sunnydale. El vampiro con alma no pudo dejar de sentirse en cierta forma emocionado.

Volvería al pueblo donde solía vivir hace ya un par de años atrás, cuando recién conoció a Buffy y juntos combatieron las amenazas del Maestro y de Spike y Drusilla.

Para quien este viaje seria la primera vez en que pisaría el peligroso terreno de la Boca del Infierno, era Connor. En cientos de oportunidades su padre le había contado las historias de sus hazañas cuando todavía vivía en aquel lugar.

Se sabia casi de memoria los nombres de los amigos de Buffy y los principales lugares por donde estos solían andar. Nombres como el Bronze, la Secundaria Sunnydale y demás no eran cosa tan desconocida para él.

Aun así, este viaje seria el primero que haría físicamente a aquel sitio. Solo esperaba poder dar lo mejor de si mismo y demostrarle a su padre y a los demás que podía luchar junto a ellos como uno mas del equipo.

A medida que el vehículo en el que iban abandonaba la ciudad, el cielo se tornaba increíblemente nublado. Era como estar cruzando una barrera de algún tipo que separaba a Sunnydale del resto del mundo.

Wesley: Nubes rojas. Mala señal.

Luego de varias horas de viaje, el grupo llegó al pueblo. La tan ansiada reunión con el resto de la banda tuvo lugar en la casa de Buffy.

Hubo saludos, risas y abrazos. También algunas miradas de resentimiento (de parte de Spike hacia Ángel). También presentaciones que deslumbraron a todos, como la de Connor…

Willow: ¿¿¿Este chico es hijo tuyo??? ¡Cielos! Que grande…

Xander: Hey. Hola campeón… ¿Cómo estas?- lo saludó, cuando llego su turno- Vaya… ¡Si que eres grande! Bueno… esteeee… ¿Te gusta el fútbol? ¿Vas a la escuela?

Connor: Yo… en realidad, estudio en casa. Wes me enseña.

Xander: ¡Aaaaah!

Buffy: (continuando con las presentaciones) Connor, esta es Anya…

Connor: Mucho gusto en conocerte- se volvió hacia su padre-¿Ella es la demonio?

Anya: Y a mucha honra.

Las escenas en si que se desarrollaron eran algo cómicas. Todo aquello contribuyo a que el clima apocalíptico que desde que todo empezó reinaba se distendiera un poco.

Por su parte, Lorne también se dio la mano con su par demoníaco Clem, quien quedo maravillado de conocer a alguien tan… distinguido, proveniente de la gran ciudad.

Lorne: (haciéndose el importante)… Si, claro, yo conozco las grandes tiendas de Los Ángeles. Te puedes comprar cualquier cosa allí. ¡Ah, si! También conozco Hollywood… bueno, al menos el gran letrero.

Clem: ¡Wooow! Ojalá pudiera yo irme para allá alguna vez. Desde chico que vivo en Sunnydale.

Ángel: (a Buffy y a Giles) Creo que estamos desviándonos de lo principal. Hay que prepararnos. Tenemos que organizar una estrategia que resulte.

Spike: Estoy de acuerdo. Hay que encontrar la manera de no morirnos rápido…

Giles: (extendiendo un plano sobre una mesa) Bueno. Este es el mapa de la escuela… Creo que lo mejor seria que entráramos por aquí… por este pasillo. Nos llevara directo al sótano, que es el lugar donde se abrirá el agujero por donde Beelzebú va a llegar.

Wesley: ¿Y si dinamitamos el colegio? Quizás de esa forma, podríamos taponar la Boca del Infierno y detener a Beelzebú. Seria matar dos pájaros de un tiro…

Buffy: No funcionaría. Una vez volamos el colegio para detener a una serpiente gigante y eso no cerro la Boca del Infierno. Además, si ese demonio es tan poderoso, seria como arrojar agua a una explosión atómica.

Gunn: Yo creo que es mejor dejar que salga y rematarlo cuando ponga un pie en la superficie. Podríamos buscar un par de bazukas y ¡PUM! Se acabaron nuestros problemas.

Fred: ¿Y si es inmune a las armas convencionales?

Xander: En ese caso, creo que la magia seria la solución.

Willow: No sé. Creo que ninguno de mis hechizos podría surtir efecto en un demonio tan antiguo y poderoso.

Buffy: Con intentarlo, no se pierde nada. Es claro que tenemos que atacarlo con todo.

Giles: Es solo para ganar tiempo. Si nosotros no podemos, los monjes podrían tener éxito usando el poder de la Llave.

Buffy: Quisiera que eso no pasara. Cuando pienso en Dawn, no puedo dejar de sentir escalofríos. Espero que este bien…

Ángel: (apoyando una mano sobre su hombro) Calma. No te preocupes… Las cosas van a salir bien. Derrotaremos a ese engendro.

Buffy: Eso espero… eso espero…

************

Las horas pasaron.

La luz solar murió lentamente como de costumbre pero aun así, las nubes rojas y tormentosas no se movieron de su sitio. De tanto en tanto, rayos eléctricos salían de ellas provocando tal estruendo que hacia temblar las paredes de la casa de Buffy.

Todo mundo se preparó para la gran batalla. Ayudada por Xander, Willow y Fred, la Cazadora revisó todas las armas con las que contaban a su disposición.

Fred: (mientras escribía en una agenda) Hachas, estacas, ballestas, espadas, cuchillos, dagas… Veo que tienes de todo, Buffy.

Buffy: (con una espada en las manos) Soy una chica preparada.

Willow: Y sin embargo, no sé por que, pero esto no es suficiente.

Buffy: Es mejor que nada.

Giles: (acercándose junto con Wesley) El momento se aproxima. ¿Están todos listos?

Xander: (tomando un hacha) Estamos todos preparados para la acción.

Wesley: ¿Estas seguro de que quieres venir?- le preguntó.

Xander: (un poco ofendido) Bueno, ya sé que no tengo súper poderes ni soy un vampiro ni un demonio… pero quiero estar allí. Si este es realmente el Apocalipsis como Giles dijo, da igual si me quedo o voy. Sinceramente, prefiero ir…

La Cazavampiros sonrió tristemente. Admiraba la valentía que Xander intentaba aparentar ante estas horas decisivas. No podía culparlo por tener miedo…

Quizás nadie iba a salir con vida de este combate.

Poco a poco, fijó sus ojos en cada uno de los presentes. Los miro largo y tendido mientras permitió a su mente retroceder en el tiempo, rememorando como los había conocido a cada uno y en que circunstancias.

Algunos estaban con ella desde el inicio, a otros, los acaba de conocer. Sin embargo, este peligro que se acercaba los unía de una manera casi increíble.

Buffy: Me gustaría poderles decir algo antes de que esto empiece- confesó, llamando la atención de todos- Pero no soy buena dando discursos. Solo quiero agradecerles por estar conmigo en este momento…

¡¡¡KAAAAAAABRRRUUUUUUUMMMMM!!!

El estruendo fue ensordecedor. Las nubes tormentosas habían estallado largando cientos de rayos eléctricos. La tierra comenzó a temblar violentamente, sacudiéndose como si fuera un ser viviente.

Giles: ¡Ha comenzado!- gritó, tratando de hacerse oír en mitad del sismo- ¡La conjunción astral debe estar llegando a su apogeo! Es ahora o nunca… ¡Debemos ir al lugar!

************

LAS PROFUNDIDADES DE LA TIERRA, EN ESE MOMENTO…

¡Si! ¡Podía sentirlo ya!

La energía fluía desde alguna parte del espacio sideral hacia su cuerpo. Su poder había regresado. ¡¡Ya nada podría detenerlo!!

Como un bebé que todavía estaba encerrado en el vientre de su madre y ansiaba salir, Beelzebú comenzó a moverse en el interior de su prisión de roca. Convertido en un feroz Leviatán, empezó a subir hacia arriba, a la superficie.
A medida que avanzaba, su furia, su ira, se acrecentaba. Solo tenía en mente una cosa, un objetivo: VENGANZA.

************

Un feroz viento huracanado se había desatado sobre Sunnydale. La gente corrió aterrorizada a esconderse dentro de sus viviendas, trancando puertas y metiéndose en los sótanos.

Las calles del pueblo quedaron inmediatamente desiertas y desoladas. Buffy y el numeroso grupo que la acompañaba se encaminaron sin perder más tiempo hacia la zona donde el demonio emergería al mundo: la Secundaria Sunnydale.

La procesión era lenta y solemne, en cierta forma. Todos sabían que asistirían a una gran batalla… tal vez la última de sus vidas.

Los únicos que se abstuvieron de participar de ese tremendo combate, fueron Lorne y Clem. Como ninguno de los dos era un guerrero ni tenia la suficiente fuerza física como para arriesgar sus vidas, Ángel y Buffy habían decidido que lo mejor seria que se quedaran en la casa.

Xander también intentó convencer a Anya de que se quedara con ellos, pero la joven se negó rotundamente. Quería ir, a pesar de que podría significar su muerte.

La escuela estaba igual de desierta. Siguiendo los planos que Giles tenia, el grupo entró al edificio y se encaminó por varios pasillos sumergidos en las sombras, mientras el cielo retumbaba violentamente por culpa de los truenos.

Willow: (mientras caminaban por los pasillos de la escuela) Ha excepción de los truenos, esto esta muy tranquilo, ¿no creen?

Ángel: Es verdad… demasiado tranquilo.

Gunn: Es como si estuviéramos entrando en una gran tumba.

Se produjo otro violento movimiento de tierra. Varias paredes se vinieron abajo y muchas ventanas se rompieron.

El grupo de Buffy llegó a la entrada del sótano. Todos pudieron entonces oler el repulsivo hedor a azufre que emergía de aquel lugar y vieron el humo terriblemente negro que se salía de allí, como si hubiera un incendio.

Portando una espada, la Cazadora bajó primero las escaleras y se topó cara a cara con un espectáculo realmente sobrenatural…

¡Todo el suelo del sótano había desaparecido! Un enorme agujero del que surgían los hedores pestíferos y el humo se abría de manera increíblemente terrorífica, ante la vista de todos.

Giles: ¡Dios Misericordioso! ¡¡Es la Boca del Infierno!!

Algo se movía allá abajo, entre un mar de lava volcánica y fuego. Una figura oscura y maléfica, que se acercaba rápidamente…

Wesley: (gritando) ¡¡¡AHÍ VIENE!!!

Con un rugido bestial y antinatural, un horrible monstruo surgió del pozo sin fondo. Se trataba de un demonio alto, de más de 2 metros de altura, musculoso y de piel tan negra como el ébano.

Tenía una barba larga, orejas en punta y dos cuernos como de carnero, que le salían por encima de su voluminosa cabeza. Además, en lugar de pies, aquel nefasto ente poseía un par de cascos, como los de los caballos o las cabras.

Xander: ¡Es espantoso!

El demonio tomó una larga y profunda bocanada de aire y a continuación, rió a carcajadas. Buffy se estremeció al oírlas… Su risa era como el entrechocar de dos cubos de hielo.

Beelzebú: ¡¡¡LIBRE!!! ¡¡¡DESPUES DE DOS MIL AÑOS, SOY LIBRE!!!- vociferó, elevando sus enormes brazos hacia el techo de manera triunfal.

La tierra tembló otra vez. Todos debieron retroceder y hacer malabares para no caer en el inmenso pozo abierto detrás de Beelzebú.

El demonio se dio cuenta de su presencia en aquel lugar y volvió a reír. Muy lentamente, comenzó a caminar hacia ellos de manera amenazadora.

A medida que avanzaba, sus pesados pies hendían el poco suelo que quedaba en el sótano.

Buffy: (levantando su espada) ¡¡Es ahora o nunca!! ¡¡Tenemos que detenerlo!!




Continuara.....

domingo, 22 de noviembre de 2009

"Beelzebú" (Cuarta Parte)

4


Previamente, en Buffy la Cazavampiros: Los 4 monjes viajan a Sunnydale en avión; en la casa Summers, Buffy y sus amigos salen del sótano donde estaban ocultos; Giles decide hacer un hechizo localizador para encontrar el lugar exacto donde Beelzebú va a emerger; en las profundidades de la Tierra, el demonio continua recobrando sus fuerzas; Buffy y Spike van a buscar los dientes de un demonio Loren, el ingrediente que Giles necesita para su hechizo; los monjes llegan a Sunnydale; se produce un terremoto; Buffy y Spike luchan contra el demonio Loren en las alcantarillas; el agua se convierte en sangre; una corriente de este liquido toma por sorpresa a la Cazavampiros y a Spike mientras caminaban por las cloacas, amenazando con ahogarlos. A último momento, unas misteriosas personas salvan sus vidas. Con un no cierto disimulo, Buffy se da cuenta de que se trata de los mismísimos monjes…

LA CASA SUMMERS, AL CAER LA NOCHE…

La impaciencia que dominaba a los singulares habitantes de aquella vivienda había mudado a una incertidumbre total cuando el sol desapareció por el horizonte y la noche comenzó a dejar caer su manto sobre el consternado pueblo.

Hacia ya bastante rato que no tenían noticias de Buffy y de Spike y los ánimos de todos estaban por el suelo…

Xander: (sentado en un sillón) Esto ya es demasiado. ¿Dónde rayos están?

Giles: (mientras leía un libro de hechizos) Calma. No desesperen. Estoy seguro de que están bien…

Xander: Admiro tu optimismo, Giles.

Willow: (impaciente) ¿Y si les pasó algo? Como que ese demonio Loren los mordió o cosa parecida…

Anya: Yo les dije. ¡Es una locura ir a buscar a un demonio de ese tipo! En fin…- murmuró, bufando- Jamás me escuchan ni me hacen caso. No, claro que no lo hacen. Nunca escuchan lo que digo. Simplemente me ignoran. Claro, la pobre de Anya no tiene un dedo de frente, ¿verdad? ¿Quién le va a prestar atención a una chica que no piensa?

Xander: Anya…

Anya: A nadie le importa un comino lo que yo opine. ¿Para que? Si solo basta con que sea una simple cara bonita…

Giles: Anya…

Anya: … Pero se equivocan si piensan eso. ¡Soy más que una cara bonita! ¡Si señor! Soy mas lista de lo que todos ustedes se imaginan.

Xander y Giles: ¡¡ANYA!!

Anya: ¿¿Qué??

Xander y Giles: ¿¿¿Podrías callarte la boca???

Anya: …

Dawn: (mirando por una ventana al exterior) ¡¡¡AHÍ VIENEN!!!

Al oír aquel grito, todo mundo corre desesperado hacia la puerta y se produce una singular (y hasta cómica) escena de pelea para ver quien la abre primero y recibe a los recién llegados.

Finalmente, a base de codazos y empujones, Giles sale invicto y logra manotear el pomo de la cerradura dándole vuelta. La puerta se abre y la primera figura que se asoma es la de Buffy.

Dawn: ¿¿¿Dónde estaban???- preguntó, asustada- ¡Pensamos que estaban muertos o algo así!

Buffy: (suspirando) Estamos bien… Aunque preferiría no tener que pasar por esto otra vez- dijo, mientras le entregaba una bolsa llena de dientes a Giles- Toma. Espero que te sirvan. Son todos los dientes de ese demonio Loren.

Detrás de ella, otra figura apareció, con cara de abatido. Se trataba de Spike.

Spike: Lindo lío tuvimos. El sol casi me quema… De no haber sido por ellos, en estos momentos creo que estaría convertido en un bonito montón de cenizas.

Willow: ¿Quiénes?

Detrás de la pareja, cuatro figuras más aparecieron. Giles y el resto de la banda se quedaron pasmados al verlos. Obviamente, no les costo deducir por sus vestimentas que se trataban de monjes…

Félix: Buenas noches.

Xander: (a Buffy) ¿Quiénes son estos sujetos?

Buffy: Son las personas que nos ayudaron a salir de aquellos túneles. Chicos, les presento a Félix, Daniel, Sebastián y Nathan…

Giles: Mucho gusto. Veo que por sus ropas, son monjes.

Buffy: Giles… ellos… ellos… ellos han venido por Dawn.

Dawn: (sorprendida) ¿¿Por mi??

Xander: ¿De que estas hablando, Buff?

Félix: (tomando la palabra) Por favor, les suplico que se calmen. Les explicaremos todo.

Anya: Eso espero. Porque yo no entiendo nada de nada.

Spike: Eso no es nuevo. Tú nunca entiendes nada.

Anya: (ofendida) ¡No estoy hablando contigo, rubio teñido!

Giles: ¡Basta! ¡Dejen de pelearse!- les gritó.

Sebastián: (susurrando al oído de Félix) Insisto en que todo esto es perdida de tiempo…

Félix: No me importa. Con intentarlo no perdemos nada.

Sebastián: ¡Eres un necio!

Giles: A ver. Aguarden un segundo… ¿Quiénes son ustedes?

Félix: Si nos permiten pasar y acomodarnos, les explicaremos todo lo que quieren saber.

El ex Vigilante miró de reojo a Buffy. La Cazadora se encogió de hombros y les hizo señas a los cuatro hombres que entraran y se acomodaran en los sillones del living que quedaban intactos después del ataque de los pájaros.

Respetuosamente, los monjes entraron y ocuparon sus lugares. Félix suspiró ruidosamente y sus ojos buscaron inmediatamente a Dawn.

Con que esa era ella. La Llave… en su forma humana.

Era tal y como se la habían descrito. Quizás mas hermosa de lo que se imaginaba… El resto de sus compañeros pensaban igual y por espacio de unos segundos nada más, ninguno dijo nada. Todos juntos contemplaban absortos al objeto sagrado, convertido en aquella joven encarnación mortal.

Dawn: (al oído de Will) ¿Por qué diablos me miran tanto?

Giles: (carraspeando) Ejem

Félix: Antes que nada, quisiera agradecerles la hospitalidad que nos brindan. Sabemos que la situación que parece reinar por estos lados no es para nada buena…

Anya: Eso lo sabemos todos.

Félix: Bien… Nosotros pertenecemos a una Orden antigua. Hemos venido a este lugar en busca de algo que fuera nuestro hace siglos y que nos volverá a ser útil ahora que el Fin de Todo esta a punto de comenzar…

Xander: ¿A que se refiere?

Félix: Hemos sido enviados a buscar a la Llave.

Los ojos de todos se volvieron hacia Dawn. La muchacha retrocedió un poco, evidentemente nerviosa.

Giles: Un momento por favor. ¿Ustedes son parte de aquellos monjes que enviaron la Llave con nosotros? ¿Los que le dieron forma humana?

Félix: Digamos que esos monjes pertenecían a nuestra Orden… Ellos eran los encargados de custodiar el “Poder Sagrado” hasta el Día Final. Como ya es de su conocimiento, no pudieron hacerlo…

Giles: ¿Pero que tiene que ver la Llave con todo esto? ¿Cómo podría ayudarlos?

Sebastián: (interviniendo) La Llave es el “arma Divina”. Ha sido creada por Nuestro Señor Dios con el propósito de mantener el equilibrio entre las dimensiones. Les fue otorgada a nuestros ancestros, quienes fundaron nuestra Orden para custodiarla. Si la Llave caía en malas manos, se desataría el caos.

Félix: Nosotros sabemos que una entidad demoníaca quiso apoderarse de la Llave antes y que por eso, nuestros Hermanos encargados de cuidarla la enviaron con ustedes. *

* (Por supuesto, la “entidad demoníaca” a la que este monje hace referencia no es otra que nuestra querida Glory, la diosa infernal que fue la villana de la Quinta Temporada. Nota del Autor).

Anya: Supongo que también sabrán de los caballeros que luego aparecieron, con intenciones de llevársela por la fuerza. ¿Ellos también pertenecían a su Orden?- preguntó, algo enojada.

Los monjes se miraron entre sí.

Félix: Si y no. Es largo y difícil de explicar, pero si les sirve de consuelo, esos caballeros no volverán a aparecer nunca más por aquí. Lamentamos todo los problemas que les causaron.

Xander: Linda disculpa. Pero esos tipos casi nos hacen papilla…

Giles: Por favor, continúen con su historia.

Félix: Nosotros sabíamos que este día iba a llegar- continuó relatando- Hace como dos mil años atrás, de acuerdo a los registros que tenemos, sucedió exactamente lo mismo. Beelzebú, el Destructor, el expulsado del Averno, emergió de su prisión en las profundidades de la Tierra y asoló a nuestro mundo. Cientos de valientes guerreros pelearon contra él, incluso, la Cazadora que existía por aquel entonces. Pero fue todo en vano… El poder del demonio era tan, pero tan enorme que todos perdieron la vida.

Daniel: No quedo nadie para hacerle frente.

Félix: Así es. No existía nadie que pudiera parar su ira. Las ciudades quedaron despobladas, los monasterios fueron destruidos, los campos fueron reducidos a cenizas… En fin, un verdadero horror.

Willow: Un momento. Si todo eso hubiera pasado, nos tendríamos que haber enterado. Digo, tendría que haber sido registrado por la Historia…

Félix: Es que eso sucedió, niña. La Historia lo registró, pero los hechos fueron cambiados, por el bienestar mental de la Humanidad.

Daniel: Se encubrió todo aduciendo que fue obra de la Peste y de las guerras que tanto asolaban al mundo allá por la Edad Media, que fue cuando ocurrió todo este desastre.

Clem: ¿Y como fue que lo detuvieron?

Nathan y Sebastián hicieron una mueca de asco al ver el aspecto físico de aquel demonio semejante a un cerdo. Sin embargo, no dijeron nada y dejaron que fuera Félix y Daniel quienes siguieran explicando todo.

Félix: Todo parecía perdido, pero entonces, el Espíritu Santo bajó de los Cielos y le reveló al líder de nuestra Orden la solución: la Llave.

Daniel: El poder de la Llave salvaría a la Humanidad de la extinción. Nuestros ancestros comprendieron este mensaje y decidieron darle uso… De esa forma, activaron el Poder Divino de la Llave y atacaron a Beelzebú.

Félix: Por la Gracia de Nuestro Señor Dios, aquello funcionó y la Bestia fue neutralizada. Nuevamente, fue puesta en su prisión en donde debería permanecer encerrado hasta dentro de dos mil años, cuando (de acuerdo a lo que un vidente profetizó) se alzaría de su prisión subterránea, para vengarse de quienes lo humillaron y derrotaron.

Giles: En conclusión, es por eso que ustedes están aquí y ahora.

Félix: El líder actual de nuestra Orden, el Hermano Magnus, nos ha enviado a buscarla para llevarla al Lugar Sagrado, nuestro monasterio. Desde allí, encontraremos la manera de volver a desencadenar su poder y vencer a Beelzebú.

Daniel: Habíamos averiguado la dirección de la vivienda de la Cazadora y veníamos para acá, cuando nos topamos con ella y su… amigo, que estaban en peligro. Como era nuestro deber, los ayudamos y les explicamos todo esto que recién les acabamos de contar a ustedes.

Félix se puso de pie. El resto de sus compañeros lo imitaron. Buffy, en tanto, permaneció muda e inexpresiva durante todo el relato.

Félix: (a Buffy) Ya nos conoces, Cazadora. Has escuchado nuestra historia en estas dos ocasiones y sabes que tenemos que llevarnos la Llave para vencer al gran mal que se acerca. Te suplicamos que colabores con nosotros… por el bien de toda la raza humana.

Xander: ¡Olvídenlo! ¡Buffy jamás les entregaría a Dawn!

Willow: ¡Por supuesto que no!

Anya: ¿Se la van a llevar para hacerla desangrar y que luego se muera? ¡Nunca!

Clem: (parándose protectoramente delante de Dawn) Esta niña no se mueve de aquí.

Buffy: (alzando la voz) ¡¡SILENCIO!!

Todo mundo se quedo callado, sorprendidos del tono de voz que su amiga había usado para con ellos. Cruzada de brazos, la Cazavampiros se acerco a su hermana menor y lentamente, la aparto de Clem.

Buffy: (a los monjes) Es suya. Lévensela.

Dawn: ¿¿¿QUÉ???

Xander: ¡No puedes estar hablando en serio, Buff!- exclamó, consternado- ¡Es tu hermana, por el amor de Dios! ¡No puedes dársela a estos tipos para que la maten!

Félix: No queremos matarla. Solamente, queremos llevarla con nosotros para usar su poder.

Willow: Buffy… ¿Estas segura de lo que vas a hacer?

Buffy: (decidida) Si.

Anya: No lo creo. Si no lo estuviera viendo, no lo creería tampoco… ¿¿Acaso te volviste loca??

Dawn: (desesperada) ¡Giles! ¡Di algo! ¡Dile que no me entregue! ¡¡Que no me lleven!!

Giles: (a Buffy) ¿Estas realmente segura de lo que vas a hacer?

Dawn: ¡Spike! ¡¡Haz algo!!! ¡¡No dejes que me lleven!!

Spike: (con el ceño fruncido) Nena, por favor… no lo hagas más difícil. Es la única solución. Creeme que no me gusta, pero no hay alternativas.

No lo podía creer. ¡Su propia hermana la iba a entregar a ese grupo de desconocidos! ¡La iba a dar como si fuera un simple objeto y no un ser vivo!

El horror que Dawn sentía en aquel momento sobrepasaba todo límite. El sencillo hecho de que Spike (en quien ella confiaba y hasta quería) también aprobara aquello, no arreglaba las cosas.

Xander: Si te volviste loca, Buff, nosotros no vamos a ser cómplices de esto. ¡Dawn se queda!

Buffy: Quiero que todos me escuchen, por favor- pidió, seriamente- No quiero que crean que estoy entregando a mi propia hermana por nuestro beneficio personal. ¡Maldición! ¿Oyeron lo que estos sujetos acaban de decir? ¡Ese monstruo va a venir por ella! ¡Sabe que la van a usar para devolverlo al lugar de donde viene y por eso, no se va a detener hasta matarla! No voy a permitir eso- se volvió hacia su hermana- Dawn, escucha… Sé que todo esto es difícil de asimilar para ti, pero estos hombres… no son malos. Ellos solo quieren que estés a salvo, como yo. Tienes que ir con ellos.

Dawn: ¡No!

Buffy: (tomándola de los hombros) ¡Escucha! ¡Ese demonio va a venir por ti! ¡¡Te va a matar!! Mientras tú vivas, quizás exista una esperanza… Eso no me importa. Lo que si me importa, eres tu.

Dawn: (llorando) No me dejes ir. Por favor, te lo suplico… Van a matarme.

Buffy: Nadie va hacerte daño, nena. Todo lo contrario… Estarás bien en el lugar adónde te van a llevar. Eso nos dará tiempo para descubrir como destruir a este demonio sin tener que recurrir a los poderes de la Llave. Dawn, creeme cuando te digo que todo esto… lo estoy haciendo por ti.

Silencio. Todo mundo miraba aquel patético cuadro de las dos hermanas llorando. Nadie quería interrumpir aquel evento, salvo Nathan y Sebastián.

Los dos monjes estaban realmente impacientes. Fuera de la casa, los truenos volvían a retumbar con furia.

Buffy: Tienes que ir con ellos. No hay otra alternativa. Por favor, no lo hagas más… doloroso para ambas. Ve con ellos.

La hermana menor de la Cazadora se quedo muda. En silencio, continuaba llorando y maldiciendo su destino.

Dawn: De… acuerdo. Voy con ellos.

Buffy no pudo aguantarlo más. Se acercó a su hermana y la abrazó fuerte, muy fuerte. Las dos lloraban desconsoladas una sobre la otra.

Buffy: (a Giles) Terminemos con esto de una maldita vez. Ahí tienes los dientes de ese demonio Loren. Dime donde diablos va a emerger ese hijo de perra para que pueda clavar mi espada en su condenado trasero.

************

Giles se paró en el centro del círculo dibujado. Muy lentamente, mientras recitaba algo en un idioma antiguo, abrió la bolsa que contenía los dientes del demonio Loren… Cerca, todos observaban expectantes. Las únicas personas que faltaban en esos momentos en aquella reunión, era Dawn y los monjes.

Hacia nada mas unos cuantos minutos, la muchacha había subido silenciosa a su cuarto y empacado unas cuantas cosas personales dentro de una valija, para luego volver al piso de abajo y reunirse con todos otra vez, un momento antes de irse con los monjes (que la esperaron en la puerta de la vivienda) para la despedida.

Fue un momento duro y difícil. Todos lloraron, incluido Spike (a pesar de que intentó disimularlo). Finalmente, Dawn salio de la casa y acompañada por aquellos singulares individuos, se marchó encaminándose a un destino un tanto incierto.

Volviendo al momento presente, Giles había terminado de recitar su formula en ese idioma antiguo. Muy, muy despacio, se agachó y arrojó los dientes del Loren en la olla donde anteriormente había derramado aquellos ingredientes desconocidos.

El efecto fue instantáneo. Una humareda terrible surgió y se elevó hasta el techo de la sala. Se produjo un leve temblor de tierra y una imagen fantasmal se formó ante los ojos de todos, como una especie de ilusión óptica.

La imagen en cuestión era la de la nueva Secundaria Sunnydale. Una lucecita pequeña y roja, como una luciérnaga, brilló fuertemente en la parte que correspondía al sótano del edificio.

Luego, repentinamente todo se terminó. La imagen se esfumó completamente…

Xander: ¡Wow! ¿¿¿Vieron eso???

Buffy: Todo este tiempo… Lo teníamos tan cerca. ¿Cómo diablos no se nos ocurrió?

Giles: Considerando que la misma Boca del Infierno esta debajo de ella, creo que es lógico que salga por aquel lugar.

Buffy: (a todos) Ya sabemos el sitio exacto donde ese maldito se va a alzar. Llegó el momento de prepararnos…- dijo, e increíblemente, sonrió- Vamos a darle a ese mal nacido una bienvenida que nunca vaya a olvidar.

************

EL HOTEL DONDE LOS MONJES SE ALOJAN, EN ESOS MOMENTOS…

Sentada en una silla, Dawn observaba como los monjes comenzaban sus rápidos preparativos para empacar sus cosas nuevamente en sus maletas.

Daniel: (riendo) Creo que somos las primeras personas que paran en un hotel por unas horas y luego, se van como si nada. No sé como a nadie le resulta sospechoso todo esto.

Félix: (cerrando una maleta) Tenemos una ventaja: Esto es Sunnydale. La gente de aquí parece estar tan acostumbrada a las cosas raras que un simple grupo de monjes que vienen un día y se alojan en un hotel para luego irse unas cuantas horas después, no llama la atención.

Ajena a esta charla, la hermana menor de la Cazadora miraba todo sin prestar la más mínima atención. Las cosas no tenían ya mucho sentido para ella…

A pesar de lo que Buffy decía, se sentía defraudada, humillada y abandonada. ¡La habían entregado como si fuera un simple objeto! Era realmente desagradable.

Y ahora… ¿Qué iba a ser de ella? ¿Adonde se la llevarían? ¿Qué le harían?

…Muchas preguntas sin respuesta, lamentablemente…

En mitad de los preparativos para la inminente salida, Félix se dio cuenta de lo silenciosa que la muchacha estaba y se sintió un poco molesto.

No podía culparla por no sentirse bien de ánimos. En cierta forma, la habían arrancado del único lugar donde parecía ser feliz. Se había arraigado tanto a ser humana que ahora, todo esto era algo… demasiado para asimilar por su mente.

Félix: (acercándose a ella) ¿Te sientes bien? ¿Quieres comer algo antes de que partamos?

Dawn: No tengo hambre. Gracias.

Félix: Si quieres algo, solo tienes que pedírmelo y te lo traeré. No hay problema.

Dawn: (molesta) Lo único que quiero es volver con mi hermana.

Félix: Sabes que eso no puede ser, Dawn.

Dawn: ¿Por que me llama así? ¿Acaso no soy un objeto para ustedes? ¿No deberían llamarme como todos lo hacen? La Llave… Eso es todo lo que soy, ¿verdad? Una simple y maldita llave cósmica que algún dios que no conozco hizo.

Félix: …

Dawn: Dígame una cosa, ¿consideró ese dios suyo el hecho de que ahora soy humana? ¿Le importaría mi opinión? ¿Y si yo no quiero salvar al mundo? ¿Entonces que pasaría?

Nathan: (escandalizado) ¡Dios bendito y Misericordioso! ¡Hagan callar a esa chiquilla! ¡No sabe lo que esta diciendo!

Félix: ¡Ya basta, Nathan! ¡Tiene razón!

Nathan: ¿¿¿Te has vuelto loco, Félix??? ¿Acaso tu también vas a renegar de los designios de Dios?- preguntó, con los ojos bien abiertos de la sorpresa.

Félix: Nada de eso. Solo digo que tiene derecho a hacerse esas preguntas. ¡Por el amor de Dios, esta asustada! Y no es para menos…

Daniel: Todos lo estamos. La Hora Final se acerca. Mejor dejemos de discutir y continuemos con nuestra labor, Hermanos.

Con la discusión dada por terminada (por ahora) los monjes continuaron con su ardua tarea de empacar sus cosas. Dawn, por el contrario, volvió a sumirse en el más completo silencio mientras algunas lágrimas surcaron su rostro.

************

LA CASA SUMMERS…

El ambiente en la pequeña residencia de la Cazavampiros estaba muy, muy tenso. Ahora que sabían el lugar exacto donde el nuevo villano emergería para destruirlos, la cosa se complicaba aun más, puesto que los dejaba con la difícil situación de encontrar la forma de destruirlo.

A nadie se le ocurría otra opción. Los monjes habían sido claros al decir que la única forma de vencer a Beelzebú residía en el poder de la Llave.

Giles insistía en que no podrían enfrentar al nuevo villano así nomás, que tenían que organizar un buen plan de ataque. Buffy creía, por el contrario, que seguir esperando a que el demonio llegara era una completa pérdida de tiempo.

La discusión entre ambos era tal, que decidieron tenerla en privado. Alejándose del grupo, la Cazavampiros y su antiguo Vigilante tuvieron una larga charla en la habitación de la primera…

Buffy: …Es perder el tiempo, Giles. Sabemos donde el mal va a surgir… Yo opino que deberíamos ir allí y atacar primero.

Giles: No estoy de acuerdo. No es cosa de ir a tontas y ciegas. Ya que no podemos evitar que Beelzebú llegue, tenemos que limitarnos a hallar la manera de contenerlo, al menos, hasta que sepamos que lo que aquellos monjes planean va a funcionar.

Buffy: Dawn… Es cierto. Dios mío, Giles… ¿Realmente habré hecho bien en dejar que se la llevaran?

Giles: Bueno, es un poco tarde para eso, ¿no crees?

Buffy: Si, tienes razón.

Silencio en la sala. Buffy fijó sus ojos en un cuadro colgado en una pared, que tenia una foto de ella con su hermana. Lentamente, lo acarició y suspiró…

Buffy: Es la primera vez que realmente no sé que hacer, Giles. Hace siete años que vengo enfrentándome a amenazas terribles, pero nunca me he topado con algo como esto. Tengo una rara sensación, ¿sabes? Desde que esta locura empezó, siento que este va a ser realmente el final.

Giles: No puedes decir eso. No tú.

Buffy: ¿Por qué? ¿Porque soy la Elegida? ¿La Cazadora, la imbatible, la todopoderosa? Giles, soy humana. A pesar de todo esto, de la fuerza superior que tengo, soy humana… y tengo mucho miedo.

Giles: Todos tenemos miedo. No eres la única… Pero debemos dejar de lado ese temor. Hay una gran amenaza a la que combatir y tenemos que dejar de lado el miedo, por el bien de todos… Lo que nos lleva a lo siguiente que se me acaba de ocurrir y que quiero plantearte ahora mismo.

Buffy: (intrigada) ¿De que se trata?

Giles: Buffy… Sabes que no podemos solos con lo que se viene. Tienes claro eso, ¿verdad?

Buffy: Si.

Giles: Hay un refrán que dice: “La unión hace la Fuerza”. Bueno… Eso es exactamente lo que tenemos que hacer.

Buffy: No te entiendo.

Giles: Buffy… Hay que pedir ayuda.

La Cazadora se quedo muda, mientras consideraba lo dicho.

Buffy: ¿Ayuda? No sé… ¿Crees que el Consejo querría ayudarme después de haber dejado de trabajar para ellos?

Giles: No me refiero al Consejo… Sino a Ángel.

Buffy: (después de una pausa) ¿Tú piensas que querrá ayudarme? ¿Realmente crees que lo haría?

Giles: ¿Por qué no? Se trata del Apocalipsis, algo GRANDE. Esto es una situación que concierne a todos… Ángel incluido.

Buffy: No sé. Quizás no quiera venir. Además, él tiene muchos problemas por allá y…

No pudo terminar de hablar. La puerta de su cuarto se abrió bruscamente y Xander se asomó, con el rostro desencajado del espanto.

Buffy: ¿Xander? ¿Qué ocurre?

Xander: ¡Rápido! ¡Vengan a ver esto!

Sin entender nada, lo siguieron hasta el living. Una vez allí, observaron que todos estaban pegados a las ventanas de la casa, mirando al exterior con cara de terror.

Buffy: ¿Qué sucede?

Willow: (llevándose una mano a la boca) ¡Dios! ¡Miren esto! ¡¡El cielo!!

Algo le estaba sucediendo al nublado cielo nocturno. Como si hubiera una gran revolución allá arriba, las nubes estaban revolviéndose entre sí, al mismo momento en que largaban cientos de rayos eléctricos.

La escena en si parecía sacada de una película de terror. El fenómeno continuó por un largo rato hasta que finalizó, dejando a las nubes teñidas de un rojo sangre, en reemplazo de su color natural (gris plomizo).

Spike: (murmurando) Nubes rojas. Mala, mala señal.

Buffy: (a Giles) Muy bien. Acepto tu idea… Creo que es hora de reforzar nuestras filas.

Xander: ¿De que hablas?

Buffy: Vamos a buscar ayuda para luchar contra Beelzebú- le explicó- Vamos a buscar a Ángel…


Continuara.....

lunes, 16 de noviembre de 2009

"Beelzebú" (Tercera Parte)

3


Previamente, en Buffy la Cazavampiros: La banda se reúne en la casa de las hermanas Summers para esperar la llegada de Giles; Buffy va a buscar al ex Vigilante al aeropuerto; se produce una lluvia sobrenatural de pájaros muertos; en las profundidades de la Tierra, Beelzebú continua su lento despertar; un grupo de monjes misteriosos se reúnen en alguna parte del mundo; el líder de estos monjes envía a cuatro de ellos a buscar la Llave; un grupo de pájaros poseídos ataca la casa Summers; Anya se teletransporta a la dimensión de su jefe, el demonio D’Hoffryn y le es revelado el nombre del nuevo villano que se acerca…

EN EL INTERIOR DE UN AVION, EN MITAD DE UN VUELO HACIA SUNNYDALE, CALIFORNIA…

Mientras miraba al exterior por una ventanilla, Nathan (uno de los 4 monjes encargados de buscar la Llave) no dejaba de tamborilear nervioso sus dedos sobre el respaldo de su asiento.

A su lado, Félix leía muy concentradamente un par de papeles apoyados sobre una maleta de cuero negro.

Nathan: No me gusta.

Félix: (mirándolo) ¿Qué cosa?

Nathan: El clima de afuera- dijo, señalando al exterior- ¿Ves esas nubes? Son de tormentas eléctricas. Si un rayo nos pega, despídete de nuestra misión.

Félix: ¿Podrías calmarte? No nos pasara nada. El verdadero peligro va a estar presente cuando lleguemos a nuestro destino.

Nathan: Lo siento, pero no me gusta.

Félix suspiró y volvió a concentrarse en la lectura de sus papeles. Un par de asientos detrás de ellos, sus otros dos compañeros también observaban el paisaje tormentoso del exterior con cierto toque de aversión.

Sebastián: ¿Tú crees que la Cazadora quiera entregarnos la Llave?

Daniel: Por lo que sabemos de ella, no. Pero deberá entender… Ya oíste a Magnus.

Súbitamente, el avión donde los monjes viajaban comenzó a temblar violentamente. El pánico se apodero del resto de los pasajeros y varias azafatas salieron a calmar los ánimos como podían.

Azafata 1: Por favor, guarden la calma.

Azafata 2: Esta todo bien.

Azafata 3: No sucede nada… Siéntese, por favor- le pidió a un hombre que se había levantado automáticamente de su lugar, con el rostro congestionado del miedo.

Félix: (a una de las azafatas, apenas pasó por su lado) Disculpe, señorita… ¿Qué ocurre?

Azafata 1: Estamos atravesando una zona de turbulencia tormentosa. Nada de que alarmarse. El clima sobre esta parte de California ha estado bastante loco las últimas 24 horas.

“Y no sabe lo mas loco que se pondrá al final del día de mañana”, pensó Nathan, con ironía.

************

LA CASA SUMMERS…

Las palabras de Anya todavía retumbaban produciendo ecos en el interior de aquel sótano donde todos estaban ocultos.

“Beelzebú”. Aquel era el nombre del nuevo enemigo que se aproximaba a ellos, para destruirlos.

Muchos de los presentes reconocían ese nombre de manera vaga y familiar. Sin embargo, el más afectado al escucharlo, fue Giles.

Giles: Beelzebú… El Destructor… El Inefable…

Buffy: ¿Sabes algo de él?

Giles: Muy poco. Es un demonio poderoso… muy poderoso. Ciertas leyendas dicen que cuando los primeros demonios del Universo se disputaron el reino del Infierno, Satanás y Beelzebú tuvieron un enfrentamiento…

Xander: Perdón… ¿Satán y Beelzebú no eran el mismo demonio?

Giles: (acomodándose sus lentes) En realidad, no. Ese ha sido un error de los interpretadores religiosos del Cristianismo. Satán es un demonio y Beelzebú otro…

Buffy: (interrumpiendo) Como sea… Dijiste que Satán y él tuvieron una disputa por el control del Reino de las Tinieblas… ¿Qué pasó?

Giles: Bueno… Satanás y Beelzebú lucharon. Según estas leyendas, la lucha fue terrible… Bien, lo cierto es que Satán gano y expulso a Beelzebú de su dimensión. Supuestamente, lo envió a las profundidades de la Tierra.

Dawn: ¿Y ese es el nuevo villano que viene por nosotros?

Giles: (a Buffy) Si se trata de Beelzebú, no podremos combatirlo solos. Tendremos que idear algo…

Willow: ¿Cómo buscar la manera de evitar que venga?

Giles: Lamentablemente, no parecería haber manera de evitar su llegada. Solamente podemos limitarnos a encontrar la forma de hallar el sitio donde la energía astral de la conjunción se concentrara y lo liberara de su prisión.

Spike: ¿Se han fijado que ya no se oyen más los graznidos de los pájaros?- interrumpió el rubio vampiro, de pie en la puerta de entrada al sótano.

Dawn: Es cierto. Ya no se escuchan más.

Todos guardaron silencio para comprobar que esto fuera cierto.

Willow: Si. No se escuchan más.

Clem: ¿Podría ser una trampa?

Anya: No me imagino a un grupo de pájaros confabulados para atacarnos cuando saliéramos…

Clem: Pájaros normales, no. Pero estos están poseídos.

Buffy: Muy bien…- la Cazadora comenzó a subir las escaleras. Llego al lado de Spike y se detuvo antes de abrir la puerta- Atrás todos. Yo salgo primero.

Muy lentamente, la muchacha abre la puerta. Solo el silencio la recibe… el silencio y un fétido olor a podredumbre.

La Cazadora traga saliva y se decide a salir. La casa estaba vacía… Todos los pájaros se habían ido.

Buffy: ¡Pero miren nada más! ¡Es un desastre!

Todos los muebles de la vivienda yacían destruidos. Pedazos de jarrones, vidrios rotos y demás aparecían esparcidos por el piso, acompañados de varios de los pájaros que habían muerto.

Buffy: (al resto) Salgan. Se fueron. Solo quedaron los muertos… y el desastre.

Uno a uno, todos salieron del sótano. Era increíble contemplar el destrozo ocasionado por aquellos pajarracos poseídos. El interior de la casa Summers lucia como si le hubiera pasado un mini-huracán.

Dawn: ¡Por Dios!

Xander: Arreglar todo este caos les va a costar muuuucho dinero, chicas.

Buffy: Eso si salimos vivos de esta- se volvió hacia Giles- Bueno, empecemos… Dijiste que hay que buscar el lugar donde ese demonio se alzará. ¿Cómo lo hacemos?

Giles: Creo que lo mejor seria realizar un hechizo localizador… Pero no será cosa sencilla. Requiere de un par de ingredientes bastante difíciles de conseguir.

Willow: Yo podría ayudarte con eso, Giles.

Giles: ¿Estas segura? Quiero decir, no es que dude de tus capacidades, es solo que… Bueno…

Buffy: Will ha sabido controlar sus poderes hasta ahora- le explicó- Además, no tenemos muchas alternativas.

Giles: Si, es cierto.

Buffy: Bien, comencemos. ¿Qué necesitas?

************

LAS PROFUNDIDADES DE LA TIERRA…

Poco a poco… Poco a poco, iba recuperando su energía.

Los latidos de su corazón seguían siendo cada vez más fuertes. Sus sentidos sobrenaturales continuaban afinándose.

Podía percibir el mundo arriba de su cabeza… podía sentirlo.

Podía oler el temor que Su Venida estaba provocando en aquellos vástagos demoníacos que se movían por la superficie. Si… Era un miedo delicioso para él, sublime.

Pero el verdadero pánico de su poder, lo conocerían cuando por fin se liberara de su tumba… cuando por fin fuera libre.

************

En la casa de las hermanas Summers, en tanto, Giles les explicaba a todos cuales eran los ingredientes que su hechizo localizador iba a necesitar…

Giles: (haciendo memoria) Veamos… Necesitaremos… los dientes de un demonio Loren.

Anya: Bromeas, seguro.

Giles: No.

Anya: Entonces, es preferible que no hagamos nada y que nos quedemos a esperar la llegada de Beelzebú.

Dawn: (curiosa) ¿Tan terrible es un demonio Loren?

Anya: (haciendo una mueca de desagrado) Son asquerosos, viciosos, corruptos… los demonios más bajos que existen. En mi vida quisiera toparme con un Loren.

Buffy: (a Giles) ¿Dónde encontramos a ese tipo de demonio?

Giles: Los demonios Loren generalmente gustan de los lugares donde abunda la podredumbre… Son necrófagos.

Xander: ¿Necro-qué?

Giles: Necrófagos. Comen cadáveres.

Anya: (haciendo una arcada) Creo que voy… a vomitar…

Buffy: Para mi es suficiente.

La Cazadora camina por entre los escombros esparcidos por el living y abre un armario. De su interior, comienza a sacar algunas armas, como espadas, hachas, estacas, etc…

Buffy: (alcanzándole un hacha a Spike) Cerca del cementerio, hay un par de túneles cloacales… Si esos demonios todavía no se han espantado por la llegada de nuestro nuevo “Big Bad”, deben estar ahí.

Xander: Aguarda un segundo. ¿Vas a ir con Spike tú sola?

Buffy: Es necesario. A pesar de que tenemos nuestras diferencias… Es el único que puede serme de gran ayuda.

Spike: Gracias por el cumplido, nena. Sabia que llegaría el día en que reconocerías mi talento, je.

Buffy: No te alegres tanto, zopenco. A pesar de las nubes, todavía es de día… Vamos a tener que ir por las alcantarillas. Tienes suerte de que en el sótano, haya una entrada hacia ellas.

Spike: Gracias por preocuparte por mi.

Buffy: Déjate de payasadas, Spike- dijo y se encamino hacia el sótano- Giles, tu ve preparando todo lo que necesitas para ese hechizo. Que Will, Xander, Dawn, Anya y Clem te ayuden, si es necesario…

Giles: De acuerdo. Cuídate.

************

AEROPUERTO DE SUNNYDALE…

Los monjes habían llegado sanos y salvos a su destino.
Arrastrando un par de pesadas maletas, salieron del aeropuerto y consiguieron un taxi. Luego de lograr acomodar su equipaje, le indicaron al conductor que los llevara hasta un hotel, donde se alojarían temporalmente hasta que lograran recuperar la Llave.

Conductor: (mientras manejaba el taxi) Veo que usan ropas bastante… llamativas, señores. ¿De causalidad son monjes?

Nathan: (murmurando) Que suspicaz.

Félix: (carraspeando) Ejem… Si. Pertenecemos a una Orden… con unos cuantos años de existencia, je.

Conductor: Ah… Bueno… Eligieron un mal momento para venir a este lugar. El clima anda loco, ¿saben? Ayer llovieron ranas.

Sebastián: ¿Ranas?

Conductor: Si. Y eso no es todo… También salieron serpientes de debajo de la tierra…

Daniel: (a Félix) Las Señales.

Conductor: … Ahora las cosas andan un poco más tranquilas, pero hasta hace un rato, comenzaron a llover pájaros muertos, ¿pueden creerlo, ustedes? Pájaros muertos. En mis veinte años en este pueblo, señores, les puedo asegurar que he visto cada cosa… Sin embargo, eso si que es algo que no se ve todos los días.

Finalmente, después de un rato, el taxi llego a su destino. La fachada del Hotel Sunnydale se levantaba contra el cielo plomizo del horizonte…

Los monjes tomaron su equipaje y entraron rápidamente. Luego de registrarse y de hacer todos los trámites que tenían que llevar a cabo, adquirieron una de las mejores habitaciones que el viejo hotel tenia a su disposición.

Nathan: (mientras desempacaban) ¿Se han fijado en algo, Hermanos?

Daniel: ¿En qué?

Nathan: Todo este pueblo… emana algo… una especie de “aura” de maldad.

Félix: Estamos en la Boca del Infierno, ¿recuerdas? Todo el sitio esta construido cerca de la entrada al Averno. Bien… Ya estamos aquí. Ahora, tenemos que encontrar el lugar donde vive la Cazadora.

Sebastián: ¿Y luego? ¿Qué hacemos? ¿Llamar a su puerta y decirle que queremos que nos de la Llave?

Félix: ¿Qué sugieres que hagamos?

Sebastián: Lo único que podemos hacer… Sacársela.

Félix: Robarla es lo ultimo que debemos hacer. Yo soy partidario de comunicarnos primero con la Cazadora y de explicarle el problema en cuestión. Quizás lo entienda.

Nathan: Olvídalo. Sabes como es la Cazadora. No nos la va a dar tan fácilmente…

Sebastián: Es verdad. Insisto en que se la saquemos.

Félix: ¡No! Hablaremos primero con ella y razonaremos. De esa forma, conseguiremos que nos la entregue. ¡Con la fuerza no lograremos nada!

Los dos monjes que estaban a favor de sacarle la Llave a Buffy protestaron. Sin embargo, gracias a la autoridad que en cierta forma le confirió el Hermano Magnus, Félix los mantuvo a la raya.

…En ese preciso instante, fue cuándo comenzó el primer movimiento de tierra…

Todo el hotel se sacudió desde sus cimientos. Los monjes y el resto de las personas que estaban allí dentro tuvieron que agarrarse a lo que podían, mientras el sismo duraba.

…Segundos después, así como empezó, el terremoto se terminó…

Daniel: ¡Por el Todopoderoso! ¿Qué fue eso?

Félix: (preocupado) La tierra se esta moviendo. Mala señal… El Destructor debe estar despertando allá abajo. Tenemos que movernos, Hermanos…

************

LAS ALCANTARILLAS, CERCA DEL CEMENTERIO…

Mientras avanzaban muy despacio por aquellos oscuros y hediondos túneles, Spike y Buffy sintieron también el terremoto.

Por un segundo, la Cazadora y el vampiro temieron que toneladas de rocas cayeran sobre ellos, sepultándolos. Gracias a los Cielos, tal cosa no sucedió y cuando el sismo se hubo terminado, continuaron con su trabajosa marcha en busca del demonio Loren.

Buffy: Esto no me gusta ni medio. Ese terremoto no puede ser natural.

Spike: Tuvimos suerte que estos túneles no se viniera abajo… Lo ultimo que quisiera en mi vida, es perecer a tu lado.

Buffy: No estoy de humor paras tus comentarios, Spike. Tenemos un demonio que buscar, así que mejor pones tus sentidos de vampiro en funcionamiento… ¿O Acaso se te atrofiaron?

Spike: (ofendido) Mis sentidos están bien. Lo único atrofiado aquí, eres tu Cazadora. Deberías agradecer al Cielo que yo este a tu lado. Sin mi no serias capaz de encontrar una aguja en un pajar.

Buffy: Como si me fueras útil.

Spike se detuvo bruscamente. Entre sus manos, llevaba un hacha. Con el ceño muy fruncido, se volvió hacia la Cazavampiros…

Spike: Escúchame una cosa… Creo que es hora de aclarar ciertos “asuntos” entre nosotros dos. ¿Puedo saber por que diablos estas tan molesta?

Buffy: ¡Tenemos un Apocalipsis en puerta, por el amor de Dios! ¿Qué quieres que haga? ¿Qué sonría?

Spike: (enarcando una ceja) A mi no me engañas. Tienes miedo, ¿verdad?

Buffy: (molesta) ¡Yo no tengo miedo! ¡Deja de jugar conmigo, Spike!

Spike: No estoy jugando contigo. Te lo digo de verdad… ¿Estas asustada? Si lo estas, no tiene nada de malo. Si yo estuviera en tu lugar, también tendría miedo.

Buffy: ¡Por segunda vez, te repito que no estoy asustada!- gritó.

Pero eso no era del todo cierto. Casi al borde del llanto, la Cazadora se apoyó contra una pared y se llevo una mano a la cabeza.

Buffy: ¡Maldición! ¿Para que seguir negándolo? Si, tengo miedo… mucho miedo. Es la primera vez en mi vida que me enfrento a algo que no puedo detener. No sé que hacer… Si no fuera por Giles, la verdad es que no sé que hubiéramos hecho. Tengo miedo… por mí, por Dawn, por todos… Quizás no salgamos con vida de esta.

Spike: (apoyándole una mano en el hombro) Calmate. Te entiendo perfectamente.

Buffy: No, Spike. Tú no puedes entenderme.

Spike: ¡Demonios! ¿Por qué diablos no quieres creer que si te entiendo? ¿Por qué no quieres aceptar que he cambiado, que ahora me preocupo por ti, por tu hermana y por el resto? ¿Tan difícil es?

Buffy: Yo… No sé. Supongo que… es porque tengo miedo.

Silencio. Ambos se observaban directamente a los ojos.

Buffy: Spike… Lo nuestro no puede funcionar, ya te lo dije.

Spike: ¿¿Pero por que?? ¡Dime donde diablos esta escrito que una Cazadora y un vampiro no puedan estar juntos!- exclamó.

Buffy: Por favor… No me insistas más. Ya me pasó antes, con Ángel. No quiero que otra vez todo sea lo mismo.

Spike: Ángel es Ángel, nena… Yo soy yo. No puedes compararnos.

¡¡¡GROAAAAARR!!!

Un terrible alarido retumbo en el túnel oscuro. Buffy y Spike se pusieron automáticamente en guardia. Una horrible criatura se había asomado adonde ellos estaban atraído sin lugar a dudas por sus voces.

Spike: (levantando su hacha) Cuidado. Es el demonio Loren.

La criatura era alta. Era de aspecto humanoide, con la piel verde y escamosa y una cabeza enorme. Tenía manos semejantes a garras y dientes filosos…

Buffy: (levantando una espada) Bien, este es el plan: tú lo distraes y yo le arranco la dentadura.

Spike: ¿¿¿Bromeas???

Pero ya no había tiempo para seguir hablando. El demonio Loren vuelve a rugir y se abalanza sobre ellos. El vampiro es el primero en atacar…

Cambiando su rostro y adquiriendo su cara demoníaca, Spike se arroja contra la bestia en un intento de cortarlo. Ágilmente, el monstruo se lo saca de encima de un manotazo que lo envía a estrellarse contra una pared cercana.

Spike: (dolorido) ¡¡¡AUCHT!!!

El Loren ruge una vez más y ataca a Buffy. La Cazadora esquiva sus pestíferas zarpas y descarga el peso de su espada en una de sus piernas. La bestia chilla y la embiste con la cabeza, tal cual como un toro.

Buffy cae en el piso (cubierto de agua estancada). La espada se le resbala de las manos. El demonio Loren se le acerca y se dispone a pisotearla con todas sus fuerzas.

Antes de que pudiera hacerlo, Spike salta otra vez y descarga su hacha contra el cráneo del monstruo. El infernal ser retrocede y vuelve a levantar sus garras contra él…

El vampiro nuevamente se ve empujado por el aire contra otra pared. Buffy aprovecha la distracción de la bestia para ponerse de pie y retomar el combate, recuperando su espada.

Buffy: ¡¡Toma esto!!

Empuñando la espada, la Cazavampiros se la incrusta al demonio en el pecho. El monstruo ruge una vez más… y muere.

Su pesado cuerpo cae estrepitosamente en el suelo. Spike se acerca al cadáver del demonio y enfurecido, le da un hachazo en la cabeza, arrancándosela de raíz.

Spike: ¡Eso es por haberme golpeado, maldito monstruo!

Buffy: Ahorrate los insultos- dijo y saco una bolsa- Vamos, ayúdame con esa cabeza. Tenemos que sacarle los dientes.

************

LA CASA SUMMERS, OTRA VEZ…

Con la ayuda de Xander y el resto, Giles había limpiado un poco el desastre que reinaba en la vivienda de la Cazavampiros y de su hermana. Ahora, todo estaba listo para realizar el hechizo localizador que les diría en que lugar se alzaría Beelzebú.

Junto con Willow, el ex Vigilante colocó un par de velas dentro de un círculo de sal, y dibujó con tiza unos cuantos símbolos cabalísticos alrededor. Luego, puso una olla en el centro en donde vertió un par de líquidos de singulares colores de unos frascos y consultó un viejo libro que había traído consigo desde Inglaterra.

Giles: Todo listo… Solo nos faltan los dientes del demonio Loren.

Reiteradamente, la tierra tembló otra vez. En esta ocasión, el terremoto fue un poco más fuerte.

Xander: El segundo de hoy.

Dawn: (a Giles) ¿Es cosa del demonio?

Giles: Supongo que si. Debe estar despertando allá abajo. Pero no temas. Todavía tenemos todo este día y el de mañana para prepararnos…

Anya: Ese si que es un buen consuelo. La mañana ya se pasó volando… Solo nos quedan unas pocas horas antes de que el Sol caiga y la noche aparezca. No sé ustedes, pero yo tengo algo de miedo de ver que puede llegar a pasar apenas vuelva a sumirse todo en las sombras.

Clem: (desde la cocina) ¡Hey! ¡¡Vengan a ver esto!!

Ante el tono de alarma en la voz del singular demonio con cara de cerdo, todos se dirigen a la cocina. No tardan en encontrarlo delante del grifo de agua de la pileta donde solían lavarse los platos, sosteniendo un vaso lleno de un líquido rojo-oscuro.

Willow: ¿Qué sucede?

Clem: Tenia sed… Vine a ver si podía tomar agua y cuando abro la llave… Esto es todo lo que salio.

Dawn: ¡Puaj! ¿Qué es esa cosa?

Giles: Sangre.

Xander: ¿¿Sangre??

El ex Vigilante se acercó al grifo. Al abrirlo, un chorro de aquella cosa roja salio a borbotones.

Giles: Es agua convertida en sangre.

Xander: Genial. Esperan a que Spike vea esto…

Willow: ¿Es otra Señal?

Giles: Me temo que si.

Dawn: (preocupada) ¿Dónde están Buffy y Spike? Están tardando mucho.

************

LAS ALCANTARILLAS, DE NUEVO…

Con los dientes arrancados del demonio Loren, la Cazavampiros y su compañero emprendieron el largo y penoso camino de regreso a la casa.

Mientras caminaban, volvieron a sentir el segundo terremoto. Todo el túnel pareció sacudirse y varias rocas se desprendieron del techo.

Buffy: Mejor apuramos el paso. Esto se derrumba en cualquier momento.

Spike: Espera. ¿Oíste eso?

Buffy: ¿Qué cosa? Yo no escuche nada.

Spike: ¡Shhh! ¡Escucha! Es como un rumor sordo… como… agua que corre.

La Cazadora trató de agudizar el oído y de escuchar. Si, se sentía un ruido como de agua, a lo lejos.

Buffy: Agua… Eso significa… ¡Rápido! ¡¡Corre!!

A lo lejos, cerca del final del túnel donde estaban, ya podía verse un gran caudal de agua de color rojo sangre que se acercaba rápidamente.

Corriendo a toda velocidad, Cazadora y vampiro solamente atinaron a subirse a la primera escalera hacia la superficie que encontraron, pero cual no seria su sorpresa que cuando intentaron abrir la tapa de cloaca que estaba sobre sus cabezas, ésta no se movió.

Buffy: (empujando) ¡No se mueve! ¡Debe estar fijada por el oxido!

Spike: (unos peldaños mas debajo de ella) ¡Apurate! ¡¡El agua ya esta aquí!!

Buffy procedió a golpear frenéticamente con toda su fuerza sobrehumana la tapa de acero. Lamentablemente, ya era demasiado tarde…

El agua (convertida en sangre) ya los había alcanzado. La fuerza de la corriente los sacudió y si no se hubiesen aferrado fuertemente a las barras de metal que componían los peldaños de la escalera, hubieran sido irremediablemente arrastrados.

Spike: (con el liquido cerca del cuello) ¡¡Sangre!! ¡¡¡Es sangre!!!

Buffy: ¿Sangre?

La muchacha se quedo estupefacta al escuchar esto. Sin embargo, no tenía tiempo para admirar este nuevo fenómeno sobrenatural. Reanudando sus golpes, intentó zafar la tapa de acero que estaba justamente sobre su cabeza.

Mientras lo hacia, la fuerza de la corriente había aumentado. Spike se mantenía asido lo más que podía a la escalera, pero ya comenzaba a sentirse agotado.

Spike: ¡¡Rápido!! ¡¡Apurate!!- alcanzó a gritar, medio ahogado por aquel liquido.

Buffy pensó que todo aquello era irónico. ¡El rubio vampiro estaba ahogándose en el preciado líquido que consistía en la base de su sobrenatural existencia!

Buffy: ¡Que mundo loco!- murmuró, dando golpe tras golpe a la tapa.

Finalmente, al ver que no cedía procedió a gritar pidiendo auxilio. Alguien debería oírla, suponiendo que pasara por allí.

Buffy: ¡¡SOCORRO!! ¡Por favor, que alguien NOS AYUDE!

Nada ocurrió. El agua-sangre continuaba corriendo violentamente a su alrededor… Spike ya había desparecido de su vista y de no ser por sus dos manos que seguían asidas como dos pinzas a los peldaños de la escalera metálica, hubiera jurado que la corriente lo arrastró.

Inesperadamente, la tapa comenzó a girar. Buffy continúo gritando hasta que fue sacada totalmente de encima suyo.

Un par de rostros masculinos se asomaron para ver. Una mano fue tendida y asio la suya de manera rápida. En solo un segundo, la Cazadora había sido sacada de aquel horripilante baño y yacía sentada en el suelo de una calle, jadeando.

Buffy: (a quienes la rescataron) Gra-Gracias… P-Pero mi amigo… mi amigo todavía… sigue ahí.

Los hombres se voltearon y procedieron velozmente a sacar a Spike también. Apenas salio a la luz, el vampiro comenzó a largar humo de su pálida piel preternatural.

Spike: (gritando) ¡¡¡AAARGH!!! ¡¡Me quemo!! ¡¡El sol!!

Al oír esto, la Cazadora cayó en cuenta. Todavía el cielo permanecía nublado, pero aun así, la luz del sol seguía allí, fluyendo.

Para los vampiros, era igual de fatal como si se expusieran a los rayos ultravioletas directamente. ¡Si no hacia algo pronto, Spike se desintegraría!

Buffy: ¡Spike! ¡Por favor, cúbranlo con algo! ¡¡Que no le de el sol!!

Los misteriosos hombres que habían salvado sus vidas se miraron entre sí perplejos. Sin embargo, uno de ellos reaccionó y sacándose su traje (que era similar a una túnica de color marrón) se lo colocó al vampiro encima, impidiendo que la luz solar continuara haciendo su trabajo.

Buffy: (suspirando) Gracias. Yo… Aguarden un segundo…

La muchacha se quedo atónita. Recién ahora se daba cuenta del aspecto de sus misteriosos salvadores. Se trataba de hombres, claro, pero todos ellos estaban vestidos con ropas de monjes.

Buffy: ¿Quiénes son ustedes?

************

SOTANO DE LA SECUNDARIA SUNNYDALE…

El agujero abierto en el suelo se había ensanchado de manera monstruosa.

Como una boca enorme y oscura, se abría hacia abajo, hundiéndose en una profundidad insondablemente abismal.

En aquel lugar, entre las tinieblas, Beelzebú sonreía siniestramente…



Continuara.....

martes, 10 de noviembre de 2009

"Beelzebú" (Segunda Parte)

2


Previamente, en Buffy la Cazavampiros: Buffy entrena a Dawn para convertirse en la nueva Cazadora; una misteriosa lluvia de ranas se produce sobre Sunnydale; Quentin Travers (el líder del Consejo) le informa a Giles que se acerca un gran mal a la Tierra; surgen serpientes de debajo del suelo; en el sótano de la Nueva Secundaria Sunnydale, un extraño agujero comienza a abrirse; una nube de moscas sobrevuela varios vecindarios; Anya se teleporta a la casa Summers y se reúne con una estupefacta Buffy y sus amigos; Giles se comunica por teléfono y avisa que esta viajando para allá; debajo de la tierra, en alguna parte, el gran mal que se viene comienza a prepararse para emerger…

LA CASA SUMMERS, TEMPRANO POR LA MAÑANA…

El clima enloquecido no había cambiado tanto desde la noche. Ya no llovían mas batracios, pero las nubes (horribles y grises) todavía se mantenían suspendidas en el cielo, descargando su furia de vez en cuando a base de rayos eléctricos.

El living de la casa de las hermanas Summers, en tanto, era un hervidero de diferentes personas que se habían reunido para tratar el difícil asunto de emergencia que parecían estar atravesando todos. Entre los presentes, estaban las siguientes personas: Xander, Anya, Willow, Dawn, Spike y Clem (estos dos últimos, habían llegado un poco tarde).

Buffy, por el contrario, era la única persona que faltaba en aquella insólita reunión. ¿El motivo? había ido al aeropuerto a recibir a Giles…

Xander: (mirando por una ventana) Se esta tardando demasiado. ¿Ya habrá llegado?

Willow: Supongo que a estas alturas, el avión que lo trae de Inglaterra debería estar arribando al aeropuerto. Era un vuelo Reino Unido-Norteamérica sin escalas.

Un feroz relámpago cruzo el cielo. Dawn dio un respingo, asustada.

Dawn: ¡Ojala se apuren!- exclamó, nerviosa- Este clima no me gusta.

Xander: (a Spike y a Clem) ¿Ustedes dos no tienen nada que decirnos sobre lo que sucede? ¿Qué saben en el “submundo”?

Spike: Lo único que yo sé, es que sea lo que esta ocasionado todo esto, ha provocado tal temor entre todos los vampiros, que están todos saliendo del pueblo.

Clem: Si, es cierto. Spike tiene razón… Lo mismo pasa con los demonios. Hasta ayer, todos mis amigos solamente tenían una idea en la mente: huir. Nadie me dijo el por qué.

Xander: (llevándose una mano a la cabeza) Todo esto es una locura. Solo espero que no empeore…

************

AEROPUERTO DE SUNNYDALE, AL RATO…

Mientras permanecía sentada en una de las tantas sillas de plástico, en el impresionante hall del aeropuerto, Buffy pensaba detenidamente en todo lo que estaba sucediendo.

La sensación de temor crecía a cada instante en su interior. Era innegable ya que sea lo que iba a suceder, no tenia comparación con nada que antes hubiera visto.

Con algo de melancolía, recordó todos estos últimos años vividos. Rememoro a las grandes amenazas que debió combatir desde que se mudo junto a su difunta madre a Sunnydale. Por su mente, pasaban las imágenes del Maestro, Spike y Drusilla, Ángel (cuando perdió su alma y se convirtió en Ángelus), el Alcalde, Adam, Glory y aquel trío de nerds que tanto la fastidiaron hace un año atrás (Jonathan, Andrew y Warren)…

¿La nueva amenaza que iba a enfrentar esta vez, seria diferente? Siempre solía ser lo mismo… Cada vez que eliminaba a un villano poderoso, otro nuevo aparecía, mucho más poderoso y más feo.

¿Tendría algún final aquella escala de poderes malignos? ¿Acaso esta seria la batalla final?

Una persona se paró delante de ella. Con algo de estupor, se dio cuenta de que se trataba de su viejo y querido amigo Giles.

Buffy: (abrazándolo) ¡Giles! ¡Por Dios! ¡No sabes cuanto me alegro de verte!

Giles: (sonriendo) Yo también me alegro. Tenemos mucho de que hablar…

Buffy: ¿Traes algún equipaje?

Giles: (levantando una maleta grande de color verde) Solo esta.

Buffy: Vamos. Todos te están esperando en casa. Xander me presto su auto… Creo que llegaremos rápido.

Acompañando al ex Vigilante hacia la salida del aeropuerto, la Cazadora lo condujo hasta un automóvil estacionado. Rápidamente le ayudo a meter la maleta en la cajuela y pronto ambos ocuparon sus lugares en sus asientos.

Buffy encendió el motor y condujo ágilmente el auto por entre unas casi desérticas calles de Sunnydale.

Buffy: (mientras manejaba) Ha sido una locura detrás de otra- suspiró- Primero llovieron ranas, después salieron serpientes por el inodoro y a continuación, escuchando la radio nos enteramos que eso pasó en todo el pueblo. Y para coronar toda esta locura, cientos de moscas están invadiendo algunas casas…

Giles: (murmurando) Ya ha empezado.

Buffy: ¿De que se trata?- preguntó, doblando en una esquina- ¿Qué es esta vez, Giles?

Giles: Algo grande… Muy grande.

¡¡¡PAF!!!

Con un sonoro estruendo, algo se había estrellado en el vidrio delantero del auto. Buffy piso los frenos y con algo de asombro, se dio cuenta de que se trataba de un enorme pelicano.

Buffy: Vaya… Acabo de arrollar a un pájaro.

Pero no era el único. Sorprendentemente, cientos y cientos de pájaros de todos los tipos, tamaños y clases comenzaban a llover del cielo, estrellándose contra el suelo.

Buffy: ¡Santo Dios! ¿¿Qué sucede??

Giles: Señales. Son Señales… Preludios de lo que se viene.

La Cazadora volvió a poner el auto en marcha. Tuvo una tarea bastante dificultosa al eludir la inmensa cantidad de pájaros muertos que estaban desparramados por las calles y las veredas.

************

En la casa de las hermanas Summers, este nuevo acontecimiento sobrenatural también fue recibido con igual asombro y miedo, por parte de los que allí estaban reunidos…

Willow: ¡Llueven pájaros muertos!

Xander: ¡Esto es el como!- exclamó- ¿¿Dónde están Buffy y Giles??

Dawn: (mirando por una ventana) ¡Ahí vienen!- dijo, señalando a un coche que se estacionaba delante de la casa.

Cubriéndose como podían con la gran maleta del ex Vigilante, Buffy y él entraron corriendo a la vivienda, cerrando con fuerza la puerta.

Buffy: Cielos. Por poco nos da uno de esos en la cabeza.

Dawn: (abrazando a Giles) ¡Hola! ¡No sabes cuanto te extrañamos!

Giles: Yo también te extrañe, Dawn- miró al resto- A ustedes también, chicos.

Xander: Me alegro de que estés aquí. Supongo que tú si sabes que demonios esta pasando…

Giles: Apocalipsis.

Anya: ¿Otro más?

Giles: No. El verdadero.

Buffy: Ok. ¿Por qué mejor no nos cuentas lo que sabes? Creo que es hora de dejar de perder el tiempo.

Giles: (apoyando su maleta en una mesa) Mejor, se sientan. Esto será demasiado difícil de explicar.

************

EN LAS PROFUNDIDADES DE LA TIERRA…

¡¡TU-TUM, TU-TUM, TU-TUM!!

Su corazón latía cada vez más rápido. A cada minuto que pasaba, era más conciente de que el momento de su retorno estaba llegando.

Todavía todo era oscuridad, pero muy pronto, eso iba a cambiar.

La hora de su resurrección estaba cada vez mas cerca.

************

EN ALGUN LUGAR DESCONOCIDO DEL MUNDO…

La mejor manera de describir a aquel sitio seria como un gran monasterio, enclavado en la ladera de una desolada montaña…

En su interior, reunidos en torno a una gran mesa, un grupo de personas vestidas como monjes discutían un delicado asunto que parecía involucrarlos, de alguna forma.

Monje 1: … El Hermano Thomas se ha fijado ya varias veces por el telescopio… No hay dudas al respecto… La conjunción estelar ocurrirá al finalizar el día de mañana.

Monje 2: ¡Eso es terrible! ¡Debemos hacer algo!

Monje 3: De acuerdo con el Hermano Seamus, no tendríamos que involucrarnos en este asunto…

Monje 4: ¿Qué no nos involucremos? ¡Es una locura! Precisamente, nuestra Orden existe para esto. Desde hace siglos, sabíamos que esto iba a ocurrir.

Monje 3: ¿Y que sugieres que hagamos?

Monje 4: Lo que tenemos que hacer…

Voz: (desde un rincón) ¡Silencio!

Inmediatamente, todos los hombres reunidos en aquella habitación enmudecieron y se volvieron para observar a quien así había hablado, con tanta autoridad.

De pie en una puerta, un monje muy anciano, de largas barbas blancas y lentes de montura metálica miraba a todos con el rostro muy serio.

Monje 1: (reconociéndolo) Hermano Magnus.

Sin decir una palabra, el recién llegado se acercó a la mesa. Uno de los monjes reunidos se levantó de su asiento y se lo cedió al anciano, mirándolo de manera respetuosa.

Magnus se sentó y suspiro ruidosamente. Fijo sus cansados ojos en todos y en cada uno de los presentes y luego, se decidió a hablar…

Magnus: Como bien saben, nuestra Orden es muy antigua. Desde tiempos remotos, siempre hemos estado pendientes de que este momento fuera a llegar… Hoy, el momento tan temido y esperado esta aquí. Las Señales ya se han manifestado… Solo es cuestión de tiempo hasta que el Destructor haga su aparición y las Tinieblas cubran al mundo. De nosotros depende ahora detener su avance… Tal y como hace dos mil años lo hicimos, debemos movernos para evitar que su Perfidia asole a nuestra querida Tierra, que con su Todopoderosa sabiduría, Dios a creado.

Monje 2: (interrumpiendo) Con todo respeto que me merecen sus investiduras, Hermano Magnus, quisiera aclararle que en aquel entonces y de acuerdo a los registros, nuestra Orden tenia a su disposición el “arma sagrada” con el que hacer frente a la Bestia. Dicha arma ya no se encuentra entre nosotros…

Magnus: (fastidiado) Sé perfectamente todo lo que hay que saber del destino del Poder Sagrado. No soy un imbecil.

Monje 2: … No quise decir eso, señor…

Magnus: ¡Pues no me interrumpa cuando estoy hablando!

Monje 2: …

Magnus: ¡Sé perfectamente que nuestros otros Hermanos, que estaban destinados a custodiar el Poder Sagrado para la eternidad la escondieron del Mal dándole forma humana! Conozco adonde ha sido enviada y con quien, para que la protegieran… Todo eso lo sé.

El anciano hizo una pausa. Trató de serenarse. En su pecho, su corazón latía cada vez más fuerte, provocándole algo de dolor.

Monje 1: (susurrándole al oído) ¿Esta usted bien, Hermano? ¿Necesita sus pastillas?

Magnus: ¡Nada de pastillas! Estaré bien…- tomó una larga y profunda bocanada de aire antes de seguir hablando- Se le ha permitido a la Cazadora resguardarla durante estos dos últimos años, pero el momento ha llegado. Ya no podemos darnos el lujo de perder más tiempo. Por eso, hay medidas que tendremos que tomar… El Destructor sabe que la usaremos en su contra, como nuestros antepasados lo hicieron cuando nos amenazó por primera vez. Es por eso que tenemos que ir por ella y traerla a un lugar seguro… a un lugar sagrado…

Monje 3: ¿Se refiere a este lugar?

Magnus: Así es. Aquí, el Poder estará seguro de la Bestia… Es por eso, que les voy a encomendar la misión más difícil a ustedes- dijo, señalando a los cuatro monjes- Hermanos Félix, Daniel, Sebastián y Nathan. Ustedes serán los encargados de ir a buscar la Llave y de traerla aquí, antes de que el Destructor surja del Averno para aniquilarnos a todos.

Félix: ¿¿Nosotros??

Daniel: P-Pero…

Sebastián: ¡Será muy arriesgado!

Nathan: Además, la Cazadora no querrá entregárnosla fácilmente.

Magnus: ¡Silencio!

Nuevamente, los monjes enmudecieron.

Magnus: ¡Es nuestro deber sagrado! ¡La Llave es nuestra única esperanza! ¡Importa poco si la Cazadora quiere o no entregarla! ¡Es nuestra obligación protegerla!

Los monjes se miraron entre sí, con un poco de recelo y temor.

Magnus: Sé que la misión que les encomiendo va a ser la más difícil de sus vidas, pero nada han de temer. El poder de Nuestro Señor los protegerá y si tienen éxito… El Adversario será derrotado nuevamente.

Félix: (poniéndose de pie) Si es nuestro deber cumplir, así lo haremos. Iremos a la Boca del Infierno y por la Gracia de Nuestro Señor, traeremos la Llave sana y salva.

Complacido de oír aquello, el anciano asintió. Muy en su interior, le suplicaba a Dios que fuera misericordioso esta vez y que les diera más tiempo…

************

LA CASA SUMMERS…

Cuando Giles terminó con su breve relato de lo que Quentin le había contado acerca de la amenaza infernal que se aproximaba, el silencio pareció desplomarse completamente entre las personas reunidas en el living por un largo rato.

Dawn: Vaya… Eso… Suena bastante horrible.

Todas las miradas recayeron en la hermana menor de la Cazadora. Los ojos de todos representaban los mismos sentimientos: consternación, sorpresa, miedo, terror…

Buffy: ¿Y esta cosa, sea lo que sea, va a venir dentro de cuanto tiempo?

Giles: (con un par de papeles escritos en las manos) Dos días… Bah, en realidad, un día. Si los cálculos fueron bien hechos, al terminar el día de mañana habrá llegado.

Xander: ¡Eso es terrible! ¿¿¿Qué podemos hacer??? Digo… ¡Se supone que algo debemos poder hacer! Siempre se nos ocurre algo para evitar el Apocalipsis.

Giles: Esta vez, las cosas son más bien diferentes. Al no tener mas datos sobre la identidad de lo que sea que va a llegar a nosotros, me es difícil precisar o siquiera idear algún plan… Lo único que se me ocurre, es que tratemos de encontrar el lugar exacto desde donde se supone que el nuevo enemigo va a emerger o aparecer.

Buffy frunció el ceño. Por primera vez en su vida de Cazavampiros se estaba enfrentando a algo que no seria fácil vencer. Antiguamente, siempre (salvo algunas excepciones) habían conocido la identidad del enemigo de antemano.

Ahora, las cosas eran diferentes.

Spike: (a Giles) ¿Y dices que todos estos acontecimientos extraños (la lluvia de ranas, las serpientes, las moscas y los pájaros muertos) son Presagios de lo que se viene?

Giles: Señales… Son Señales.

Spike: Es lo mismo. ¿Se terminaron ya o van a continuar?

Giles: (acomodándose sus lentes) Bueno, francamente hablando… No tengo la más mínima idea.

Spike: Genial. Gracias, Giles… Eres de gran ayuda.

Buffy: ¡Spike!

Spike: ¿Qué?

Buffy: ¡Guarda silencio! Al menos, Giles esta pensando como detener a esta cosa, en vez de perder el tiempo diciendo tonterías como tú.

Spike: ¿Tonterías? ¡Admítelo, Cazadora! Esta vez no sabes con que vas a tener que luchar. El señor Vigilante, aquí presente, no tiene mas datos acerca de ese nuevo villano… ¿Cómo vamos a hacer para detenerlo? No sabemos si es un demonio o no… O si puede morir.

Buffy iba a replicar algo pero no pudo hacerlo. Un fuerte ruido de vidrios rotos desvió la atención de todos.

Una ventana se había partido por la mitad. Sus pedazos yacían desparramados por el suelo, acompañados de la cosa que había chocado contra ella rompiéndola.

Clem: (levantándola) Una paloma muerta.

Inmediatamente, más ventanas fueron rotas en pedazos. Cientos de pájaros de todos los tipos parecían estar chocando contra ellas con toda su furia.

Dawn: (gritando) ¡¡¡AAAAH!!!

Xander: ¡Cuidado!

¡¡CRASH!! ¡¡CRASH!! ¡¡CRASH!!

El living se sumió en el caos. No todos los pájaros que entraban estaban muertos. Muchos de ellos todavía vivían y revoloteaban frenéticamente por todos lados, como poseídos.

Buffy: (sacándoselos de encima a los golpes) ¡¡Rápido!! ¡¡Todo mundo al sótano!!

El numeroso grupo de personas corre desesperadamente escaleras abajo, al sótano de la vivienda. Los pájaros poseídos los siguen, chillando de manera horrible y cuando casi son alcanzados, Spike y Buffy cierran la puerta dejándolos afuera.

Anya: ¡Hey! ¡Esta todo muy oscuro!- se quejó, en medio de las tinieblas- ¡Enciendan la luz!

Presionado el interruptor, Dawn encendió las lámparas que colgaban del techo. Mientras todos trataban de calmarse de la impresión terrorífica que les había producido aquel ataque, todavía podían oír los chillidos de los pájaros en el interior de la casa.

Xander: ¡Esto es demasiado! Ya se parece a esa película… “Los Pájaros”.

Giles: Es evidente que la naturaleza se esta poniendo patas para arriba a medida que la conjunción estelar se aproxima.

Buffy: Muy bien. Suficiente. Creo que es hora de que comencemos a buscar la manera de parar este caos antes de que llegue a nosotros. Escucho ideas…

Xander: ¿Y si Anya va a preguntarle a sus jefes si saben algo acerca del nuevo villano?- propuso.

Anya: (sorprendida) ¿Yo?

Giles: Suena lógico. ¿Qué mejor manera de averiguar sobre demonios que preguntárselo a uno?

Anya: (moviendo la cabeza de manera negativa) Olvídenlo. D’Hoffryn y yo no andamos en buenos términos… Además, no creo que quiera darnos una mano.

Buffy: Con intentarlo, no pierdes nada.

Anya: Si que pierdo. ¿Y si me cortan la cabeza?

Buffy: Anya…

Anya: ¡Ok, Ok! Yo solo decía, nada más. Bueno, de acuerdo… Voy a ver si saben algo por allá. No me tardo.

Suspirando, la joven procedió a teleportarse nuevamente. En solo un segundo, se había esfumado completamente del sótano como si nada.

Xander: (a Will) Me encantaría hacer eso.

Willow: No te creas. Teleportarse es lo más difícil del mundo… No cualquiera lo puede hacer.

************

DIMENSIÓN DE D’HOFFRYN…

Anya se re-materializó en el interior de un gran salón iluminado por unas antorchas colgadas de los costados de una pared.

Para su sorpresa, aquel sitio lucia con un aspecto entre lúgubre y desolado, como si todo mundo se hubiera visto imprevistamente obligado a huir de allí a toda prisa.

Anya: ¡¡Hooooolaaaaa!!- gritó- ¿Hay alguien?

Un ruido a sus espaldas la hizo sobresaltar. Al darse vuelta, vio a una mujer que parecía estar enfrascada en cargar un par de maletas en un gran carro, como los que existen en los aeropuertos para el equipaje.

Anya: (acercándose a ella) ¿Halfrek?

Halfrek: ¿Anyanka?

La joven demonio se quedo pasmada de ver a su compañera en ese sitio.

Anya: ¿Qué estas haciendo?- preguntó, señalando a las maletas- ¿Qué pasa en este lugar? ¿Dónde están todos? ¿Y D’Hoffryn?

Halfrek: Bueno, ¿es que no lo sabes?

Anya: ¿Saber qué?

Halfrek: ¡Todo mundo se esta yendo! Es por lo que esta viniendo… Nadie quiere quedarse cuando “eso” llegue.

Anya: ¿Sabes de que se trata? ¿Qué es lo que se esta acercando?

Halfrek: (volviendo a cargar sus maletas en el carro) Lo ignoro. D’Hoffryn es el único que debe saberlo. Él dio la orden de evacuar… Si quieres saber más, pregúntaselo.

Anya: ¿Dónde lo encuentro?

Halfrek: En su habitación. Ya me voy…- miró a Anya a los ojos- Yo… No soy buena para las despedidas así que… Solo quiero que sepas… que has sido una buena amiga.

Anya: Hallie…

Halfrek: ¡Adiós!

Sin decir mas, Halfrek se evaporó en el aire como si nada, llevándose consigo el carro lleno de maletas.

Con el corazón sobrecogido de angustia, Anya se dirigió por un largo pasillo hacia una enorme puerta labrada en madera negra. Iba a golpear, cuando ésta se abrió repentinamente…

Un demonio cornudo, con barbas de chivo y vestido con una túnica negra se asomó a mirar. Por espacio de un segundo, ni él ni la joven se dijeron nada…

D’Hoffryn: (rompiendo el silencio) Anyanka.

Anya: Yo… Yo… Vine por que…

D’Hoffryn: Lo sé. Tus amigos quieren información del gran mal que se aproxima. Adelante, pasa- dijo, abriendo mas la puerta y haciéndole gestos para que entre.

Un poco nerviosa, Anya entro en la sala. El lugar estaba amueblado como una habitación de un castillo de la época Medieval. Una gran cama dominaba la vista al lado izquierdo de la sala y por ahí también podían verse un par de estanterías repletas de libros extraños.

D’Hoffryn: (alcanzándole una silla) Siéntate.

Anya: Prefiero estar de pie, gracias.

D’Hoffryn: Como gustes.

El viejo demonio se alejo un poco de ella y tomó unos cuantos libros de uno de aquellos estantes. Luego, los llevo a un gran baúl que tenía colocado a los pies de su cama y los puso allí.

Anya: ¿También se va?

D’Hoffryn: Todos se están yendo… No es seguro quedarse por aquí. Por lo menos, para nosotros.

Anya: ¿Pero que es lo que se viene? ¿Tan poderoso es este mal como para huir?

D’Hoffryn: Creeme, Anyanka, que si. Es terrible. No existe nada comparado en la Tierra ni en ninguna otra dimensión como eso. Su llegada marca el fin de una era y el inicio de algo… de algo monstruoso, aun para nosotros.

Anya: ¿Pero de donde viene? ¿Dónde va a aparecer? ¿Cómo podemos detenerlo?

D’Hoffryn: No existe forma de detenerlo. No que yo conozca…

Anya: Pero al menos, sabe su nombre…

D’Hoffryn: Si…- el viejo demonio tragó saliva, aterrorizado, antes de continuar- Su nombre… su abominable nombre… Es Beelzebú.

************

SOTANO DE LA CASA SUMMERS…

Toda la banda esperaba impaciente a que Anya regresara en cualquier momento con información del gran mal que se acercaba.

Arriba, en la casa, los graznidos y chillidos de los pájaros poseídos seguían sintiéndose con fuerza, acompañados de ocasionales ruidos de vidrios y muebles que se rompían.

Buffy: (enfurecida) ¡Malditos pajarracos! ¡Ojala se mueran de una vez!

Xander: Calmate, Buff.

Willow: ¿Dónde estará Anya? Espero que no le haya pasado nada malo.

Anya: (apareciendo) Estoy bien.

Giles: ¿Averiguaste algo?

Anya: Era como Clem decía. Todos los demonios están huyendo… El que viene es demasiado terrible para enfrentarlo.

Buffy: ¿Te dijeron como va a llegar? ¿Y en donde?

Anya: (moviendo la cabeza negativamente) No. Solo me dijeron que viene, viene ahora. Grande, fuerte, marcando su camino para surgir desde las entrañas de la tierra, para matarnos a todos.

Xander: Eso es… horrible.

Giles: ¿Es todo? ¿No hay nada más? ¿Algo que pueda darnos una ubicación desde donde se alzará?

Anya: No me dijeron nada de eso. Solo que viene y no se detendrá hasta que todos estemos... no se detendrá…

La muchacha hizo una pausa, mareada. Todo lo que sucedía era demasiado para ella.

Buffy: (murmurando) Lo que sea que viene, encontraremos una manera de detenerlo.

Giles: (a Anya) ¿No te dijeron siquiera su nombre?

Anya: Si… Beelzebú, el Destructor.

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LAS PROFUNDIDADES DE LA TIERRA, OTRA VEZ…

¡¡TU-TUM!! ¡¡TU-TUM!! ¡¡TU-TUM!!

Los latidos de su descomunal corazón eran cada vez más y más veloces. Sentía que sus fuerzas poco a poco volvían a su cuerpo.

Ya podía escuchar con sus oídos sobrenaturales al mundo de arriba. Lleno de voces, plagado de sonidos… Todo un arrullo tentador que lo invitaba a subir, a surgir, a liberarse de su prisión eterna.

Allá arriba, mucho mas lejos en el cielo, las estrellas y los planetas aceleraban su marcha… La cuenta regresiva había empezado y no parecía existir nada que la detenga.


Continuara.....