lunes, 19 de abril de 2010

"El Regreso de Frederick" (Segunda Parte)

Luego de ser torturado mentalmente por Frederick (gracias a sus poderes síquicos) Ángel despierta del trance al que había sido sumido solo para enterarse de boca de Wesley y de Gunn la confirmación de su peor temor: el poderoso vampiro estaba de regreso... y ahora, trabajaba para Wolfram & Hart.

Ángel: (a los otros, mientras manejaba su automóvil) ¡Sabia que pasaría! Solo era cuestión de tiempo para que volviésemos a oír de ese miserable...

Cordelia: Cálmate, Ángel. Creo que estamos precipitándonos...

Wesley: Cordy tiene razón. ¡Estamos cometiendo un gravísimo error al ir directamente al edificio de Wolfram & Hart! Antes deberíamos al menos haber trazado algún plan.

Ángel: ¡Ese seria el error! ¡Esperar a que ese gusano nos ataque! No pienso darle chances de que les haga daño.

Wesley: ¡Pero enfrentarlo abiertamente seria un suicidio!

Gunn: Escúchalo, viejo. Wes tiene razón. ¡Estamos yendo a tontas y ciegas!

Ángel: (bufando y pasándose un semáforo en rojo) En vez de cuestionarme, deberían apreciar lo que estoy haciendo. ¡Ningún lugar es seguro para ustedes, estando Frederick de regreso!

Fred: (levantando la mano) Tengo una pregunta.

Ángel: ¿Cuál?

Fred: ¿Quién es Frederick?

Todo el grupo se miro. Se dieron cuenta que habían cometido un descuido...
Fred no conocía a Frederick. Todo el acontecimiento de la lucha contra el villano había ocurrido hacia ya bastante tiempo atrás, mucho antes de que ella regresara de aquella dimensión infernal.

Cordelia: (explicando) Frederick era un vampiro muy poderoso. Fue discípulo del Maestro (un vampiro viejo bastante feo) por muchos años hasta que se independizo de él y fundo su propia hermandad: la Garra Negra. Frederick combatió a Buffy una vez y fue derrotado. Buscando la manera de volverse el ser más poderoso de este planeta, recorrió el mundo y finalmente bebió el Elixir, una sustancia que le dio poderes que ningún otro vampiro tiene, como convertirse en niebla; telekinesis; telepatía; cambiar su aspecto, etc, etc...

Gunn: En síntesis, un verdadero peligro.

Cordelia: ... Efectivamente. Luego, intento una vez más destruir a Buffy, y Ángel y nosotros tuvimos que ir a ayudarla a detenerlo...

Wesley: ... Cosa que apenas pudimos hacer, ya que era tan poderoso que incluso dejo a Ángel por las cuerdas...

Cordelia: ... Pero luego, gracias a un hechizo en conjunto de Willow y Tara (dos muy buenas amigas de Buffy) se logro derrotarlo definitivamente enviándolo al Limbo, una especie de vacío sin forma entre dimensiones. El resto creo que ya lo sabes: Wolfram & Hart lo saco de allí y ahora, lo puso a trabajar en nuestra contra. ¿Entendiste?

Fred: Más o menos.

Ángel: Llegamos...

El automóvil se detuvo. Delante suyo, se elevaba la fachada del lujoso edificio de Wolfram & Hart. A aquellas horas de la noche, el lugar lucia bastante iluminado.

Gunn: No se ve a mucha gente.

Wesley: (mirando a Ángel) ¿Y ahora?

Ángel: Ahora, voy a entrar.

Wesley: (escandalizado) ¡¿Qué?! ¿Estas loco, Ángel? ¡No puedes entrar como si nada! ¡Te atraparan apenas pongas un pie dentro!

Ángel: No es la primera vez que entro sin que lo hagan. Tranquilo, conozco una entrada secreta no vigilada.

Cordelia: Espero que sea así. Odiaría que esta fuera la última vez que nos vemos.

Ángel: (guiñándole un ojo) No temas- se volvió hacia Wes- Ustedes vayan a lo de Lorne. Si no regreso en media hora, salgan de allí y no se detengan hasta estar fuera de la ciudad...

Wesley: Ángel...

Ángel: ¡Te estoy hablando enserio! ¡Si no llego a regresar, huyan de la ciudad! ¿Esta claro?

Todos asintieron. Bajándose del coche, el vampiro se despidió de ellos y se interno entre las sombras cercanas al edificio.

Cordelia: Espero que sepa lo que esta haciendo.

Wesley: Me temo que eso es lo que no sabe.

************

INTERIOR DEL EDIFICIO DE WOLFRAM & HART... EN LA OFICINA DE LILAH...

Lilah escribía velozmente algo en una computadora portátil. A su lado y encima de su escritorio, se acumulaba una cantidad increíble de papeles.

Ángel: (desde un rincón) ¿Trabajando hasta tarde?

Lilah se sobresaltó. Al ver que se trataba de Ángel, recobro un poco la compostura y le sonrió. A continuación, siguió tecleando en su computadora como si nada.

Lilah: Deberías probar entrar por la puerta principal, alguna vez- dijo- Francamente hablando, todavía no sé para que nos gastamos en poner alarmas anti-vampiros en los ductos de ventilación.

Ángel: No entre por los ductos. Es mucho más fácil por la puerta del personal de servicio.

Lilah: Oh. Gracias por el dato- dejo de escribir y saco un pequeño grabador de sus ropas- Anotación personal numero tres: mañana bien temprano, mandar a matar a todos los idiotas del servicio.

Ángel: ¡Dejémonos de rodeos, Lilah! ¿Dónde esta?

Lilah: (algo fastidiada) ¿Dónde esta quién?

Ángel: ¡Frederick! ¿Dónde esta? ¡No te hagas la tonta! ¡Sé que esta aquí!

Lilah: Mira Ángel, tengo mucho trabajo que hacer- le señalo la montaña de papeles- Tengo muchos contratos que firmar y a nuestros socios mayores no les gustaría para nada que me atrase por que tú buscas a una persona que, realmente, desconozco. Así que por que no me haces el favor de salir calladito la boca por esa puerta y asunto terminado.

Ignorando aquel pedido, el vampiro se acerco a la abogada y tomando asiento delante suyo, coloco las piernas sobre el escritorio sonriendo.

Ángel: De aquí no pienso moverme hasta que ese maldito no de la cara.

Lilah: (suspirando) Como gustes. Después no digas que no te lo avise...

Un terrible shock mental sacudió a Ángel por sorpresa. Era como si una suerte de mano invisible se aferrara a su cerebro. Desplomándose dolorido en el piso, se dio cuenta de la existencia de otra persona en la habitación.

Frederick: Hola Ángelus... ¿Me buscabas?

Ángel: (jadeando) ¿Siempre... atacando por la espalda, eh, maldito?

Frederick: En realidad, no es mi estilo pero dadas las circunstancias... ¿Qué te sucede, Ángelus? No te vez bien... ¿acaso no duermes bien últimamente? ¿Sufres pesadillas?

Ángel: ¡Vete al diablo!

Ángel intento atacar a Frederick pero no podía. La fuerza invisible volvió a provocarle tal dolor que lo único que podía hacer era quedarse agachado en el suelo.

Frederick: La verdad es que me fue muy fácil llegar mentalmente hasta ti. Mis poderes han ido en aumento, ¿sabes? Ese exilio en el Limbo solo sirvió para fortalecerme mucho más.

Ángel: ¡N-Nunca... ganaras! ¡Te d-destruiré!

El villano rió a carcajadas. Caminando hasta donde Ángel estaba, le propinó una fuerte patada en el estomago.

Frederick: Deberías haber escuchado a Wes. Venir aquí solo fue una idea muy tonta. Sin embargo, todo sale como lo he planeado...

Ángel: ¿Q-Que quieres decir con...?

Antes de que pudiera terminar de hablar, un grupo de guardias de seguridad armados con unos bastones eléctricos aparecieron y se le tiraron encima, apresándolo.
Por más que lo intento, Ángel no pudo liberarse de sus captores. Merced a alguna onda telepática que Frederick emitía, todos sus sentidos y su cuerpo en general quedaron abombados.

Lilah: (escupiéndolo en el rostro) ¿Qué se siente estar prisionero ahora, amor?- se volvió hacia los guardias- ¡Llévenlo al sector 12! El plan se inicia...

Arrastrándolo, los guardias llevaron al vampiro con alma por un largo pasillo hasta un ascensor. Presionando un botón rojo, todos bajaron hasta los sótanos del edificio en donde delante de una gran puerta metálica, Lilah introdujo una clave en la cerradura electrónica.
Con un chirrido metálico, la puerta se abrió y una suerte de habitación de paredes grises apareció ante todos.

Lilah: (señalando una camilla) Ya puedes ocupar tu lugar, Frederick.

Ante la sorpresa de Ángel, Frederick se acostó sobre la camilla y luego, uno de los guardias pasó a colocarle unos grilletes en las manos y en los tobillos, inmovilizándolo.

Frederick: (sonriendo) Estoy listo.

Lilah: Muy bien. Adelante.

Mirando fijamente a Ángel, Frederick concentro todo su poder mental. Repentinamente, el vampiro con alma sintió un terrible dolor dentro suyo, como si una poderosa energía invisible hiciera impacto en sus entrañas.

Ángel: (gritando) ¡¡¡YAAAAAAAAHH!!!

Se produjo una violenta descarga energética. Los cuerpos de los dos vampiros se sacudieron como títeres. Cuando el espectáculo termino, Frederick yacía inconsciente.
Ángel, por el contrario, pareció recuperar todas sus fuerzas y su control sobre si mismo. O eso podía creerse...

Lilah: ¿Funciono?

Ángel: Totalmente.

Estaba hecho. Siguiendo un plan trazado, Frederick dio uso de sus facultades supernaturales para traspasar su conciencia al cuerpo de Ángel y enviar la de él al suyo. Ahora, desde su interior, se movía y comportaba exactamente igual a él.

Angel/Frederick: (mirando su cuerpo inconsciente) ¿Estas seguro que podrás mantenerlo así?

Lilah: (haciéndole señas a un hombre para que se acercara) Eso es lo que el Dr. Hoffman aquí presente hará. ¿No es así, doctor?

Dr. Hoffman: Quédese tranquila, Srta. Morgan. Le inyectare tal cóctel de sedantes que no podrá recuperar la conciencia durante mucho tiempo.

Lilah: Eso espero. Odiaría que despertase ahora, que tiene a su disposición el cuerpo del vampiro más poderoso de la Tierra.

Angel/Frederick: Gracias por el cumplido, nena.

Lilah: Ahora, te toca a ti... De acuerdo a lo planeado, ahora tienes que regresar junto a sus amigos...

Angel/Frederick: Ey, no me digas lo que tengo que hacer. Yo diseñe este plan y me lo conozco de memoria, muñeca.

Lilah: ¡Deja de estarme llamando muñeca!

Angel/Frederick: ¡UUH! ¡Pero que carácter!- se acerco a ella y la rodeo con sus brazos tomándola de la cintura, ante el estupor de los guardias y el medico presentes- Me encantan las chicas con carácter... me enloquecen.

Lilah: (furiosa) ¡Suéltame en este instante!

Angel/Frederick: ¿Y si no quiero?- la apretó con fuerza- Dentro de este cuerpo, ese chip tuyo no me controla... ¿qué me impide matarte ahora?

Lilah: ¡Te recuerdo que ya no eres totalmente inmortal! Si me matas... con un solo estacazo de los que están aquí ¡puf!, te reduces a polvo.

Angel/Frederick: (mirando despectivamente a los guardias) Eso, si los dejo. No creo que sean tan veloces como yo para evitarme. De hecho, puedo matar a todos los que están en el edificio ahora mismo y salir por la puerta de entrada silbando sin que nadie me detenga.

Se produjo un silencio sepulcral. Había tensión en el aire. Cualquier cosa podría pasar.

Angel/Frederick: (soltando a Lilah) Cálmate. No pienso matarte, amor. La verdad es que me estoy divirtiendo mucho y no quiero aguar la fiesta. Sigamos con el plan.

Lilah: (suspirando) Muy bien. Sabes que hacer. Adelante.

Acomodándose la gabardina negra y mirando seductoramente a la abogada, el vampiro salió de la habitación resuelto a comenzar con todo.

Mientras, el Dr. Hoffman preparaba una jeringa llena de un cóctel de drogas que mantendría sedado el cuerpo de Frederick... con el verdadero Ángel dentro.

************

... Y EN OTRA PARTE DE LA CIUDAD...

Aquella noche empezó en un principio para Lorne como de costumbre. El negocio de karaoke estaba atestado de clientes que iban y venían, bebiendo, hablando y divirtiéndose.
Si, nada mal para un negocio asiduamente frecuentado por demonios. Pero la súbita aparición de Wesley, en compañía de los otros (y sin Ángel) fue lo único que necesito para darse cuenta de que todo podía convertirse en un desastre en cualquier momento.

Lorne: Pero miren nada más quienes están aquí. ¡Pero si son the Angel's Kids! ¿Dónde esta el jefe? Veo que no vino con ustedes...

Wesley: Estamos en problemas, Lorne.

Lorne: Ya me di cuenta. Traen una cara como si hubiesen visto al mismo diablo.

Al decir esto, el demonio verde guiño un ojo al grupo, cómplice. Después de todo, él era un “diablo”.

Cordelia: No estamos para chistes. La situación es grave.

Lorne: ¿Qué tan grave? ¿Grave simple o grave-grave?

Gunn: Créenos, viejo. Grave-gravísimo.

Lorne decidió dejar sus chistes para otra ocasión. Si, podía sentirlo... todos olían a miedo, a peligro. En pocas palabras, Wes y Cordy le informaron de la situación. A medida que escuchaba, el semblante del demonio comenzó a tornarse preocupado. Y no era para menos.

Lorne: ¿Así que ese vampiro regresó? Vaya... cuando será el día que los malos malísimos desaparezcan pero para siempre.

Wesley: Necesitamos quedarnos, al menos, hasta tener noticias de Ángel.

Lorne: Muy bien. Mi local es todo suyo. Esperaremos noticias del gran jefe. Pueden acomodarse donde gusten y (les daré un pequeño consejo) cálmense. Los nervios son los peores enemigos que uno pueda tener. Créanme, lo sé por experiencia.

Asintiendo, Wes y compañía decidieron sentarse en una de las tantas mesas del gran salón. En aquellos momentos, un curioso demonio cuyo cuerpo estaba repleto de pinches subió al escenario y previamente saludar a la concurrencia, se dedico a cantar un tema musical de Celine Dyon de manera tan, pero tan horrible, que Cordy estuvo a punto de salir corriendo y entregarse a las fauces de Frederick antes que seguir oyéndolo.

Cordelia: (tapándose los oídos) ¡Pero que mal que canta! ¡Por Dios! ¿¿Cómo puede gustarles semejante porquería??- pregunto, al ver que los demás demonios-clientes seguían el compás de la música sonrientes.

Gunn: Bueno, son demonios. Se supone que tienen gustos retorcidos.

Wesley observo que Fred estaba preocupada. Desde que habían dejado a Ángel, no había vuelto a decir ni una palabra.

Wesley: ¿Te encuentras bien?

Fred: ¿Qué? ¡Oh! ¡S-Si! Es solo que... me preocupa Ángel, es todo.

Cordelia: Cálmate. El jefe sabe como cuidarse. Ha salido de peores...

Fred: Si tú lo dices- musitó, no muy entusiasmada.

************

Disfrutando de la noche, Frederick (dentro del cuerpo de Ángel) se dirigió hacia el negocio de Lorne muy despacio, tomándose su tiempo.
Que ironía. Durante muchísimos años había odiado a Ángelus con todas las fuerzas de su ser y el día de hoy, por un milagro de sus poderes sobrenaturales, vivía dentro suyo.

Si, era una ironía.

Se detuvo en una esquina. Cerca de allí, dos prostitutas, una morena y la otra rubia, le dedicaron una mirada cargada de más de una insinuación. Frederick les sonrió.

Prostituta 1: Hola guapo. ¿Deseas compañía en esta noche tan fría y solitaria?

Muy lentamente, el vampiro se acerco a ella. Siempre sonriendo, le acaricio el rostro.

Angel/Frederick: La verdad es que me vendría bien algo de compañía, preciosa.

Prostituta 2: Entonces escogiste a las chicas indicadas- dijo, mientras contoneaba su escultural cuerpo.

Frederick estaba justamente embelesado por esta última. Su cabello rubio le hizo recordar a Darla.

Darla...
Todavía no podía creer lo que había leído en aquel informe que Lilah le hubo mostrado antes de que todo esto se iniciara. ¡Darla estaba viva! ¡Wolfram & Hart la habían revivido de alguna manera!
Sin embargo, hacia meses... casi un año, que no se tenía noticias de ella. Después de que escapara al control que aquellos abogados, había desaparecido totalmente. Como si la faz de la Tierra se la hubiera tragado...

Prostituta 1: ¿Entonces que nos dices? ¿Ella, yo o las dos? Mira que es tarifa doble.

El vampiro se rió. Con una mano atrajo hacia su cuerpo a la morena, de igual forma que con la otra hizo lo mismo a la rubia. Cuando ambas estuvieron bien cerca suyo, les susurró al oído:

Angel/Frederick: Que sean las dos. Realmente, hace mucho tiempo que no como.

Su rostro feo de vampiro fue lo último que las dos mujeres vieron antes de que fuera tarde para ellas...

************

Secándose de la boca todo rastro de la sangre consumida, Frederick dejo grotescamente tiradas en un callejón oscuro los cuerpos sin vida antes de reanudar la marcha.
Pronto llego al local. Sin embargo, se detuvo antes de entrar.
Mirándose en el vidrio de un automóvil, se dio cuenta de algo fundamental: lucia bien.

Demasiado bien.

Se suponía que fingiría ser Ángel, luego de una lucha contra Frederick de la que apenas pudo escapar con vida. Su aspecto, por lo tanto, debería ser más... descuidado.
Alborotándose el cabello de manera que le quedara despeinado, arrancándose pedazos de su gabardina negra y desabrochándose la camisa pensó que luciría bien como si hubiese sostenido una dura batalla. Para completar el engaño se golpeo fuertemente contra una pared la cara, hasta casi hacerse sangrar.

Listo. Ahora lucia como si le hubiesen dado una paliza.

Tambaleándose, entro en el negocio. Al verlo llegar así, Wesley y compañía sintieron que el alma se les escapaba del cuerpo.

Cordelia: ¡Ángel! ¿¿Qué te ocurrió??

Angel/Frederick: C-Cordy... Yo...

Wesley: ¡Rápido! ¡Alcáncenle una silla!

Haciéndolo sentar, todo el grupo lo rodeó en espera de alguna respuesta.
En tanto, todos los demonios que estaban en el salón enmudecieron, sin poder evitar sentir curiosidad por lo que ocurría. Lorne se dio cuenta de esto y decidió suspender el show...

Lorne: (desde arriba del escenario) Distinguido publico, sepan disculpar. Estamos en... una situación crítica por acá así que les voy a pedir por favor, que amablemente desalojen el local.

Bufando, la clientela comenzó a abandonar el lugar. Cuando el último demonio se hubo ido, Lorne le ordeno al muchacho que estaba detrás de la barra que cerrara las puertas y se fuera a su casa también. Una vez que se quedaron solos, el falso Ángel comenzó con su relato de lo que (supuestamente) había sido su encuentro con Frederick.

Angel/Frederick: Fue terrible... No me explico todavía como salí con vida.

Wesley: ¿Qué paso? ¿Te encontraste con Frederick?

Angel/Frederick: Si... me tomo por sorpresa. Lilah y él estaban complotados. Fue él quien me provoco aquellas pesadillas sin fin con objeto de enloquecerme. ¡Tenían planeado eliminarme!

Gunn: ¿Y luchaste contra él?

Angel/Frederick: No me quedo otra. Me ataco con todos sus poderes... repito: no sé como salí con vida.

Cordelia: ¿Y que paso con él? ¿Lo... destruiste?

Angel/Frederick: (negando con la cabeza) No. Es eterno, Cordy. No puede morir bajo ninguna forma. Luchamos y logre vencerlo, pero no destruirlo. Todo el edificio de Wolfram & Hart quedo reducido a escombros. ¡Cielos, deberían haberlo visto! Logre arrastrarme hacia fuera y me dirigí directamente aquí...- de repente, el falso Ángel abrió sus ojos desmesuradamente- ¡De seguro, vendrá a este lugar ni bien se reponga! ¡Conoce este sitio! ¡Tenemos que salir de aquí ya!

Cordelia: ¿Irnos? Pero, ¿adonde?

Angel/Frederick: Lejos. Hay que poner distancia. Al menos, hasta que pueda recuperarme y podamos planear como detenerlo.

Aquello era suficiente. Lorne sentía que algo no iba bien. Era como si Ángel emanará un aura... distinta, maligna, perversa. No estaba seguro que lo que contó fuera cierto.

Wesley: Muy bien, todos al coche de nuevo. Veremos hacia donde vamos.

Frederick sonrió para sus adentros. Lo había logrado.
Ayudado a caminar por Gunn y Fred, se dirigió hacia el auto. Como estaba muy herido, no fue conveniente que manejará así que Wes ocupo el asiento del conductor.

Cordelia: (a Lorne) ¿No vas a venir con nosotros?

Lorne: Lo siento. Tengo muchas cosas que empacar. Adelántense... yo... buscare algunas de mis pertenencias y me iré cuanto antes de aquí a lo de un demonio amigo mío. Wolfram & Hart no conoce ese lugar así que estaré bien.

Wesley: Como quieras. Por favor, cuídate.

Lorne: Ustedes cuídense- quiso agregar: “... de Ángel”, pero no pudo hacerlo.

El coche arrancó y no tardo en desaparecer de su vista. Solo, el demonio medito acerca de lo que había visto y oído.
Algo muy extraño sucedía. Algo que sin duda, podría significar solamente una cosa: ese que iba con ellos, no era el verdadero Ángel.
Como teniendo un presentimiento o escuchado una voz interna, Lorne supo que hallaría las respuestas en un solo lugar: Wolfram & Hart.

************

A MEDIA RUTA DE LA CARRETERA 55, SALIENDO DE LOS ANGELES...

Nadie dijo nada mientras el auto dejaba atrás la gran ciudad. Todos tenían en mente una palabra: huir.

Todos, a excepción de Frederick.

El engaño resulto. Ninguno de ellos (salvo quizás, ese estúpido demonio verde) había sospechado que él no era Ángel. Bien, todo salía como debía ser.
Acomodándose en su asiento, fingiendo dolor, sus ojos se cruzaron sorpresivamente con los de Fred. Por un momento, la chica pareció desconcertada. Tragando saliva, Frederick se creyó descubierto. Sin embargo, al ver que la muchacha sonreía, el vampiro suspiro para sus adentros muy aliviado.

Cordelia: ¿Hacia donde vamos?

Wesley: Conozco un lugar. Creo que servirá... esta apartado de toda civilización, pero estoy seguro que al menos, allí estaremos seguros de Frederick por un tiempo.

“Pobre idiota”, pensó el vampiro, “Si supiera la que le espera...”

Luego, recordó las palabras que le dijera a Ángelus durante su ataque mental.

“Uno a uno... uno a uno, tus amigos van a morir”.

Si, aquello seria muy divertido.


¿Qué se propone Frederick, habiendo usurpado el cuerpo de Ángel? ¿Podrá Ángel recuperarse a tiempo para detenerlo? La respuesta, en el próximo capitulo...

jueves, 8 de abril de 2010

"El Regreso de Frederick" (Primera Parte)


Título: "El Regreso de Frederick"

Autor: Federico Hernán Bravo

Resumen: Frederick, el mas poderoso de los vampiros de la Tierra, regresa de su exilio dimensional gracias a la ayuda de los maléficos abogados de Wolfram & Hart. Su nuevo objetivo: Ángel.

Género: Aventura / Acción

Tiempo: Tercera Temporada de Ángel.

Rating: NR-18

DISCLAIMER: Los personajes no son míos; pertenecen a Joss Whedon, Mutant Enemy, la W.B, UPN y FOX. Solo los uso para contar esta historia, la cual si me pertenece y por la que no persigo ningún fin comercial.


* * *


CIUDAD DE LOS ANGELES, EN ALGUN LUGAR BAJO TIERRA...

Un grupo de figuras encapuchadas se congregaba en torno a una estrella de cinco puntas invertida dibujada con pintura roja en el suelo. Mientras lo hacían, de sus bocas surgía un murmullo a modo de letanía satánica, compuesto de palabras en un idioma que hace siglos no se usaba.
Uno de los misteriosos sujetos se adelanto y sosteniendo entre sus manos un cetro, lo balanceo en el aire mientras decía a viva voz:

“Que el Ojo se abra... que la Puerta se abra... Señor de las Tinieblas, Amo del Averno, permite a tu Hijo venir a nosotros. Déjalo libre del Vacío sin Limites”.

Como respuesta a esta plegaria, un extraño fenómeno ocurrió en el centro de la estrella. Un remolino de luz comenzó lentamente a formarse hasta que de repente, estallo con inusitada violencia, revelando a una figura desnuda tendida inconsciente en el piso.

Voz femenina: (surgiendo desde algún lugar sumido en las sombras) Muy bien. Todo ha salido como quería.

************

Oscuridad.
Todo lo que a su alrededor podía ver, sentir y tocar era oscuridad. Era como si una inmensa sombra negra lo envolviera.
Gritando, quiso zafarse de aquella negrura que amenazaba con consumirlo todo... consumir su cuerpo y mente.

Frederick: (despertándose bruscamente) ¡NOOOOOOO!

Jadeando, el vampiro se dio cuenta de que todo había sido un sueño. Desconcertado, hecho un vistazo a su alrededor tratando de discernir donde diablos se encontraba.
Estaba acostado en una gran cama desprovisto de ropa, en el interior de una habitación muy lujosa. Cerca suyo en un rincón, una figura femenina no dejaba de observarlo con sumo interés.

Mujer: (sonriendo) Veo que ya estas despierto. Bien, tenemos mucho de que hablar.

Frederick: ¿Quién diablos es usted? ¿Dónde estoy?

Siempre sonriendo, la mujer se le acerco y le tendió una bata. Dándose cuenta de su desnudez, el vampiro procedió a colocársela rápidamente, sin quitarle los ojos de encima a su misteriosa “benefactora”.

Mujer: Cálmate, te explicare todo. Has sufrido un shock muy fuerte, Frederick.

Frederick: ¿Cómo diablos sabe mi nombre?

Mujer: (riéndose) Mi querido amigo, yo sé muchas cosas acerca de ti... ¡Oh, pero que descortés! ¡No me he presentado! Mi nombre es Lilah.

“Lilah”, repitió mentalmente Frederick. Si, le gustaba como sonaba. Se trataba de una mujer realmente muy hermosa. Alta, vestida elegantemente... y sobre todo, con un cuello muy, pero muy apetitoso.
Ese pensamiento pareció nublar el resto. Hambre, eso era lo que sentía... sangre, eso era lo que quería.
Impetuosamente, tomo a Lilah de la cintura atrayéndola hacia sí. Sorprendida por este gesto, la mujer abrió los ojos como platos.
Transformando su rostro por el de vampiro, se dispuso a sorberle la sangre con avidez, pero cual no seria su sorpresa que cuando quiso desgarrarle el cuello un fuerte dolor de cabeza le acometió.
Partido por el dolor, el vampiro soltó a su victima y cayo de rodillas ante ella. Recobrando la compostura y volviendo a sonreír (esta vez con un dejo de ironía) Lilah se cruzo de brazos y lo observo complacida.

Lilah: Se me olvido decirte... que no intentes atacarme, puesto que si lo haces, bueno, algo como eso te pasara.

Frederick: (sudando) ¿Qué... demonios... me has hecho?

Lilah: Digamos que te sometimos a una “pequeña operación”. Oh, nada grave... solo te colocamos un chip biónico en la cabeza. Su función es la de mantenerte controlado. Esta programado para darte unos impulsos eléctricos si intentas atacarme a mi o a alguno de mis compañeros.

Frederick: ¿Chip biónico? ¿Impulsos eléctricos? ¿Control? ¿Compañeros?- preguntó, enojado- ¿¿¿Quién demonios es usted???

Lilah: (caminando hacia una ventana y descorriendo una cortina) Pertenezco a una suerte de organización, digamos, interesada en hacer negocios con los de tu especie y otros... algunos de nuestros “Socios Mayoritarios” estan muy interesados en ti- le hizo un gesto para que se acercara.

Mirando hacia fuera (era de noche) el vampiro pudo contemplar el inmenso edificio de enfrente, fascinado. Se trataba de una futuristica construcción de acero y cristal, en cuya fachada podía leerse en letras bien claras: WOLFRAM & HART

Lilah: (explicando) Existimos desde tiempos antiguos, no con este nombre claro, pero al fin de cuentas, somos viejos. Tenemos muchos intereses en esta ciudad que lamentablemente en estos últimos tiempos han sido frustrados por culpa de una persona que de seguro, conocerás muy bien: Ángel.

Ángel. Ese nombre... si, lo recordaba. Ángel, Ángelus... lo recordaba muy bien.

Lilah: Sabemos todo sobre ti, Frederick; sabemos que fuiste convertido en vampiro en el 1550 por el Maestro; sabemos como fue tu vida durante esos primeros años; de tu relación con Darla y de tu “ascensión” al poder luego de beber ese mítico Elixir... también conocemos todo lo referente a tu venganza personal contra la Cazadora y a como ésta te derroto y humillo en aquel enfrentamiento que tú y tus sirvientes tuvieron en Sunnydale...*

* (Nota del Autor: Hechos ocurridos en mi anterior fanfic publicado en este mismo blog, “Frederick, el vampiro”)

Lilah: ...Después de esa lucha, fuiste confinado al Limbo por culpa de la Cazadora y allí estuviste, hasta que te rescatamos.

Frederick: Ya veo... Muchas gracias.

Dándose la media vuelta, el vampiro se encamino hacia un armario. Abriéndolo, saco de su interior un montón de ropa de la cual, eligió como vestimenta una camisa blanca, unos pantalones vaqueros ajustados y un par de botas de cuero. Arrojando la bata que tenia puesta a un lado, comenzó a cambiarse ante la siempre vigilante mirada de Lilah.

Lilah: ¿Qué es lo que estas haciendo?

Frederick: (sin mirarla) ¿Qué más? Me voy.

Lilah: Me temo que no comprendes...

Frederick: Mira preciosa, no hace falta que lo digas para que yo lo sepa... tengo poderes telepáticos, ¿sabes? Y tu mente es como un libro abierto a mí. “Ustedes” me rescataron del Limbo para ponerme a trabajar como un simple peón a sus ordenes utilizando mi “reyerta” con Ángel para que lo elimine y así dejarles al paso libre a sus oscuras maquinaciones. ¡No, muchas gracias! ¡No soy esclavo de nadie y mucho menos, de un simple grupito de mortales que juegan a ser abogados del Diablo!

Lilah: (enfurecida) ¡No puedes dejarnos así como si nada! ¡Tú perteneces ahora a Wolfram & Hart! ¡Nosotros te sacamos de ese exilio interdimensional! ¡Eres nuestro!

El vampiro rió. Era una de sus típicas carcajadas de loco. Pobre muñeca...
La miro de arriba a abajo. Ciertamente, si la hubiera conocido en otra ocasión... pobre, pobre chica tonta. ¿Qué le impedía matarla ahí mismo? Estirar su mano y romperle el cuello. Intento hacerlo. Atrapo fácilmente a Lilah con su mano y se dispuso a matarla.

...Otra vez el choque eléctrico...

Desplomándose en el suelo, Frederick se sostuvo la cabeza con las manos. El dolor iba en aumento.

Frederick: ¡Detenlo! ¡Detenlo!

Lilah: (sonriendo) ¿Duele, no? Por lo que veo, mucho...

Frederick: ¡Por favor, páralo!

Lilah: (cruzándose de brazos) No temas, se detendrá solo en... unos segundos...

Así fue. Muy lentamente, el vampiro se incorporo. Furioso, la miro de manera amenazadora pero la abogada estaba tranquila, muy tranquila.

Lilah: Como te decía, nos perteneces. El chip que te colocamos te convierte en nuestro... peón. No podrás hacerme daño, como no podrás dañar a nadie más, a excepción de Ángel. La decisión es tuya. Te sugiero que te olvides de la Cazavampiros, al menos, de momento. El objetivo ahora es Ángel. ¿No quieres acaso vengarte por lo que le hizo... a Darla?

Funciono. Lilah sabia como tocar los temas de manera que sus interlocutores hicieran y reaccionara como ella quería. Ojalá Lindsey pudiera verla ahora...

Frederick: (sonriendo amargamente) Eres muy astuta, muñeca. Me tienes totalmente esclavizado... muy bien, supongamos que... estoy dispuesto a olvidarme de mi venganza contra la Cazadora y que colaboro contigo...

Lilah: ¿Ves? Ahora hablas mi idioma.

Frederick: ... Necesitare algo de ayuda. Tengo que ponerme al tanto de todo lo que haya ocurrido durante el tiempo en el que... estuve ausente.

Lilah: Pensé que tenias poderes telepáticos- dijo, sarcástica- ¿Acaso no fue eso lo que me dijiste? ¿No puedes leerme la mente y enterarte de todo?
Frederick: Puedo y lo hago, pero tu precioso chip biónico me ha provocado tal... revuelo en la cabeza que me cuesta enfocar mi poder. Así que si no lo tomas a mal, quisiera un informe totalmente actualizado de todo lo que ocurrió con Ángel hasta la fecha.

Lilah: (caminando resuelta hasta la puerta de la habitación) Muy bien, considéralo un hecho. Realmente, estoy muy contenta que te dignes de trabajar para nosotros, Frederick. En Wolfram & Hart tratamos muy bien a nuestros empleados.

Frederick: Como tu digas... muñeca.

Una vez que la abogada se hubo ido, el vampiro volvió su rostro hacia la ventana y mirando los iluminados edificios del exterior, sonrió de manera perversa.

************

HOTEL HYPERION, LA NOCHE SIGUIENTE...

La puerta principal se abrió y el numeroso grupo de personas entro en el amplio salón recibidor del imponente hotel. En sus rostros podía leerse cansancio y agotamiento. Había sido una jornada muy difícil...

Cordelia: (desplomándose en un sillón) La próxima vez, Wes, cuando te diga que tiene dos cabezas, córtaselas a tiempo, ¿quieres?

Wesley: ¿Y como iba a saberlo? La que tienes visiones eres tú, no yo.

Cordelia: ¡Si, pero tú tenias el hacha! Un poco más y esa... cosa nos hubiera masticado totalmente como si fuéramos pollo.

Gunn: Pollo... Eso me recuerda que no comimos nada. ¿Y si encargamos comida china?

Ángel: (sonriendo) Yo paso chicos. Soy... vegetariano, je.

Cordelia: Muy gracioso, “jefe”.

Ángel: No, de enserio. Gente, los dejo. Estoy molido... me voy a echar una siesta.

Gunn: No sabía que los vampiros dormían.

Ángel: (sacándose la gabardina negra) De vez en cuando, si. Lo necesitamos. Es como “reponer” las energías.

Cordelia: Buenas noches, que sueñes con los angelitos.

Ángel: Muy graciosa, Cordy.
El vampiro con alma comenzó a subir por unas escaleras, cuando de repente se choco con una figura femenina que venia bajando por ellas.

Ángel: ¡Fred! ¿Qué haces aquí? ¿No estabas pasando el fin de semana con tus padres?

Fred: Ah, bueno, es que... me aburría, así que decidí regresar, ji.

Ángel sonrió. La verdad es que Winifred siempre le provocaba ese sentimiento cariñoso, sobre protector. Se estaba adaptando muy bien a su nueva vida... algo muy poco usual en aquellos que regresaban de una dimensión demoníaca.

Ángel: (bostezando) Bueno, Fred, te tengo que dejar. Me voy a dormir.

Fred: ¿Si? Bueno, que duermas bien... que sueñes con los angelitos.

Ángel: (pensando) Y la tienen con lo de los angelitos...

AL RATO...

Ángel despertó tan fresco como una lechuga. Había dormido dos horas seguidas y eso le sirvió bastante como para reponer fuerzas. Dándose una ducha, bajo al salón recibidor para reunirse con sus amigos otra vez.

Cordelia: ¡Oh! ¡Abran paso que aquí viene el gran jefe vampiro, después de reposar en su ataúd! ¡Cuidado, señoras y señores! ¡El mal en persona esta aquí!

Ángel: Cordy, ¿estas borracha?

Cordelia: Que gracioso. Ángel, sabes que yo no bebo.

Al decir esto, Gunn y Wesley carraspearon al unísono.

Cordelia: Si tienen algo que decir, les sugiero que lo digan ya.

Wesley: ¿Entonces podemos hablar sobre esas cuantas botellas de licor que encontramos la vez pasada cerca de tu habitación?

Cordy iba a decir algo, pero un curioso sonido cercano (y muy fuerte) desvió la atención de todos.
Agudizando sus sentidos vampiricos, Ángel se dio cuenta de que alguien había entrado al hotel. Alguien no conocido, claro...

Cordelia: ¿Ángel...?

Ángel: ¿Dónde esta Fred?

Gunn: La última vez que la vimos, fue para la cocina.

Ángel: Tenemos intrusos en el hotel.

No termino de decir esto que un vampiro salido de vaya uno a saber donde se le tiro encima gruñendo, empujándolo contra el piso.
Más vampiros aparecieron. Eran un montón. Cordelia grito e intento buscar una estaca pero fue inútil... uno de los infernales seres la atrapo antes de que pudiera hacer nada siquiera y comenzó a retorcerle el cuello.

Ángel: ¡Cordelia!- grito, poniéndose de pie y sacándose de encima de un puñetazo a su agresor.

Transfigurando su cara, Ángel arremetió contra el vampiro que intentaba matar a Cordy pero ya era demasiado tarde. Con un sonoro chasquido, su cuello fue roto.

Ángel: (fuera de sí) ¡¡No!! ¡Cordy! ¡Maldito hijo de...!

Ángel atrapo al vampiro asesino por las solapas de su traje y lo levanto unos centímetros sobre el suelo. Dando uso de su descomunal fuerza sobrehumana, lo revoleo por el aire haciéndolo estrellar contra una mesa. Luego, sacando una estaca de un bolso, se la incrustó en el pecho reduciéndolo a cenizas.
Habiendo terminado con él, se volvió justo para ver como la terrible legión de vampiros (que salían y salían de todas partes como hormigas) se arrojaba sobre unos indefensos Wesley y Gunn, ávidos por su sangre.

Ángel: ¡¡Suéltenlos!!

Tratándose de abrir paso a base de golpes de puño y estacazos, Ángel logro llegar hasta sus dos amigos... Lamentablemente, también lo hizo tarde. Los dos yacían inermes en el suelo, totalmente desangrados y mordidos por todas partes.

Ángel: ¡¡Wes!! ¡¡Gunn!! ¡¡¡¡NOOOOO!!!!

Rugiendo, Ángel se arrojo contra sus enemigos y lucho incansablemente contra ellos. Estacazo va, estacazo viene... era un huracán rabioso destruyendo vampiros a diestra y siniestra.
Cuando termino, solo quedaron cenizas de todos los maléficos seres. Mirando los cuerpos muertos de sus amigos, se desplomo en el piso totalmente shockeado.

Pero la sorpresa mayor estaba por venir.

Voz: (aplaudiendo) Muy buena actuación, Ángelus. Eres muy dramático, ¿sabes? Deberían nominarte para el Emmy o los Grammy.

Cuando Ángel levanto la vista para ver quien le había hablado así, se llevo el susto de su vida al ver que se trataba de su viejo conocido Frederick, quien vestido con una gabardina negra como la suya, lo miraba burlón mientras sostenía con su mano derecha los cabellos de una aterrorizada Fred.

Ángel: ¿Fre-Frederick? ¡No puede ser!

Frederick: Pero lo es.

Ángel: ¡Pero se suponía que estabas prisionero en el Limbo! ¡Yo vi como Buffy te arrojo por ese agujero dimensional!*

* (Nota del Autor: “Frederick, el vampiro” capitulo 5, para más información)

Frederick: (con cara de inocente) Bueno, ¿qué esperabas? Al fin de cuentas, siempre termino regresando, ¿no?

Ángel: ¿Qué diablos quieres de mí? ¿¿Acaso no te basta con lo que has hecho??

Frederick: Francamente hablando, amigo mío, no. La verdad es que quiero que sufras... que sufras mucho, ¿comprendes?- miro a Fred- ¿Así que esta chica es una nueva adquisición de tu grupo...? No esta nada mal. Es muy bonita.

Ángel: ¡Si le haces algo, te juro que...!

Frederick: De hecho, ese es el punto- se acerco al oído de Fred- Despídete de la vida, cariño...

Antes de que Ángel pudiera pestañear siquiera, el villano le partió el cuello a la pobre chica.
La escena era terrorífica. El cuerpo de Fred comenzó a caer despacio, como en cámara lenta, mientras Ángel no podía hacer más que mirar y mirar sin poderlo creer.

Ángel: ¡¡¡¡FRED!!!!

Frederick: Uno a uno.... Uno a uno, tus amigos van a morir.

Ángel: ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOO!!!

Abriendo los ojos, Ángel despertó. Incorporándose, se dio cuenta de que todo había sido un sueño. Se encontraba acostado en su habitación, sudando.

Ángel: (murmurando) ¡Dios misericordioso! ¡Gracias a ti que solo ha sido un sueño!

Tratando de reponerse, se dio una ducha y ya más relajado, bajo apresuradamente al salón recibidor donde sus amigos lo esperaban como de costumbre.

Cordelia: ¡Oh! ¡Abran paso que aquí viene el gran jefe vampiro, después de reposar en su ataúd! ¡Cuidado, señoras y señores! ¡El mal en persona esta aquí!

Se detuvo en seco. Había oído esa frase salir de los labios de su amiga antes, en su sueño.

“No, no puede ser”, pensó, “Claro que no puede ser. ¡Reacciona, Ángel! Solo fue un sueño... ¿no?”

Ángel: Cordy, ¿has estado bebiendo?

“¡Por Dios! ¿No le dije algo similar en el sueño? ¿Y ella que me respondió...?”

Cordelia: Que gracioso. Ángel, sabes que yo no bebo.

Aquello era demasiado. Muchas coincidencias. Ángel sintió que todo a su alrededor se movía, giraba. Por poco y si no se agarraba de una silla, se habría desmayado.

Wesley: (preocupado) ¿Te sucede algo?

Ángel: La verdad es que no lo sé. Me siento mal. Creo que estoy fatigado... me estoy empezando a volver loco.

Cordelia: ¿Quieres que llamemos a un medico? Que pregunta estúpida... claro que no. Si viene un doctor, ¿cómo le vamos a explicar que no tienes pulso y que tu piel esta fría? Que cabeza la miaaaaaaaa...

Cordelia cayo de bruces en el piso. Todos comprendían que era lo que le pasaba: estaba teniendo una visión.

Gunn: ¿Cordy? ¿Estas bien?- le pregunto, ayudándola.

Cordelia: (retorciéndose de dolor) ¡N-No! ¡P-Peligro! ¿D-Dónde esta Ángel? ¡Hay p-peligro!

Ángel: (acercándose) Aquí estoy, Cordy. Dime que ves...

Cordelia: V-Veo... V-Veo...

Ángel: ¿Qué?

Cordelia: (con la voz gruesa) ¡¡TU MUERTE!!
Ante los azorados ojos de todos los presentes, la figura de Cordy pareció derretirse y fluctuar, convirtiéndose en la de Frederick.

Ángel: ¿¡Frederick!?

Frederick: ¡Saludos, amigo! ¿Me extrañaste?

Ángel: ¡Maldito!

Rápidamente, Ángel arremetió contra su rival con todo y lo aferró de la garganta. Sin darle tiempo a nada, le quebró el cuello.

Wesley: ¡Ángel! ¿¿Qué hiciste??

Un cuerpo había caído al suelo sin vida. No era Frederick, sino... ¡Cordelia!

Ángel: ¿¿Cordy?? P-Pero... no puede ser...

Gunn: ¿Qué hiciste, viejo? ¡¿Qué hiciste?!

Ángel: (totalmente confundido) Yo no... Yo no...

Wesley: ¡La mataste! ¡La mataste, Ángel! ¿Es que te volviste loco?

Ángel: (llevándose las manos a la cabeza) ¡¡Oh Diossss!! ¿¿Qué he hecho?? ¿Qué demonios me esta pasando?

Risas. Un coro de risas burlonas resonaron en el aire. Increíblemente, todo alrededor del vampiro pareció fluctuar y se encontró asombrosamente en un lugar en penumbras, rodeado por una multitud de personas conocidas que se mofaban de él.

Spike: Pobre, pobre Ángelus. ¿Qué te sucede? ¿Acaso estas alucinando?

Lindsey: Debe ser el estrés. Créeme, como abogado sé de estas cosas- dijo, con un celular en la mano.

Darla: A lo mejor es que se canso de su vida aburrida, salvando almas y todo eso... quizás extrañas mis caricias Ángelus y el tiempo que pasamos juntos.

Drusilla: (jugando con una muñeca rota) Oooh, el pobre niño prodigo ha enloquecido. Que pena me da.

Cordelia: (con el cuello roto) ¿Cómo pudiste hacerme eso, Ángel? Después de todo lo que pasamos, de todo lo que confié en ti...

Ángel: ¡No, no, no!- gritó, sacudiendo la cabeza- ¡Nada de esto es real, nada es verdad! ¡Es una alucinación, una ilusión!

Kate: ¿De verdad piensas que somos una alucinación, Ángel? ¿Eso somos o es lo que tú desearías que fuéramos?

Doyle: Admítelo. Tú desearías que tu misión fuera solo eso, ¿verdad? Solo un mal sueño. Y cuando despiertes, papi y mami van a estar ahí, para abrazarte y consolarte...

Wesley: ¿Pero sabes qué? Lamentablemente, eso no es verdad. Tienes que asumirlo, Ángel.

Buffy: No creo que lo haga, es tan obstinado.

Ángel: (sacudiendo con más fuerza la cabeza) ¡No! ¡No! ¡Aléjense! ¡Ninguno es real, ninguno!

Risas. Todos se reían y lo señalaban.

Todos: ¡Ángel, Ángel, pobre de Ángel! ¡Ya no sirve para nada! ¡No sabe que es realidad y que es sueño! ¡Pobre, pobrecito!

Ángel: ¡¡¡YA BASTA!!!

Otra vez. Ángel abrió los ojos y se hallo en su cama nuevamente. Había sido un sueño... ¿o no?

“Tengo que cerciorarme... todo se ve real... muy real”, pensó, corriendo escaleras abajo.

Cordelia: ¡Oh! ¡Abran paso que aquí viene el gran jefe vampiro, después de reposar en su ataúd! ¡Cuidado, señoras y señores! ¡El mal en persona esta aquí!

“¡No! ¡No! ¡Sucede otra vez, sucede otra vez! ¡Es un sueño, solo un sueño!”

Wesley: ¿Ángel? ¿Te sucede algo?

Ángel: ¡No es real, no es real!- comenzó a repetir, mientras corría hacia la salida- ¡No es real, es otro sueño, otro sueño!

Wesley: ¡¡Ángel!! ¿Qué te ocurre?

Cordelia: ¡Vuelve! ¡Ha salido el sol! ¡Te vas a matar!

Pero eso no lo detuvo. De un tirón abrió la puerta y salió hacia fuera. La luz solar le dio de lleno con toda fuerza. Con mudo terror, vio como su cuerpo comenzaba a incendiarse. Primero lenta y después rápidamente. En solo unos segundos, se convirtió en una pira ardiendo.

Ángel: ¡¡¡AAARGH!!!

Otra vez. Se despertó en su cama, pero esta vez rodeado por todos sus amigos que no dejaban de mirarlo sorprendidos.

Wesley: ¡Gracias a Dios! ¡Llevamos horas tratando de despertarte!

Ángel: ¿Horas?

Gunn: ¡Si! Fred fue la que te llamo al principio y como vio que no te despertabas, nos aviso a los demás. No había forma de hacerte reaccionar, era como si estuvieras en trance.

Ángel: (llevándose una mano a la frente) ¡Dios! ¡Era terrible! ¡Estaba viviendo una pesadilla tras otra y creía que iba a enloquecer! Todos morían en mis sueños y luego, Frederick aparecía...

Wesley: (interrumpiéndolo) Precisamente, de eso queríamos hablarte.

Ángel: ¿De qué?

Gunn: Mientras dormías, Cordy tuvo una visión.

Wesley: Frederick esta de regreso... lo trajeron los de Wolfram & Hart.

************

Y EN EL INTERIOR DEL EDIFICIO DE WOLFRAM & HART, EN LA OFICINA DE LILAH...

Sentado en un círculo de velas, un silencioso Frederick abrió los ojos.

Lilah: (a su lado) ¿Y bien?

Frederick: Ha escapado a mi control.

Lilah: ¡Maldición!

Furiosa, la abogada comenzó a pasearse por la habitación, inquieta.
El primer asalto contra Ángel había fracasado. Dando uso a los increíbles poderes mentales que Frederick poseía habían intentado enloquecerlo de manera tal, que no pudiera ya distinguir entre realidad e ilusión.

Lilah: ¡Ahora ya debe saber que tú estas detrás de todo esto!

Frederick: Cálmate, ¿quieres?

Lilah: ¿Calmarme, dices? ¡Ángel va a venir en tu búsqueda!

Frederick: Es exactamente lo que quiero.

Lilah: ¿Te has vuelto loco?

Frederick: No, querida. Lo tengo todo planeado. Dejemos que Ángelus venga por mi... le tengo preparada algunas sorpresas para cuando llegue.

¿A que se referirá Frederick con eso de “sorpresas” para Ángel? La respuesta, en el próximo capitulo.

jueves, 1 de abril de 2010

Premios AT 2009: ¡He ganado!


1-Mejor serie
Buffy: Historias de vampiros

2-Mejor serie limitada o saga
William el Sangriento/ Buffy: Historias de Vampiros

8-Mejor personaje principal (Empate)
Conan/ Relatos salvajes
Spike/Buffy


Con gran satisfacción he visto que me han votado y salí ganador en dos y empatado en una terna en las votaciones por los Premios AT 2009. Por tal motivo, me siento en la obligación de agradecerles a los lectores que se toman su tiempo, el cual debe ser invalorable, para leer mis relatos y al Staff de Action Tales en general, por darme la oportunidad de darlos a conocer al publico.

¡Muchas gracias a TODOS ELLOS y un saludo de este humilde escritor de fanfictions!

FEDERICO H. BRAVO