sábado, 18 de diciembre de 2010

El Inicuo, de Luis G. Cajiga


La Hora se acerca; la Segunda Venida de Cristo ya es un hecho. Sin embargo, las Fuerzas del Mal no descansan y a la llegada del Apocalipsis intentaran separar y confundir a los Justos más que nunca. Una singular aventura y una vivida narración descriptiva de lo que le espera a la Humanidad en “los Últimos Días”…

SOBRE EL AUTOR

Luis Germán Cajiga es de nacionalidad puertorriqueña. Es un artista reconocido en y fuera de su país. Es un prolífero escritor, habiendo publicado cinco libros de poesía, seis de teología, cuatro novelas y uno de dieta vegetariana. Por 10 años modera un programa radial titulado "Conociendo la Verdad" que se transmite tres días a la semana por la emisora WZOL de San Juan, Puerto Rico.
Cajiga estudió su bachillerato en religión en la Universidad Adventista de las Antillas en Mayagüez, Puerto Rico. Posee una maestría (MA) en educación. Trabajó por diez años como maestro de religión y pastor.
La experiencia de Cajiga como evangelista comenzó muy temprano, casi de su inicio en la Iglesia Adventista en el 1956. Comenzó con sus temas ilustrados del Apocalipsis en el 1980 y ha predicado en muchas ciudades de su país natal, la República Dominicana, Cuba, México y en varias comunidades hispanas de los Estados Unidos de Norteamérica.

MI OPINION DE ESTA NOVELA

Existen libros que son buenos, los hay que son regulares y están los que decididamente son malos. Con todo pesar, tengo que admitir que éste entra en la última categoría…

“El Inicuo” es una novela apocalíptica que como cualquier libro de “Deuxplotation” busca enganchar al lector utilizando el clásico recurso de aprovecharse de las plagas y sucesos descritos en el Libro de las Revelaciones como centro principal de su trama.

Es un buen recurso y es mas, al principio, te enganchas. Luego, a medida de que vas leyendo descubres que te adornaron con bonitos espejitos de colores algo que realmente es un bodrio literario.

La trama de “El Inicuo” se inicia con una reunión del presidente norteamericano, con los mandatarios y legisladores de todo el mundo, mas un representante del Vaticano, en donde de común acuerdo se decide que el día domingo es un día Santo: nadie ha de trabajar ni de hacer actividades ese día, pues es el Día del Señor y ha de ser dedicado a Él. De común acuerdo se declara “Feriado Total” al domingo y se encomienda a toda la gente del planeta a dedicarlo (o consagrarlo) a Dios. Entre algunas de las formas, asistiendo a las Misas que se celebran ese día, etc, etc.

Pero, oponiéndose a la idea de un “Domingo Santo”, está la Iglesia Remanente, especie de personajes que son una mezcla entre los cultos Evangélicos y los Testigos de Jehová, quienes arguyen que en realidad, el Día del Señor, bíblicamente, es el día sábado y NO el domingo.

A partir de esto, se sucederán un montón de cosas. Entre ellas, las plagas bíblicas que comienzan a caer sobre el planeta, a saber: las aguas de los mares se vuelven sangre, lo mismo que la de los ríos y fuentes… terremotos se suceden en todo el mundo y ulceras terribles cubren de llagas a los habitantes de la Tierra. Sumado a esto, la persecución que los de la Iglesia Remanente sufre (llamados en la novela, también, “Sabatistas” por, justamente, exponer el sábado en anteposición al domingo como el día Santo) llega hasta el colmo de encarcelarlos, enjuiciarlos y hasta declarar sobre ellos la Pena Máxima: la muerte.

“El Inicuo” funciona como novela apocalíptica solo al principio. Es interesante ver cómo los Sabatistas llevan a cabo su predica de modo internacional, así como en la vida real lo hacen los Testigos de Jehová y los Evangelistas. Esparciendo el mensaje de Dios por toda la Tierra, esperan de salvar a cuantas almas encuentren y lo acepten, de las desgracias a venir… pero en donde el libro comienza a fallar es en la parte de las plagas.

Cuando las plagas golpean al planeta, el autor no sabe describir bien el impacto global que esto tendría de resultar cierto. Enumera los desastres como quien enumera una lista. No hay espacio para que el lector analice paso a paso el cumplimento de cada una de las consecuencias de la Ira de Dios desatada…

…Y en donde culmina la falla de la novela es cuando hace acto de aparición el citado “Inicuo” del titulo, que no es otro que Satanás en persona, pero haciéndose pasar por Cristo con un hábil disfraz. A su llegada a la Tierra abordo de una flotilla de platos voladores (¿¿¡!??) decididamente me dieron ganas de tirar el libro a la basura. No sé como, todavía, pero hice un esfuerzo y lo continué leyendo…

Lo que sigue es previsible; el falso Cristo es aceptado por TODO el mundo como el verdadero (excepto por los Sabatistas, quienes reconocen en él al demonio) y junto al Papa y los representantes de las principales tres religiones del mundo (Cristiandad, Judaísmo e Islamismo) deciden exterminar a quienes se oponen a “los designios de Dios”, con el único fin de “aplacar a su Ira”.

Hay cosas que JAMAS son explicadas, ni siquiera tratadas en la novela con profundidad. Por ejemplo: Cristo descendió al mundo de una flota de platos voladores. ¿¿Significa que es extraterrestre?? El autor NUNCA hace que el mundo se haga esta pregunta ni indague en esta idea. Otro ejemplo: este Cristo que aparece (que es totalmente falso desde el inicio; el autor no escatima en gastos a la hora de hacérnoslo saber) obra iracundo contra sus enemigos, llegando a fulminar en persona con sus poderes a un Islamita que no lo reconoce como Dios Viviente. ¿¿Qué acaso la gente no se daría cuanta de que esa no es la actitud que el Mesías ha de tener?? ¿Qué clase de Cristo es este, que enarbola la bandera de la destrucción y envía a la guerra a sus seguidores, contra los Sabatistas, a quienes considera sus enemigos acérrimos?

Es evidente que es un falso Cristo. Lo sabemos de entrada, claro. Si el autor hubiera sido otro hubiera jugado con el concepto de hacernos dudar a los lectores sobre su verdadera identidad. Pero lamentablemente, no es así. El Cristo que aparece en “El Inicuo” está planteado como el villano, mientras que los héroes son los Sabatistas. Ellos son el “verdadero” y escogido Pueblo de Dios, quienes cuando el Apocalipsis llega a su culminación, son salvados.

(No creo Spoilear a nadie con esto; agarren la Biblia y verán cómo termina la historia. No es secreta para nada. El mensaje es conocido desde hace miles de años).

EN SINTESIS: ¿LIBRO MALO?

Malísimo. Falla en su intento de hacernos sentir espiritualmente conmovidos. Igualmente, falla en su intento de transmitirnos sobrecogimiento ante las plagas apocalípticas. Le falta fuerza por muchos momentos y no hay protagonistas definidos, nadie con quien podemos sentir empatia.

No recomendaría este libro a nadie, pero como SIEMPRE digo: todos son libres de leer LO QUE QUIERAN. Por eso vivimos en Democracia, claro. :P


¡¡Un saludo a todos, gente!! Que tengan una muy Feliz Navidad y un Prospero Año Nuevo. ^^