viernes, 21 de enero de 2011

La Hora del Angel, de Anne Rice



Con La Hora del Ángel, primer volumen de su nueva serie crónicas angélicas, Anne Rice retoma su narrativa más oscura para convertir a los ángeles en protagonistas.
Toby O’Dare, un famoso asesino a sueldo, es un hombre despiadado que recibe órdenes del Hombre Justo. Se mueve en un mundo de pesadilla hasta que aparece un forastero misterioso, un serafín, y le ofrece la oportunidad de salvar vidas en lugar de destruirlas.
Viaja atrás en el tiempo hasta la Inglaterra del siglo XIII, y en ese escenario primitivo, comienza su peligrosa búsqueda de la salvación: una odisea llena de lealtades y traiciones, de egoísmo y amor.

MI OPINION DE ESTA NOVELA

Hubo un tiempo en que Anne Rice fue la Reina Indiscutible de la Literatura… cuando sus novelas sobre vampiros revolucionaban el mercado literario y nos hacían estremecer y emocionar en partes iguales. Cuando el trazo de sus letras nos transportaba a mundos tan bellos como terroríficos…

…Pero sucedió que un buen día Anne se cansó de todo ello y se convirtió al Cristianismo y juró que “solo se dedicaría de ahora en más a escribir para el Señor”.

Muchos lectores de sus ya hiper famosas “Crónicas Vampiricas” la abandonaron… otros, como yo, intentamos permanecerle fieles y ver qué nuevas maravillas podrían salir a partir de esta nueva etapa que encaraba en su trabajo.

…Creo que muchos salimos decepcionados de la experiencia…

Sumada a su “soporífera” reinterpretación del Evangelio (que consta de dos libros hasta el momento, “El Mesías: el Niño Judío” y “Camino a Cana”) “La Hora del Ángel” consiguió, hasta el momento, el dudoso honor de hacerme dormir totalmente sobre las paginas.

Es una historia de redención y de viajes en el tiempo y de ángeles que no conmueve a NADIE. Básicamente es la historia de un asesino, Toby O’Dare, a quien un buen día se le aparece en su vida Malaquias, un Serafín. Malaquias viene para redimir a O’Dare encargándole una misión que lo lleva a un viaje temporal a la Inglaterra del siglo 18, en el cual hay un asunto de asesinato ritual envuelto. O’Dare debe descubrir la verdad detrás de ese asesinato y ayudar a unas gentes inocentes de esa época a demostrar, justamente, que son inocentes del crimen inculpado.

La primera mitad del libro es la historia personal de O’Dare. Es la típica historia de “persona buena atrapada en un entorno insano”. Ok, hay que admitirlo, Anne sabe construir un personaje por el que sientes pena por la vida que se ve obligado a llevar y la triste existencia de O’Dare lo empuja directamente a convertirse en un asesino... pero llega un momento en el que llanamente empiezas a bostezar y quieres que acabe para que empiece el “quid” de la cuestión: el encuentro con Malaquias, el viaje en el tiempo y la redención final del personaje principal.

La aparición del ángel (el personaje sobrenatural de la trama) está a años luz de las maravillosas apariciones angélicas vistas en “Memnoch, el Diablo”, por citar otra de las obras de Rice que SI me gustó y en donde salían ángeles del Cielo. Cuando Malaquias se le presenta a O’Dare lo hace de una forma tan simplona, tan sencilla, que me hizo recordar por momentos a un capitulo de aquella vieja serie de TV, “El Toque de un Ángel”, cuando la protagonista, que era un ángel, sencillamente se revelaba a la persona en cuestión a la que estaba dedicada el episodio de la semana, como si nada. Como si ver un ángel fuera cosa de todos los días.

Francamente, patético.

La segunda mitad del libro, la parte del viaje en el tiempo de O’Dare, pasa de ser lo mas interesante de la novela a ser lo mas re-contra aburrido. Tanto que no pude, por mas esfuerzo que hice, acabármelo. Sencillamente, no hay NADA interesante allí.

Y lo digo enserio.

Nunca, jamás, esperé que un libro de Anne Rice me aburriera tanto como este lo hizo. Puedo dar fe de que muchas de sus novelas a veces se vuelven medio pesaditas, pero luego se convertían en algo interesante a la final. No es el caso de “La Hora del Ángel”. Es una historia que crees que va a ser interesante, con ángeles metidos en la trama y a la final resulta ser un bodrio infumable por donde se lo mire.

…Y bien carito… me costo sesenta y pico de pesos, cuando lo compré honestamente en mi librería favorita. ¬¬

EN SINTESIS: ¿LO RECOMENDARIAS?

Siempre lo digo, para que no existan dudas: vivimos en Democracia, cada uno es dueño de leer LO QUE QUIERA. Pero yo no recomendaría este libro a nadie. Es más, si Anne sigue escribiendo libros así, pues somos muchos más los que decididamente empezaremos a abandonarla…

A mí, “La Hora del Ángel”, no me gustó. :(


Un saludo a todos.

martes, 11 de enero de 2011

616: Todo es Infierno, de David Zurdo y Ángel Gutiérrez

Albert Cloister, miembro de los Lobos de Dios, grupo secreto del Vaticano encargado de estudiar los fenómenos paranormales que suceden en cualquier rincón del mundo, persigue todas aquellas experiencias sobrenaturales que remiten a la aparición del Maligno. En su camino hacia el descubrimiento de la verdad que se oculta detrás de los casos que investiga, se cruza con la psiquiatra Audrey Barrett, cuya biografía esconde un misterio que tan sólo el anciano deficiente Daniel, en estado de trance, le sabrá desvelar. Las declaraciones de Daniel sumen a la doctora Barrett en un caos vital, pero despejan la investigación del padre Cloister. A partir de ese momento correrá hacia un final tan desolador que, a pesar de haberlo tenido delante de sus ojos, nunca quiso ver: a veces la verdad quema.

MI OPINION DE ESTA NOVELA

La Verdad (Con “V” mayúscula) parece ser el tema de este libro en concreto. Más bien, su búsqueda. Pero la que el sacerdote Albert Cloister halla en el final de esta novela deja al lector con un panorama tan desolado que si no fuera por el forzado Epilogo agregado, esta novela quedaría tildadísima de pesimista.

“616: Todo es Infierno” es una novela densa aunque no muy difícil de leer y seguir. Ok, hay que admitir que los autores se lo pusieron rebuscado al personaje de Cloister en su búsqueda incansable de la Verdad acerca del misterio del Mal en el mundo, pero seria necio si no admitiera que cuando uno empieza a leerla, se engancha.

Eso mismo me ha pasado a mí. Estuve enganchado durante todos los capítulos que la componen, siguiendo como invitado invisible al desarrollo de las historias de sus personajes.

El libro está dividido en varias partes; una es la historia de Albert Cloister, sacerdote jesuita que investiga casos paranormales sobre visiones de un tenebroso Mas Allá que parece aguardarle a la gente cuando muere. Cloister es un personaje muy bien llevado, que si uno ha visto muchas veces (y así fue mi caso) “Los Expedientes X”, reconocerá en él a un pariente no muy lejano a Mulder. Tanto el citado cura de la novela como el ficticio agente del FBI de la serie de TV comparten el mismo sentido de búsqueda de respuestas y una incansable curiosidad por saber LA Verdad.

Las pesquisas de Cloister de ciertos acontecimientos sobrenaturales que se suceden en el mundo, relacionados entre si con el caso que él investiga, lo llevara a cruzarse en un momento dado con la otra parte del libro, la dedicada a la psiquiatra Audrey Barrett, personaje que cumple con un papel decisivo en la historia y que ha perdido un hijo en circunstancias no muy claras. Ella también es, al igual que el Padre Cloister, una “buscadora de la Verdad”, en su caso, de la verdad de lo que le pasó a su hijo, desaparecido de un parque de diversiones hace años, posible victima de un secuestro.

Es siguiendo la vertiente de estos dos personajes en que se va trazando el desarrollo de la novela.

Los autores se esfuerzan por presentarnos una historia bien fundamentada, con personajes sólidos pero con un panorama que solo puedo calificar de “agreste”.

No puedo no decirlo. El libro es un autentico viaje a las miserias humanas, acompañadas de un gran misterio sobrenatural de fondo, pero lo que mas intriga entre sus paginas y párrafos es la pregunta que todos los Creyentes (y creo que no Creyentes también) nos hacemos: “¿Por qué permite Dios el Mal en el mundo?”

O, “¿Por qué Dios permite actuar al Demonio libremente en la Tierra?”, que vendría a ser lo mismo.

La respuesta la encuentra Cloister, después de una infructuosa búsqueda digna de “El Código Da Vinci”. La Verdad la halla en un viejo pergamino ajado, escondido en alguna parte de Jordania, en medio del desierto…

…Y la Verdad es que: “TODO ES INFIERNO”.

“TODO ES INFIERNO”, ¡VAYA! ¡MIRA NADA MÁS! QUE NOVEDAD. ¬¬

(ATENCION: Spoilers. Si no les gustan los adelantos, no sigan leyendo)

Cloister descubre que Lucifer ha ganado la guerra contra Dios, en el Principio de los Tiempos. Por consiguiente, quien reina desde “las alturas” no es el Padre Celestial, sino el Diablo. Por eso el mundo es un pozo infecto lleno de miserias. Y cuando morimos, pasamos al Infierno directamente, a sufrir torturas indecibles por toda la Eternidad.

Amen.

Que el mundo es un pozo infecto lleno de miserias no es novedad. Lo vemos a diario por la TV o al salir de casa. Gente que muere asesinada por otra gente; actos de violencia indiscriminada; guerra y terrorismo; violaciones, etc, etc y etc. No hace falta repetir todo el rosario de depravaciones que existen en esta Tierra. De ahí a afirmar que todo esto es así porque “Dios perdió y el Diablo ganó” hay un abismo enorme.

Creo que es el propio Ser Humano quien ha perdido el rumbo. Y si el Mal existe en el mundo no es porque Dios lo tolere, sino más bien porque el Hombre no quiere vivir en armonía con sus semejantes.

Creo que la Esperanza en un mundo mejor es posible. Creo en eso. En que este mundo (o este “sistema de cosas”) se va a terminar y que vendrá algo mejor, de lo que formaremos parte.

Yo, al menos, creo en eso.

VOLVIENDO A LA NOVELA…

Me voy por las ramas y no soy Tarzan. Cloister encuentra la supuesta Verdad del asunto: “¿Por qué existe el Mal en el mundo?” y se sumerge en un lodazal espiritual. Cae muy, muy bajo, lleno de desesperanza. Pero a último momento, un acto noble y heroico termina con este desasosiego.

Gracias a él, Cloister salva a la Humanidad del Infierno y de Lucifer y “Colorin colorado, este cuento ha terminado”.

La novela termina cuando Cloister descubre la tan ansiada Verdad. Te das cuenta al toque. El Epilogo que los autores aciertan a poner después es algo que tira al traste el clima “oscuro” en el que la historia se venia manejando. No es que me queje de los “Happy Ends” (Finales Felices) pero en este caso, me ha sonado a uno MUY forzado.

En el camino quedaron los demás personajes… La psiquiatra Barrett también logra dar con la oscura revelación del terrible destino de su hijo y luego de “ajustar cuentas” con quien se lo llevó, muere en la mas triste de las muertes del libro. El viejo Daniel, el deficiente mental, quien involuntariamente se transforma en el enlace entre ella y Cloister también fallece, sin relevancia alguna para la trama… a excepción de su participación pequeña en el Epilogo del libro. Una excusa para darle a Cloister la revelación de que su “acto heroico” ha salvado a la Humanidad de tan terrible destino…

Como dije mas arriba, si no fuera por este Epilogo, a la novela habría que tildarla de pesimista.

¿LIBRO BUENO O MALO?

Esta es la parte donde suspiro y hago el esfuerzo por ser conciso. SI. Es buena. Les recomiendo esta novela. Te engancha en su lectura, tiene personajes bien construidos e historias creíbles y está bien lograda.

El único “pero…” para mi es solo su tono pesimista, nada mas. Quizás se deba a que estoy más acostumbrado a historias con más esperanza que las que esta ofrece. Pero el libro es bueno. Cómprenlo si pueden. Vale la pena.


Saludos a todos!!

PD: ¡Que me olvidaba de comentarlo! 616 se supone que es el “verdadero” numero de la Bestia del Apocalipsis, en anteposición con el conocido 666. Los autores expresan que esto es así en su Apéndice, después del final de la novela. Es debatible. Podríamos armar uno extenso alegando el por qué de esto o el por qué NO de esto, pero dejémoslo así. Yo solo sé que en mi Biblia es “666”. Prefiero (elijo) quedarme con esto, gracias.

domingo, 2 de enero de 2011

Diálogos con el diablo, de Taylor Caldwell

Una singular correspondencia mantenida entre el arcángel san Miguel y el "hermano " Lucifer nos revela el verdadero papel del máximo símbolo del mal en nuestra existencia.

MI OPINION SOBRE ESTA NOVELA

Hay libros que destilan maestría. Otros que de alguna manera, deslumbran. Y muchos que lo ponen a uno a pensar. Tal es el caso de “Diálogos con el diablo” de Taylor Caldwell, en donde el mismísimo Ángel Caído, Lucifer, entabla conversación mediante unas misivas con su hermano, el Arcángel Miguel.

Es mediante este singular método narrativo (el estilo carta) en la que nos enteramos de la relación que ambos mantienen y sus diferentes puntos de vista sobre Dios, el Hombre, la Fe, el Libre Albedrío, el Destino del Universo y un sin fin de temas…

Hay que felicitar a su autora, Taylor Caldwell, por construir un Lucifer realmente creíble para la trama. En algunos momentos, mientras leía, recordaba aquellos viejos comics de Vértigo donde Mike Carey nos presentaba una visión igual del Príncipe de las Tinieblas. Porque el Lucifer de “Diálogos…” es casi un calco del de los comics de Vértigo. Arrogante, soberbio, altivo, despreciando siempre al Hombre, aborreciendo su lugar en la Creación… preguntándose siempre por qué Dios eligió a tan efímera criatura para depositar todo Su Amor.

“Diálogos…” es un viaje metafísico, en el cual la autora incluye la pluralidad de los mundos habitados, al presentarnos en las misivas que Lucifer y Miguel mantienen historias de otros mundos, de otros planetas con Humanidades a las cuales el Tentador visita y ofrece el Pecado. Quizás esa es una de las partes que mas me han gustado; el ver cómo son esas Humanidades regadas en el Cosmos de Dios, cada una siempre teniendo su Génesis al igual que el nuestro, para luego ser puesta a prueba mediante Lucifer y su Tentación.

Hay que decir que la novela destila un tono muy comprometido con hacernos acercar el lado “humano” de sus personajes, pese a que son ángeles sus protagonistas. Conocemos MUCHO de los sentimientos y emociones tanto de Lucifer como de Miguel en sus páginas, sus diferentes pareceres y sus choques. Pero por sobre todas las cosas, la historia de fondo es la historia de dos hermanos separados por una dolorosa división. Uno fiel al Padre Que esta en Los Cielos y el otro, opuesto a Él.

La novela también juega con el concepto de: “¿Realmente Lucifer está totalmente perdido? ¿Existe el margen para el perdón de sus pecados al Pecador Primordial del Universo?” o en resueltas palabras: “¿Puede el Diablo arrepentirse del mal cometido?”

La respuesta llega invariablemente cerca del final del libro, en donde el estilo de correspondencia es abandonado por el clásico estilo narrativo de una novela y nos recuerda aquello de que “El Escorpión es, siempre un Escorpión: es imposible que vaya contra su naturaleza”.

O, lo que es lo mismo: “A pesar de que la mona se vista de seda, mona se queda”.

¿LIBRO RECOMENDABLE?

Solo para metafísicos. Si esperan encontrar un Diablo con cuernos, cola y toda esa parafernalia lejana a la esencia del verdadero antagonista bíblico de Dios, olvídenlo. No la hallaran aquí. Sí encontraran un duelo entre dos personalidades razonables, que exponen inteligentemente sus argumentos, uno a favor de Dios y del Hombre y el otro, en contra. Yo recomiendo este libro, pese a que quizás pueda parecer pesado. Es un quiebre con todo lo que venia leyendo sobre Dios, el Diablo y los ángeles.


¡Saludos a todos, gente, y un muy Feliz recién comenzado 2011! ^^