viernes, 30 de septiembre de 2011

¡Síganme en FanFiction.Net!



El site de Internet mas famoso y popular en cuanto a Fanfics se refiere me ha recibido con los brazos abiertos, después de tantos años de (tontamente) no probar suerte entre sus huestes. Ahora, todo eso ha cambiado y me ha abierto una cuenta en FanFiction.Net, donde también voy a subir mis mejores trabajos literarios. Desde aquí, es mi deseo que quienes me siguen en este blog, también puedan hacerlo en esta excelente página de Fanfics. ^^

He aquí el enlace: Federico H. Bravo

Un saludo a todos y a leer se ha dicho!!!

PD: En las próximas entradas, retomo la historia zombie de Ángel. Como dicen mis amigos de España, ¡No temáis! Jejeje. ;)

sábado, 24 de septiembre de 2011

El Príncipe de los Infiernos, de Robert McCammon

Tras sufrir una terrible violación a manos de un desconocido, Mary Kate da a luz a un niño maléfico, que consigue acabar con la vida de sus padres, destruir el orfanato en el que lo internan y convertirse en el Mesías del Mal.

Ese engendro es Baal, el príncipe de los demonios, la hedionda semilla del mal y la destrucción, que cuenta además con una legión de fanáticos dispuestos a obedecerle ciegamente. Su presencia ya se empieza a sentir en todas partes: bombardeos, terrorismo, guerra…

Sin embargo, tres hombres se han propuesto acabar con él: Zark, un chamán; Virga, un anciano profesor de teología, y Michael, el único que conoce el verdadero alcance del poder de Baal. Los tres, convertidos en heroicos guerreros, lucharan sin descanso contra una fuerza más antigua, horrible y despiadada que la propia muerte.

MI OPINION DE ESTA NOVELA

Una palabra: desilusión.

Adquirí “El Príncipe de los Infiernos” por una venta mediante Internet. Fue a un precio bastante elevado para un librito de edición de bolsillo. No me importó desembolsar la plata; creía justamente que iba a toparme con una épica historia de un trío de personas solas contra una gran fuerza del mal. Algo digno de la descripción hecha mas arriba, la que se encuentra detrás del lomo del libro.

Recuerdo, también, que en los días de adquirirlo se enfermó mi abuela (postrada hace años en silla de ruedas por otra enfermedad que no viene al caso) y que mientras ella yacía internada en el hospital y su vida pendía entre la Vida y la Muerte, me abstuve de leerlo para centrarme pura y exclusivamente en este asunto. Cuando gracias a Dios (nunca mejor dicho) mi abuela salvó su vida y regresó a casa y las cosas se normalizaron, me aboqué a la tarea de leer esta novela… libro de por sí totalmente diferente a lo que se plantea al comienzo como una “aventura interesante” contra las fuerzas del mal.

Partamos desde la base:

“El Príncipe de los Infiernos” es la primera novela que Robert McCammon escribió… y se nota.

Es la historia de un engendro del mal, otro niño-demonio que surge de una violación brutal a su madre, una camarera de cafetería llamada Mary Kate, esposa de Joe, pertenecientes ambos a un típico matrimonio moderno disfuncional.

El niño, que dice ser el antiguo dios cananeo Baal, deidad terrible a la que se sacrificaban niños y se le celebraban repugnantes orgías, entre otras cosas, crece en el transcurso de los años y se convierte en la verdadera encarnación del mal. En su haber, queda liquidar a sus padres y el orfanato donde estaba internado.

El arranque del libro guarda muchos paralelos con “La Profecía”, por el hecho de hacer identificar a Baal con la figura del Anticristo. Además, es muy interesante… uno ve cómo el mal va cobrando poder con los años, como Baal va creciendo y como su influencia se extiende. Una de las escenas más macabras de la primera parte es cuando toma control del orfanato donde estaba, dominando las mentes de los niños huérfanos y transformando a muchos de ellos en sus seguidores…

Las cosas prosiguen presentándonos a sus antagonistas; al primero que conocemos es al profesor Virga, un teólogo anciano. Nada rescatable. Conoce mucho de religión y es un erudito en la materia, pero nada más. No tiene nada más destacable. Un simple ser humano, a fin de cuentas.

Siguiendo a un amigo que se ha perdido en las inhóspitas tierras de Kuwait, Virga descubre a un adulto Baal en la cumbre de su poder. El país entero se ha transformado en la cuna de una “nueva” religión que exalta al ser individual por encima de todo, celebra repugnantes orgías y matanzas indiscriminadas.

Esta es otra parte bien lograda de la novela. Se describe con mucha fuerza el aire de decadencia orgiástica en el que los adoradores de Baal caen, merced a su poder y su presencia. Se celebran impuros rituales de sexo y sangre y el aire malsano se respira página tras páginas en la parte que le toca a esto.

Luego, todo comienza a decaer…

En mitad de su estadía en Kuwait, Virga conoce a Michael, un misterioso sujeto que parece saberlo TODO sobre Baal y junto con él, después de recorrer el mini-Apocalipsis que el dios-demonio desencadena en Oriente, siguen su estela hasta el Polo Norte, a las inhóspitas tierras de Groenlandia y mas allá…

Ahí es donde se les une Zark, el “chamán”, una persona repulsiva si las hay, que nunca termina de cuajar del todo, que no sirve para una mierda (perdón por el exabrupto) y que tiene la muerte mas estupida de todo el libro.

A medida que la novela avanza, de principio a final, se va desinflando. Todo lo que parecía ser una lucha épica de los poderes del Bien contra los poderes del Mal termina en un remedo patético que al lector le suena de inmediato a un embuste literario. Y es lo que es. Un embuste literario.

Lamento mucho haber malgastado mi dinero en un libro que no tenía necesidad de haber comprado, pero por lo menos, el saldo positivo es que puedo contárselo a ustedes por acá y prevenirlos de leer semejante “engendro literario”

SPOILER (si no se desea, no leer)

El misterio de Michael es mantenido durante toda la novela, aunque te das cuenta de que no puede ser un humano normal. Sabe demasiado de Baal, de sus movimientos y al parecer, lo ha enfrentado antes. Si bien cerca del clímax de la historia se revela la naturaleza extraordinaria de Michael (no es humano) nunca se nos aclara qué tipo de ser es. Podemos pensar que es el Arcángel Miguel, solo por una coincidencia de nombres… también podríamos pensar que es un “dios del Bien”, o un enviado de Dios… todo es valido, ya que NUNCA lo tenemos claro en el libro.

En vez de suponer una ventaja, la condición sobrenatural de Michael no lo exenta de sufrir las peripecias que los demás personajes soportan durante la persecución de Baal.

Por el contrario, Michael es una pobre oposición ante la maldad de Baal.

(Fin del Spoiler)

EL FINAL DEL LIBRO (sin revelar mucho, aunque…)

Estoy buscando otra palabra. ¿Patético? ¿Pobre? ¿Insulso?

¿Mierda?

Ah, bien. En resumidas cuentas, nuestros “héroes” cumplen su función, detienen a Baal y aparentemente salvan al mundo. Digo “aparentemente” porque todavía quedan los discípulos de Baal, ya esparcidos a lo ancho y a lo largo del globo. Es como decir que “y los buenos ganaron, pero…”

No sé si McCammon tenía pensada una continuación de esta novela. Espero que no. No da para Segundas Partes.

ALGUNOS PUNTOS FLOJOS EN LA NOVELA

* Baal es la encarnación del Mal… su poder no parece tener limites y se agranda con cada creyente que atrae a sus filas, con cada discípulo nuevo. Sin embargo, cuando se le muestra una cruz, Baal retrocede aterrorizado, como un vulgar vampiro. ¿Por qué un dios cananeo tendría que retroceder ante un símbolo como la cruz? Ok, podemos argüir que se trata de la representación de un poder mayor, pero suena ilógico después de que nos cuentan de que Baal es “la invencible Bestia del Apocalipsis”. Verlo retroceder ante la visión de una cruz pequeña me dio pena.

* Baal tiene un Maestro. ¿Adivinen quien es? Si, Satanás el Diablo. Michael explica en una parte la historia de cómo el dios Baal pasa de deidad a demonio. Es una historia rebuscada en la cual, tanto Dios como el Diablo vendrían a ser dos polos opuestos de una Fuerza en sí misma. Satán desea el poder y es por eso que envió a sus demonios a la Tierra para hacerlos pasar por dioses paganos, con el fin de desviar a los humanos de la “adoración verdadera”. Uno de esos demonios devenido en deidad pagana es Baal. La historia detrás del origen del poder maléfico de Baal me pareció floja. Es como si la hubieran metido con calzador.

* Los héroes son pobrísimos. Ya dije que Virga es un anciano que solo sabe de teología y que poco y nada le sirve en este caso; Zark es otro papanatas que hubiera sido mejor que nunca se hubiera asomado y Michael… bueno, ya hablé de él en el Spoiler. ¿Qué más puedo agregar?

EN SINTESIS: ¿LIBRO MALO?

Mas que malo, POBRISIMO. Un desperdicio. Empieza bien pero luego se desinfla. Y cuando llegamos al clímax… está lejos de ser lo que correspondería para una historia épica como la que se proponía al inicio.

Consejito: no gasten dinero en él.

Saludos a todos.

viernes, 23 de septiembre de 2011

El Exorcista: del Guión a la Película, de William Blatty

“Hoy es viernes, 13 de junio de 1973. Mientras escribo, Billy Friedkin, director de El exorcista, regresa del norte del Irak, donde ha filmado en Nemrod y en las ruinas de Nínive; William Kaplan, nuestro supervisor de producción, está en Bagdad, bajo vigilancia armada, porque un cheque de la «Warner Brothers» a favor del Gobierno iraquí fue devuelto por no ser conforme; y yo me estoy aquí sentado, pensando en muchas cosas: en la cadena de turbadores y misteriosos acontecimientos que se cernieron sobre este proyecto desde el principio; en una niñita disfrazada de demonio, que lloraba porque había muerto su ratita predilecta; y en el día de otoño de 1971 en que, cuando estaba dormitando en una hamaca en el patio de mi agente, Noel Marshall, oí la aflautada voz de Jane Fonda que decía, con tono cauteloso, dentro de la casa: «Hay alguien ahí fuera.»
Creo que se refería a mí y no al león adulto que estaba debajo de la hamaca y que había sido criado por Noel, junto con otros cincuenta, para una película de leones.
Noel y Miss Fonda se disponían a celebrar una reunión de negocios en el patio. Cerré los ojos, fingiendo que dormía: pues Billy Friedkin y yo habíamos ofrecido a
Miss Fonda el papel de Chris MacNeil en El exorcista, y Miss Fonda, después de leer la novela, había reaccionado, según decía su agente, con esta declaración transmitida por teléfono desde París: «¿Cómo puede avenirse un estudio a hacer esa porquería capitalista?»
Lo cual, cuando me enteré, interpreté en el sentido de que no deseaba hacer el papel. Después oí que se abría la puerta corredera y que sonaban pasos. Abrí los ojos y vi que Miss Fonda se acercaba a la hamaca. Dirigí una mirada disimulada al león y pensé si sería eficaz lanzarle un «¡Sus y a ella!». Sin embargo, al parecer, Miss Fonda venía a comunicarme algo amable. Había oído referir su comentario sobre mi novela y quería decirme que no era verdad. «La razón de que no quisiese hacerlo —explicó, sinceramente— es que yo no creo en la magia.»
Pues yo sí. He sentido el cálido toque de una Providencia que me protege de lo que yo quiero, y he presenciado la confección de una película que, no sólo es fiel a la novela, sino que la supera en ciertos aspectos.
Permítanme que les explique los antecedentes, la historia de la novela y de la película hasta el momento en que fue contratado Mr. Friedkin. Como productor de la película, esto presupone intriga; y, como autor de la novela y del guión, ánimo de posesión…”

MI OPINION DE ESTE LIBRO

Con estas palabras se inicia un libro muy particular.
Particular porque no es la novela en sí misma, la cual tuve el privilegio de leer hace muchos años y que en cualquier momento le dedicaré una relectura para comentarles mi parecer por este blog; este libro NO es la novela de “El Exorcista”… es, mas bien, una especie de “charla extensa” entre el autor, William Blatty, y el lector.

En 300 y pico de paginas, Blatty nos revela cómo fue la difícil tarea (por no decir, titánica) de llevar a la pantalla grande la homónima novela que revolucionó en su momento el genero del terror y asustó a generaciones. Es un libro muy bueno, en donde Blatty se explaya a gusto sobre cosas tales como la elección de los actores y sobre el trasfondo de la historia de su novela.

Muchos seguramente habrán oído que la trama de “El Exorcista” está en realidad basada en un exorcismo real, acaecido en Washington, en 1949. En este libro, Blatty cuenta esa historia, o al menos la historia que él escucho, leyó e investigó, como documentación para preparar su novela…

El libro también contiene dos extensos guiones completos de la película. El primero de ellos, es la “previa”, el primer guión que Blatty presentó en el momento de comenzar a rodar el filme; el segundo, es la historia que todos conocemos y la que salió en los cines.

Es interesante destacar las diferencias entre uno y otro. Mientras que el primero cambia algunas cosas, el segundo se apega más a la novela original. En parte, quien influyó en el segundo tratamiento del guión fue el director del filme, William Friedkin. De no ser por sus sugerencias a la hora de encarar la historia, “El Exorcista” hubiera visto la luz como una película un tanto diferente a la que vimos en la pantalla grande.

¿LIBRO BUENO?

Sí. Sirve para ver cómo trabaja un escritor cuando comienza con el proceso de documentación para una novela y también, cuando tiene la importante tarea de adaptar su historia original a un guión para cine. En ambos casos, es una buena muestra de cómo se maneja el asunto. Muy recomendable como complemento a la novela original de “El Exorcista” (de la que espero contarles mis pareceres en el futuro).

Saludos!

jueves, 22 de septiembre de 2011

"Angel: Day of the Dead" (Ocho)

8

La historia de Lindsey

El antiguo abogado de Wolfram & Hart se arrellanó en su asiento. Colocó sus pies sobre una mesita pequeña enfrente de él, como un taburete, y comenzó su narración…
-Antes que nada, dejemos de lado las tonterías – dijo – Lo ultimo que sabes de mí – miró a Ángel – era que dejaba la ciudad y que me iba en un viaje de búsqueda espiritual.
Lindsey esperó. Ángel no dijo nada.
-Claro que tú te crees todo lo que te cuentan – observó, con cierta ironía – Jamás existió tal búsqueda. Nunca me embarcaría en una estupidez como esa. Pero el punto fue que lo creíste, lo que me dejó libre para actuar a mi gusto y placer en lo que más ansiaba en la vida: buscar la forma de destruirte. Demostrarles a los Socios Mayores que se equivocaron al conservarte con vida. Que era un error que se te permitiese seguir respirando, siquiera. Esa y no otra, fue mi verdadera búsqueda.

Lindsey pasó algunos años viajando por el mundo para recabar poder y conocimiento. Estudió las artes oscuras, hizo tratos con demonios, se entrenó en el uso de las armas… con el único fin de prepararse para volver con todo. El plan era asestar el golpe sin que el vampiro lo viera venir.

-Tenía todo listo, pero sucedió entonces algo muy curioso.

Sus contactos clandestinos en Wolfram & Hart le alertaron del plan de la compañía de iniciar un Apocalipsis zombi, liberando un súper virus diseñado por ellos en laboratorios ocultos y esparcidos por el mundo. Sabiendo del inminente final que se aproximaba, Lindsey tomó serias medidas para preservarse de lo que seria una verdadera masacre de proporciones bíblicas.
-Un día antes de la noche en que toda esta locura comenzara, hice un pacto con Nekron, el dios de los muertos – explicó – A cambio de mi alma y mi mas absoluta devoción a su culto, me proporcionó la única cosa que me volvería inmune a la plaga que se acercaba… lo único que me mantendría de una pieza, intacto, cuando los muertos despertasen y se alzasen de sus tumbas con hambre. ¿Te imaginas qué es?

Como siempre, le hablaba a Ángel. Lo hacía de manera desafiante, sin temerle o respetarlo. Por su lado el vampiro siguió imperturbable, sin responderle.
Lindsey se puso de pie. Lentamente se desabrochó la camisa negra que llevaba puesta, mostrando su torso, hombros y espalda. Kate silbó, sorprendida y admirada. Sobre el cuerpo del ex abogado se veían unos curiosos tatuajes con forma de runas.
-Esto. Son para protección – informó – Los tengo por todo el cuerpo – se volvió a colocar la camisa.
Los tatuajes, explicó, lo volvían invisible a los ojos de los muertos. Por tanto, lo convertían en un ser inmune a sus ataques.
-Fue una experiencia un tanto curiosa y muy entretenida caminar entre esas cosas y que ni lo notaran. Asistí, como espectador de privilegio, al fin de la raza humana.

Pero él sabia que la cosa no acabaría ahí. Wolfram & Hart tenían planeado restaurar el orden mas tarde, con ellos al control de todo. Lindsey no era tonto; sabia que como desertó de la compañía y dado la espalda a los Socios Mayores, en el Nuevo Orden lo buscarían y ejecutarían como a un vulgar criminal.
-Siempre estoy a dos pasos por delante de ellos. Como era inmune a los zombis podía ir a venir a mi antojo por donde quisiera, y fue así como me enteré de que Wolfram & Hart había finalmente fabricado una cura… si, el antídoto existe y en teoría, seria capaz de devolver a los muertos a su sueño eterno. ¡Imaginen mi ansiedad por poseerlo! Un hombre que lo tuviera, podría ser el amo indiscutible de todo. Las naciones diezmadas pagarían cualquier precio por él – se rió. Ángel sintió asco de él – Lo malo era que el laboratorio donde está se encuentra protegido y el acceso es, por decirlo suavemente, imposible.
-¿No que eras invisible para los zombis? – preguntó Gunn – No te costaría nada ir por él. Digo… si es que esos tattos mágicos te protegen como dices.
-Los tatuajes me protegen de los muertos vivientes comunes – replicó – Pero resulta que Wolfram & Hart ha estado experimentando con ellos. Han conseguido crear zombis modificados que les obedecen ciegamente. Son astutos, rápidos y el triple de salvajes. Y por supuesto, inmunes a la magia. Por completo.

La situación dado el caso, volvía las tretas de hechicería del ex abogado inútiles, pero Lindsey contaba con un as bajo la manga: sabía la ubicación del laboratorio de la empresa. Solo necesitaba ayuda extra para poder llegar a él.
-Yo mismo me presenté ante los militares – dijo – Les conté la historia. Me creyeron. Por supuesto, habían visto que los muertos no me prestaban el más mínimo interés. Me trasladaron aquí, al NORAD, en donde tuve el agrado de conocer en persona a tu ex novia – miró de soslayo a Buffy – El Presidente mismo no tardó en venir a verme. Me escuchó con atención. Le aseguré que si nos hacíamos con la cura, Estados Unidos seria la nación dos mil veces más rica del mundo y con un poder indiscutible. Estuvo de acuerdo con que algo debía hacerse.

Lindsey calló. Sonreía ampliamente.

-Mi historia, en resumidas cuentas – dijo luego de un rato – Espero les haya gustado.
Ángel deseaba golpearlo. Apretaba los puños y se imaginaba aporreándolo hasta la muerte, pero se contuvo. Buffy tomó la batuta de la conversación una vez más…
-En conclusión: estamos aquí porque Zane desea que busquemos esa cura – declaró – El antídoto que ponga a los muertos en su lugar otra vez. Todos hemos sido en cierta manera, reclutados por el Tío Sam para pelear por la Patria.
-…Y el estilo de vida americano, no te olvides de eso, bombón – agregó Lindsey.
-¿Quieres que le pegue, B? – se ofreció Faith – Solo da la orden y le borramos a este hijo de puta la sonrisa.
El ex abogado la miró con deseo. Imaginó que domar a Faith seria muy placentero…
-No. Zane lo quiere vivo e intacto.
-Gracias.
-…Aunque, si sigue diciendo estupideces, a lo mejor yo misma le de una paliza.
-¡Bah! Promesas, promesas… - Lindsey rió de nuevo. Le guiñó un ojo a Faith.
-El caso es que no tenemos opciones… mas que una – la Cazadora rubia lo ignoró – Colaborar con el Gobierno.
Ángel lo entendía. Se habían producido muchísimas muertes a lo largo de aquella Pandemia terrible. La sola idea de revertir el mal cometido le resultaba atrayente.
-Me han acompañado hasta acá y lo aprecio muchísimo – dijo, volviéndose hacia Gunn y Kate – pero creo que esto es algo que debo afrontar yo solo.
-¡Ni pensarlo, viejo! ¡Somos un equipo! ¡Donde tú vas, vamos nosotros! ¿Verdad, nena?
Kate no supo qué decir. Aquella no era su lucha, a decir verdad. Ella solo quería llegar viva al final del día.
Gunn quedó algo decepcionado por la poca disponibilidad de su pareja a colaborar en la guerra venidera. Enmudeció y no dijo nada más.
-Estoy dentro – sentenció Ángel – Cuenten conmigo.

martes, 20 de septiembre de 2011

"Angel: Day of the Dead" (Siete)

7

La historia de Oz

Por naturaleza, Oz era un tipo de pocas pero justas palabras. Ángel no recordaba haberlo oído hablar más de un par de veces. Su perfil era el de un tipo reservado y tranquilo.

Nada que esperar del típico hombre-lobo.

Pero ahora, haciendo un esfuerzo superior incluso para alguien como él, les contó su historia. Cómo y qué hacia cuando la plaga zombi comenzó…
-Interior de un bar. En una ciudad de la Costa Este. Creo que ahora no importa cual – dijo – Hacía tiempo que mi vieja banda musical y yo nos habíamos reencontrado y decidimos de común acuerdo que nos merecíamos un renacer. Empezamos como antes, cuando tocábamos en el Bronze, en Sunnydale…

La banda de Oz se llamaba “Dingoes ate my baby”, de la que él solía ser el guitarrista. El cantante, Devon MacLeish, era un gran amigo suyo y principal responsable de convencerlo para regresar.
Aquella noche, los “Dingoes” tocaban en un bar, ante un nutrido grupo de personas. Siempre han hecho buena música y la reacción del público en general era positiva. Esa noche nada hacia presagiar la tragedia que, momentos después de iniciado el show, se desató.

-Hicimos un tema conocido, un sencillo de nuestro hasta el momento, único álbum. Todo marchaba bien, yo en la guitarra como siempre y Devon cantando… pero entonces sucedió algo.
Lo que pasó, según Oz, fue que un tipo entre el gentío saltó como loco sobre el escenario y atacó al cantante. Literalmente, se le echó encima y le arrancó de una mordida un pedazo de cara.
Cundió el pánico al instante. El show se interrumpió y los de seguridad acudieron al escenario para sacar el enajenado del local, mientras alguien pedía a gritos una ambulancia para Devon.
-Hubo forcejeos; el tipo tenía una fuerza tremenda. Yo estaba paralizado en mi lugar, viéndolo todo como si fuera una pesadilla. El pobre de Devon gritaba, mientras ese loco mordía y mordía, totalmente salvaje y furioso. Por un momento llegué a creer que se trataba de otro hombre-lobo, como yo. Uno que se había descontrolado. Ya saben, esa noche estaba la luna llena. Por suerte, yo hacía mucho que aprendí a dominar a la bestia interior y el influjo lunar no me afectaba como antes, pero a lo mejor aquél tipo no se podía controlar y por eso atacó.

Por supuesto, lejos estaba Oz con sus conclusiones. El atacante no se había cubierto de pelo. No tenia garras filosas ni dientes como dagas. Ni siquiera se parecía a un perro o lobo.

Más bien, la pinta que tenía era la de un hombre muerto.

-Lo que me lo reveló fue su olor. Como creo que también saben, en mi forma humana conservo mi olfato, el oído y la vista de un Licántropo. Pues bien, cuando olí el hedor que ese sujeto despedía, supe que no estaba vivo. Pensé entonces en un vampiro, pero que yo sepa los vampiros solo beben sangre, no comen carne humana – Oz hizo una pausa. Miró a Ángel – Eso era lo que esa cosa hacia con Devon: se lo comía.

En el forcejeo, la criatura mordió a los hombres de seguridad. El público estaba espantado, pero cuando abrieron las puertas del local para salir, una horda de seres putrefactos se coló en el interior, corriendo como locos y atacando a todo el que se ponía enfrente.

-Fue el infierno. De repente había cientos de esas cosas y atacaban a todo mundo. La luz se cortó de golpe y los gritos de las personas se mezclaban con los de aquellas bestias. No me quedé más tiempo quieto, sabía que tenía que salir de aquel lugar. Si quería conservar la vida, tenia que huir.

Oz reconocía que la suya no era una actitud muy heroica, pero jamás fue un guerrero. Intentó huir en mitad del pandemonium desatado pero sintió cómo una multitud de manos frías y muertas lo asieron de todas partes.

-Tiraron de mí como un muñeco de trapo… rugían mientras lo hacían. Su salvajismo era tal que… que… - enmudeció. Le costó horrores recomponerse y continuar con el relato.
Tiraron de él, repitió, como si fuera un muñeco de trapo. Lo zarandearon con brutalidad. Intentaron morderlo. Aquello lo sacó de sus cabales. Oz podía controlar su transformación en lobo a voluntad, pero todo fallaba cuando sufría algún trastorno emocional
-Que un grupo de muertos vivos te agarren y quieran devorarte creo que supera cualquier definición de “trastorno emocional” conocido – reconoció. Una pequeña sonrisa se le dibujó en el rostro – Digamos que perdí los estribos. Me dejé llevar por la furia y… la bestia surgió de su jaula.

Se convirtió. La piel se llenó de pelos, las manos se trocaron en garras, la boca en un hocico largo y negro, y los dientes en filosos colmillos capaces de desgarrar carne.
Transformado en una bestia lobuna completa, atacó a los zombis que lo rodeaban con ferocidad. Los despedazó fácilmente gracias a su gran fuerza y avanzó así, como un tornado de ira, al exterior del bar.
Las criaturas estaban por todos lados, como comprobó. La ciudad entera estaba infestada por ellas y muchas ya corrían a su encuentro, dispuestas a comérselo.

-Ataqué a todos los zombis que se me vinieron encima pero pese a desgarrarlos, el lobo que había en mí se negaba a comerlos. La carne de los muertos es… bien, sabe espantosa.

Dawn dijo “¡ajh!”. Oz sonrió, sencillo. Prosiguió con el relato.

Moviéndose aun más rápido que los espectros, se lanzó en una carrera por la calle. Los muertos le pisaban los talones. Halló finalmente una tapa de cloaca, la retiró y bajó por ahí…Vagó por los tuneles oscuros guiándose solo por su olfato. Llegó hasta la desembocadura de la alcantarilla bajo un puente y ahí se quedó, tendido al borde del riacho de desperdicios y aguas servidas que corría, intentando calmarse.
Olía todavía el hedor podrido de esas cosas, algo que lo enfurecía mucho y no pudo por ello readquirir la forma humana aun. Aullando, dejó el momento de descanso y se lanzó a la noche, ansiando más pelea… anhelando destruir a más de esas cosas.

-Como les dije, yo no era un guerrero, pero la bestia en el interior de mi alma sí lo es. Si bien no comería a ningún zombi con el que se le cruzara, se deleitaría haciéndolo pedazos.

Oz calló. Todos lo miraron, expectantes de saber cómo seguiría la historia, pero el muchacho no dijo más.

-Una cuadrilla del Ejército se topó con él – informó Buffy, tomando la posta de la narración abandonada por su amigo – Iba de lobo cuando lo capturaron con tranquilizantes como para dormir a un elefante. Se lo llevaron con ellos. Al normalizarse, volvió a su forma humana y pudo hablar. Rhodes se contactó con él cuando su naturaleza sobrenatural se hizo patente. Y mediante el capitán me enteré yo de que lo tenían prisionero.
-Deduzco que intercediste por él – dijo Ángel. La Cazadora asintió.
-Lo pedí para que estuviera con nosotros. Zane aceptó sin dudar. Había oído de mi boca nuestra historia pasada con Oz, que consideró que tener a un verdadero hombre-lobo entre sus filas, para usar en contra de los zombis, sería correcto. Es por eso que él esta aquí.

Lindsey aplaudió, mordaz. Los observaba a todos con un no disimulado aire de superioridad. Ángel recordó que existía y se volvió hacia él.

-Lo que no me explico es cómo una sabandija como tú encaja aquí – dijo.
-Instinto conservador – el ex abogado sonrió – En verdad, Ángel. ¿También quieres oír la historia de cómo sobreviví a esta masacre y me uní a este grupo de locos y, por extensión, al gobierno de Estados Unidos?
-La verdad… no. Pero como sé que me lo vas a contar igual, no tiene sentido negarse.
Lindsey se rió. Kate pensó que era un tipo atractivo pero a su vez, un flor de hijo de puta. No andaba errada.

Decidió contarles su historia. Lo hizo más para fastidiar a Ángel que por aire de confraternizar…

viernes, 16 de septiembre de 2011

"Angel: Day of the Dead" (Seis)

6

La historia de Faith

Estaba en el interior de una celda, en la prisión, la noche en que todo comenzó. De repente, despertó en su camastro con el grito de terror de los guardias y el sonido no muy lejano de disparos…
Perpleja al principio, creyó estar siendo testigo de un motín organizado por las otras reclusas, pero al ver entre los barrotes correr a los policías, uno de ellos con una fea herida de mordida en la cara, entendió que no se trataba de que alguien estuviera intentando huir de la penitenciaria, sino, mas bien de que intentaban entrar en ella.

-Mis compañeras de pabellón estaban agitadas – contó Faith – Decían que los polis trataban de mantener fuera de la cárcel a algo. Me preguntaba qué demonios era, pero entonces no importó. Las alarmas sonaron, hubo tiroteos a cada rato y finalmente alguien presionó el interruptor. El seguro electrónico de nuestras celdas fue quitado y quedamos libres…

Faith dijo que se sintió eufórica. Que la adrenalina recorría al cien por cien su cuerpo. Un sexto sentido, algo que tenia que ver con su condición de Cazadora le gritó que existía peligro en el ambiente.

-Salí de mi celda y me uní a la algarabía general. Mis compañeras estaban exultantes. No se veía ni un poli a la vista. Era algo raro que, en otra circunstancia hubiera podido pasar por un amotinamiento normal en una cárcel.

Pero este no lo era.

No. No lo era. Faith lo supo cuando aquellas cosas ingresaron al pabellón, corriendo. Hedían y su aspecto era… sencillamente espantoso.
-El primero que vi parecía que en vida fue hombre. Ahora, poca cosa quedaba de su hombría. Era un espectro vestido con harapos, la cara cadavérica manchada de sangre y unos ojos blancos y sin pupilas horribles. Me bastó para darme cuenta de que esa cosa no era normal… y ya saben, lo que no encaja dentro del área de lo normal, entra en mi área.

Faith recibió a aquella cosa veloz y muerta con un puñetazo. El impacto del golpe fue tal que le desencajó la mandíbula. Aun así, el zombi volvió a atacarla, rugiendo, poseído por una gran ira.
Se defendió de él con sus puños, prestando batalla y en ese momento, echó un vistazo a su alrededor, a sus compañeras de pabellón. Las vio caer bajo el asedio del resto de aquellos monstruos…
-Fue… asqueroso – miraba hacia el aire, mientras recordaba todo aquello – Esas cosas… no solo se contentaban con atacar a mis compañeras… también las devoraron.

Como pudo, se sacó de encima a su agresor. Corrió intentando ayudar a las reclusas caídas pero resultó inútil. Los muertos vivientes resultaron ser más ágiles, más fuertes y muy mejor organizados de lo que esperaba.
Tuvo que huir. Para hacerlo, se abrió paso entre una multitud podrida que entraba enloquecida en la prisión. En un momento dado de su escape, se topó cara a cara con uno de aquellos seres, uno que alguna vez fuera un policía; le faltaba un buen pedazo de cuello, estaba empapado en sangre y con la cartuchera con la pistola reglamentaria intacta, en su cintura.

-No lo pensé dos veces. Sabía que necesitaba un arma, así que lo golpee y se la robé. Tuve suerte, estaba cargada. El pobre infeliz nunca debió llegar a disparar un tiro aquella noche…

Con el arma en la mano, Faith disparó dos tiros al zombi. Los dos en el pecho. Siguió moviéndose e intentó morderla.
Con el cañón en alto, intentó otro enfoque y disparó a su frente. Ahí si hubo un resultado positivo. La cosa se desplomó, inerme como una bolsa de papas, en el reguero que se formó de su sangre y sesos.
-Sabia como matarlos – Faith chascó los dedos – Era todo lo que necesitaba. Un tiro a la cabeza y volvían a pudrirse en el piso – hizo una pausa. Bebió mas cerveza – La pistola solo me serviría para abatir a unos pocos, pero el problema radicaba en que esas cosas eran muchas. Entraban de a montones desde afuera. Digamos que tuve que improvisar…

Como pudo, llegó hasta la armería de la prisión, abandonada como el resto de los puestos de vigilancia del penal. Estaba cerrada con llave y candado. Un disparo terminó con eso.
-De la armería tomé un fusil de asalto y varios cargadores con balas, además de granadas y un par de nuevas pistolas. Con todo encima, salí a hacerles frente a los monstruos.
Bajó a los tiros a varios, comprobando que la lógica se repetía invariablemente (un tiro en la cabeza, un zombi muerto) pero pronto comprendió que el asunto excedía todas sus expectativas heroicas. Por más que mataba a diez de aquellas cosas, diez mas ocupaban su lugar.
-No soy ninguna loca… Okay, no tanto – bromeó, al ver las miradas que le dirigieron – Entendí que aquello de “soldado que huye, sirve para otra guerra” se aplicaba a mi situación, por lo que di a la prisión por perdida… Me dirigí al estacionamiento del lugar, escogí un coche, hice un puente con los cables y arranqué el motor. Prácticamente, no existía ya guardia alguno con vida que me impidiera hacerlo. Todos estaban muertos… y la gran mayoría, se movían igual.

Escapó del penal en automóvil. A su alrededor, la ciudad se hundía en el caos. Miles de esas cosas atacaban a las personas en las calles… las devoraban.
Tomó una ruta hacia fuera de la urbe y esquivó con suerte cientos de accidentes automovilísticos que se produjeron.
-En un momento dado, puse la radio. Estaba llena de locos – silbó, meneando la cabeza – Hablaban que eso mismo sucedía en todas partes… de que llegaban reportes de tal y cual lado. Un caos, en síntesis. ¡El puto Fin del Mundo! Y entonces, pensé: “Hey, si este es el puto Fin del Mundo, ¿Dónde querría estar para pasármelo en grande?”

Faith sonrió. Buffy puso los ojos en blanco.

-Pues ahí mismo, con B y compañía. Así que decidí hacerle una visita a Sunnydale. Lo malo fue que no ocurrió como lo esperaba…

Un control militar la paró en plena ruta a Sunnydale. Al ver su traje de reclusa y las armas que llevaba, los soldados se pusieron nerviosos y procedieron a arrestarla.

Grave error.

Faith los molió a palos e hizo falta como mínimo un amplio número de hombres bien fornidos para contenerla. La redujeron, la metieron en un camión detenida, y se largaron de allí con ella convertida en su prisionera.

-Mucho después me enteraría de lo de Sunnydale. Lo de la explosión atómica, digo. Ni por nada del mundo imaginé a B morir allí. Ni de broma. B tenia que estar viva todavía y luchando en alguna parte…
-Gracias por el pensamiento – dijo Buffy, irónicamente.
-De nada, cariño. Para eso estoy – Faith rió y bebió otro trago de cerveza.
La repulsa primeriza de Kate hacia la segunda Cazavampiros iba cediendo. Su relato estaba cargado de acción y dinamismo, sumado a un espíritu femenino muy independiente.
Invariablemente, comparó su estadía en la tierra de los muertos con la de Faith y en donde ella se hubiera encogido, llorando y muriendo, la muchacha que tenia enfrente hubiera dado pelea hasta el fin. Con uñas y dientes.

Decidió que Faith no estaba tan mal, después de todo.

La Cazadora la pescó mirándola atentamente. Le sonrió y le guiñó un ojo. Kate se sonrojó al instante.

-Como decía – prosiguió – Sospechaba… Creía, que B seguía con vida en algún lugar, resistiendo. Lo malo del caso es que mientras eso pasaba, yo era prisionera de los militares.
Durante un lapso grande de tiempo, permaneció cautiva en otra celda en una base militar de algún sitio donde la llevaron. Quienes la cuidaban le temían, pero aun así no la dejaron morir de hambre. Siempre tuvo delante una ración de comida caliente.
La curiosidad que despertó entre la tropa era llamativa. ¿Quién es esta mujer, decían, que tiene tanta fuerza? ¿De donde la saca? ¿Seria humana?
Algunos médicos se hicieron presentes para hacerle un par de análisis. Tomaron muestras de su sangre y se entrevistaron con ella, intentando revelar el secreto de su condición de Cazadora.
-Imagino que querrían duplicar el resultado en sus laboratorios – conjeturó ella – El caso es que nunca pudieron sacarme nada de mi boca. Mi obstinado silencio les irritaba – rió – Pobres.
-No duró para siempre, me imagino – intervino Ángel. Era la primera vez que hablaba desde que Faith inició su relato.

No. No duro para siempre. Un día, el capitán Rhodes se hizo presente ante ella y mencionó una sola palabra que la descolocó.

-Cazadora – dijo.

Faith lo había mirado con perplejidad y aquello fue lo único que el militar necesitó para entablar una charla con ella. Le comunicó que Buffy estaba viva y que colaboraba con ellos. Rhodes la invitó a imitar su ejemplo…
-¿Entrar en el puto Ejército? ¡Ni loca! Eso fue lo que le dije – Faith volvió a reír – El caso es que Rhodes es un cabron insistente. Me expuso las cosas de forma claras, como a mí me gustan.

“Vida o muerte, tu escoges”, le había dicho Rhodes. Faith era una prófuga de la justicia, con antecedentes penales y una condena a medio cumplir. Si el capitán quería, podía hacerla fusilar por un pelotón en el patio de la base.

-Me di cuenta de que hablaba en serio, por lo que llegué a la conclusión de que el sistema de supervivencia era el más claro y el de siempre: o colaboraba o me metían un tiro en la cabeza. Así de sencillo.
Decidió colaborar pero antes, quería ver a Buffy y salir de la asfixiante celda donde la tenían confinada.
La sacaron, le dieron ropa nueva y la llevaron al NORAD. Ahí se vio cara a cara con la primera Cazadora…
-B me explicó de cómo iba la mano. Y me uní nomas al grupo – Faith finalizó su relato. Aplastó con una mano la lata de cerveza vacía. Miró a Kate – Dime, guapa… ¿Te ha parecido mejor mi historia que la de B, si o no?
La ex actriz tragó saliva. La mirada de Faith hacia ella iba cargada de más de una insinuación. Optó por bajar la vista y permanecer callada.
-Buena chica – dijo la Cazavampiros, despacio. Se produjo un incomodo silencio. Ahora era Gunn a quien Faith le parecía irritante. Colocó una mano en el hombro de su pareja, en señal de resguardar su territorio.
No la conocía tan bien como Ángel o Buffy lo hacían, pero la creía más que capaz de abordar a otra mujer… en este caso, a su mujer.

Ángel se volvió hacia Oz.

-¿Y tú? ¿Cómo caíste aquí? – quiso saber.

El hombre-lobo carraspeó, tomado por sorpresa. Era obvio que lo que el vampiro quería era escuchar también su historia.

-Bueno… lo mío no es tan espectacular como lo de Faith – se disculpó – Pero si quieren oírlo…

Sí querían, de modo que fue su turno de hablar.

lunes, 12 de septiembre de 2011

"Angel: Day of the Dead" (Cinco)

5

La historia de Buffy

Buffy contó su historia. No omitió ningún detalle. Mientras relataba, Dawn se estremecía una vez mas; el recuerdo vivido del infierno por el que su hermana y ella habían pasado seguía fresco y latente en su memoria…

La Cazadora empezó relatando los pormenores de aquella, la primera noche en que todo comenzó, cuando los muertos volvieron a la vida y escaparon de sus tumbas. Narró cómo el insólito hecho impactó en ella y sus amigos y como legiones enteras de zombis asolaron Sunnydale.

Con suma precisión, describió sus sentimientos e imaginó el de sus compañeros y cuando su relato extenso llegó a la parte de las perdidas de Giles, Spike, Xander, Willow y Andrew, su voz amenazó con quebrarse.
Aun así, fue digno ver la entereza con la que se sobrepuso y continuo, pasando por aquella dolorosa parte en la cual tuvo que enfrentarse con ellos ya convertidos en muertos vivos, y terminar con sus vidas, para a continuación rescatar a su hermana y huir juntas del condenado pueblo.

-Sunnydale estaba perdido – insistió – Justo después de que dejamos la localidad, el Ejército arrojó un misil con cabeza nuclear y la volaron. Solo quedó un cráter radioactivo.
-Dios… - Ángel se tapó la boca, indignado. Buffy continúo con su relato.
-Huimos con Dawn al desierto, arriba de un jeep militar. No teníamos ni la más remota idea de adonde ir, ni siquiera teníamos provisiones para sobrevivir. En aquel momento, no es que nos importara demasiado. Salíamos del infierno y lo último que queríamos era ponernos a pensar en otra cosa que no fuera escapar… y entonces, ellos nos encontraron.

Por supuesto, no se refería a los zombis sino al Ejército. Buffy contó como fue ese primer contacto en alguna parte del desierto, con un convoy de camiones y humvees, incluso tanques, que se estaban movilizando a áreas afectadas. Hasta varios helicópteros, dijo, acompañaban al numeroso grupo de soldados con el que se toparon de bruces y por sorpresa.
Los militares las detuvieron y se formó una gresca. Buffy peleó con algunos de ellos, demostrando en público y a plena luz del día sus poderes de Cazadora, su fuerza sobrehumana. Aquel hecho llamó inmediatamente la atención de los peces gordos de las Fuerzas Armadas y fue en ese momento en que Rhodes se contactó con ella, sirviendo de mediador del Alto Mando.
Le explicaron que el misil arrojado contra Sunnydale como “medida esterilizadora” había sido un acto de locura genocida del General Voll, el encargado de la unidad del Ejército estacionada en California, quien de forma irracional y sobrepasando la autoridad del Alto Mando y, en ultima instancia del Presidente de la Nación, había dado la orden de utilizarlo…

-Me aseguraron que el responsable de esta catástrofe, el tal Voll, fue puesto tras las rejas y que, cuando todo estuviera más o menos ordenado, lo enjuiciarían. Por supuesto, no soy tonta – Buffy suspiró – No lo han querido decir abiertamente, pero me he enterado de que lo fusilaron en una ejecución sumaria, directamente.
-Vaya. Eso es justicia rápida – dijo Gunn.
-Muchas cosas han cambiado en este tiempo – señaló la Cazadora – Una de ellas es la forma de impartir la Ley y el Orden.

Se hizo un momentáneo silencio. Buffy hizo una pausa para ordenar sus pensamientos. Luego, continúo con el relato de los hechos…

La trasladaron al NORAD, junto con su hermana. Aquí, el Presidente en persona se ocupó del caso. Había oído la historia de su gran fuerza, su destreza en el combate cuerpo a cuerpo. Quería saber de donde procedía aquello.
-Siempre creí que un tipo como el Presidente seria… no sé… como medio distante. No es el caso de Zane. Creo que realmente se preocupó por mí. Quería saber de corazón cómo iban mis cosas…
Ángel no comentó nada en voz alta, pero sintió una punzada de celos cuando Buffy mencionó al Presidente con tanta familiaridad. Era evidente que el trato para con ella debería ser bastante relajado, para llegar a tamaña instancia.
Aquello significaban dos cosas: la primera, que Holden era en verdad un buen tipo y se preocupaba por las personas y la segunda… que sabia usar esta cualidad en beneficio propio.

“Muy astuto”, pensó, “Un político hábil, sin duda”.

Buffy siguió con su explicación. Le contó a Holden todo, dijo. Su historia de vida, su destino como Cazadora, sus tragedias y batallas personales contra el Mal… etc, etc… El resultado fue que el Presidente quedó muy asombrado. Nunca había visto hasta la fecha y exceptuando la resurrección de los muertos, hecho sobrenatural alguno. Buffy le había abierto de par en par las puertas de un nuevo mundo ante él, con su revelación… un mundo que no conocía y del que ansió saber más.
Le ofreció formar parte de las Fuerzas Armadas. Insistió en que su gran fuerza y destreza para el combate servirían al país…

-Tenemos un enemigo en común, me dijo – contó Buffy – Los zombis. Y me aseguró que si me unía a su cruzada por restaurar el orden y la Civilización, me daría respaldo con todas las fuerzas de las que disponía…
-En pocas palabras, te reclutaron – concluyó Ángel. Ella asintió.
-Pensé en muchas cosas cuando acepté. Una de ellas era en Dawn – le colocó una mano en el hombro a su hermana menor. La chica la abrazó, con cariño – Había pasado por un infierno terrible; mas mortificante que para mí, lo fue para ella. Zane aseguró que cuidaría de ella aquí… que nada le iba a faltar.
-Entiendo.
-¿Cómo no iba a aceptar, si eso significaba darle un futuro? Claro que el futuro que se abría ante todos era oscuro, muy oscuro, pero aqui tendría la posibilidad más importante de todas: vivir.

Buffy enmudeció. Era el fin de su relato.

-Cuando escuché tu voz por la radio, la esperanza renació en mi corazón – dijo luego de un momento – Creo que Rhodes te debe haber contado algo. Yo estaba con él cuando se hizo la transmisión radial. Oírte, después de tanto tiempo y sufrimiento vivido, fue… fue…

Se quedó sin palabras. Ángel la comprendió. A él le pasaba lo mismo.

Se miraron y sintieron que el sentimiento especial que los unía se acrecentaba más a cada instante. Buffy había pasado por el infierno, no tenia dudas… Ángel sabía exactamente lo que era estar en aquel lugar.

-B se emociona muy fácil – dijo Faith, abriendo una lata de cerveza. Lucia, como bien natural era en ella, despreocupada.
-Supongo que tienes una historia mejor para contar – le espetó Kate. Le caía mal Faith. Había algo en el tono de su voz… en el porte casi varonil de la muchacha, que le resultaba irritante.
La segunda Cazavampiros le dedicó una mirada fría. Bebió un amplio trago de cerveza y colocó una silla al revés. Se sentó en ella, enfrentando a todos.

Era el turno de contar su historia.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Damien: Profecía II, de Joseph Howard

Poco a poco una de las familias más poderosas de la Tierra está siendo destruida. Nadie parece sospechar la causa. Aquellos que podrían conocer la verdad ya no están vivos y, por tanto, no pueden revelarla.

Solo un niño de trece años, Damien Thorn, parece inmune a los extraños accidentes que van costando la vida de todos lo que los rodean. Es el mismo Damien, a quien su padre intentó matar hace siete años atrás. Ahora, Damien crece en el seno de una familia adoptiva que lo ama como un hijo. Esa familia empieza a experimentar un terror infernal.

¿Qué se oculta tras la inocente apariencia juvenil de Damien? Tal vez un ser llamado a cumplir una terrible profecía que viene desde el comienzo de los tiempos…

Damien comienza a descubrir que quizás él no sea un instrumento ni tampoco un simple servidor. Tal vez es el poseedor del Supremo Mal. Quizás está llamado a heredar para sí el dominio del mundo.

MI OPINION DE ESTÁ NOVELA

El dicho reza: “Segundas Partes nunca son buenas”.

Invariablemente, la regla se cumple. El caso de la novela que nos ocupa, es uno bien distinto. Es un libro con creces superior a su antecesor… aunque tampoco tanto como para igualar su posición de Best-seller.

“Damien: Profecía II” es mas bien una “novelización” antes que una novela en si misma. Es la adaptación del guión de la película del mismo nombre (secuela de la exitosa “La Profecía”, de 1976) que salio en 1978. El encargado de transcribir en palabras las imágenes del filme es Joseph Howard, del que hasta el momento, es el único libro que le conozco, aunque me imagino que si le encargaron el trabajo, algún merito tiene que haber tenido.

La historia sigue mas o menos donde nos dejó la novela anterior: Damien, el hijo del Diablo, único sobreviviente a las matanzas del primer libro, es enviado a vivir con su tío, el multimillonario Richard Thorn, hermano del difunto Robert Thorn, quien intentara liquidarlo (sin éxito) en la anterior novela.

Desde el vamos, hay un flagrante error de continuidad. En el final de “La Profecía”, Damien quedaba bajo la custodia & adopción de la familia del Presidente de los Estados Unidos. Aquí, todo cambia y al parecer, la custodia fue solo temporal, pasando luego a manos de su tío. Ok, no es un gran bache, pero es algo en tener en cuenta…

Segundo error de coherencia: el viejo Bugenhagen, aquel arqueólogo escondido entre las ruinas de la vetusta ciudad de Meguido, en Israel, pasa de ser un viejito calvo y aterrorizado a convertirse en un fornido hombre de cabellos canos, con barba y bigotes y, según la novela “aspecto de profeta del Medio Oriente”. Es claro que el Bugenhagen de las películas no se condice con el de la novela original. El de la Segunda Parte, es un reflejo de su homónimo del filme, cuyo actor tenía ese aspecto. No pasa nada si se sigue las películas, pero si se toma los libros, ves que hay una contradicción importantísima entre una visión de Bugenhagen y otra; en una es un viejito calvo y aterrado, mientras que en otra es un tipo imponente… aunque de poco le sirve. Lo cual, nos conduce al tema subyacente de esta historia…

LAS MUERTES

Hay un par en el libro, como en la película. Ahora no aparecen perros negros, pero sale un cuervo que viene a representar al espíritu del Maligno rondando cerca. La mayoría de las muertes son un festival de “accidentes” cercanos a la familia Thorn, todos muy sospechosos pero a la vez, muy explicables. Aunque las muertes parecieran pasar desapercibidas, me imagino que serian muy llamativas para la Prensa y otros medios de comunicación… mas, siendo la familia Thorn el equivalente literal de los Rockefeller o cosa similar.

Personalmente, tantas muertes me parece un desparramo exagerado, pero supongo que una historia de “La Profecía” sin muertes, no es una historia de “La Profecía”, ¿no?

::mira con vergüenza su único Fanfiction sobre la saga de The Omen::

LA HISTORIA DE FONDO: OTRA TRAGEDIA FAMILIAR

Si bien, en la anterior novela, como comentaba en su post correspondiente, Robert y Kathy Thorn son buenas personas y se ven victimas impotentes de Damien y los poderes del Mal, acá Richard y Ann Thorn son otra cosa.

Ejemplos de una familia feliz y adinerada, ven cómo el Mal se asienta en sus vidas, ignorándolo empecinadamente vez tras vez. Se nota que Ann ama la vida acomodada que ha conseguido al casarse con el viejo Richard y que este ultimo es un papanatas que solo reconoce la maldad de Damien a ultimo momento. ¿Y de que le sirve? De nada.

No he sentido la misma simpatía por Richard y Ann que sentía por Robert y Kathy, de la novela original, aunque es lamentable verlos perder la vida al final de todo… bueno, Ann nos reserva una ultima sorpresita que hace que nos quedemos con la boca abierta… aunque como estaban dadas las cosas, era sabido que acabaría así.

SPOILER (no leer si no se desea)

Después de matar a su marido para evitar que tomara las siete dagas sagradas de Meguido, Ann muere incinerada en un incendio desatado en el Museo Thorn. Ella estaba destinada a morir en sacrificio por obra de Damien y los poderes del Mal. En la novela, se insiste en fijar en Ann la simbólica imagen de la “Prostituta de Babilonia” aquella que, según la Biblia, va montada sobre la Bestia de color escarlata… la cual será despojada de toda gloria y cuyas carnes serán “quemadas”. Se supone que esa es Ann… y así termina. Pobre.

CONSIDERACIÓN: DAMIEN ADOLESCENTE

O al principio de la adolescencia. Ok, tiene trece. Es un chico normal, sereno, bastante atractivo… y que está en una etapa de cambios. Cambios que se manifiestan con el afloro de su poder satánico. Damien convive con su primo Mark, a parte de con sus tíos. La relación entre Mark y Damien es por lejos, lo mejor de la novela. Es una relación de cariño y amistad que llega a trascender la oscura naturaleza de Damien, pero signada por la tragedia.

Cuando Damien descubre su destino, y Mark sabe su verdadera identidad, se produce un enfrentamiento entre ambos muchachos. Damien dice a Mark que vaya con él, que se le una. Que verdaderamente lo quiere. Mark se niega.

Damien se lo pide dos veces mas, insistiendo. “Ven conmigo”, dice, “Puedo llevarte”.

Es la Tentación hablando por boca del hijo del Demonio. ¿Cuántos dirían que no? ¿Cuántos se negarían a aceptar al Príncipe de las Tinieblas? La Tentación siempre está ahí, latente. Es seductora y terrible a la vez. Damien promete a Mark, con esa invitación mucho más de lo que cualquiera se imagina. Le promete compartir su poder con él.

Por supuesto, Mark se niega… y Damien no tiene más remedio que matarlo.

El hecho lo aflige, pero es curioso que mas tarde, cuando ya ha asumido su papel de Anticristo, este asunto quede rápidamente en el olvido.

Hay Humanidad en Damien. También libertad de acción. Sabiendo quién es, bien podría haber pateado el tablero y combatido su oscuro destino. Podría haberle dado la espalda al Diablo, mandándolo al carajo y decidiendo ser salvador en vez de destructor, pero en la novela se nos insiste la futilidad de este hecho. Todo esta predestinado, parecen decirnos; por mas que Damien lo hubiese querido, no hubiese podido escapar a su destino.

…Y su destino es ser el Anticristo, el enemigo de Dios y Jesús.

EL TRASFONDO BIBLICO: EL USO (O ABUSO) DE LAS ESCRITURAS PARA HACER ENCAJAR UNA IDEA

Cuando no sabes la verdad que hay detrás de Las Escrituras, te pueden envolver fácilmente. Levanten la mano cuantos de ustedes, lectores, han leído la Biblia. Muy bien… ¿Cuántos de ustedes lo han hecho casi completamente? Ok. ¿Y cuantos la han estudiado?

Ajá. He ahí el problema.

Yo estudié la Biblia. Me pasé un año en un Estudio Bíblico y si bien las enseñanzas que me fueron dadas estaban destinadas a manipularme mentalmente, he logrado sacar su lado positivo y es que he podido leer la Biblia y estudiar muchas de sus porciones e ideas.

¿A que voy con todo esto? A que en esta novela se hace hincapié a varios textos del Libro de Revelaciones (Apocalipsis) para confirmar y apoyar la idea de que Damien es el Anticristo. De hecho, nuestro joven demonio busca allí las respuestas a su destino…

Los pasajes que se han utilizado están hábilmente manipulados para que usted, lector, crea que el Anticristo es un ser personal. Y que ese ser es Damien. Pero es una manipulación. Lo invito a leer en su Biblia el capitulo en donde se menciona a la Bestia y todo lo relacionado con ella y vera la verdad. También lo invito a leer el resto de la Sagrada Escritura, para comprender la verdadera idea que se quería transmitir.

Bueno, resumiré para ahorrarle el trabajo: la idea subyacente es que el Anticristo no es un ser personal, sino todos los que se oponen a Dios y a Jesús.

No hay un ser diabólico que nazca de ningún chacal o macho cabrio; no hay cuervos ni perros negros ni cantos gregorianos. Nada de eso sale en la Biblia.

A lo que voy (seré conciso) es que se manipula el texto bíblico para hacerle creer a usted que hay indicios en el libro de Apocalipsis que aluden a Damien. Y el mismo Damien así lo cree al leer esa parte de la Biblia, la cual le revela su propósito…

Me causa gracia que Damien no siguiera leyendo el Apocalipsis. Se hubiera enterado de que la “Bestia” es derrotada y que Cristo y Dios vencen, al final de esta historia, pero bueno… es ficción, claro.

Al menos, la historia de Damien y el susodicho “Anticristo”.

SINTESIS: ¿LIBRO BUENO?

No tengo quejas, salvo la citada manipulación teológica y bíblica que se hace. Si. Es una novela recomendable para aquellos que gusten de esta saga de Terror. Lamentablemente, no creo que puedan conseguirla, a no ser en sitios de subastas en la red o librerías de viejos: está descatalogado e inexistente.

Yo lo conseguí en una subasta en red, fíjense como son las cosas.

¡Saludos a todos!


PD: ¡Y me olvidaba! Hay que hacer una mención aparte para dos personajes más de la novela… Paul Buher y Daniel Neff. El primero es participe del bufete de ejecutivos en Industrias Thorn (la corporación de Richard) y el segundo es el instructor militar de Damien en la Academia Militar a la que su primo y él asisten. Buher y Neff juegan un papel muy importante al encaminar a Damien a su destino. Mientras que Buher se limita a escalar posiciones, quedando luego como un hombre importante dentro de la corporación Thorn (preparándole el lugar a Damien, para cuando crezca) el sargento Neff se hace cargo de la instrucción militar que el joven hijo del Demonio necesitara para llevar a cabo su campaña en el futuro. Entre los tres (Damien, Buher y Neff) forman una Trinidad Impía cuyo objetivo es la dominación del mundo. Para la novela (y película) siguiente, Daniel Neff desaparece totalmente de la trama y Buher es apenas mencionado. El hombre de negocios es vuelto a mencionar y tiene un papel mas importante en el cuarto libro de esta saga, en donde, entre otras cosas, se encarga de la crianza del hijo de Damien y de llevar el negocio de Industrias Thorn al nuevo milenio.

viernes, 9 de septiembre de 2011

La Profecía, de David Seltzer

¿Quién es Damien…?

Su nacimiento fue predicho hace dos mil años. Ahora él tiene cinco años de edad y su tiempo ha llegado…

La Profecía presenta un problema de genuino interés: ¿Puede el Anticristo estar entre nosotros en la forma de un niño de cinco años y aterrar al mundo? La respuesta es, quizás. La Profecía es de un suspenso de tal maestría, que se convierte en absolutamente convincente por la forma en que está relatada.

Su Excelencia, Robert Thorn, embajador de los Estados Unidos en Londres, y su esposa Katherine, reciben por fin la bendición del hijo tan esperado: Damien.

Damien será el heredero de la fortuna de los Thorn, hermoso vástago de una hermosa familia… hasta que el ordenado mundo de los Thorn comienza a alterarse, surgen oscuras dudas y se produce una imprevista muerte violenta.

La duda más insoportable estalla, como una bomba, en el seno de la familia: ¿Quién es Damien?

MI OPINION DE ESTA NOVELA

Estamos ante un clásico moderno del Terror, el que inició un género en si mismo: la temática del Anticristo.

Todo lo que creemos y sabemos sobre esta mítica figura procede de este libro. Desde los cantos gregorianos, hasta los perros negros y las muertes violentas, con un trasfondo de misterio… todas han sido y siempre serán variaciones de un mismo libro, de un mismo film: La Profecía.

David Seltzer es el escritor original de esta novela, cuya adaptación cinematográfica, en su momento, revolucionó al Cine. Es la historia de un niño demoníaco, pero a la vez es más que eso… es la historia cruda y desgarradora de una tragedia. El ejemplo mas firme de cómo les suceden cosas malas a las personas más buenas.

Robert Thorn, embajador estadounidense en tierras británicas, ve su vida trastocada desde el momento en que decide, ante la muerte de su hijo recién nacido, adoptar a un misterioso niño sin padres aparentes: Damien.

Llevándoselo a vivir junto con su esposa Katherine, Robert intenta formar una familia feliz, pero lo que se perfilaba como una bendición, se torna maldición cuando los oscuros poderes del Mal empiezan a manifestarse.

Hay un Mal muy palpable y es el que rodea a Damien. Robert y Kathy lo sienten pronto, al ver como sus vidas son destruidas poco a poco… cómo la gente que los rodea empieza a morir trágicamente. Cómo un manto oscuro, una sombra de perdición, se instala en sus vidas.

Uno siente lastima por la pareja. En el fondo, son dos buenas personas que no pueden hacer NADA contra el inminente Mal que se ha instalado en sus vidas. Kathy sufre de problemas mentales; Thorn, como embajador norteamericano, esta tapado de trabajo… ninguno de ellos puede ver venir al Mal apremiante que se va apoderando poco a poco de sus vidas… que va cegando las de sus conocidos y de todo aquel que se interponga entre Damien y su destino.

Los Thorn son victimas. Nada pueden hacer en contra del Diablo y sus sirvientes. El Mal triunfa en esta novela con acordes rimbombantes. Así como lo hace aquí, lo hace día a día, en nuestro propio mundo, en donde nos esforzamos porque no suceda, pero negarlo es inútil: el Mal parece estar ganando, señoras y señores. Lo único que nos queda es seguir luchando contra él, constantemente.

ALGUNAS COSAS CURIOSAS DE LA NOVELA

* Se nos revela que ya ha habido dos intentos más por parte de Satanás de engendrar un hijo en la Tierra. Según se dice en el libro, dos vástagos suyos mas han encarnado y sido destruidos, respectivamente, en el pasado. Dato que no teníamos quienes vimos la película… al menos, no que yo recuerde.

* Damien nace de un chacal hembra. Lo cual dispara las siguientes preguntas y cuestiones: ¿Cómo hizo el Diablo para depositar su simiente en el animal? ¿Por qué no en una mujer humana? ¿No seria mas sensato que el Demonio tomara forma humana y copulara con una mujer mortal, para que esta luego tuviera a Damien y este naciera de forma mas normal? Pues no hay explicaciones a esto. La excusa es: se trata del Diablo, ¿Qué esperabas de un ser tan retorcido? :P

* La señora Baylock, la niñera infernal de Damien, es una mujer gorda y mayor en la novela, a diferencia de la mujer joven del film.

LAS MUERTES

Hay unas cuantas. Los que vieron el film de 1976 (entre ellos, yo) las recordaran. Aunque son un tanto diferentes en algunos casos con las de la película. Por ejemplo, la muerte del sacerdote Brennan. Difiere del film en el objeto punzante que se le cae encima y lo “empala” contra el suelo; o la del fotógrafo y periodista Haber Jennings, decapitado tanto en la película como en la novela, aunque en esta ultima de forma diferente al film. Ejemplos así se ven en cuanto al tema “muertes”.

EL FINAL

No Spoileo a nadie al contar que los esfuerzos de Robert son totalmente inútiles para destruir a Damien. El niño-demonio logra sobrevivir, para luego caer en custodia y ser adoptado por la familia del Presidente de USA, amigo intimo del político. El final es abierto y simplemente demoledor. Todos los que han desfilado por estas páginas han muerto y el Mal triunfa supremo.

Casi como en la vida misma, ¿no les parece? :(

EN SINTESIS, ¿LIBRO BUENO?

Muy bueno. Recomendable. Es un clásico del Terror. Imperdible para todo aquel que desea leer algo muy bueno y lleno de intrigas y de muertes “misteriosas”.

Saludos a todos!


Dato Extra: Se ha escrito mucho y se habla mucho del Anticristo. En la novela, el autor se toma ciertas libertades para reformular o re-interpretar pasajes bíblicos para que apoyen su idea de cómo ha de ser el “Hijo del Mal”. ¿Honestamente? He estudiado la Biblia. No existe nada REALMENTE conciso que nos lleve a pensar que el “Anticristo” es un ser personal, mas bien, la idea que se sugiere es que el Anticristo puede ser CUALQUIERA. Todos aquellos que niegan la doctrina de Cristo y se oponen a Dios, se convierten en Anticristos. No hace falta tener poderes diabólicos ni perros negros a su servicio, ni cuervos…

miércoles, 7 de septiembre de 2011

"Angel: Day of the Dead" (Cuatro)

4

Reencuentro

Cheyenne Mountain.
Colorado. Día.

Sus ojos se cruzaron y ambos se quedaron paralizados en donde estaban, observándose el uno a la otra.
Lo primero que le llamó la atención a Ángel fue su cabello. Antes solía llevarlo atado en una cola o suelto, cayéndole gracilmente sobre sus hombros… pero ahora, era otra la historia.

Lo llevaba corto al estilo varón, y eso sumado a la ajustada ropa de cuero oscuro que tenia puesta, mas la chaqueta del mismo color, le indicó de que estaba ante una nueva versión de la mujer que conocía. Una versión más acorde con los tiempos en que vivían y el mundo que en suerte (o desgracia) les había tocado.

-¿Buffy? – preguntó, con temor. Ella le sonrió. La inexpresividad primeriza dio paso a aquel calido gesto, que él tan bien recordaba en su cara, del pasado.
-Hola, Ángel – dijo ella y se le acercó – Es bueno volver a verte.
Él no pudo contenerse. La estrechó entre sus brazos. Cerró los ojos un momento, aspirando su perfume…
-Buffy… Buffy… ¡Oh, Buffy! – sollozó. Ella respondió al gesto de igual manera; algunas lágrimas se habían escapado de sus bellos ojos verdes.
Se produjo un largo silencio en el que ambos no se dijeron palabra alguna, solo se abrazaban, sintiéndose el uno a la otra entre las ropas… disfrutando de la presencia del opuesto, en un mudo agradecimiento al destino por volver a juntarlos.
Rhodes rompió el mágico momento del reencuentro al carraspear ruidosamente junto a la pareja. Casi con pesar, Buffy y Ángel se separaron para volver a ejercer una cierta distancia entre ambos… distancia que, lo sabían, por mas que quisiera no podría apartarlos de nuevo jamás.
-La señorita Summers es la encargada de mostrarles sus habitaciones – informó el capitán – Se ha ofrecido ella misma a hacerlo. Creo que un rostro conocido es lo que necesitan – hizo una pausa – Debo dejarlos. Tengo que informar a mis superiores de su presencia en la base. Summers, enséñales todo el lugar. Los dejo en tus manos.

Rhodes se marchó. Gunn y Kate se miraron asombrados, y luego observaron a la Cazadora con admiración.

-Te felicito. Realmente no sé cómo lo has hecho, pero los tienes comiendo de la mano – dijo Gunn.
-No es tan así – Buffy se volvió hacia Ángel – Vengan. Síganme. Hablaremos en el camino.
La muchacha rubia comenzó a marchar fuera del andén, seguida de cerca por sus amigos. Se encaminaron por un largo pasillo cilíndrico con puertas en los extremos.
El NORAD bullía de actividad. Llenando cada rincón, cientos de soldados y operarios trabajaban yendo y viniendo de un lado para el otro. El complejo era grande, muy grande y tal y como Ángel observó, estaba enclavado en el corazón de la misma montaña.
-¿Qué pasó con tu cabello? – la pregunta sonó tan trivial que el vampiro se arrepintió de haberla hecho. Para su asombro, Buffy lo tomó en gracia.
-Estamos en mitad de una de las mas grandes y avanzadas bases militares de la Tierra y te preocupas por mi pelo – comentó, divertida – Sigues siendo el mismo de siempre, Ángel. Gracias a Dios por eso.

Él enarcó una ceja.

-Me lo corté cuando ingresé al Ejército – reveló ella – O debería decir, cuando “me ingresaron”. Es una larga historia…
-¿Dónde están Giles y los otros? ¿Y Spike?

Buffy se detuvo. Su rostro juvenil se ensombreció por primera vez.

-No lo lograron – fue la seca respuesta que le dio. Reanudó la marcha, subiendo por unas escaleras de metal. Ángel, Kate y Gunn la acompañaron hasta una habitación cercana – Es aquí – anunció, abriendo la puerta – Chicos, tenemos compañía. Adivinen quienes vienen a cenar…
Había hablado a algunas personas reunidas en la sala. Con estupor, Ángel reconoció a la primera de aquellas figuras, la cual salió a su encuentro con una sonrisa en su rostro.
-¿Faith?
-Hey, Ángel. Bienvenido al barco. Es bueno tenerte aquí – dijo la segunda Cazavampiros, dándole una palmada al hombro.
Una chica se levantó de una silla. Corrió hacia él y lo abrazó, llorando de la emoción. Se trataba de Dawn, la hermana menor de Buffy. Ángel la recordaba bien, salvo que ahora lucia más adulta, más grande…

Había crecido desde su último encuentro.

-¡Dios! ¡Que bueno es que estés aquí! – dijo la joven, no pudiendo esconder su emoción.
-Despacio, hermanita. Lo vas a matar de tanto cariño – bromeó Buffy.
Una tercera figura se acercó a saludar. Ángel no esperaba verlo allí, pero se alegraba de que estuviera vivo…
-Hola – saludo Oz, con un gesto – Bienvenidos – miró a Kate y Gunn.
El hombre-lobo les tendió la mano, cordial. Alguien (una cuarta persona) se rió y al ver de quien se trataba, a Ángel se le heló la sangre.
-Vaya, vaya, vaya… ¡Pero mira nada mas lo que el viento a traído! – dijo, socarronamente.
-Lindsey – Ángel se apartó del calido abrazo de Dawn y lo encaró - ¿Qué diablos haces tú aquí?
-Creo que lo mismo que tú: trabajar para el Tío Sam.
-¿De qué rayos hablas? – le espetó, enfadado. De todas las personas en el mundo, no esperaba volver a ver a aquel tipo. De repente, se olía tensión en el aire. Una pelea estaba próxima…
Buffy cortó todo por lo sano al interponerse entre los dos hombres. Miró a Lindsey con gesto severo.
-Intenta algo fuera de lugar y me encargare de que te echen a los zombis de afuera. ¿Está claro?
-Como el agua – Lindsey se sentó en un sillón. Miraba a Ángel con burla – Estas al mando, Buff. Se hará como tú digas.
El servilismo fingido de ese pusilánime idiota irritó a Ángel, pero optó por la opción mas sana: ignorarlo. Se volvió hacia Buffy.
-Ellos son Charles Gunn y Kate Frost – presentó a sus amigos.
Oz volvió a saludar a ambos, en un gesto amistoso. Kate, en tanto, miraba a los presentes con cierto recelo. Se sentía como la invitada a una fiesta donde todos se conocen de antemano… menos ella.
-Bueno… ¿Podrías explicarnos qué sucede aquí? – pidió Ángel. Buffy asintió.
-Tomen asiento. Me temo que esto será largo

lunes, 5 de septiembre de 2011

"Angel: Day of the Dead" (Tres)

3

NORAD

El traqueteo del tren subterráneo era el único sonido destacable que les acompañó durante las largas horas de viaje. Mientras aguardaban llegar a destino, el capitán Rhodes les explicó, de manera detallada y concisa, la naturaleza del sitio al que se dirigían: el NORAD.

Ubicado en Cheyenne Mountain, en el estado de Colorado, el complejo militar se fundó el 12 de mayo de 1958. Entre sus múltiples funciones, explicó Rhodes, estaba la de proveer de defensa y control aéreo a toda Norteamérica.
-La comunicación global, la detección, validación y alerta de posibles ataques extranjeros con misiles balisticos hacia nuestro país… abarcando detección continental y proveyendo alerta en tiempos de paz en caso de que el espacio aéreo estuviera comprometido… Todo eso, se monitorea o controla desde el NORAD – les informó – Lo que les estoy contando no es secreto alguno; lo sabia la mitad de la población civil de este país, incluso antes de que el mundo se fuera a la mierda.
-Es interesante. Yo solo oí del lugar por las películas, nada más – comentó Gunn.

Rhodes resopló.

-Películas. ¡Ninguna cuenta bien las cosas como son! Todas son idioteces exageradas por esos patanes de Hollywood. ¡Lo bueno de este Apocalipsis zombi es que barrió con todos esos parásitos de una!

Kate carraspeó. Tenía una pregunta.

-¿Por qué fue creado el NORAD?
-Una muy buena pregunta y muy inteligente – Rhodes la felicitó – Fue como respuesta a la amenaza de bombardeos de la ex Unión Soviética. Se temía que los rusos podrían atacar Estados Unidos y Canadá, y fue por eso que se creo el NORAD, para evitarlo.
El capitán continúo con su charla educativa. Durante la Guerra Fría, el centro empleó a 250.000 personas para trabajar en él. Después de la aparición de misiles intercontinentales, se construyó un sistema especial de advertencia global para detectar, rastrear e identificar lanzamientos.
-Por supuesto, esta crisis puso patas para arriba todo eso y mucho de nuestro equipo técnico ha tenido que reacomodarse para la situación en la que estamos inmersos, pero NORAD funciona bastante bien en la actualidad como Cuartel Central de operaciones. Además, su ubicación bajo tierra provee uno de los puntos más seguros de toda Norteamérica… En estos momentos, lo mas que se puede pedir.

Ángel escuchó toda la charla del militar sin el más mínimo interés. Hacía horas que solo pensaba en Buffy, en el reencuentro entre ambos.

Había muchas emociones implicadas en ese deseo de volverla a ver, pero una de ellas era el patético intento, lo sabia, de seguirse aferrando a una vida que ya no volvería jamás. Un pasado perdido en el tiempo.
Buffy era sinónimo de Sunnydale. De una existencia sencilla, previsible. De noches de patrullaje por algún cementerio, de alguna pelea contra otro vampiro y de besos, abrazos y contemplar la luna y las estrellas juntos sobre la fresca hierba.

Buffy…

Nunca pensó que la extrañaría tanto.

Nunca jamás temió tanto por su vida como ahora. Ni siquiera cuando perdió el alma y se convirtió en el despiadado Ángelus.

Buffy… su Buffy.

Ángel suspiró. Rhodes continuaba hablando del NORAD. Desvió la vista del capitán y la dirigió hacia la ventana más cercana, observando pasar velozmente a medida que el tren avanzaba, el inmenso túnel que los rodeaba.

En realidad, kilómetros y kilómetros de túnel que los rodeaba.

¿Por donde estarían en aquellos momentos? Se imaginó la superficie de los estados que cruzaban (Nevada, Utah) sin duda alguna, arrasada e infestada de miles, millares de zombis y sintió vértigo.

¿Hasta qué parte olvidada de la mano de Dios se había extendido la plaga? ¿Existiría algún día una solución a esta amenaza?

Esos y muchos más pensamientos lo acompañaron todo lo que duró el trayecto hasta la llegada, finalmente, al NORAD.
-Hogar, dulce hogar – dijo Rhodes irónicamente, una vez el tren se detuvo en una inmensa galería subterránea – Caballeros… señorita. Bienvenidos al NORAD. Cuidado cuando bajan.
Las puertas del vagón se abrieron. Ángel descendió primero a una amplia plataforma dividida en varios andenes.

…Y en uno de ellos, el más cercano, ella lo esperaba.

sábado, 3 de septiembre de 2011

"Angel: Day of the Dead" (Dos)

2

Situación política y mundial

El viaje fue largo. Según Rhodes, era hasta cierta base militar bordeando los límites del estado de California y una vez allí, harían un trasbordo al “Cuartel General” en donde, volvió a asegurar, Buffy los esperaba.
En el transcurso del trayecto, el vampiro y sus amigos bombardearon al capitán con preguntas, una detrás de otras, que el experto hombre del Ejército respondió, en la medida que el Alto Mando se lo había permitido…

En resumen, la situación del mundo tal y como lo conocían había cambiado drásticamente en aquellos últimos meses desde que la plaga comenzó.
Países enteros habían caído a manos de los zombis, y se cortaron las comunicaciones con ellos no bien las antenas de radio y televisión dejaron de funcionar. La cúpula gubernamental estadounidense, siguiendo un protocolo de seguridad, se había resguardado en el NORAD y desde entonces el lugar se había convertido en el hogar de todos.
-Al Presidente le costó sudor y lagrimas organizarnos a todos de nuevo – les contó Rhodes – Pero lo hizo. Logró unificar al Ejército, las Fuerzas Aéreas y la Armada Naval y concentrar todos los esfuerzos técnicos-militares en esta guerra contra los muertos. De momento, hemos librado las zonas aledañas a nuestras instalaciones militares de zombis.
-¿Qué hay de las tareas de rescate? – preguntó Ángel – Porque me imagino que con tanto despliegue, habrán encontrado sobrevivientes entre las ruinas de las ciudades…
El capitán asintió.
-Les prestamos toda la ayuda de la que somos capaces y el alojamiento que podemos en nuestras bases militares. Siento decir que a lo mejor, no en las condiciones que deberían ser, pero creanme cuando les digo que el Presidente trabaja noche y día sin descanso para resolver eso.
-El Presidente – dijo Gunn, sonriendo – Yo sabia que Obama no iba a defraudarnos. Tiene cara de buen tipo, siempre lo dije.

Rhodes carraspeó.

-Se equivoca de hombre – lo corrigió – el señor Barack Obama, su esposa y el señor Vicepresidente fallecieron al inicio de la Pandemia. Es su sucesor, elegido por el Gabinete Gubernamental de Crisis, quien lleva a cabo la monumental tarea de seguir sosteniendo al país.
Se produjo el silencio. No duró mucho. Kate lo rompió con otra pregunta…
-¿Cómo se llama el Presidente?
-Zane Holden.
El nombre no le dijo nada a Ángel. Rhodes continúo contándoles lo que podía y sabía sobre la situación mundial…
-Sabemos que esas cosas están por todas partes – señaló – Antes de que las comunicaciones se cortaran con el exterior, las criaturas habían invadido toda Europa, el continente africano, Asia, Australia y Sudamérica. Nos llegaron informes de resurrecciones y de ataques caníbales desde todas partes del mundo civilizado.
-…Y en mitad de todo ese caos, ¿nunca se les ocurrió una solución al problema de los muertos vivientes? ¿Qué dicen sus científicos al respecto?

La pregunta de Ángel había tocado un punto rispido. El vampiro y sus amigos conocían el origen viral de la plaga zombi, pero quería testear cuanto sabían aquellos hombres.

Rhodes lo evadió.

-No estoy autorizado a darles esa información – se disculpó – Pero sí puedo decirles que contamos con el mejor y mas experto científico del mundo, el doctor Logan. Ya lo conocerán, si los autorizan, y verán sus estudios. De momento, pues… es todo lo que puedo decir al respecto.
La charla derivo en otros rumbos un momento después. Rhodes confirmó y re-confirmó de que las comunicaciones actuales con el resto del globo estaban cortadas, pero que tenían expertos trabajando para solucionar aquello en el Cuartel General.
-En mi opinión personal, creo que los soviéticos se deben haber llevado una de las peores partes – comentó el capitán – y también creo que los chinos tuvieron otro tanto. Veo con mas posibilidades a los japoneses, a los ingleses y a los australianos… y hasta me atrevo a decir que los africanos lograrían soportarlo.
-¿Por qué? – quiso saber Kate.
-Piensen: en el caso de los primeros, viven en islas o alejados de los grandes continentes. En el de los segundos, pues el calor abrasador de los desiertos africanos frenaría el avance de los zombis. Hipotéticamente, puede que mucha gente buscara algún refugio en esos países.
-O en los polos – agregó Ángel – El frío extremo podría ser otro enemigo de aquellas criaturas. Podría haber gente en Alaska, alguna zona de Canadá, los países nórdicos y hasta, en el otro extremo, en la Antartida.

Rhodes asintió, pensativo.

-Es verdad – concedió – también pensamos lo mismo, pero hasta no haber solucionado el problema con las comunicaciones a nivel global, pues…
-Lo que me lleva a hacerle otra pregunta – Ángel se acercó mas a Rhodes - ¿Cómo es que dio con nosotros? ¿Cómo es que Buffy está con ustedes?
-En lo que respecta a la parte de la señorita Summers, creo que dejaré que sea ella quien se los cuente – Rhodes suspiró – En lo que respecta a la transmisión por la que hablamos por primera vez con ustedes en el helicóptero… Fue casual. Estábamos mis hombres y yo experimentando en transmitir en todas las frecuencias que podíamos dentro del país y dimos con ustedes. Casualmente, la señorita Summers estaba conmigo y ella reconoció tu voz.

Rhodes se encogió de hombros.

-…El resto, es historia que ya conocen.

***

La base militar en la cual aterrizaron era grande, amplia y estaba protegida por gruesas rejas colocadas en torno a ella.
Amanecía lentamente y un ejército imponente de espectros se agolpaban detrás del perímetro custodiado por hombres armados, chillando como locos. Ansiaban entrar, devorar sus carnes, sorber su sangre…
-Las rejas están electrificadas – les informó Rhodes – No conseguirán echarlas abajo. Además, contamos con buenos tiradores y algunas “sorpresitas” más.
El militar señaló a un rincón de la base. Cuatro tanques blindados y un lanzacohetes estaban allí montados.
-Dicen que en el amor, se vale todo… bueno, lo mismo ocurre en la guerra – bromeó.
Una vez tocaron tierra, los condujo al interior de un edificio cercano. Desde ahí, descendieron varios pisos hasta el subterráneo, en donde el capitán les mostró el medio de conducción por el que llegarían al NORAD: un tren.
-Montaron esta red de metro hace años – les contó – En la época de la Guerra Fría. Discurre debajo del país y todas las terminales ubicadas en nuestras bases militares se dirigen al NORAD.
-¡Fiu! – silbó Gunn, entrando junto a Kate en el vagón – Creo que esto justifica la paranoia de Reagan en aquella época.
Ángel observaba todo con ojos críticos. Durante tanto tiempo, llegó a pensar que lo que quedaba de la raza humana eran meros sobrevivientes dispersos, aislados, que toda esa parafernalia de despliegue militarizado se le antojaba una burda broma del destino.

Aun así, subió al vagón de tren y no dijo nada. Solo tenía en mente una cosa: volver a ver a Buffy.

jueves, 1 de septiembre de 2011

"Angel: Day of the Dead" (Uno)



El Apocalipsis ya ha ocurrido. Millones de muertos volvieron a la vida surgiendo de sus tumbas, hambrientos por la carne y la sangre de todos los seres vivientes de la Tierra. La civilización ha caído y aparentemente, no hay vuelta atrás. Sin embargo, Buffy y Ángel finalmente se reúnen, después de mucho tiempo, descubriendo que no todo está perdido como parecía… y que la última batalla por la salvación de la Humanidad está a punto de comenzar…

1

Despues de la Caída



Fuera de Los Ángeles.
Sobre unas montañas. Noche.

El helicóptero volaba, veloz, al punto de encuentro. Sentado al lado del piloto y escudriñando la oscura noche con sus ojos, Ángel aguardaba la llegada al lugar en cuestión, sumido en el mas absoluto silencio. Detrás de él en los asientos restantes, se encontraban Gunn y Kate. La ex actriz porno dormía apaciblemente sobre el hombro del muchacho negro, mientras él se dedicaba a mirar al vacío sin expresión.

Hacia algunas horas que abandonaron la ciudad de Los Ángeles. Apenas un espacio de tiempo no muy lejano en que los zombis invadieran Wolfram & Hart, acabando con la vida de todos, y en el que Wesley decidiera quedarse atrás, para luego suicidarse arrojándose de la azotea del edificio.
Ángel nunca creyó que cosas como aquella fueran a ocurrir. Aun así, estaban sucediendo. La ciudad que abandonaban era pasto de los zombis y el único atisbo de esperanza para lo que quedaba del grupo y él radicaba en la comunicación radial que habían mantenido con Buffy y el enigmático capitán Rhodes, momentos atrás.

Había sido una charla escueta, en donde la Cazavampiros se alegraba de saberlo con vida y el militar que insólitamente la acompañaba ordenara un lugar de común reunión en alguna parte entre las montañas de las afueras de la ciudad, justo donde empezaba el desierto…
El vampiro tenía ciertas reservas sobre el misterioso compañero de Buffy, pero hasta no haber llegado al sitio de encuentro y verse cara a cara con ella, mantendría las sospechas en su interior. Delatarlas hubiera sido alarmar a sus acompañantes sin necesidad. Además, cualquier opción alternativa que les fuera ofrecida como salvación tendría que ser por fuerza mejor que la de volver a enfrentarse a las que en el pasado tuvieron.

El idilio por unos meses en el seno de Wolfram & Hart había sido bueno, pero el cuento de hadas inevitablemente se rompió. Para siempre.

Ángel cerró los ojos. Siempre en silencio, recordó la ultima tragedia que marco su vida, antes de la caída del edificio donde habitaba.

Recordó a Fred.

Fred… pobre Fred.

Infectada por el virus zombi, dio su vida para desentrañar sus misterios, los cuales anotó en su diario íntimo.
Ángel llevaba consigo ese diario. Junto a su pecho, debajo de su camisa, la pequeña libreta negra yacía, protegida. Se la había entregado Wes, minutos antes de arrojarse al vacío, encomiándole cuidarla, alegando que los valiosos datos inscriptos en sus páginas podrían ser de ayuda para la Humanidad en el futuro.

Ángel ansiaba con todas las fuerzas de su alma que así fuera, pero lo dudaba. Estaba convencido de que de seguir existiendo mas humanos allí afuera, de nada les serviría conocer el origen de la Pandemia más devastadora de la Historia.
-Estamos llegando – le anunció el piloto del helicóptero, sacándolo de sus cavilaciones. Ángel observó el panorama que los rodeaba, encontrándose con escarpadas y sinuosas montañas sumidas en las tinieblas.
-¿Seguro que es por aquí? – preguntó. La preocupación teñía su tono de voz.
-Amigo, es por aquí donde dijo ese militar – replicó el piloto, dirigiéndose a un claro en la cima de una montaña, en donde empezó con las maniobras de descenso – En todo caso, si no vemos a nadie, nos las picamos cuanto antes. No es que crea que por aquí halla zombis, pero… nunca se sabe.
-¿Cariño? Despierta. Ya llegamos – le dijo Gunn a Kate, sacándola de la dulce tierra de los sueños. Con una leve sacudida, la rubia ex actriz abrió los ojos y miró, sin comprender, al exterior.
-Está oscuro – fue su único comentario.
Ángel no conocía del todo a Kate, pero estaba de acuerdo con sus palabras. No sabía qué era lo que podrían haberse esperado, pero hubiera apostado un millón de dólares a que, al menos, habría una comitiva aguardándoles en el lugar.
Por el contrario, exceptuando el ruido del helicóptero y sus aspas giratorias, tan solo el silencio reinaba en la cumbre de aquellas montañas californianas.
La aeronave se posó en tierra firme. Ángel bajó primero, por seguridad, el rifle en sus manos en alto. Oteó la noche mas allá de las luces del helicóptero buscando signos de vida…
-¿Y bien? – preguntó Gunn, la mano derecha aferrando su propia arma, por si su amigo necesitaba cobertura. A su lado, Kate tembló.
-Nada – el vampiro caminó por la zona – Esto es realmente muy extraño.
Las hélices de la aeronave dejaron de girar. El motor se apagó. Gunn y Kate a la final salieron del aparato para reunirse con él; en tanto, el piloto bebía un trago largo de alcohol de una pequeña petaca que había sacado de su chaqueta marrón.
-¿Este es el sitio? – a Kate la oscuridad reinante le producía escalofríos. Llevaba con ella un rifle también, pero dudaba de ser capaz de usarlo en tan angustiante tiniebla.
-Sí lo es, déjenme decir que no lo parece – terció Gunn - ¿Dónde está Buffy?
Ángel lo ignoraba, pero no pasó mucho hasta que tuvieron una respuesta.

Del este, les llegó un sordo rumor, como truenos en la lejanía.

Todos miraron en esa dirección y repentinamente, los vieron. Rasgando la noche e iluminando la zona con sus reflectores, un convoy aéreo de cinco helicópteros gigantes, estilo militar, se hicieron presentes…
Con estupor, observaron como mientras dos de ellos permanecían en el aire custodiando el perímetro, los tres restantes descendían cerca, las aspas de sus hélices sonando atronadoras en conjunto.
-Dios… Esto se parece a “Pelotón” – comentó Gunn. A su espalda, Ángel estuvo de acuerdo y más cuando un amplio número de soldados del Ejército norteamericano salieron de las aeronaves, las armas en alto, apuntándoles y rodeándolos.
-¡Tiren esos rifles al suelo! – ordenó una voz - ¡AHORA!
-¿Ángel?
-Haz caso, Gunn. Tú también, Kate – el vampiro dejó en el piso su arma. Sus compañeros le imitaron.
-¡Muy bien! Ahora, ¡levanten las manos otra vez! ¡Y despacio!
Sintiéndose más un prisionero que como alguien que espera ser rescatado, Ángel obedeció.
Los soldados se les acercaron. Tomaron los rifles del suelo y procedieron a hacerles una forzada requisa. Cuando el que se la hacia a Ángel palpó el diario de Fred bajo sus ropas, se lo sacó.
-¡Un momento! – protestó - ¡Eso es mío!
-Ya no – dijo el soldado – Desde este momento, pertenece al gobierno de los Estados Unidos.
-¿Gobierno…? ¡Exijo hablar con su superior! ¿Dónde esta el capitán Rhodes? ¡Que venga en este momento!
-¡No estas en posición de exigir nada, idiota! ¡A callar! – espetó otro soldado, apuntándole al pecho con su arma.
Era el colmo. Ángel había tenido suficiente por aquella noche. Aunque sabia que era arriesgado, decidió hacerlo para dejar las cosas claras: transformó su rostro por el de vampiro, gruñendo.

El efecto fue el deseado. Los soldados retrocedieron, espantados.

-¡Mierda! – gritó alguien - ¡No es humano!
-¡Suficiente! – otra voz se elevó, ante el pánico general - ¡Bajen sus armas! ¡Ellos no son el enemigo!
Un hombre grande, de piel negra y traje verde militar se abrió paso entre la tropa congregada. Ángel creyó saber de quien se trataba…
-¿Capitán Rhodes? – preguntó.
El militar se detuvo ante él, impertérrito.
-Soy yo. Usted debe ser Ángel – dijo.
-Lo soy – respondió él, relajando su rostro, volviéndolo humano otra vez.
Una mano inmensa, casi una zarpa, se extendió en su dirección. Con estupefacción, observo que Rhodes le sonreía, amistosamente.
-Perdonen a mis hombres – pidió – Están cansados, agotados por el viaje. Casi se olvidan de que nuestra prioridad eran ustedes y que los enemigos de todos son los zombis – se volvió hacia sus soldados - ¡Quiero que recuerden, caballeros, que estas personas NO son nuestros adversarios! ¡Por el contrario, son valiosísimos aliados y el que los vuelva a tratar mal, se las vera conmigo! ¿¿Está claro, par de infelices??
-¡Si, capitán! – respondieron, cuadrándose de hombros y dejando de apuntar con sus rifles a Ángel y sus amigos.
-De nuevo, mil disculpas – dijo Rhodes. Ángel seguía tan sorprendido por la situación, que solo atinó a asentir - ¿Solo están ustedes cuatro, nada mas? – inquirió, mirando a Gunn, Kate y al piloto del helicóptero, quien había bajado del aparato, blanco como la nieve y las manos en alto por el susto.
-Solo somos nosotros – corroboró el vampiro. Miró hacia las aeronaves militares - ¿Dónde está Buffy?
-La señorita Summers los espera en casa – le aseguró el capitán – No teman. La verán apenas lleguemos. Ella nos ha hablado de ti, Ángel…
-…
-…Por supuesto, mencionó el curioso hecho de que eras un vampiro. Era algo que se me hacia difícil de creer… hasta hace unos instantes, en los que vi con mis propios ojos… bueno, tu “otra” cara.

Silencio. Ángel no sabía qué decir.

Un soldado se acercó a Rhodes, dubitativo. Lo reconoció como aquel que le había sacado el diario de Fred. Lo traía consigo en ese momento y se lo mostró al capitán.
Luego de un momento de inspeccionar sus páginas, el militar dio otra orden:
-Lleven esto con mucho cuidado de que no se pierda. Al Doc Logan le interesara muchísimo echarle un vistazo – se volvió hacia Ángel – Bueno, caballeros… señorita – dijo, haciendo una reverencia con la cabeza a Kate - ¿Nos vamos? Tenemos un largo viaje por delante y me imagino que ustedes tendrán muchas dudas por saldar. Si gustan subir a mi helicóptero…
-¡Un momento! ¿Y el mío, qué? – quiso saber el piloto de la aeronave que trajo a Ángel y compañía al lugar.
-Ese trasto se queda donde está – ordenó el capitán – Usted también se viene con nosotros. Necesitamos muchos pilotos en las Fuerzas Aéreas. Considérese reclutado.
-¡Oh, mierda!
-¿Nos vamos? – Rhodes repitió su invitación.
Ángel se volvió hacia Kate y Gunn. Les asintió con la cabeza. Todos siguieron al militar al gran helicóptero en el que viajaba.
Un rato después, la comitiva entera partió.