jueves, 31 de mayo de 2012

Lazarillo Z, de Lázaro Gonzáles Pérez de Tormes


Por fin ve la luz lo que jamás te enseñaron en la escuela, la verdadera historia de Lázaro de Tormes, contada por él mismo: De cómo ciertas criaturas se empeñaban en no descansar en paz. De cómo Lázaro se unió a un escuadrón de asalto paranormal. De cómo sobrevivió en un país con mucho hideputa suelto (de ultratumba y de más acá). De cómo, en resumidas cuentas, Lázaro de Tormes se convirtió en uno de los mayores cazadores de zombis del Imperio, y de los problemas que esto le trajo con la Corte y la Santa Inquisición.

MI OPINION DE ÉSTA NOVELA

Realmente, tengo que ser sincero: desconozco la obra original de “El Lazarillo de Tormes”. Se supone que ésta es una versión zombie de aquella conocida historia española. Así que como soy humilde y reconozco no conocer la historia original, solo hablaré de ésta y lo que me ha parecido, desde el enfoque de novela fantástica & terror.

A ver… ¿Por donde empiezo?

Resulta difícil decir si “Lazarillo Z” es una obra pura y estrictamente sobre zombies. Hay momentos de miedo, hay grandes angustias, hay personajes queribles y otros terribles… pero lo que al lector nunca le queda claro es si su autor pretendía escribir o una novela de vampiros (que podría serlo; es más, tiene más elementos para ser una de ese genero) o una de zombies, por el simple hecho que cuando aparecen en escena, no logras distinguir uno de otros.

Partamos desde la base. “Lazarillo Z” nos cuenta la vida de un joven llamado Lázaro Gonzáles, el cual nace y crece en España durante el siglo XVI. Un muchacho que desde pequeño conoce las penurias de vivir siendo pobre en un mundo donde ser pobre era lo más bajo que podría existir (tristemente, parece que nada ha cambiado, y eso que estamos en pleno siglo XXI). Desde su temprana edad, Lázaro es dejado por su madre al cuidado de un ciego mal encarado, pero que le enseña a su manera a abrirse paso en un ambiente hostil y difícil. No pasaría mucho tiempo con éste hombre, pese a todo: terribles seres de la noche harían acto de presencia y signarían la vida de Lázaro para siempre.

Las peripecias del joven Lázaro continuarían más tarde cuando después de varios infortunios, acaba formando parte de un grupo de “cazadores” guiados por un noble, junto con quienes se enfrenta cara a cara a las fuerzas de las tinieblas. Y se enamora perdidamente, de paso, de cierta chica con cierto misterio a su alrededor.

Paralelamente a la historia de Lázaro en el siglo XVI, hay otra acontecida en nuestros tiempos, en un hospital psiquiátrico, donde se producen extrañas muertes relacionadas con las criaturas que el joven y su grupo combatieran en el pasado…

¿Mareados? Bueno, pues si ésta sucinta sinopsis no les dice nada o los confunde, imagínense cómo estaría yo al leer las paginas de éste libro.

Lo reitero: la novela pretende ser una novela sobre zombies (o ambientada en el Genero Z) pero más se parece a una de vampiros. Creo honestamente que la editorial responsable la publicó solo para engrosar los títulos en español sobre muertos vivientes. Nada más. Y he ahí el fallo: no es lo mismo una novela sobre zombies que una sobre vampiros. O se deciden, muchachos… o publican novelas sobre zombies o sobre vampiros. Éste rejunte me pareció un poco extraño.

Más allá de eso, el libro se deja leer, no es muy complicado ni tampoco excesivamente largo. Tampoco es muy pretencioso. No puedo decir nada más al respecto.

EN SINTESIS

En síntesis, no la recomendaría para el lector asiduo y especializado del Genero Z. Sí la recomendaría como novela de terror con condimentos sobrenaturales pero sin esperar mucha claridad. Como desconozco (lo repito) la historia original del Lazarillo de Tormes, no puedo decir si ésta versión Z es valedera o no. Solo sé que habiendo otras novelas sobre zombies (y mejores) ésta seria la última que elegiría para leer.

Saludos!

viernes, 25 de mayo de 2012

La Ciudad de los Muertos, de Brian Keene


¿Adónde puedes ir cuando los muertos están por todas partes? Las ciudades han sido asoladas por legiones de zombies decididos a acabar con todo lo que vive. Encerrados en un rascacielos fortificado, un puñado de supervivientes se prepara para una última defensa contra un enemigo imparable e inmortal. Con cada hora que pasa, sus posibilidades disminuyen y su número se reduce, mientras el de los muertos no para de aumentar. Porque tarde o temprano, todo muere. Y después vuelve, listo para matar.

MI OPINION DE ÉSTA NOVELA

¡Tengo tantos sentimientos encontrados!  Recién acabo de terminarme de leer “La Ciudad de los Muertos”, de Brian Keene, segunda parte de “El Alzamiento”, una muy buena novela sobre zombies suya, y me siento como estafado. Pero creo que iremos por partes, antes que nada…

“La Ciudad de los Muertos” arranca donde “El Alzamiento” nos dejo: Jim Thurmond acude a rescatar a Danny, su hijo, en compañía del Reverendo Martin, un sacerdote, y de Frankie, una ex prostituta. Muy pronto padre e hijo se reúnen en un emotivo encuentro y el peligro acecha otra vez. No hay tiempo que perder; el grupo tiene que huir.

Así lo hacen, juntándose con Don De Santos, otro sobreviviente más. Junto con él se encaminan hacia la aparente salvación: la Torre Ramsey, un edificio súper protegido en Nueva York, donde un gran numero de otros supervivientes se las apañan muy bien solos con todas las comodidades del extinto mundo moderno.

Fuera del edificio, los zombies acechan…

Cabe destacar que los muertos vivientes en ésta novela son totalmente diferentes a los ocasionales que todos estamos acostumbrados. Para empezar, habría que decir que se trata de una raza de entidades incorpóreas con muchos paralelismos con los demonios. Estos seres, que han entrado por una brecha a nuestra dimensión desde el Vacío, solo pueden morar dentro de nuestros cuerpos cuando morimos. Así que entonces estos zombies pueden pensar, hablar, usar armas y moverse normalmente, más o menos.

Muchos dicen que más que una novela de zombies es una de poseídos. Puede ser. Pero resulta que lo posesos son cuerpos muertos.

Más adelante, Jim y compañía descubrirán que estos demonios son solo una primera oleada, es decir, que hay planes para que otros como ellos lleguen a nuestro planeta para apoderarse de otras formas de vida y luego, acaben totalmente con la Tierra.

Por un lado, es una novela repleta de acción y de muchas cosas, como momentos emotivos (Jim junto con su hijo Danny, seria un buen ejemplo). Por el otro, es un libro crudo que no escatima en hacer descripciones vividas de ciertas masacres, hasta casi, me temo, regodearse en ellas.

Hay, incluso, una escena de necrofilia bastante asquerosa que, si bien no me ha espantado, me ha revuelto el estomago. Lo siento. Que me guste el terror no quiere decir que acepte TODO. Y si bien la citada escena no se prolonga mucho, es escabrosa.

Como sea, pese a eso el libro se mantiene hasta llegar a la mitad. Es ahí donde el autor parece haber hecho una pausa, haciendo sonar sus nudillos frente al teclado y diciéndose: “Bueno, se acabo lo que se daba”. Literalmente hablando.

Lo que sigue hasta el clímax final de la novela es una seguidilla de muertes, unas detrás de otras, mientras la esperanza de la salvación va muriendo junto a ellas. La verdad es que uno lo puede entender como que el autor ha sido valiente para finiquitar cualquier posibilidad de continuación imposible de su historia, pero… ¡a que precio!

A lo mejor soy yo, pero los finales amargos no me gustan mucho. Sin entrar en detalles, ésta novela termina para el demonio, pero dado cómo avanzaban las cosas, no podía acabar de otra manera. Ahí es donde me siento estafado.

Yo había oído que el final era malo, pero nunca me imagine que pudiera serlo tanto.

En fin… al menos, como digo más arriba, es un final total. Nada puede seguir después de ello. Oh, esperen, algo sí sigue: el final-final de nuestro mundo (los que la hayan leído hasta el final sabrán a que me refiero).

EN SINTESIS: ¿BUENA O MALA LA NOVELA?

Termino medio. No quiero ser malo con el libro. Es buena, es entretenida, pero el final es amargo. Quedan advertidos. Personalmente, pienso que para amargarse está el mundo real. Pero es solo una opinión personal. Por supuesto, ustedes pueden leer tranquilamente ésta novela. También no debe faltar en su biblioteca Z personal.

¡Saludos!

miércoles, 23 de mayo de 2012

Invasión desde Marte, de Howard Koch


Un Tripode Marciano
El presente guión radiofónico es una adaptación libre de la famosa novela de H. G. Wells La Guerra de los Mundos (publicada por primera vez en 1895), debida a la pluma de Howard Koch, y fue presentado por Orson Welles y la compañía del teatro Mercury en la estación de Radio de Columbia Broadcasting System, el 30 de octubre de 1938.
La presentación radiofónica de esta pieza, en la fecha mencionada, dio ocasión a un tremendo pánico que alcanzó a varios centenares de miles de habitantes de los estados de Nueva York y limítrofes. La actuación de Orson Welles y de su compañía fue tan perfecta, y los efectos de sonido tan reales, que los radioescuchas, olvidados de que aquello era una representación artística, se persuadieron – a la menos momentánea y parcialmente – de que «iba de veras» y que los marcianos habían invadido la Tierra.

MI OPINION DE ESTE GUIÓN & RELATO

En 1938, Orson Welles leía al aire en la radio un guión obra de la pluma de Howard Koch, adaptando la novela de “La Guerra de los Mundos”, el gran clásico de la ciencia ficción escrito por H. G. Wells. Su forma de narrarlo, sumado a efectivísimos artilugios sonoros, hicieron que muchas personas por aquél entonces entraran en pánico y creyeran que en verdad, la Tierra estaba siendo invadida por los marcianos. Luego se descubriría todo el fraude y el malentendido quedaría aclarado, pese a haberse sucedido un pequeño gran caos por su culpa. Hoy tuve la suerte de poder acceder al susodicho guión, que está traducido y colgado en la red para que todos puedan leerlo, y no quisiera dejarlo pasar sin dar mis impresiones de este relato en sí mismo, una adaptación (quizás la primera de muchas) del clásico de Wells.

En quince paginas, Koch reinventa la invasión marciana a la Tierra y la hace transcurrir en suelo americano, concretamente en el área cercana a la ciudad de Nueva Jersey. Todo transcurre en el año 1938, mes de octubre, por lo que el lector deberá sí o sí imaginarse que todo lo que lee sale de una transmisión de radio. En una época donde la radio era el medio más importante de comunicación, antes de la televisión, pueden imaginarse el impacto y el alcance que tendría.

La historia se centra en dos capítulos: el primero son los reportes desde el estudio de noticias de la CBS cubriendo los primeros momentos de la invasión. Desde la llegada de los marcianos hasta los combates terrestres y aéreos contra sus maquinas, los terribles Trípodes. El segundo capitulo está protagonizado por el Prof. Richard Pierson, un personaje que sale en la primera parte como testigo del inicio de la invasión y que luego toma la posta narrativa de lo que queda. Es a través de sus ojos que contemplamos el grado de devastación apocalíptica que los alienígenas dejan como estela a su paso de camino hacia las grandes ciudades terrícolas, Nueva York entre ellas.

El guión es buenísimo. La primera parte transmite todo el sabor de la época, con el noticiero por radio y los informes desde el frente de guerra contra el agresor extraterrestre. Uno se puede imaginar perfectamente las primitivas armas de finales de la década de los 30 enfrentándose al avanzadísimo armamento alienígena.

La segunda parte es la típica historia del superviviente del Fin del Mundo. Pierson nos describe las ruinas de una civilización mientras camina por devastadas carreteras y pueblos, hasta dar con un ex soldado, también sobreviviente, quien expone un crudo punto de vista acerca de cómo los restos de la raza humana han de sobrellevarla de ahora en más, que parece que el orden se ha venido abajo y la Tierra cambió de dueños…

Pierson no se demora mucho con este personaje, siguiendo adelante su camino hacia la destruida ciudad de Nueva York, donde contempla el destino final de los marcianos. Creo que no spoileo a nadie al revelar que acaban como en la novela original de Wells…

En síntesis, es altamente recomendable. Es un relato en sí mismo y una muy buena adaptación de la obra de Wells, una de las primeras, como decía, que vendrían de éste clásico. Si pueden encontrarlo por la red, les recomiendo su lectura ampliamente

Un saludo! ^^

domingo, 20 de mayo de 2012

Superman: La Trilogía de Brainiac


Numero 1 de la Trilogía en USA
Cuando hablamos de Superman, es innegable hablar de su archi-rival más conocido de todos, Lex Luthor. Sin embargo, el Hombre de Acero, al ser tan poderoso, tiene enemigos que no solo vienen de la Tierra, también surgen del espacio exterior. Tal es el caso de Brainiac, uno de los mas formidables villanos que el Gran S ha tenido. Pero antes de hablar de estos tres comics, sin duda el publico que no conoce al personaje necesita un poco más de información sobre el personaje. He aquí un breve resumen sobre quién es Brainiac…

LA HISTORIA DE BRAINIAC

Brainiac es un supervillano ficticio de DC Comics, creado en 1958 por el guionista Otto Binder y el dibujante Al Plastino. El personaje ha sido desde siempre uno de los más peligrosos enemigos de Superman. Brainiac es un robot extraterrestre responsable de empequeñecer Kandor, la capital del planeta natal de Superman, Kryptón. Han aparecido varias versiones de Brainiac. Aunque Brainiac ha adoptado muchas formas a lo largo de su historia, su versión más popular es la de un humanoide del planeta Colu, de piel verde y calvo.
En algunas otras encarnaciones viene del planeta Kryptón. Es el segundo enemigo más conocido de Superman, después de Lex Luthor. En esta versión, Brainiac era la computadora central de Kryptón y en la cual los Kryptonianos ponían toda su confianza. Con el paso del tiempo, obtiene una personalidad lógica. Brainiac, al igual que Jor-El, sabía que Kryptón sería destruido pero ocultó este secreto escapando a un satélite Kryptoniano para así cumplir con el propósito por el que fue creado, obtener todo el conocimiento del universo. Su forma lógica de pensar, gran conocimiento y gran cantidad de armamento lo volvía uno de los enemigos más poderosos de Superman.
El símbolo por el que generalmente Brainiac es conocido es el de tres círculos de color verde unidos por dos líneas creando una especie de semi-triángulo. Esta figura representa la serie de diodos que tiene en su cabeza.

EL BRAINIAC DE ESTOS TRES COMICS QUE VOY A COMENTAR:

En 1986 DC Comics encarga al dibujante y guionista John Byrne rediseñar de nuevo a Brainiac. En esta versión, Byrne describe a Brainiac como un científico del planeta Colu llamado Vril Dox, quien condenado a muerte por traición en su planeta, logra en el instante antes de morir la transferencia de su conciencia al psíquico terrestre Milton Fine, quien era conocido como el hipnotizador Brainiac. Imponiendo su personalidad en el cuerpo de Fine, Vril Dox adopta el nombre de Brainiac y descubre los poderes psíquicos latentes en el cuerpo de Fine, poderes que aprovecha para su beneficio.

FUENTE: Wikipedia, la Enciclopedia libre.

Hecho el resumen y haciendo hincapié en la ultima encarnación de Brainiac arriba mencionada, la revisión del personaje hecha por Byrne, paso a hablar de estos tres geniales comics que componen la Trilogía de Brainiac.

MI OPINION DE ESTOS COMICS:

Cuando Byrne reinventó al personaje en 1986, muchos fans de versiones anteriores del extraterrestre más peligroso de todos se sintieron estafados. Este nuevo Brainiac, “más humano” que en sus anteriores etapas desilusionó a muchos. Por eso, más adelante, otros autores fueron los encargados de devolverle la faceta alienígena que se merecía y el status de gran enemigo del Hombre de Acero.

Para ello hicieron que Brainiac, dentro del cuerpo del mentalista Milton Fine y capturado por Lex Luthor, se rebelara contra él y tomara el control de unas instalaciones científicas en las Rocosas, donde manipulando al personal técnico de Lex, les obligó a crear un nuevo cuerpo más parecido a su encarnación alienígena. Para ello, Brainiac no solo tomó lo mejor en cibernética de LexCorp, la compañía de Luthor, sino lo mejor en genética del Proyecto Cadmus, una organización secreta que investigaba el ADN humano y que era la responsable de crear a varios seres superpoderosos.

Superman descubre tarde el plan de restauración de Brainiac y antes de ir tras él, primero debería enfrentarse a Metallo, otro enemigo suyo. Cuando así lo hace, va tras Brainiac, descubriendo demasiado tarde que su enemigo se convirtió en un ser de enormes poderes y nuevo aspecto, quien no duda en escapar al espacio exterior para planear el próximo ataque…

Los dibujos son excelentes, lo mismo que el guión de ésta historia. Todo viene de la mano del equipo creativo & dibujante de Roger Stern y George Perez, dos grandes de los comics del Gran S de por aquellos días.

Son, obviamente, tres comics que recomiendo y muchísimo, pese a que ahora la DC Comics ha re-hecho el origen de Brainiac una vez más y todas estas historias parece que quedaron en la nada. Es una historia entretenida y se deja leer bastante bien y rápido.

Un saludo a todos!!

sábado, 19 de mayo de 2012

Kingdom Come (La Llegada del Reino)


Kingdom Come plantea una humanidad repleta de metahumanos (seres con superpoderes), los cuales utilizan sus habilidades para su beneficio o para aplicar una forma distorsionada de justicia. Esto los enfrenta con los miembros de la Liga de la Justicia, contando la nueva generación y el apoyo de los héroes originales: Superman, la Mujer Maravilla, Batman, Linterna Verde y Flash, entre otros, que regresan después que una explosión nuclear destruyera Kansas (el hogar de Superman) este hecho los devuelve a la palestra en medio de una nueva sociedad de villanos liderada por Lex Luthor y las Organización de las Naciones Unidas en contra de los metahumanos.

MI OPINION DE ÉSTE COMIC:

Existen historietas que se convierte en Obras de Arte. Éste es un caso de esos.

Numero 1 de Kingdom Come, Ed. USA
Kingdom Come (en español, La llegada del Reino) es un cómic de la editorial DC Comics escrito por Mark Waid y dibujado por Alex Ross que fue publicado en 1996, en cuatro partes, para posteriormente recopilarse en formato de novela gráfica. Nos habla de un futuro no muy lejano, muy a lo “Watchmen”, donde Superman y la mayoría de los grandes héroes de DC se hallan retirados.

Un su ausencia, una camada de nuevos superseres han aparecido, quienes lejos de ser los justos herederos de sus antecesores, se regodean con sus superpoderes a expensas del daño o la ofensa causada a la humanidad que les rodea. En ese marco de cosas, un sacerdote, Norman McKay, es solicitado por El Espectro (un ser sobrenatural, encarnación del Espíritu de Dios) para ser testigo del Armagedón por venir, el cual se inicia cuando Magog, uno de los nuevos metahumanos, provoca con su descuidado accionar la destrucción de Kansas.

A partir de ese momento, Wonder Woman ira a buscar a Clark para intentar hacerlo salir de su exilio autoimpuesto después de que, años antes, el Joker llegara a Metrópolis y asesinara a Lois Lane, entre muchos más. Con Superman volviendo a la acción, una nueva Liga de la Justicia es creada y el enfrentamiento contra los súperhumanos rebeldes se vuelve inevitable.

De trasfondo, como no podía ser de otra manera, tenemos al infaltable Lex Luthor haciendo aquello de “a río revuelto…”, sembrando las semillas del Caos junto con un grupo de villanos que incluyen a Vandal Savage, Catwoman, El Acertijo y un par más que me son desconocidos.

Es inevitable que diga que el estilo de la historia es totalmente “Watchmeniano”. Sin duda, es un homenaje de sus creadores a esa otra gran historia de Alan Moore. El dibujo y el arte de Alex Ross son tan admirables que uno no puede dejar sorprenderse por el realismo de sus imágenes. El hecho de que sea él quien la haya dibujado le da un plus extra, un sinónimo de calidad.

Como datito curioso, les diré que fue tal el éxito y el número de adeptos de esta saga, que se optó por realizar una edición especial en forma de novela gráfica y a los fans darles un epilogo mucho más completo. Además, como plus adicional, se prepararon una serie de Audiolibros para sus más fervientes seguidores.

Altamente recomendada para todos los fans de los personajes de DC y para los que no lo son.

Saludos!! ^^

PD: Hubo un intento fallido de hacer una secuela, denominada “The Kingdom”, que constó de 3 números, el primero titulado “Gog” y los otros “The Kingdom” 1 y 2 respectivamente. El principal motivo de su fracaso es que los autores originales no estaban muy de acuerdo con el argumento que se pretendía, sin embargo Mark Waid siguió adelante y Alex Ross se retiró totalmente del proyecto. Por esta razón “The Kingdom” no es considerado una secuela sino un “Elseworld” de otro “Elseworld”.

miércoles, 16 de mayo de 2012

¡Vuelve el Hombre de Acero!


A partir del mes que viene, Superman volverá a hacer acto de presencia en este blog. La historia se llama “Last Son of Krypton” (El Ultimo Hijo de Krypton) y en ella, el Hombre de Acero se tendrá que enfrentar a la amenaza cósmica de su archienemigo Brainiac, quien intentará destruir la Tierra. Una aventura a pura acción y mucha emotividad que, sinceramente, les recomiendo no perderse.

¡El mes que viene, en El Diario del Vigilante!

Night of the Living Dead: El Comienzo


“¿Precisas algún tipo de explicación sobre por qué pasa esto? Aquí tengo una que es tan buena como cualquier otra: Estamos siendo castigados por el Creador. El nos maldijo con toda su furia. Quizás porque no quiso ver cómo íbamos a volarnos por los aires los unos a los otros, o como íbamos a hacer un gran hoyo en el cielo. Quizás sea porque quiere demostrarnos que El sigue siendo El Jefe. O quizás sea porque fuimos demasiado lejos, intentando descubrir sus secretos….”

La cita de más arriba corresponde a un personaje de la peli “Day of the Dead”, de George Romero. Nunca mejor empleada. “Night of the Living Dead: El Comienzo” es un comic que intenta ser la precuela oficial al clásico en blanco y negro de 1968 “La Noche de los Muertos Vivientes”. Es la historia de cómo comenzó todo: en sus paginas, veremos el momento exacto en que los recientemente fallecidos resucitan convertidos en zombies y en cómo amenazan las vidas de un grupo de supervivientes atrincherados dentro de una cafetería. Entre la gama de personajes variopintos dentro de la cafetería, se encuentra el siempre recordado Ben, aquel personaje que luego seria protagonista, junto a la rubia Bárbara, de la película del 68. Básicamente aquí vemos a Ben antes de ir a parar a la granja donde Bárbara y otros supervivientes se encierran, ante las hordas de feroces necrófagos hambrientos.

El origen de la plaga zombie pese a todo, no es explicado, pero brevemente sí hay ciertas pistas… indicios, pongamos, que la causa puede ser algo relacionado con radiaciones… o tal vez no. En la misma peli de 1968 nunca quedaba claro qué reanimaba a los muertos, pero si subyacía que aquél era el tan mentado Juicio Final. Era el inicio del Apocalipsis.

Los dibujos son dispares. El comic está compuesto de tres números. En el primer número los dibujos son muy buenos, ya para el segundo y el tercero la cosa flaquea un poco, pero no es un espanto, se deja ver y leer.

No esperen una historia con grandes planteamientos sesudos. Hay un sub-texto de lo mal que nos da a los humanos colaborar en grupo y queda en evidencia: los sobrevivientes en la cafetería están más interesados en pelearse entre sí por pavadas a que organizarse y tomar el toro por las astas. A parte de eso, el resto es una historia de zombies “modelo estándar”. Como precuela, está muy bien hecha y seria interesante ver una película basada en este comic… creo, honestamente, que el guión da para ello, con ciertas pulidas y una que otra extensión.

En síntesis, es un buen comic. Si pueden agenciárselo, adelante. No tiene desperdicio.

Saludos!

martes, 15 de mayo de 2012

Monster Nation 2 (Epilogo)


Epilogo

Washington DC.
Cementerio. Tarde.

Vincent y John miraban las dos tumbas recientes con los nombres grabados de Bruce y Arnold en sus lapidas. Ambos guardaron un respetuoso silencio en memoria de sus colegas caídos.
No había cuerpos en las sepulturas; ni Arnold ni Bruce habían sido recuperados. Si bien hubo un operativo de rastrillaje en Crystal Lake y Springwood, jamás dieron con sus cadáveres.
Pero sabían que habían cumplido con sus misiones.
Freddy y Jason estaban vencidos, lo mismo que Myers y Pinhead. El mundo estaba libre de su maldad. ¿Significaba que eso lo hacia un sitio mejor?
-Tengo una duda – dijo Vincent, rompiendo el silencio - ¿Y si esto no acabó?
-¿Qué quieres decir? – John fumaba un cigarrillo. Lo miró sin comprender – Myers está muerto. De eso puedo dar fe.
-Yo también puedo darla respecto a Pinhead y los cenobitas – replicó su amigo – A lo que me refería es a que hemos destruido a un gran mal, pero y si al hacerlo le abrimos la puerta a nuevos horrores, entonces, ¿Qué? ¿Qué vamos a hacer?
-Pues lo que hacemos siempre, Vinnie – John suspiró – Hacer nuestro trabajo.
Hubo otro momento de silencio. Ambos se despidieron de las tumbas de sus amigos y salieron del cementerio.
Fuera, vieron a un grupo de niños rodeando a un curioso payaso, quien con una sonrisa roja pintada en su blanca cara, les regalaba globos de colores a todos.
Vincent frunció el ceño.
¿Un payaso regalando globos a la entrada de un cementerio?
Muy bizarro.
Mientras John y él se marchaban, el payaso se volvió y los miró detenidamente.
Una sonrisa siniestra se formó en su boca.


¿Fin?

Monster Nation 2 (Dos)


2

La historia del Dr. Merchant dio mucho que pensar a Vincent. Principalmente, por el hecho de que lo que el científico buscaba a resueltas cuentas, era lo mismo que él: destruir a Pinhead.
Llamó al General. Se comunicó con él mediante el sistema de transmisión satelital de la estación espacial, el mejor del mundo, según decían. Le explicó lo que el científico le había contado y le pidió autorización para asistirlo.
-Es una oportunidad única – dijo Vincent a su superior – Merchant busca destruir a Pinhead y redimir a su familia por tantos siglos de desgracias. Limpiar el nombre de su antepasado. No lo podemos dejar pasar, señor.
El General dio carta blanca. Aclarados el motivo por el que el científico había tomado el mando de las instalaciones, el militar dio la orden a Vincent de asistirlo.
Puesto en libertad, Merchant se puso manos a la obra con su proyecto. Se sentó delante de los ordenadores y empezó a prepararlo todo.
-Todavía no entiendo cómo planea anular los efectos de la caja, doctor – dijo Vincent, sosteniéndola entre sus manos.
-Voy a inundar de luz pura la dimensión cenobítica – explicó el científico – El mundo de los cenobitas es una dimensión paralela a la nuestra. Una realidad distorsionada donde dolor y placer son iguales, pero de una forma asquerosamente terrible. Un sitio oscuro y lúgubre gobernado por la entidad conocida como Leviathan. Todo allí vibra en una onda negativa, el reverso de nuestro mundo. Lo que yo voy a hacer es llevar la luz allí, mediante un haz de energía pura. Voy a fulminar la fuente que sostiene ese otro universo con ella.
-¿Matará a Leviathan?
-Matará a Leviathan, a Pinhead y todos los cenobitas que moran allí. Anulara la Configuración del Lamento para siempre – Merchant pensó un momento – Claro que primero, Pinhead debe caer en la trampa.
Miró a la caja.
-Alguien tiene que abrirla. Alguien tiene que ofrecerse como carnada a ese demonio.
-Yo lo haré – propuso Vincent – Para eso me enviaron. Para matar a ese monstruo.
-No. Lo haré yo. Es un asunto relacionado con mi familia. Me corresponde.
-No puedo permitir eso, doctor.
-Me importa muy poco. Lo haré yo. Pinhead mató a mi padre, ¿entiende? ¡Quiero hacérselo pagar!
Vincent hubiera querido replicar una excusa, pero no tenia ninguna valida para oponerse a los deseos del experto hombre de ciencias.
Lentamente, la trampa comenzó a prepararse…

***

Todo estuvo listo tras cierto tiempo.
En el centro de la escena, el Dr. Merchant estaba con la caja entre sus manos. A él le correspondía la tarea más difícil de todas: llamar al maestro del dolor.
Comenzó manipulando sus piezas. Lento pero seguro, armó el puzzle. Cuando acabó, una luz azul lo envolvió todo y el entorno donde el científico se encontraba cambio, fundiéndose con una estancia en penumbras, de la que colgaban cadenas con ganchos.
Había varias personas allí, apresadas por ellas a columnas. Merchant miró en cierta dirección y vio a una pareja de mujeres con la piel de la cara arrancada, sus músculos y huesos al descubierto, desnudas y enlazadas entre sí por cadenas con púas.
Se frotaban con frenesí y se besaban en la boca, con pasión.
El científico desvió la mirada, asqueado. Aquello era grotesco. Un hombre sin piel colgado de una columna lo miró, sonriéndole.
-El dolor… es tan dulce – susurró – Es indivisible del placer. Esa es la única verdad.
-Dios…
-Merchant – la voz que pronunció su nombre sonó profunda y grave. El aludido se volvió y miró. Pinhead apareció, mirándolo con frialdad – Nuestros caminos vuelven a cruzarse, aunque… veo que tu eres el hijo de aquel que se atrevió a destruirme. Eres el que usó la caja para devolvernos aquí.
-Veo que te acuerdas bastante bien de mí, demonio. Me alegro.
-Yo también. Siempre es interesante iniciar a un descendiente de L’Merchant en nuestros placeres.
-No esta vez. Todo termina aquí. Es el fin de tu reino de dolor.
-Ah… te equivocas. De hecho, pasaras a formar parte del mismo en este instante.
Mas cadenas hicieron acto de presencia, en esta ocasión, surgiendo de las sombras reinantes a su alrededor. Se engancharon en el científico y tiraron de él, destrozándolo en pedazos.
Pinhead pestañeo. Era la primera vez en su existencia oscura que una muerte que provocaba no expresaba dolor. Merchant no había gritado en ningún momento y menos cuando sus cadenas lo destrozaron.
¿Qué ocurría aquí?
Revisó los restos. Algo no marchaba bien. No había sangre por ningún lado.
-¿Qué es esto? – tomó un trozo. Surgían cables de su interior. Miró a los demás detenidamente - ¡Plástico y circuitos! ¡Una burda imitación de un ser humano! – el cenobita se enfureció - ¡Este no es Merchant! ¿Qué significa esto?
La cabeza arrancada del androide que reemplazó al científico lo miró y sonrió.
-Se llama cyborg – explicó – Organismo cibernético. Un reemplazo conveniente, dado el caso.

* * *

A bordo de un transbordador espacial que salía de la estación en aquel mismo momento, el verdadero Dr. Merchant se volvió hacia Vincent, sonriendo.
-Usted es un tramposo, doctor – comentó el otro hombre – Pensé que dijo que quería ocuparse personalmente de Pinhead…
-Y en cierta forma, lo he hecho – el científico ensanchó su sonrisa – Pero nada implica que yo muriera en este encuentro. Mi doble, convenientemente programado, ha hecho un excelente trabajo – tomó un control remoto maestro - ¿Desea hacer los honores?
-¿Y negarle ese placer? ¿No dijo que había un asunto familiar de fondo?
-Bien… yo lo digo para no dejarlo afuera de todo esto. Para algo hizo el viaje hasta acá, ¿no?
-Déme ese control…

* * *

Vincent siguió las indicaciones de Merchant y activó el arma definitiva anti-cenobita. La estación comenzó a cambiar, reconfigurándose, transformándose en el artefacto diseñado por el antepasado del científico.
Haces de luz pura son disparados, penetrando en la dimensión demoníaca de los cenobitas casi de inmediato, enfocando todo su poder en Pinhead.
El demonio aulló, mientras la energía limpia lo quemaba. No había placer en ese dolor, solo… dolor.
El universo de sadismo infernal que lo rodeaba también se destruía. Todo era incinerado en un holocausto demoledor de proporciones cósmicas.
Instantes antes de desintegrarse en átomos, Pinhead lloró.
Había recobrado la memoria.
Sabía que alguna vez había sido humano. Un hombre.
-Me… llamo Elliot – dijo, mientras la luz lo quemaba – Elliot Spencer.
Suspiró, aliviado.
Luego, el dolor desapareció. Para siempre.
Ahora, solo había luz.
Ahora, solo había paz.

* * *
La estación espacial explotó. Era el broche de oro para una sangrienta historia que venia durando siglos. El transbordador que llevaba al Dr. Merchant y a Vincent enfiló rumbo a la Tierra.
Horas más tarde, este último se reunía con su compañero John Stallon en el Pentágono, delante del General…

Monster Nation 2 (Uno)


CUARTA PARTE
“Hellraiser”

1

Al principio, Vincent tuvo que leer por segunda vez sobre el sitio al que iba. Comprobó que sus ojos no lo habían engañado: una estación espacial.
No era una cualquiera. Había sido encargada secretamente por el Gobierno para estudiar ciertos fenómenos luminosos extraños que iban a producirse en el Sol en escasas horas.
Su constructor era el Dr. Paul Merchant, un famoso científico. También era la persona con la que debía contactar.
Sucedía que Merchant había tomado el mando de la estación, apoderándose de ella sin autorización del Ejército. Un comando de soldados había acudido al lugar y lo habían relevado, poniéndolo bajo custodia.
Cuando fue interrogado por su accionar, el científico respondió mostrándoles solamente una curiosa caja labrada con inscripciones extrañas sobre sus caras.
La Configuración del Lamento.
Según Merchant aseguraba, le pertenecía.
-Mi antepasado, Phillip L’Merchant, la construyó – dijo.
Aquella revelación inesperada hizo que el Pentágono se moviera. Existía una posibilidad muy real de destruir a Pinhead para siempre allí. Por eso, como era su misión, Vincent viajó a la estación en un transbordador facilitado por la NASA.
…Y ahí estaba ahora, caminado junto a unos soldados armados, por un largo pasillo de metal, yendo a entrevistarse con el Dr. Merchant.
Encontró al científico sentado frente a una mesa, con la caja infernal sobre ella. Lo miró apenas entró en la habitación, sin expresión alguna en su rostro. Vincent tomó asiento frente a él y aprovechó el silencio entre ambos para leer sus papeles.
-Corríjame si me equivoco – dijo, al rato, mirando al científico – Usted es descendiente de Phillip L’Merchant, un juguetero y mago negro de la Francia del siglo XVIII, de quien se dice, creó la caja-puzzle que tenemos enfrente de nosotros para servir de una especie de puerta de entrada al infierno para quien pudiera desentrañarla.
El Dr. Merchant se indignó.
-¡Esas son todas mentiras! ¡Falacias! – explotó - ¡Mi antepasado nunca fue un hechicero y mucho menos, creó la caja para contactar con un supuesto infierno! – resopló, molesto - ¡Son mentiras de historiadores errados! Nadie sabe la verdad… excepto yo.
Vincent se encogió de hombros.
-Ilústreme, Doc. ¿Cuál es la verdad?
El Dr. Merchant tomó la caja. La acarició despacio.
-Phillip L’Merchant fue un juguetero, sí. El mejor que existió en el siglo XVIII, en Francia. ¡Pero JAMAS fue un hechicero! Creó la caja solo como un rompecabezas, por encargo de un aristócrata, el Duque D’Isle. Ese hombre fue el mago negro del que usted y los historiadores errados hablan.
-¿Y como fue que la caja terminó convirtiéndose en lo que ahora es?
-D’Isle y su ayudante sacrificaron a una campesina, en un ritual impuro y sangriento, y utilizaron la caja para convocar al terrible Leviathan, una entidad de otra dimensión, a la que erróneamente se la confunde con el infierno cristiano. Como consecuencia de un pacto blasfemo entre Leviathan y D’Isle, el juguete se transformó en un nexo con ese otro universo, donde dolor y placer van de la mano, pero de una forma grotesca.
“Arrepentido por su involuntaria participación en semejante atrocidad, mi antepasado intentó crear una herramienta que eliminara el peligro que el cubo traía: los cenobitas, criaturas terribles creadas por Leviathan a partir de seres humanos que resolvían el puzzle…”
“Si bien L’Merchant tuvo éxito a nivel teórico, en la practica el artefacto que creó necesitaba canalizar una luz de tal pureza que le fue imposible llevar a cabo su creación.”
“Viendo frustrada esa chance, decidió robar la caja de las manos del sádico Duque, pero D’Isle previno aquella conspiración en su contra y asesinó a mi antepasado, ofreciéndolo como sacrificio a los cenobitas.”
El Dr. Merchant hizo una pausa en su relato. Dejó la caja sobre la mesa.
-Por más de doscientos años, la caja ha ido circulando de mano en mano, cebándose con más victimas en el proceso. Aquellos que eran más retorcidos, los más sádicos o perversos, Leviathan los escogía y convertía en cenobitas. Así pasaban a engrosar las filas de fieles del Dios de la carne y de la sangre.
Silencio. Vincent procesó toda aquella información. Era una historia fascinante. Se animó a hacer una pregunta…
-¿Cómo acaba usted relacionado en todo esto? Digo, más allá de ser el descendiente de quien creó la caja.
-A finales del siglo XX, mi padre, John Merchant, tomó contacto con la Configuración del Lamento. Sabia del pasado oscuro que envolvía a nuestra familia y quiso enmendarnos. Construyó una variante beta del sistema que L’Merchant había ingeniado. Llevó la caja hacia allí, convocó a Pinhead e intentó destruirlo mediante un juego de rayos láser que simulaban el poder del artefacto…
El científico enmudeció. Vincent habló por él.
-Asumo que fracasó…
-Mi padre activó el dispositivo lumínico, pero la luz de los lásers que empleó no fue lo suficientemente pura para destruir a los cenobitas. Pinhead lo mató. Rasgó su carne con sus cadenas y ganchos… lo sé porque estuve ahí. Lo sé porque yo lo vi – el Dr. Merchant se sacó las gafas de la cara y se masajeó los ojos.
Estaba cansado.
-Tuve la caja en mis manos por primera vez aquel día en que mi padre murió. La usé para devolver a Pinhead y sus demonios a su dimensión. Juré, en ese momento, que no descansaría jamás hasta ponerles un freno definitivo a los cenobitas. Por eso, hoy, años después de todo aquello iba a completar la tarea inconclusa de mi padre: matar a Pinhead.
Señaló a la estación espacial donde estaban.
-Creé esta estación con el único fin de acabar con él. La excusa ante el Gobierno fue que era para investigar un fenómeno luminoso extraño en el Sol. Pero la verdad es otra: este es el dispositivo ideado por L’Merchant, finalmente terminado. Estamos dentro de él.

lunes, 14 de mayo de 2012

Zombie Planet, de David Wellington


¿Qué quieren los no muertos aparte de carne fresca? Los pocos supervivientes que quedan después de diez años de infierno en la Tierra, han quedado reducidos a la categoría de presas, en un mundo dominado por los zombies. Océanos de sangre, extremidades esparcidas, violencia gratuita y caos, junto con momias vivientes, un druida tramposo y la tecnología armamentística más cool y el humor negro de David Wellington, con los zombies como protagonistas absolutos.

MI OPINION DE ÉSTA NOVELA

“Zombie Planet” cierra la trilogía zombie creada por el escritor David Wellington, aquella que se iniciara con “Zombie Island” y siguiera con su precuela, “Zombie Nation”. Es una historia un tanto dispar y enseguida veremos el porque…
Para empezar, diremos que aquí vuelve uno de los personajes de su primer libro: la guerrera somalí Ayaan. Acompañándola está la joven Sarah, hija de Dekalb, otro de los personajes de la primera parte. La acción se sitúa doce años después de la primera parte; Ayaan, convertida en líder de la resistencia de los supervivientes, se enfrenta junto con Sarah y sus féminas guerreras a los ejércitos de no-muertos del Zarevich, el Príncipe de los Muertos, otro zombie con inteligencia, capaz de controlar a los demás muertos vivientes. Acompañando al Zarevich hay una variedad muy surtida de personajes, encontrándose entre ellos otros zombies inteligentes, como Gary en la primera novela y Nilla lo eran en la segunda. Seria desvelar mucho la trama contar aquí quienes son ellos, pero baste saber al lector que son todos lugartenientes y soldados del Zarevich. Responden a sus órdenes.

Básicamente, la trama de fondo es el enfrentamiento contra este nuevo enemigo poderoso, pero en mitad de eso, suceden muchas cosas. Sarah, la principal protagonista junto con Ayaan, verán y vivirán muchísimas cosas y muchas muy feas. En este libro hay de todo: traiciones, guerras, escenas escabrosas, muertos vivientes para dar y para repartir… y ciertos regresos inesperados que era mejor, a mi humilde entender, que no volvieran. De eso hablaré más adelante, para no spoilear a nadie.

La novela es buena, aunque cuesta un montón el arranque. Realmente se me ha vuelto pesada. Y cuando llega el clímax, se ha vuelto una agonía difícil de digerir. Algunos personajes son destruidos de cierta forma tal que me parece que el autor solo estaba empecinado en juntarlos a todos cerca del final para hacerlos desaparecer de un simple plumazo.

En mi personal punto de vista, de la trilogía es la novela más floja de todas, aunque no es mala. Y el final en sí mismo… pese a que pareciera lo contrario, es otro final abierto. Se nota a leguas la maniobra del escritor y el interés de la editorial de seguir sacando réditos, si bien no a los personajes sí a su universo de ficción. Lo que quiero decir es que cuando todo acaba, te das cuenta de que en realidad, nada acabó: los muertos vivos siguen ahí. Es el mismo final que tienen todas las pelis de George Romero, donde nunca avanzamos más allá del punto de “y los zombies ganaron y el mundo se acabó”. Creo que solo Max Brooks y algún que otro escritor más se animaron a romper ese tabú y mostrarnos un mundo renacido de las cenizas…

Ojo. No se dejen engañar, pese a todo. Hay sorpresas al final que ni yo me las esperaba. ;)

ATENCION: Spoilers. Si no desea saberse, no leer.

Dekalb, nuestro viejo conocido de la primera novela, regresa aquí, aunque lo suyo solo pasa por un cameo extendido. Hace poco y nada destacable. Es poseedor de un poder sobrenatural, en su condición de no-muerto, pero sirve tan poco a la trama que solo tiene un destaque en el clímax. Su muerte (definitiva) en dicho clímax es de lo más estúpida. ¿Para qué carajo lo hicieron volver si se lo iban a sacar de encima así nomás?

FIN DEL PEQUEÑO SPOILER

No puedo cerrar este resumen & opinión personal de ésta novela sin mencionar algunos puntos flojos. Tiene unos cuantos, pero el más destacado es el de abusar del concepto del zombie inteligente. El Zarevich, sus generales, un par de personajes más que se suman a esta condición… Creo honestamente que cuando es más de un zombie inteligente la novedad pierde fuerza y se convierte en un lugar común. Y se fagocita a sí misma.
Otro punto flojo es el elemento “sobrenatural” de la trama. Lo que en la primera parte era algo curioso, en la segunda era interesante, en la tercera es abusado de manera total. A mí me gusta lo sobrenatural, creo que todo mundo que me conoce lo sabe, pero cuando haces abuso de “ciertas cosas”, arruinas un poco la trama de la historia. Esta novela tiene cierto despilfarro de “poderes paranormales” que harían las delicias de un parapsicólogo, pero que honestamente, enturbian un poco bastante la narración.

EN SINTESIS: ¿LIBRO BUENO O MALO?

Bueno, pero flojo. Cierra la trilogía, pero no cierra necesariamente su universo de ficción. Es seguro que el autor podría abordarlo de nuevo con nuevos personajes. La editorial que le publica los libros, contenta.

Si siguieron las novelas anteriores, no pueden perderse ésta, pese a todo. Tiene que estar en tu biblioteca Z.

¡Un cariñoso saludo a todos!  

Monster Nation 2 (Tres)

3


En el mundo real, la casa Krueger lucia vacía, triste y solitaria. Bruce fue allí, junto con Maggie. Entraron y se encontraron con Freddy en el sótano, atrapado dentro de una jaula previamente preparada para él.
-Hola, Kathryn – la saludó el asesino, sonriendo – Cuanto tiempo sin verte… Estas más grande.
Maggie lo miró en silencio. Se volvió hacia su compañero.
-¿Y ahora?
-Ahora, lo matamos.
Freddy se echó a reír a carcajadas.
-¡Oh, por favor! ¡Otra vez no! Otro intento de asesinarme. Con este, ya van… - hizo memoria - ¿Nueve, diez? He perdido la cuenta, realmente, de las veces que lo han intentado.
-Ya sabes el dicho: “Si a la primera no camina, inténtalo de nuevo” – Bruce tomó un bidón de gasolina. Empapó a Freddy con él.
-¡Por favor, Williams! Esto es absurdo – se quejó el asesino - ¡Es reiterativo! El publico quiere ver algo nuevo – sonrió.
-Hay otro dicho al respecto: “Los éxitos no se tocan” – Bruce terminó su trabajo y sacó un encendedor de su bolsillo - ¿Tus ultimas palabras?
-Besame el culo.
-En tus sueños, idiota.
Se disponía a dejar caer el encendedor prendido sobre el combustible, cuando un cuchillazo le dio directo en la espalda, perforándole el pulmón. Se desplomó lleno de dolor en el piso y contempló cómo Maggie lo miraba, seria.
-¿Qué… que…? – murmuró, sorprendido.
-Lo siento. No puedo dejar que lo hagas – dijo ella – Es mi padre.
Bruce quería decir algo, razonar con ella, tratar de entender por qué estaba haciendo lo que estaba haciendo, pero Maggie no lo dejó. Le clavó el cuchillo otra vez, en esta ocasión, en el corazón, matándolo.
Freddy estalló en carcajadas. Miró a su hija con orgullo.
-Con que al fin la larvita se transformó en mariposa – dijo – Estuviste estupenda, cariño.
Maggie lo miró, inexpresiva.
-Esto no tenia que acabar así. Se supone que iba a morir en tus manos. ¡Se supone que ibas a matarlo!
-Se me escapó – se disculpó Krueger – Perdón. Ya estoy algo viejo, je.
-Justamente, ese es el problema – ella se le acercó. Lo miró, con desdén – Francamente hablando, me aburres, papá. Te has oxidado. ¡Ya no puedes mostrarte blando! ¡Por Dios! ¡Eras el terror de Springwood! ¿Qué te pasó?
-Totalmente de acuerdo, princesa – Freddy asintió - ¿Podrías sacarme de aquí? Me siento incomodo en esta celda…
Maggie negó con la cabeza.
-Estamos en un nuevo siglo, papá, uno donde el horror se ha vuelto mas realista, mas refinado. No podemos mostrarnos blandos, ni misericordiosos.
Maggie caminó hasta el cadáver de Bruce. Se agachó y tomó el encendedor tirado.
-Hay que aceptar la verdad – dijo – Así como yo terminé de aceptar ser hija de quien soy… así como yo acepté no negar más mi naturaleza, tú debes aceptar la realidad. Tu tiempo ya pasó.
-¿De que rayos estas hablando? – Freddy la vio prender el encendedor. Sonreía, maniática – Kathryn, ¡suéltame en este instante!
-Lo siento mucho, papi. Es hora de que vuelvas al infierno. Me estorbas con mis propios crímenes.
Soltó el encendedor. El combustible explotó en llamas crudas, las cuales avanzaron sobre Krueger y lo devoraron.
-¡¡Kathryn!! – gritó, mientras el fuego lo consumía - ¡AAAAAAHH! ¡Hija de putaaaaaaaaaaaa!
-Soy hija tuya. ¿Qué esperabas? – Maggie se encaminó fuera del sótano, que ya se incendiaba – “De tal palo, tal astilla”. ¡Chau!
Los gritos de Krueger resonaron, atroces. Explotó en un mar de fuego furioso. Los tres demonios del infierno que le daban su poder salieron despedidos de su cuerpo, libres.

Maggie se sentó al volante de su coche y observó como ardía toda la casa.
Un sonido cercano desvió el hilo de sus pensamientos. Un teléfono celular estaba sonando. El celular de Bruce. Se lo había olvidado en el auto.
Lo miro atentamente, decidiendo qué hacer. A la quinta vez que sonó, respondió…
-¿Williams? – preguntó el General del otro lado.
-No. Se ha ido – dijo ella.
Silencio. Maggie aguardó.
-¿Quién rayos es usted? – exigió saber el militar.
-Freddy está muerto, si le interesa – le informó – Bruce también. Bye.
-¡Espere! ¿Qué demo…?
El General no pudo terminar de hablar. Maggie cortó la comunicación. Tiró el celular por la ventana y arrancó el coche.
Se marchó.
Mientras viajaba por la ruta, instantes después, encendió la radio y encontró una canción popular.
La tarareo con entusiasmo…