miércoles, 28 de agosto de 2013

Torres Góticas, de J.A Fortea



Subtítulo: La vida de un Cardenal, Secretario de Estado Vaticano.

Quise escribir una historia centrada en el día a día de un cardenal del Vaticano. Un texto que fluyera sin trama. Un libro centrado en los pequeños detalles. La historia que se cuenta es el trabajo diario de un alto dignatario vaticano. Ésa es la historia, sin necesidad de ninguna otra.

Mi propósito no era escribir una novela al uso, que repita unos cuantos estereotipos. Pretendí una obra que respirara veracidad, veracidad y complejidad. La novela no resultará sencilla para el lector común.

MI OPINION SOBRE ÉSTA NOVELA: 

Reconozco que estoy cambiando un poco mis lecturas. Quizás ya no esté leyendo tanto como antes novelas tan fantasiosas y sí más realistas, o abordando otras temáticas que ni en sueños se me habría ocurrido abordar anteriormente. Sea como sea el caso, desde que me leí “Eminencia”, de Morris West, estoy fascinado con la novela de intriga vaticana. Eso y mi renacimiento de mi fe católica-cristiana, propiciado por nuestro bien amado Papa Francisco. Todo ello me ha llevado a abandonar un poco (quizás por un tiempo) las típicas novelas de zombies, vampiros y otros seres extraños para adentrarme en el mundo de las intrigas centradas en el Vaticano y todo lo que lo rodea. Un cambio radical en mi literatura, lo sé, pero necesario… y es que, debo confesarlo, me estaba hartando ya un poco bastante de tanto “muerto viviente devorador de carne humana” y la típica historia de los apocalipsis zombis, todas prácticamente un calco una de la otra.

Hecha la aclaración, ahora vamos a abordar la novela en cuestión que nos atañe hoy, una novela escrita por el Padre José Antonio Fortea, sacerdote del cual he recomendado muchos de sus libros por este blog con anterioridad y con quien vengo sosteniendo una amistosa charla vía e-mail de tanto en tanto…

“Torres Góticas” es, como lo indica el mismo Padre Fortea, una novela centrada en la vida de un cardenal Secretario de Estado del Vaticano. Ambientada en el futuro, en el año 2029-30, nos cuenta las aventuras y desventuras del cardenal australiano Henry Williams, el Numero 2 de la Santa Iglesia Católica, bajo el pontificado de Clemente XV. El libro no es un libro fácil para el lector común, como el mismo Padre Fortea nos advierte en su prologo. Es más bien un libro que entenderán mejor aquellos que sepan y bastante sobre temas eclesiásticos. El Padre dice que en cierta medida siente orgullo de haber escrito tal vez la que sea la primera novela de ficción dedicada a los Obispos y Cardenales y no anda desencaminado… imagino a estos altos funcionarios de la Iglesia leyendo éste libro.

Como comentaba, trata sobre el cardenal Secretario de Estado del Vaticano, un puesto sumamente importante. Es prácticamente la mano derecha del Papa. ¿Cómo lleva el día a día un sujeto con tanto poder entre sus manos? En la novela, el Padre Fortea, con su magistral forma de narrar, nos lo cuenta.

Prácticamente, éste libro fluye sin trama fija. Sí, hay algunos asuntos importantes de fondo. Está por ejemplo el Concilio de Boston, un evento importante que lleva al mismo Papa a Estados Unidos, junto con muchos eclesiásticos más, y también incluso, hay un cisma en el seno de la misma Iglesia: sucede que en ese futuro ficticio, un grupo de obispos se reúnen en Jerusalén para de alguna manera, “protestar” por lo que ellos consideran una afrenta a la tradición eclesiástica. Esto es la apertura que la Iglesia tiene en la ficción de la novela, al permitir a los laicos ejercer muchísimos cargos en ella. El “Sínodo de Jerusalén” llevara el ficticio Papa Clemente XV a una excomulgación masiva de hombres de fe en una de las tantas partes llamativas del libro, donde el Padre Fortea se recrea en la liturgia. Y no es la única liturgia que encontramos… muchas paginas más adelante, hay una escena donde se ordenan nuevos cardenales, no exenta de cierta pompa y de cierto protocolo ceremonial. Todo muy bien narrado, por cierto.

Pero no es lo único que pasa de fondo en la vida del cardenal Williams. También deberá enfrentar a los enemigos políticos de la Santa Madre Iglesia y dirigir, entre otras cosas, la construcción de una nueva Basílica Vaticana en las afueras de Roma, un mega-proyecto arquitectónico magistral, el cual vendría a consolidar la fe cristiana para los siglos venideros, encarnada bajo un nuevo templo de adoración de dimensiones colosales…

Esa y muchísimas peripecias más componen las casi 600 paginas de éste libro, el cual, curiosamente también podemos englobar en el genero de la más pura Ucronía. En este caso, se trata de una Ucronía cristiana. El punto de divergencia, según el Padre Fortea nos cuenta en esta ficción, es la súbita muerte del Papa Juan Pablo II a manos del atentado que sufrió allá por el 81 u 82 (en nuestro mundo, recuérdese que gracias a Dios y a la Santísima Virgen Maria, salvó su vida de milagro). En el universo alternativo donde transcurre “Torres Góticas”, Juan Pablo II muere después de ese atentado, siendo suplantado pronto por Juan Pablo III, quien a su vez después de cinco años de pontificado es suplantado por Aniceto II, el Revolucionario. Revolucionario por el hecho de que es él quien trae al nuevo siglo XXI las reformas ecuménicas con las cuales la Iglesia abre de par en par sus puertas y entonces los laicos comienzas a formar más y más parte de sus filas.

Lo repito: no es una novela fácil ni para tomársela en solfa. El tono es serio pero no exento de momentos memorables, como por ejemplo el capitulo dedicado a las mini-vacaciones de Williams en Irlanda, junto a su anciana madre, su hermana y su cuñado. Ese capitulo es de una simpleza tan grande –y tan bonito– que me tengo que poner de pie ante el Padre Fortea por lo bien que lo ha narrado.

Bien, pero también debo decir que no todas pueden ser rosas, por supuesto. Creo que lo que conspira con la misma novela, es su largor. Como he dicho, son casi 600 páginas. El lector no preparado para abordar éste tipo de ficción se puede llegar a aburrir en las páginas 300 y pico y abandonar la novela. Seria una lastima, pero puede darse. Creo que la única nota negativa es que la novela sea tan larga… pero es como con todo. Si te gusta lo que lees, deseas que no termine, si no te gusta, deseas que acabe pronto. Si son de los que desean que las lecturas acaben pronto, mejor lean otra cosa. Lo mismo para aquellos que busquen muchas aventuras o cosa similar. La trama –en realidad, no hay trama, lo repito– se toma su tiempo y fluye como un arroyo, lentamente.

Por lo demás es un muy buen libro y yo, personalmente, lo recomiendo.

¡Un saludo a todos!

miércoles, 14 de agosto de 2013

Antología Z: Volumen 01, de Dolmen Ediciones



Los mejores relatos de los muertos vivientes, coordinado por Álvaro Fuentes

Álvaro Fuentes, director de la línea narrativa de zombis de Dolmen, se ha encargado de realizar esta recopilación que llevará al lector, a través de estas historias, a conocer el verdadero horror de un Apocalipsis Z. De esta forma se da respuesta a algo que los fans del género venían deseando desde hace tiempo: la creación de una línea editorial zombi en la que, por primera vez, sus voces también sean escuchadas. Y a diferencia de otras recopilaciones, esta sí que es 100% zombi.

MI OPINION DE ÉSTE LIBRO:

Cuando algo se pone de moda, es difícil pararlo. Cuando los zombis llegaron, era inevitable que alguien no se fijara de que esto era un buen negocio y muy redituable. Entre esos visionarios estaba la gente de Editorial Dolmen, en España, quienes aprovechándose de la fiebre Z, crearon la “Línea Z”, una colección de títulos de libros de terror pura y exclusivamente dedicada a los muertos vivientes. De allí a armar su propia antología de relatos zombis, con la colaboración de autores de habla hispana, solo hubo un paso.

El resultado se vio concretado entonces en éste dispar libro, que tiene pocos aciertos conviviendo con sendos fracasos…

Esta es mi opinión personal de cada uno de los cuentos que componen éste primer volumen. Hago aviso de que el post va con spoilers, así que después, nada de “no me avisó”:

“El Judío”, de José Martín Ramiro nos presenta una curiosidad bastante morbosa: la versión Z de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor, Jesucristo. El relato está excelentemente narrado, pero… no me ha gustado. Supongo que porque justamente, soy creyente y cristiano. Aun así, es un buen relato. Al publico en genera seguramente va a llamarle le atención.

“Ave Cesar, los que van a morir, resucitaran”, de Miguel Ángel Gonzáles es un curioso relato ambientado en la Antigua Roma, en plena arena del Coliseo Romano, en la época de los Cesares y de los gladiadores. Un pequeño brote Z en mitad de una batalla del Circo Romano. Interesante cuento… aunque no para tirar petardos.

“Tiene mensajes nuevos, para escucharlos, pulse…”, de Ángel Villan. ¿Honestamente? No me entra en la cabeza que en mitad de un Apocalipsis Zombi alguien se preocupe en dejar mensaje tras mensaje en un contestador automático. Pues eso… es como el caso de los films de zombis con cámara en mano. ¿Quién en su sano juicio pierde el tiempo filmándolo todo? ¡Lo más sensato es echar la cámara a la mierda y correr como alma que lleva el Diablo! Por esto, éste relato no me convenció.

“El Huésped”, de Álvaro Peiro Burriel. Un ejemplo digno de cómo una buena premisa argumental acaba volviéndose farragosa cuando no se le encara bien. Es la historia de una mente humana atrapada en el cuerpo de un zombi. Suena interesante, pero luego lo lees y… entonces deja de serlo.

“En el Metro”, de Alex Gómez. En medio de una Pandemia Z, se desata el horror en un tren subterráneo, entre sus pasajeros. Muy buen relato, con un clima muy opresivo y asfixiante. Muy, muy bueno.

“Declaración de un Superviviente”, de Alex Gómez es, como lo indica su nombre, la historia de uno de los tantos sobrevivientes de España a la Pandemia Z. Es un buen relato, arruinado por una lamentable formula para contarlo que entorpece la narración y la vuelve farragosa.

“No por mucho madrugar, amanece más temprano”, de Avelino Marcos… un claro ejemplo de que cualquiera puede escribir un relato Z. Ahora, que el relato sea bueno o no, es otra cosa. Éste trata sobre un experimento para frenar al virus zombi… un experimento condenado al fracaso. ¿La verdad? No me gustó.

“Casi humano”, de Paola Fuentes Claramonte. Un relato realmente innecesario y extremadamente corto. Trata sobre otro fallido experimento para combatir al virus Z que termina en tragedia. Un cuento más con la misma formula y van…

“La ultima balada de Xeoglia”, de Albert Sanz. Un corto cuento de ciencia-ficción que nos habla del encuentro –doloroso– entre una avanzada raza de alienígenas metamórficos y los muertos vivientes de la Tierra. Lindo relato. No es la gran cosa, pero es bueno. De paso, deja una enseñanza: ni los extraterrestres se salvan de los zombis.

“Santuario”, de Oscar Felipe es una historia post-apocalipsis zombi. Los descendientes de un grupo de supervivientes, quienes se esconden bajo tierra del asedio de los no muertos, deben encarar una peligrosísima misión de reconocimiento en la superficie, en busca de ciertos objetos. Una premisa argumental muy interesante, por cierto… arruinada por una pésima narración y ciertos errores del autor que le restan muchísimos puntos. Una lastima.

“¡Clonk!”, de Sergio De Marcos. Un relato ¡Clonk! Malísimo, ¡Clonk!

“Fragmentos de Nuestra Muerte”, de Santiago Eximeno. Un novedoso relato armado como si fuera una cuenta regresiva, sobre el súbito advenimiento del Apocalipsis Zombi. Lo bueno es la variedad de protagonistas con los que cuenta, siendo de los más diversos. Lo malo es que, pese a todo, no puedo decir que sea un buen cuento. Aunque es justo decir que tampoco sea malo. Creo que “termino medio” estaría bien.

“El Ansia”, de Álvaro Fuentes. Malísimo. Es todo lo que tengo para decir del relato.

“Floro, el Perro”, de Luis Alonso. Una palabra: DESAGRADABLE. Si bien es ficción y está dirigida a un público adulto, bordea con el mal gusto hasta decir “¡Basta!”. Es la historia de un perro que tiene que sobrevivir en un mundo copado por zombis, donde los seres humanos que quedan son más monstruosos que los monstruos. Un relato realmente ASQUEROSO, que contiene escabrosas escenas de sadismo, zoofilia y crueldad sin igual. No me gustó y francamente, me repugnó. Ojala nadie se ofenda por la dureza de mis palabras, pero es lo que, como lector, he sentido al leer éste cuento: ASCO.

“Marchitas por dentro”, de David Mateo, nos describe un mundo donde una pandemia vírica ha acabado con la vida de los hombres, solo para hacerlos resucitar convertidos en zombis. Otro caso de una premisa argumental buena, pero que no llega, para mi gusto, a cuajar del todo. Una pena. Ésta bien narrado, eso sí…

“Trabajo Sucio”, de Santiago Sánchez Pérez, nos habla de los problemas que debe afrontar un asesino a sueldo para cumplir con su trabajo en medio de un Apocalipsis Z que recién arranca. Es un cuento con buenas intenciones y bien narrado, pero que no alcanza a colmar mis expectativas. Otro “termino medio” creo que sería lo correcto.

“Estoy cambiando”, de Fernando Corvillo Rodríguez. Otro relato de una victima convertida en victimario zombi, después de llevarse una buena mordida infecciosa él mismo. Malo, malísimo cuento. No me gustó.

“3113”, de Oscar de Marcos. Confieso que tenía muchas expectativas puestas en el último relato de la antología… y no me defraudaron. Ésta historia es una historia de ciencia-ficción “hard”, ambientada en el futuro año que le da el titulo y a su vez, en el espacio exterior. Es una excelente narración que me ha recordado –y mucho– a películas tales como “Alien” o “La Nave de la Muerte”, con Sam Neill. O a “Prometheus”, por citar algunos ejemplos. Creo que éste es el único relato que vale la pena de TODO el libro y que  si se hubiese publicado por separado, habría merecido la pena que fuera en formato novelesco. Es por suerte, un relato largo, casi una novela corta. Muy bien narrado y muy, muy interesante. ¡Felicitaciones a su autor!

EN CONCLUSIÓN:

Como lo dije antes, la fiebre Z es un negocio muy redituable. No es de extrañar que la gente de Dolmen le saque todo el jugo y lo exprima hasta la pulpa. Sin embargo, eso no te asegura ni calidad ni dignidad. Éste libro es un claro ejemplo de cómo sacarle plata del bolsillo al fanático del Genero Z.

Lo repito: cualquiera puede escribir un relato Z. De ahí a que el relato sea bueno o no, es otra cosa. No puede ser que en una antología de tantas páginas como ésta, lo rescatable sean dos o tres –como mínimo– relatos. Para simplificarlo, les diré que está en ustedes, lectores, la decisión de si comprar éste libro o no. Uno podría imaginarse que en los volúmenes siguientes, la calidad del material publicado será mejor –al menos, es lo que creo ingenuamente yo–. Pero la verdad es que la sensación que tengo después de leer este primer volumen es de hastío. Sé que más de un fan del Genero Z habitué a éste blog se va a quedar con la boca abierta con lo que voy a decir, pero es la verdad y –lo más fundamental– lo que siento: creo que abandono el Genero Z. Al menos, por un largo tiempo. Como me sucedió con las novelas de vampiros, los libros de zombis me cansaron. Prácticamente, todos son lo mismo. Una repetición constante e infinita de la misma formula. Los únicos que se han atrevido a romper con los esquemas obsequiándonos con cosas que valen la pena han sido George Romero –el padre de las criaturas–, Max Brooks –con su Obra Maestra, la global “Guerra Mundial Z”– y Robert Kirkman –el creador del comic “The Walking Dead” y principal influencia para la serie de televisión del mismo nombre–. ¿El resto? Ni les llegan a los talones, la verdad.

Saludos a todos.

jueves, 8 de agosto de 2013

Eminencia, de Morris West



Su Santidad el Papa ha sufrido un derrame cerebral y se encuentra en estado terminal. Se plantea la posibilidad de someterlo a la eutanasia pero al no dejar expresada su voluntad a ese respecto los responsables del Vaticano no saben que decisión tomar. Simultáneamente, el secretario y mayordomo del Papa aprovecha la situación para robar sus diarios personales y se lo vende a la prensa gracias a un escrito falsificado en el que se expresa que le fueron legados por su expreso deseo. Por otro lado, una representación de las Madres de Plaza de Mayo está dispuesta a llevar a los tribunales a un cardenal presuntamente culpable de omisión en la desaparición y posterior muerte de unos jóvenes argentinos durante la dictadura militar argentina.

De intentar solucionar todos estos problemas se ocupara el cardenal Luca Rossini. Este hombre fue maltratado y casi violado por unos militares argentinos cuando ejercía su labor como párroco en Argentina. Una joven llamada Isabel fue la que evitó su violación disparando sobre el militar agresor y acogiéndolo en su casa mientras curaba sus heridas. Esta mujer casada se convertirá en su único y más profundo amor (correspondido y consumado). Luca es obligado a abandonar su país y se instala en el Vaticano, convirtiéndose poco a poco en uno de sus hombres de confianza del Papa y posible sucesor tras su muerte. Sin embargo, Rossini siente que ha perdido la fe y que le cuesta seguir manteniendo sus creencias.

MI OPINION SOBRE ÉSTA NOVELA: 

Tengo que confesar que no conocía nada de la obra de Morris West. Éste libro lo compré más por lo llamativo de su sinopsis que por conocimiento previo del autor. Y encima hay que agregar que lo compré en un Shopping Center, lugar menos recomendado para adquirir buenas obras literarias. Por suerte, me equivoque al pensar que me embargaría en una tediosa lectura, la cual tendría que después abandonar. Todo lo contrario. “Eminencia” desborda no solo una creatividad increíble y una narración llena de suspenso, sino unos profundos conocimientos del Vaticano y sus entresijos.

Pero me voy por las ramas. Vamos a lo principal…

“Eminencia” nos cuenta la historia del cardenal argentino Luca Rossini, un hombre que en cierta medida es muy popular dentro de la Curia Vaticana, pero quien a su vez trae consigo unos atormentadores fantasmas que no lo dejan descansar en paz. Y es que Rossini fue victima de la cruel dictadura militar que en el 1976 tejió su manto de terror sobre la Argentina. Habiendo salvado su vida de las atrocidades que la gente de la Junta Cívico-Militar cometiera, Luca se refugia en Roma, donde dedica sus años al servicio del Sumo Pontífice, en diversas misiones evangelizadoras. Pero su pasado lo persigue… los fantasmas de aquella época en que era cura párroco en la provincia de Tucumán lo acosan. El dolor provocado por los militares y la historia de un amor imposible son el cuerpo central de ésta genial novela.

Para estar escrita por un autor extranjero, Morris West se informó bastante bien sobre ese oscuro panorama de la historia Argentina, como fue el Golpe de Estado del 76 y la Guerra Sucia. En el libro, se tocan temas sobre los Desaparecidos y hasta salen las Madres de Plaza de Mayo, quienes acudirán ante Luca para llevar a la Justicia a un cardenal que en aquellos nefastos tiempos hizo la vista gorda. El mismo cardenal que salvó la vida de Luca. Es entonces cuando su eminencia se encuentra en una feroz encrucijada. ¿Cómo defender los actos de la Iglesia durante la Dictadura del 76? ¿Cómo justificar tanta atrocidad cometida y tanto abandono por los pastores de la fe que debieron dedicarse a ayudar a su pueblo y no a congraciarse con los militares de la época?

El libro toca ese tema de una manera muy adulta. Y eso que es un tema muy delicado, porque es cierto lo que aquí, entre sus paginas, se dice. Con todo el dolor del mundo, hay que decir la verdad: parte del clero se quedó muda cuando los militares dieron el Golpe del 76. Hubo curas cómplices y esa es la razón por la cual hay personas que piensan que todos los sacerdotes son “despreciables con sotana”. Yo no creo que esto sea así… reconozco que sin duda hubo “despreciables con sotana” que lo que más hicieron fue no ser justamente cristianos. Curas que hicieron la vista gorda… pero también y eso me consta, hubo curas que hicieron todo lo contrario. Que se jugaron por las personas. Que arriesgaron el pellejo. No fueron muchos, tal vez, pero los hubo.

Como decía, “Eminencia” nos habla de ese oscuro pasado de la Argentina, pero también nos cuenta una historia de amor prohibido. Luca Rossini tiene una amada, llamada Isabel, quien estaba entre aquellos que le salvaron la vida en aquella época. Su deuda es tan grande y su amor también lo es que se materializa en una revelación sorprendente para este cardenal argento.

Y las sorpresas no acabaran allí, mucho me temo… porque el viejo Santo Padre fallece y entonces Luca debe ingresar al Conclave para elegir al nuevo Vicario de Cristo… y él es un candidato muy firme para suceder al anterior Papa.

Aquí, podemos decir que Morris West ha hecho futurología total. Un cardenal argentino, posible candidato para convertirse en el próximo Papa. ¿A que les suena? Cualquier semejanza con la historia de Su Santidad, el Papa Francisco, no es pura coincidencia.

Realmente, me ha gustado muchísimo el libro y lo recomiendo ampliamente. Espero que no sea lo único que lea de Morris West. Ahora que he descubierto a un nuevo autor, espero poder leer nuevas novelas de él.

¡Un saludo a todos!

miércoles, 7 de agosto de 2013

Una excelente persona…



En estos días, he conocido a un excelente ser humano y un gran escritor. Me refiero al hombre de la foto que está arriba, el Padre José Antonio Fortea, autor de la Decalogía, la serie de novelas de fantasía & ciencia-ficción que versan sobre la Era del Apocalipsis ambientada en un futuro periodo que va del año 2181 hasta el 2213, libros que he recomendado ampliamente a mis lectores & visitantes de éste blog. Pues bien, me tocó ahora conocer a su autor y fue gracias a la maravilla de la internet que me he puesto en contacto con el mismísimo Padre Fortea y he hallado en él a una persona extraordinaria, inteligente y muy respetuosa.

Si bien recién empezamos a mandarnos e-mails, es de esperar que la comunicación siga fluyendo de a poco en un futuro próximo. Por supuesto, el Padre es un hombre muy ocupado y lo que menos quiero es irlo importunando a cada rato, jejeje.

Desde ya, puedo decirles que también este excelente escritor y hombre de fe estaría por prepararnos a futuro una nueva incursión en el fascinante universo de la Decalogía. ¿De qué se trata? Pues de nuevas novelas y muchas sorpresas. Nada, habrá que esperar. Sin duda, de suceder algo al respecto, éste será uno de los primeros blogs que lo comentaran para deleite de todos ustedes.

Solo me resta darle las gracias de nuevo al Padre Fortea por su tiempo y por sus calidas palabras y a ustedes, queridos lectores & visitantes de éste blog, animarlos a leer sus libros, los cuales, lo repito, recomiendo ampliamente.

Saludos a todos!

sábado, 3 de agosto de 2013

Aprendamos del Gran Maestro, de los Testigos de Jehová



Una gran obra completamente ilustrada para leer en compañía de toda la familia, este libro le ayudara a preparar a sus hijos para defenderse del medio que les rodea, cada día mas dañado por la falta de valores.
Leer con sus hijos le acercara mas a ellos, y por medio de preguntas y respuestas les ayudara a incrementar su comprensión de lectura, una cuestión de la cual adolecen la gran mayoría de jóvenes.
No se lo pierda y aprenda de las enseñanzas de Jesús lo cual enriquecerá su conocimiento bíblico y aumentara su espiritualidad.

MI OPINION SOBRE ESTE DESPROPOSITO LITERARIO:

Prometo solemnemente que ésta será la última vez que le dedicaré espacio en mi blog a esa secta de locos llamada “Los Testigos de Jehová”. Éste post está más bien motivado por dos cosas, siendo la primera y fundamental la vergüenza que me da haber sido parte en algún momento de mi vida de semejante culto y la segunda, la súbita aparición otra vez de ésta gente en la puerta de mi casa, insistiendo por quincuagésima vez para que vuelva con ellos, o en su defecto, agarrar a algún otro miembro de mi familia que, despistado o debilitado espiritualmente, caiga bajo sus redes.

Dicho lo cual, ahora hablemos de ésta bazofia literaria llamada “Aprendamos del Gran Maestro”, que en realidad no es otra cosa que un (otro más) manual de proselitismo Atalayista…

Como es su costumbre, el “esclavo fiel y discreto” recurre a libros con bellas ilustraciones para contarnos sus delirios. Éste en concreto va dedicado a las victimas más indefensas de todas: los niños. Se supone que el testigo promedio debe leérselo a sus niños, para así irlos instruyendo en las creencias del culto en el cual van a (se supone, se espera) crecer.

El libro contiene las enseñanzas torcidas del Atalayismo, como ya se ha dicho, todas bellamente ilustradas. Desde ya llama la atención su portada, donde se ve al Jesús Atalayista rodeado de niños, haciendo hincapié en aquella frase bíblica de “dejad que los niños vengan a Mí”. Pero lo que más choca de entrada es que el Jesús de la Sociedad de la Atalaya es totalmente diferente al VERDADERO Hijo de Dios que los cristianos adoramos. Para empezar, uno ve que éste Cristo Atalayista lleva el cabello corto, viste una túnica diferente y entre muchas otras cosas, nunca es crucificado… por el contrario, para los Atalayistas, Jesús murió colgado en un palo, un simple madero de tormento. Como ellos no creen en la Cruz y trastocan con ello el significado de la Salvación, es lógico que su Jesús no sea el Jesús que los cristianos DE VERDAD adoramos. Pero esto es apenas un dato anecdótico. Donde se pone pesada la cosa es en el contenido del libro…

El contenido en sí está dirigido a los niños, como se ha dicho. De a poco, los testigos le van enseñando a sus niños todos y cada uno de los puntos de sus creencias, las cuales tendrán como resultado aislarlos del resto de la juventud de éste mundo. En síntesis, que a ellos no debe importarles: siempre proclaman a los cuatro vientos que su reino no es de éste mundo. O que éste mundo está corrupto. Claro, ellos esperan la destrucción de éste “sistema de cosas impío y cruel” para ver el nacimiento de una nueva Tierra convertida toda al Atalayismo.

Podría enumerar todos y cada uno de los puntos –y creencias– abordados en éste libro, pero me temo que no es el objetivo de este post. Sin embargo, sí señalaré el punto más álgido de sus páginas: el que describe el mentado Fin del Mundo.

Hay una ilustración muy impactante, incluso para que un niño pequeño la vea, en donde aparece gente corriendo, huyendo despavorida mientras todo es destruido a su alrededor. Se ven ciudades ardiendo, explosiones y para colmo de males, entre unas nubes rojas e inflamadas, la imagen del Cristo Atalayista, quien junto con ejércitos de caballería avanza sobre toda esa hecatombe. La idea de ésta ilustración y del capitulo abordado es el Armagedón, el cual los testigos no se cansan de decir como loros que está a la vuelta de la esquina. Me parece terrible tenerle que enseñar a niños pequeños que el mundo deberá terminar en un holocausto terrible como el mostrado en esas imágenes, pero ellos –los testigos– lo ven como cosa natural. De hecho, a esas ilustraciones del final del mundo le siguen las del Nuevo Mundo Atalayista, la Tierra toda convertida en un paraíso –inexplicablemente, después de la gran destrucción– donde todo mundo sonríe con una expresión más artificial que la carita de una muñeca Barbie. La pregunta seria: ¿De que se ríen esos Atalayistas? Se supone que ha ocurrido una gran destrucción, con millones de muertos y cientos de perdidas. ¿Cómo una persona se puede reír después de semejante holocausto? La respuesta de los TJs es invariablemente que… esas personas que murieron no eran dignas de Jehová. Lo que traducido seria: “eran personas malas”. Para los jehovistas, las “personas malas” son casi siempre personas que no pertenecen a su “religión”.

Sí. La enseñanza manipulada detrás de esto es que solo los que son Testigos de Jehová se salvarían del hipotético Armagedón, de venir hoy. Pero tranquilos. Si éste capitulo del libro es inquietante, el que le sigue es aun más, puesto que habla de la resurrección de los que han muerto en la destrucción (no de todos, algunos, encima) y quienes vuelven a la vida para… tcha-tchan-tcha-tchaaaaan¡Tener que abrazar las creencias de la Sociedad Atalaya sí o sí, bajo pena de que cuando acabe el plazo de los mil años bíblicos que ha de durar el reinado de Cristo, sean destruidos para siempre! Es decir, que ni muerto se salvara usted de los testigos.

Para no hacerla más larga, diré que me da profundo asco y vergüenza que exista una secta como esta, que confunde las mentes de las personas con mentiras, que trasgiversa las VERDADERAS enseñanzas bíblicas y que solo sirve para hacer prosélitos y nada más. Del libro en cuestión, les sugeriría que antes bien les leyeran a sus niños el cuento de caperucita roja y el lobo, o cualquier otra fábula, antes bien que les lean este libro. Los niños tienen que vivir su infancia, no pasarla vistiendo saco y corbata, portando un maletín desde pequeños y yendo de puerta en puerta anunciando supuestas verdades que NO existen o que no son tales.

Saludos a todos.

PD: Otro punto indignante del libro que se me olvido comentar: los testigos desaniman a sus niños a festejar cumpleaños. ¿Qué clase de culto de locos podría encontrar pernicioso festejar un cumpleaños? Solo los Testigos de Jehová. Aluden a que como en la Biblia ningún cristiano festejaba su cumpleaños y sí lo hacían los paganos, nosotros no deberíamos hacerlo tampoco. Ellos dicen que festejar cumpleaños es ofender a Dios. ¿Honestamente? No veo a Dios preocupado por si festejamos o no un cumpleaños. Veo a Dios más preocupado por sí somos buenos cristianos y ayudamos realmente y con humildad a nuestro prójimo. No creo que por festejar cumpleaños, navidades y demás, uno sea merecedor del Armagedón. Lamentablemente, los testigos sí lo creen. :(