viernes, 27 de septiembre de 2013

El Vampiro Armand, de Anne Rice



En esta nueva entrega de las Crónicas Vampíricas, Anne Rice nos ofrece la historia de Armand, el eterno joven agraciado con la cara de un ángel de Botticelli.

Ahora acompañamos a Armand a través de los siglos desde el Kiev de su infancia, una ciudad arruinada bajo el poder mongol, pasando por la antigua Constantinopla, donde es vendido como esclavo por los tártaros, hasta la Venecia del Renacimiento. Aquí, en un magnífico palacio, Armand se verá emocional e intelectualmente cautivado por el vampiro Marius, un misterioso pintor que acabará subyugándole. Armand parece haber encontrado la felicidad en una relación en la que los momentos de pasión se alternan con los instantes de reflexión durante los cuales Marius y él debaten sobre la importancia del arte, la fragilidad de las creencias religiosas y de la propia vida. Pero las fuerzas del mal entran en escena y Armand se ve forzado a un eterno vagar que le llevará al París del siglo XIX y, de allí, a la Nueva Orleáns de nuestros días, donde volverá a reunirse con Lestat.

A medida que la novela avanza por escenarios de lujo extravagante unas veces, de decadencia absoluta otras, Armand revela los detalles de su turbulenta existencia.

MI OPINION SOBRE ÉSTA NOVELA: 

Sigo diciendo lo mismo que la vez anterior. ¡Que placer que es leer a Anne Rice cuando ella era la Señora Indiscutible del Género de los Vampiros! En una época anterior a las versiones edulcoradas de los seres de la noche, nacidas de la patética vertiente iniciada con “Crepúsculo”, de Stephanie Meyer, Rice presentaba vampiros más creíbles, más complejos, más potentes. Vampiros con auténticos problemas existenciales, auténticos personajes que llegabas a amar u a odiar; nunca permanecías indiferente a ellos.

En especial, el que nos ocupa, el cual cuyo nombre da titulo al libro.

Armand es un personaje que aparecería por primera vez en “Entrevista con el Vampiro”, el primer libro de Rice sobre sus Crónicas de Vampiros. Misterioso, enigmático y antiguo, decadente y soberbio, majestuoso y bello, era el “jefe” del Teatro de los Vampiros, aquel al cual acudía el vampiro Louis, junto con Claudia, la eterna niña-vampiro, en búsqueda de respuestas. Armand, un chupasangre de más de quinientos años, destellaba magia en sí mismo y después de tantos años siendo secundario, por fin Anne Rice le da su merecido protagónico en una novela espectacular

Cronológicamente, “El Vampiro Armand” transcurre un tiempo después de los acontecimientos acaecidos en el libro “Memnoch, el Diablo”. El lector sagaz recordará que Armand ardió allí en llamas, inmolándose al sol, luego de ver el rostro de Cristo en el Velo de Verónica que Lestat había traído consigo desde el mismo Infierno, robándoselo a Memnoch, el Ángel Caído. Pero sorpresivamente, Armand no murió, muy por el contrario, sobrevivió, y es en ese momento, cuando Lestat yace en un aparente coma en el piso del viejo convento en Nueva Orleáns, cuando nuestro vampiro protagonista decide contar su historia, la larga crónica de una vida tortuosa, de difícil recorrido.

En esta novela, somos testigos fugaces de la infancia de Armand en Kiev –una ciudad rusa en ruinas bajo el dominio mongol- y de su paso por la antigua Constantinopla, donde jinetes tártaros lo venden como esclavo.

En un magnifico palacio de la Venecia del Renacimiento, presenciamos su fascinación emocional e intelectual con el gran vampiro Marius, quien se oculta entre los humanos bajo la fachada de un pintor misterioso, y quien inicia a Armand en el secreto de los vampiros.

A través de magníficos escenarios que van desde Paris en el siglo diecinueve a la Nueva Orleáns de hoy, se nos revela un Armand vulnerable y romántico, en busca de la salvación de su alma inmortal.

Una historia maravillosa, en resueltas cuentas, contada solo con la maestría que Anne Rice solía poseer por aquel entonces, maestría que a mi juicio –lamentablemente- ha perdido en sus escritos actuales.

El lector no sale indiferente de la lectura de éste libro. U odias o amas a Armand. Y sobre él, permítaseme decir otra cosa: muchos recordamos a Armand con la cara del actor Antonio Banderas en la película que se hizo hace muchos años sobre “Entrevista con el Vampiro”. Consejito para el lector: OLVIDENSE DE ESA INTERPRETACIÓN. El Armand de la novela –y de las Crónicas de Vampiros en general – no tiene nada que ver con el que interpretaba Antonio Banderas. Muy por el contrario, el Armand literario es un bello muchacho de pelo castaño rojizo, eternizado a la edad de diecisiete años, un ángel con el rostro de un cuadro de Botticelli. Así que, olvídense del señor Banderas cuando lean ésta novela… un consejo saludable que les doy.

EN SINTESIS: ¿LIBRO BUENO?

Muy bueno. Algo largo en la parte de Armand viviendo junto con su maestro, Marius, en Venecia, pero por lo pronto, muy buen libro en general. Al fan incondicional de las Crónicas le gustará, sin duda.

¡Saludos a todos! ^^

viernes, 20 de septiembre de 2013

Vittorio, el Vampiro, de Anne Rice



Con “La Vampiro Pandora”, Anne Rice iniciaba una magnifica serie de novelas bajo el nombre de Nuevas Historias de Vampiros. En el segundo relato de la colección, cuenta la cautivante historia de Vittorio, un personaje del Siglo de Oro italiano.

Educado en la Florencia de los Médicis y adiestrado como caballero en el castillo de su padre, Vittorio habita un mundo de esplendor cortesano y placeres campestres, que se ve de pronto amenazado por las luchas de poder que terminan por destruir a su familia.

En el medio de este cataclismo, Vittorio es seducido por la vampiro Ursula, la más hermosa de sus enemigos. Y cuando decide partir en busca de venganza, entra en una pesadilla donde –cada vez más hechizado y confundido por el amor de la misteriosa Ursula– debe enfrentar a adversarios sobrenaturales y terrenales por igual…

MI OPINION SOBRE ÉSTA NOVELA: 

¡Que placer es leer a Anne Rice cuando todavía era la Señora indiscutible del género vampírico! Éste libro me lo compraron como regalo de cumpleaños allá por el 2002 y creo que es la segunda vez que lo leo, y no dejo de sorprenderme gratamente.

Con el telón de fondo de la belleza y la ferocidad de la Italia renacentista, Rice crea en “Vittorio” una apasionada y trágica leyenda de inocencia perdida y amor condenado. ¡Que lejos está esta narración de sus actuales producciones literarias! Los actuales bodrios que Rice produce palidecen ante la majestuosidad de sus afamadas “Crónicas de Vampiros”, mismas que la autora reniega ahora y las cuales, mal que le pese, la llevaron a la fama mundial y a la incondicionalidad de cientos de fans (entre los que me incluyo, aunque soy de los que desde que Rice abandonó las Crónicas, no le gusta nada lo que viene produciendo).

“Vittorio” nos cuenta la historia trágica de un joven que vivió, como ya he dicho, en la Italia del Renacimiento. Siendo hijo mayor de un importante hombre, asiste a la masacre de su castillo y de sus tierras por una turba de vampiros sedientos de sangre, la “Corte del Grial de Rubí”, quienes encabezados por el decadente Florian y secundado por el decrepito Godric, se esparcen por los alrededores de Florencia como la peste. Los vampiros controlan varios poblados, como aquel en el que Vittorio después de la masacre de su familia acude. Llegando a un acuerdo tácito con sus habitantes, estos sádicos demonios se llevan a los minusvalidos, a los ancianos y a los niños malformados y les ofrecen paz y prosperidad. Una simbiosis terrible que hallara su final cuando Vittorio intervenga, decidido como está por vengar la muerte de sus familiares.

Pero claro, el amor aparecerá en su vida, encarnado por Ursula, la enigmática joven no-muerta que incluso arriesga su existencia para preservarlo de la infernal Corte de Florian y sus esbirros.

La historia de ésta novela transcurre paralela de las de los demás vampiros conocidos por los lectores de la Crónicas, a saber, Lestat, Marius, Louis, Armand y compañía, pero incluida en el mismo universo de ficción. Vittorio, al inicio, nos cuenta la historia de sus orígenes tal y como Lestat y los demás personajes de las Crónicas lo vienen haciendo en los demás libros.

El libro está muy bien narrado y pese a que tarda un poquito en arrancar la acción, cuando lo hace se disfruta. Y tiene un plus ultra: entre sus páginas, no solo aparecen vampiros, sino también, ángeles.

Vittorio no está solo en su cruzada contra los vampiros liderados por Florian, a él acuden los ángeles Ramiel, Setheus y Mastema, el Ángel del Señor. Las descripciones de ángeles son de lo mejor y remiten a la Rice de “Memnoch, el Diablo”, mi novela de Anne Rice, favorita por excelencia. ¡Que lejos están estos ángeles que salen aquí de las patéticas descripciones que Rice hace de ellos en sus actuales “Crónicas Angélicas”! Nada que ver. Los ángeles que ahí aparecen irradian poder y majestuosidad, son auténticos espíritus celestes.

Alguien encontrara desentonante que en un libro sobre vampiros aparezcan ángeles. Allá ellos. A mí me encanta.

EN SINTESIS:

Libro ampliamente recomendado. Se puede leer incluso si nunca has leído una de las Crónicas de Vampiros de Anne Rice. Es una historia que transcurre en el mismo universo de ficción, pero independiente. La recomiendo totalmente.

¡Saludos a todos!

domingo, 15 de septiembre de 2013

Los Bufones de Dios, de Morris West



Gregorio XVII, el Papa reinante, es una figura carismática que ha contribuido mucho a que la voz del Vaticano sea escuchada por pueblos y gobernantes. Sin embargo, el Colegio de Cardenales le obliga a abdicar. El Papa ha tenido una revelación que anuncia el Fin del Mundo y la Segunda Venida de Cristo. Él cree que debe proclamar esta revelación en una encíclica. Los peligros son obvios: pánico en el mundo entero y confusión entre los feligreses.

¿Es Gregorio un místico, un lunático o un fanático que lucha por el poder?

“Los Bufones de Dios” es un libro memorable, que continua con la temática del Vaticano iniciada con “Las Sandalias del Pescador”, continuada con “Lázaro” y culminada con “Eminencia”, en el que Morris West desarrolla con maestría sus ideas sobre la dignidad y la esperanza.

MI OPINION SOBRE ÉSTA NOVELA:

Estoy profundamente decepcionado. La verdad es que cuando compré el libro, esperaba otra cosa. Siendo que la temática de intriga vaticana me estaba gustando mucho -y de hecho, me gustó cuando leí “Eminencia”, aquella otra novela de Morris West- no me ha pasado lo mismo abordando la lectura de “Los Bufones de Dios”, la cual he encontrado extremadamente larga (500 y pico de paginas) y aburrida.

Pero vamos por partes.

La novela se centra en Jean Marie Barette, Gregorio XVII, ficticio Papa que ocupa la Silla de Pedro y se convierte en Vicario de Cristo en la última década del siglo XX. Si bien se insiste en que la acción se sitúa en la década de los noventa, esta argucia se cae cuando te das cuenta de que la novela Morris West la escribió al inicio de los ochenta, en plena Guerra Fría entre USA y Rusia. En la trama, hay un conflicto en puerta entre las grandes superpotencias, conflicto que terminaría desencadenándose en una hipotética y muy cercana guerra nuclear. El miedo nuclear era propio de las décadas de la Guerra Fría. Supongo que para aquel entonces, este argumento funcionaria como resorte de tensión en el trasfondo en el que ocurre la novela. Hoy en día, cuando el miedo nuclear es solo un mal recuerdo –aunque pese a todo, siga presente, de alguna manera– el efecto no es el mismo.

Fuera como fuera, en ese marco de cosas, en la ficción de la novela de West, el Papa Gregorio recibe una visión del Fin del Mundo: ve a la Tierra entera devastada como consecuencia de la inevitable Tercera Guerra Mundial e inmediatamente después, la tan esperada Segunda Venida de Cristo. Conciente de que el resto del mundo debe saber lo que se avecina, el Papa intentará alertar a la Humanidad. Pero sus intentos serán inútiles, puesto que la Curia Vaticana intervendrá y lo hará abdicar, mandándolo a un forzoso retiro y echando un manto de silencio en el tema… hasta que el mismo Gregorio pide la ayuda de un viejo amigo suyo, el profesor universitario y teólogo Carl Mendelius, ex sacerdote y jesuita, quien deberá hacer las pesquisas pertinentes para averiguar si Gregorio en realidad ha tenido una visión reveladora o, por el contrario, como dicen sus detractores, enloqueció.

El inicio de la novela es bueno. Uno quiere saber realmente si todo el asuntito sobrenatural de la visión que el Papa recibe del Apocalipsis es verdadero. Mendelius empieza a estudiar el tema y West –el autor de la novela- se despacha con información sobre las creencias sobre los Últimos Días y la Parusia (la Segunda Venida de Cristo). Sazonando todo este asunto, hay un marcado clima de confusión política y social a nivel global, puesto que, como se ha dicho, las grandes potencias del norte están a punto de entrar en guerra y se sospecha que será una autentica guerra atómica…

A medida que las paginas del libro –y sus capítulos– se van amontonando, la cosa se pone densa, hasta el punto en que el profesor Mendelius sufre en sus carnes un cruel atentado contra su vida y la novela cambia de protagonista. En este caso, la posta la toma el mismo expapa Gregorio, Jean Marie, quien intentará solucionar los puntos inconclusos de la historia hasta su predecible final. Llegado a ese punto, el lector simplemente bosteza, que es lo que me pasó a mí.

Muy pronto me encontré pasando pagina tras pagina sin poder aguantarlo más y acabé a duras penas con el libro.

¿La verdad? Una historia pobre, a resueltas cuentas. Excesivamente larga y en la cual, al final, no llega lo que uno espera y que se nos viene preconizando desde sus páginas, es decir, el mismo Fin del Mundo. Como sucede siempre, a último momento antes de que alguien “apriete el botón”, todo se soluciona positivamente y la Tierra respira aliviada… al menos, hasta el próximo arranque de locura de los Primeros Mandatarios de las grandes potencias.

EN SINTESIS:

El libro es una desilusión total. Creo que con todo el dolor del mundo, es lo ultimo que leo de Morris West. No lo recomendaría, pero el que quiera leerlo, es dueño de hacerlo. Eso sí, le garantizo sin lugar a dudas que se aburrirá in extremis.

Saludos a todos.

PD: En lo único en que Morris West sí funciona es en hacer futurología. Como en el caso de “Las Sandalias del Pescador”, pronosticó la llegada de Juan Pablo II y en “Eminencia”, el hecho de que un cardenal argentino pudiera ser elegido Papa, en “Los Bufones de Dios”, donde ha dado en la diana es con la abdicación de un Papa. ¿Les resulta familiar este tema? Benedicto XVI, éste mismo año, dejó la Silla de Pedro. Coincidencias que a veces no son tales, je.  

sábado, 14 de septiembre de 2013

Superman y Batman: Generaciones



De la mano de John Byrne, hace algunos años atrás apareció este “Elseworld” (Otros Mundos) publicado por DC en el que se nos mostraba cómo serian las versiones de Superman y de Batman desde sus inicios en la década del 30 hasta la actualidad, si no se les hubieran hecho cambios y revisiones. Una historia realmente rica y muy bien dibujada, por cierto, que nos muestra cosas tales como a Clark Kent casado con Lois Lane y más tarde, siendo padres de dos hijos… a Batman también casado y siendo padre y entregando –de alguna manera– su legado encapotado a sus descendientes, y cosas así por el estilo. El salto temporal va desde la década del 30 –como ya he dicho– hasta la actualidad e incluso se extiende más allá, hasta el probable futuro lejano…

Un comic muy, muy bueno, el cual recomiendo. Son cuatro números en total, al menos los editados por Norma.

Ahora, un dato curioso que no desentona para nada con la recomendación del comic. Cuando me lancé en serio a escribir Fanfictions de Superman, el molde maestro para mis historias del Hombre de Acero era este Elseworld. La idea era describir a Superman según pasan los años. El caso es que la cantidad de mis historias del Azuloso han sido unas cuantas, que he bautizado a mi continuidad con el nombre de “Tierra-54”. El lector habitué de DC Comics sabe que en la actualidad, el Multiverso ha regresado a sus historias, pero de manera al menos limitada. Son 52 Tierras las que existen en DC y en ellas, viven varias versiones de sus superhéroes. Mis amigos de Action Tales –una excelente pagina de fanfics que les recomiendo que visiten– han inventado una sección dedicada a la franquicia de la DC y la han bautizado, como no podía ser de otra manera, “Tierra-53”, mismo nombre que el blog que dirige mi amigo Roberto Cruz. Por eso, yo llamo a mi continuidad –la que existe en mis historias de Superman– Tierra-54 y como comentaba más arriba, “Superman y Batman: Generaciones”, ha sido un poco el molde de cómo fueron encaradas esas historias mías del Hombre del Mañana.

Bueno, pues nada, quería comentarles también eso, aparte de, lo repito, recomendarles el comic de Byrne, que es excelente por donde se lo mire.

¡Saluditos!

martes, 10 de septiembre de 2013

¡Paz! ¿Realmente hay paz?



Por estas horas de la mañana argentina, la noticia ya por todos conocida es la suspensión del ataque de los USA al gobierno sirio. Aquel país del Medio Oriente acordó -pero con Rusia- entregar sus armas químicas y según parece, “todos fueron felices y comieron perdices”, como en el cuento. Pero, ¿es así?

¿Podemos hablar realmente de paz en el Medio Oriente?

Que Obama suspendiera el bombardeo, solo puede ser tomado como una medida provisoria. Quizás a lo mejor un día se levanta revirado y tenemos el dichoso ataque con el que por estos días vinieron amenazándonos. Y por consiguiente, también tendríamos las represalias, puesto que el gobierno Sirio no se queda atrás y ha proclamado a todos los vientos de que si yanquilandia ataca, ellos se defenderán y con la ayuda de sus aliados (entre los que destacan el régimen iraní y sus intenciones de arrasar Israel y convertirlo en un páramo radioactivo, según sus propias palabras).

Pero por el momento, lo que parece primar es la paz, aunque, lo repito, tratándose siempre de Medio Oriente… ¿Podemos hablar de paz?

Todos los días las bombas arrasan poblados enteros, atentados suceden… la gente allí muere a centenares… y con gran tristeza, compruebo que para la gente de Occidente, poco importa. Importa cuando yanquilandia se mete en el asunto, pero si yanquilandia no se mete, ¿Qué importan esos “locos turcos y sus bombas”?

Es así.

Tenemos paz, señoras y señores. Quizás en gran medida, las oraciones dirigidas a Dios por millones de creyentes en todo el mundo surtieron efecto. Ahora, habría que orar para que la paz “de verdad” llegue definitivamente a Medio Oriente y el ruido de las bombas se acalle.

Nada más. A partir de este momento, éste blog retomará su habitual curso, que es abordar temáticas fantasiosas. Dejo la “realidad real” para otro momento. Quizás si surgieran novedades tendrán algún comentario mío al respecto, pero de momento, ya creo que no.

Un saludo a todos.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Todos juntos por la paz



Hoy en Roma, en la Ciudad del Vaticano, en su encíclica dominical, el Santo Padre ha bogado una vez más por la paz en el mundo, dado que como es de publico conocimiento, ésta peligra por culpa de la ya cada vez mas cercana intervención militar de los Estados Unidos de América a Siria. Intervención que solo significara muerte y destrucción, en un ambiente que de por sí ya está viciado por años y años de guerra.

Sean creyentes –como es mi caso– o no, los invito a pedir por la paz. Así como Su Santidad ha dicho, “la violencia solo engendra más violencia”, todos tenemos que pedir por la paz y más ahora, en una hora en la que el mundo, pese a que muchos no quieran creerlo, puede llegar a vivir su momento mas oscuro.

Quiera Dios que a lo mejor los rezos y oraciones de millones de fieles en todo el mundo lleguen a Sus Oídos y los corazones de las grandes potencias del norte se ablanden.

Nada más. Supongo que el próximo post en este blog será para seguir comentando sobre éste tema –de agravarse– o para “respirar aliviados”, si todo sale bien. Cualquier cosa que pase, sea lo uno o lo otro (guerra o paz), lo atravesaremos juntos.

De nuevo, saludos a todos.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Días decisivos…



Me es imposible abstraerme del tema internacional que ronda por estos días los noticieros de los canales de televisión. Como en la entrada anterior, de nuevo me siento obligado a hablar sobre el conflicto en puerta USA-Siria

Por estas horas, el mundo vive días decisivos. El Congreso de los USA ya aprobó media sanción al proyecto del Presidente Barack Obama para bombardear aquel país del Medio Oriente y recién para el lunes que viene se supone que estará todo legal y listo para iniciar las hostilidades, a las que la Casa Blanca tildó de “operación relámpago”, dado la velocidad –y contundidad– que le quieren imprimir al ataque. Mientras Norteamérica le busca el marco legal a lo que sin duda ya me animo a decir que será una autentica carnicería sinvergüenza, las reacciones en contra de la guerra no se han hecho esperar alrededor del ancho mundo. De nuevo, el Papa Francisco volvió a pedir por la paz y muchísima gente se ha pronunciado contraria a las intenciones intervencionistas yanquis.

Se sabe que en Damasco, la gente está encerrada en sus casas, con miedo a salir al exterior y que lo peor lo están llevando los refugiados sirios que intentan huir, puesto que ningún país de la región quiere acogerlos en sus tierras.

En síntesis, una autentica situación de mierda.

En muchas cadenas de noticias le quieren restar importancia a la intervención. Comparan la situación actual de Siria con lo sucedido en Irak y Afganistán. Recordemos que en los dos casos, los yanquis mandaron tropas, bombardearon y fueron más los muertos que causaron ellos que los supuestos terroristas. También se hablaba de “ir para neutralizar posibles armas de destrucción masiva”, coletilla yanqui archi-conocida que viene a significar que van a meterse para llevarse algo del país conquistado.

Lo de Irak, todo mundo lo sabe; cuando USA fue para allá, fue para apoderarse del petróleo y los pozos petroleros. Como les molestaba Saddam Hussein, se lo sacaron de encima. Afganistán fue otro tanto. Con la excusa de Osama Ben Laden y Al-Qaeda, también hicieron llover fuego y sangre sobre aquel territorio. Hoy es Siria.

Obama prometió no hacer descender ninguna de sus tropas al país, limitándose a un bombardeo sistemático desde sus portaaviones estacionados en el mar. Una forma “limpia” de mancharse las manos de sangre sin llegar realmente a manchárselas. Porque, ¿acaso no van a morir inocentes en mitad del fragor de la explosiones?

Y el problema en Medio Oriente no acaba allí. El régimen Sirio dice que cuenta con aliados. Me consta de haber escuchado las controversiales declaraciones de la gente del gobierno iraní, quienes no dudaron en seguir insistiendo en que si Siria es atacada, ellos harán otro tanto con Israel, el Líbano y demás.

¿En que acabará este conflicto? ¿Estamos a las puertas de la tan temida III Guerra Mundial, o como dicen los más “optimistas”, solo se tratara nomás de un simple bombardeo quirúrgico sin repercusiones a nivel mundial? La respuesta, damas y caballeros, la tendremos la semana que viene, cuando la masacre sea legalmente aprobada por los Senadores de los Estados Unidos de América.

Saludos.

PD: Me sumo al grito del mundo: ¡PAZ! ¡Basta de guerras!   

lunes, 2 de septiembre de 2013

El mundo contiene la respiración…



De nuevo sé que me salgo del contexto habitual de éste blog, en su mayor medida dedicado a la fantasía, el terror y la ciencia-ficción en general, para hablar de un tema mas cercano a la realidad, pero el hecho es que es imposible abstraerse de lo que sucede en el mundo… o podría suceder.

Por estas horas es de publico conocimiento las intenciones belicosas que los Estados Unidos de Norteamérica tienen para con Siria. Obama ha dicho que es probable que ataquen a aquel país del Medio Oriente, con la típica excusa de que “en su interior hay armas químicas & de destrucción masiva, por eso, tenemos que intervenir”. No es desconocido por todos que el Medio Oriente es un polvorín. El que se anime a encender la mecha podría provocar la tan temible III Guerra Mundial. Hoy por hoy, se habla mucho de eso en algunos medios… otros, por el contrario, tienden a minimizar el caso diciendo que solo se tratara de “un mero bombardeo, ni siquiera bajaran tropas norteamericanas a Siria”. Sea como sea, la bravuconada yanqui ha tenido ecos en el hecho de que por un lado, Rusia se ha manifestado contraria a la intervención militar, Gran Bretaña se ha retirado y por el otro lado, Irán y sus clásicas declaraciones que no hacen más que echar leña al fuego. Dijeron que “si bombardean Siria, nosotros convertiremos a Israel en un desierto radiactivo”.

El hecho en sí, en su conjunto, es preocupante. Tanto, como para que el mismo Papa Francisco le dedicara unas palabras en su homilía el día domingo en la Plaza de San Pedro.

El Santo Padre ha pedido “basta de guerras”. Desde aquí, me sumo a ese pedido y como creo que todos, aguardamos a que la cosa no acabe mal, aunque viendo las intenciones belicistas del “Gran país del Norte”, uno puede esperar cualquier cosa...

Saludos a todos.