martes, 24 de noviembre de 2015

Cosecha de Almas, de Tim Lahaye y Jerry B. Jenkins


En “Nicolás”, Raimundo llega a ser los oídos de los santos de la Gran Tribulación, mientras tanto, Camilo intenta un dramático rescate nocturno desde Israel a través del SINAI...
En “Cosecha de Almas” seguimos enterándonos qué pasa con el resto del Comando Tribulación mientras cada miembro lucha por sobrevivir y combatir al anticristo hasta que ocurra la manifestación gloriosa de Cristo.
“Cosecha de Almas” lo pasea de Irak a los Estados Unidos de Norteamérica; de una altura de 9656 metros de altura a los refugios subterráneos; de las arenas del desierto al fondo del río Tigris; de la esperanza a la desolación y, lo hace regresar al punto de partida, todo en búsqueda de la Verdad y la Vida.
Raimundo Steele y Camilo Williams temen estar solos. Los dos vivieron por separado la ira del Cordero, un terremoto mundial que hubo en el mes vigésimo primero de la Tribulación.
Ninguno sabe si el otro sigue vivo, y ambos andan frenéticos buscando a sus respectivas esposas. Sion Ben Judá está atrapado debajo de los escombros de la Iglesia de Raimundo y Camilo. Nadie sabe qué le paso a Patty Durán, la amiga de ellos.
Raimundo y Camilo empiezan a buscar a sus seres queridos en diferentes rincones del mundo mientras el mundo se precipita a los juicios de las trompetas y la gran cosecha de almas que profetizan las Escrituras.
MI OPINION:
Esta es la cuarta novela de la saga que sigue de cerca a los dejados atrás, la gente que se perdió el Arrebatamiento de la Iglesia cuando Cristo volvió a la Tierra y se la llevó. Antes de este libro, existe otro titulado “Nicolás” que nos habla más acerca de los orígenes del  peculiar Anticristo de esta ficción, el político & Secretario General de las Naciones Unidas (ahora, Soberano del Mundo) Nicolás Carpatia, además de abarcar la ruptura de los primeros seis sellos del Libro del Apocalipsis y sus consecuencias, tanto para el mundo como para los protagonistas de esta apasionante historia.
“Cosecha de Almas” arranca donde “Nicolás” nos deja, con un mundo al borde del colapso total luego de experimentar la guerra, el hambre, la peste, la muerte y un terremoto a escala planetaria. Tanto el capitán de aviones Raimundo Steele como el periodista Camilo Williams deberán hacerle frente a las consecuencias de tamaño desastre, todo parte de la “Ira del Cordero” contra la Tierra, al mismo tiempo en que un enorme rebaño de creyentes comienzan a surgir por todo el mundo. Gente de todas las naciones y pueblos, listos para dar testimonio de Dios y de su único Hijo, Jesucristo…
Tengo que confesar que al inicio de la novela estaba perdido. La razón es que no conseguí “Nicolás”, de modo que me perdí un montón de cosas. Hay personajes nuevos que se agregan a los que ya existían –el rabino Sion Ben-Judá, en reemplazo del fallecido pastor evangélico Bruno Barnes y León Fortunato, la mano derecha de Carpatia, especie de asesor político de este– y hay otros (que también componían el Comando Tribulación) que andan perdidos. No es para menos, ya que un terremoto global ha acontecido y todo el mundo queda devastado…
A esta devastación le sigue, sin embargo, una explosión de verdadera fe. Gente que acepta a Cristo como Su Salvador y quienes –guiados por las enseñanzas de Ben-Judá– comienzan a emigrar a Israel –único sitio seguro, que salió indemne del terremoto– para dar testimonio.
La narración del libro sigue siendo interesante. Es imposible no sentir –al leerlo– que uno está abordando una obra típica post-desastre natural, como aquellas que versan sobre terremotos o inundaciones. La fisionomía de la Tierra ha cambiado un poco bastante y si bien han muerto millones, otros tantos se han salvado y empiezan rápidamente la reconstrucción de las ciudades.
Como punto negativo, sigue estando la traducción al español, a cargo de Editorial UNILIT, que, francamente, a veces da pena. No solo por castellanizar los nombres de los personajes, sino porque parece que la persona responsable de dicha traducción no sabe conjugar ni acomodar los verbos ni las frases. Una pena, ya que la historia es interesante. Este hecho conspira con la amena lectura de la novela.
EN SINTESIS:
La serie completa de “Dejados Atrás” no es para cualquiera. Principalmente, estos libros están dedicados al creyente. Sobre todo, al creyente evangélico. Pero igualmente, yo opino que aquellos que busquen una historia sobre apocalipsis, terremotos y plagas bíblicas, pueden llegar a disfrutarlos (No me miren así. Ya saben lo que se dice por ahí: hay público para todo, je).
Saludos a todos. 

jueves, 19 de noviembre de 2015

Damien: La Profecía continúa en TV


¡He aquí el tráiler de la nueva serie de televisión que para el año que viene, nos mostrará una encarnación más moderna de Damien Thorn, el Anticristo más conocido de la pantalla grande!
 

Sin duda, un estreno esperado por los fans de esta vieja saga de películas de terror, entre los que me incluyo. Para aquellos interesados, Damien será interpretado por Bradley James, conocido por sus trabajos en series de televisión como iZombie, Homeland y Merlín en los papeles de Lowell Tracey, J.G. Edgars y Arthur, respectivamente.
Completan el casting Omid Abtahi (Argo y Brothers), Megalyn Echikunwoke (Los 4400), Bárbara Hershey (Cisne negro y Un día de furia), David Meunier (El increíble Hulk y The Equalizer: El protector) y Juan Carlos Velis (Truco o trato y Almacén 13) acompañando a James en la ficción televisiva de la cadena A&E.

martes, 17 de noviembre de 2015

El Comando Tribulación, de Tim Lahaye y Jerry B. Jenkins


En un instante cataclismico desaparecen del planeta millones de personas.
Los dejados atrás enfrentan guerras, hambrunas, plagas, y desastres naturales tan devastadores que solamente sobrevive una de cada cuatro personas. Las posibilidades son aún peores para los enemigos del anticristo y su nuevo orden mundial.
Raimundo Steele, Camilo Williams, Bruno Barnes, y Cloe Steele se unen para formar "El Comando Tribulación". Su tarea es clara y su meta es nada menos que oponerse a los enemigos de Dios, y luchar contra ellos durante los siete años más caóticos que el planeta pasara jamás.
MI OPINION:
“El Comando Tribulación” sigue de cerca la historia iniciada en “Dejados Atrás”, el drama continúo de aquellas personas que luego del Arrebatamiento, fueron dejadas –valga la redundancia– atrás. Así, nos volvemos a encontrar con el piloto de 747 Raimundo Steele y su hija Cloe, con el periodista Camilo Williams y con el reverendo Bruno Barnes, quienes deciden afrontar lo que se viene de la única manera posible: preparándose. Tanto física como espiritualmente.
Seré franco con todos ustedes. Este libro parece un capitulo extendido de la actual serie éxito de HBO, “The Leftovers”. Ya en un post anterior, mencionaba los paralelismos entre esa serie de TV y esta saga de novelas cristianas. De hecho, lo único que varía entre ambas es el enfoque. Mientras que “Leftovers” era más oscura, la ficción de Tim LaHaye y Jerry B. Jenkins contiene más esperanza y claridad… aunque las cosas van por el mismo camino en cuanto a ponerse feas para los que quedaron.
Decía que este libro se parece a un capitulo extendido de “Leftovers” porque más que centrarse en el asunto bíblico & apocalíptico de fondo, se centra más en sus protagonistas humanos. Los líos amorosos entre Cloe Steele y Camilo Williams ocupan algunos cuantos capítulos. No me malinterpreten, no es que sea algo aburrido, es que a la larga, se vuelve tedioso. Si bien es cierto que los dos se están conociendo y viendo si inician algo de verdad con el Fin de Todo soplándoles la nuca, hay un momento en que el lector se cansa y dice: “ok, ya estuvo bien del romance-que-todavía-no-concretamos. Pasemos a lo más jugoso de la trama”. Y lo más jugoso de la trama está encarnado justamente por Nicolás Carpatia, el Anticristo, quien cumple con ciertas profecías bíblicas al firmar un tratado con Israel, un pacto de siete años que solo conducirá al Armagedón.
Es un poco increíble cómo en tan solo unas pocas semanas desde las desapariciones, este político inescrupuloso logra llevarse al bolsillo a todo el mundo y perfilar el que va a convertirse en el Nuevo Orden Mundial. Sus planes atrevidos van desde reformular las religiones hasta concertar una moneda única para todo el mundo. Algunos de estos hechos no son desconocidos para nosotros, en nuestro mundo moderno. Ya vivimos en la época de la globalización, de modo que por más escabroso que suene, estamos en el mundo que el Anticristo de esta ficción sueña como ideal.
Dato extra lo merece la mención a la Iglesia Católica que ahora sí los autores han hecho. Yo me quejaba que en el libro anterior no sabíamos nada del Vaticano. Aquí sabemos que entre los desaparecidos está el mismo Papa (¡igual que en “Leftovers”!) y que con la elección de un nuevo Sumo Pontífice –el cardenal Peter Matthews, un títere controlado por Carpatia– se da un paso más hacia una suerte de “religión única” para toda la Tierra. Una religión que proclamará que Nicolás es el Mesías esperado, engañando a las multitudes.
EN SINTESIS:
Es una buena novela, pese a todo. Se alarga algo bastante en el drama del romance entre Cloe y Camilo y las decisiones que Raimundo tiene que tomar sobre si trabajar como piloto para Carpatia y su sentido del deber cristiano, pero sigue siendo un libro interesante. Debiera decir que a partir de este, la acción sí empieza a desarrollarse, ya que con la firma del pacto con Israel de las Naciones Unidas –de la cual, Carpatia es el Secretario General– el Apocalipsis da formalmente inicio y es posible que en las novelas que le siguen, las cosas empeoren bastante para los creyentes.
Saludos a todos.
PD: Este libro tiene una adaptación fílmica, como ya ocurriera con la primera parte. La película lleva el mismo título y es fácil de encontrar, si la quieren ver, por la red. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

The Leftovers: la versión oscura de “Dejados Atrás”


Hace poco, mi madre se enganchó con una nueva serie de TV, lo cual no es para nada extraño, ya que usualmente se engancha con ochocientas series nuevas que salen directamente de la fábrica de ideas de los USA. El asunto es que yo también me he sentado a ver dicha serie y como actualmente ando leyendo algunas novelas de la clásica saga “Dejados Atrás” –la que versa sobre el Arrebatamiento o el Rapto– no me he podido resistir a comparar ambas ficciones… y el resultado es sorprendentemente dispar.
Para aquellos que todavía no lo sepan, “The Leftovers” es una serie de televisión estadounidense creada por Damon Lindelof y Tom Perrotta para el canal HBO. Está basada en la novela de Perrotta del mismo título. La serie está protagonizada por Justin Theroux, Amy Brenneman, Christopher Eccleston, Liv Tyler y Chris Zylka, y fue estrenada el 29 de junio de 2014 en Estados Unidos.
¿Y sobre qué trata? Pues la premisa argumental es la que sigue: “The Leftovers” tiene lugar tres años después de un evento mundial en el que muchas personas desaparecieron, conocido como la "Ascensión", que causó la inexplicable desaparición de 140 millones de personas, el 2% de la población mundial. La historia se centra principalmente en la familia Garvey y sus conocidos en la ciudad ficticia de Mapleton, Nueva York. Kevin Garvey es el Jefe de Policía. Su mujer, Laurie, se ha unido a una secta llamada "Culpable Remanente". Su hijo, Tommy, se ha ido de casa para ir a la universidad, mientras que su hija, Jill, está actuando de forma impulsiva.
Básicamente, esa es la sinopsis argumental. Y si todo este asunto les suena muy parecido a la serie de libros de la saga “Dejados Atrás”, no es casual. Pero las similitudes acaban allí mismo. Mientras que los libros escritos por la dupla Tim LaHaye & Jerry B. Jenkins son un auténtico mensaje evangelizador, lleno de fe y esperanza cristiana para quienes se quedaron –justamente, los dejados atrás del título del primer libro–, la serie de Damon Lindelof y Tom Perrotta es un cantico a la desesperación, a lo deprimente, a la ausencia de Dios. No hay ninguna esperanza en ella para sus protagonistas, tan quebrados como están por un hecho inexplicable que muy probablemente siga así para siempre –el evento, la “Ascensión”, no tiene ninguna explicación en la novela original de Perrotta. Es una simple excusa para mostrarnos cómo la lleva la gente que queda–. Y esto se nota y muy patente, tanto en el primer episodio como en los nueve restantes de la primera temporada…
En la actualidad, la serie va por la segunda y según he visto, le han hecho una lavada de cara, pero el asunto es que el motivo de fondo sigue siendo el mismo: gente desaparecida de la faz de la Tierra sin explicación alguna y una civilización que se lame las heridas y que –en muchos casos– no puede superar la perdida.
¡Qué diferencia tan notable con los libros de LaHaye y de Jenkins! El Rapto en ellos ocurre cuando Cristo vuelve para buscar a Su iglesia. Desde el inicio, todo queda explicado, aunque en ese mundo ficticio muchos de los que se quedaron no quieran creer esto y se decanten por explicaciones varias, que van desde secuestros extraterrestres hasta la liberación de alguna clase de energía cósmica. En cambio, en la ficción de HBO hay no solo ausencia de Dios, sino también de explicaciones científicas. Los creadores de la serie han dicho que eso “no importa”; lo importante son las reacciones de la gente que se quedó en la Tierra.
Vi el primer capítulo y vi unos cuantos más de los que le siguieron de la primera temporada, y opté por abandonarla. ¿Francamente? Para dramas oscuros y pesados, está la vida diaria. Gracias, paso. Me gusta más la esperanza de “Dejados Atrás”, cuyos personajes si bien no la tienen fácil –teniendo que lidiar con el Anticristo y su Nuevo Orden Mundial– son más frescos, más claros y luminosos.
Y ustedes, ¿Qué opinan? ¿Alguien vio la serie? ¿Opiniones varias sobre ella? ¿Teorías sobre adónde rayos se fue la gente? ¿Los volveremos a ver algún día? ¿O esta serie acabará como “Lost”, con un final para el olvido?
Saludos.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Dejados Atrás, de Tim Lahaye y Jerry B. Jenkins


Pasajeros a bordo del Boeing 747 rumbo a Europa, han desaparecido instantáneamente. Nada ha quedado excepto por sus montañas de ropa, joyas, documentos, pinzas quirúrgicas y cosas por el estilo. Alrededor del mundo en solo un segundo los carros han sido dejados sin hombres. El caos y el terror continúan mundialmente a medida que el cataclismo se desdobla.
Para aquellos dejados atrás el apocalipsis apenas ha comenzado. En medio del caos global Raimundo Steele, capitán de aviones comerciales, debe buscar a su familia... las respuestas... la verdad... Por devastadoras que hayan sido las desapariciones, los días más oscuros pueden estar aún por llegar.
MI OPINION:
Debo empezar la reseña de esta novela –primera parte de una saga de 13 libros– diciendo que, contrario a lo que comúnmente se piensa, la teoría del Rapto –o el Arrebatamiento– no existe como tal en la Biblia. Si bien hay algunos pasajes en concreto en las Sagradas Escrituras que parecen aludir a este hecho, su interpretación es más bien ambigua que concluyente. Para algunas iglesias evangélicas, sin embargo, son prueba irrefutable y concluyente de que este hecho asombroso ha de ocurrir.
En lo personal, como cristiano y católico, se me hace difícil creer en ello, por una sencilla razón: la idea de un Rapto o Arrebatamiento hace pensar en que existen dos tipos de cristianos.
Uno, los Escogidos. Dios vendrá por ellos antes del Fin y se los llevará al Cielo, ahorrándoles el padecimiento de la Tribulación. El resto, los de descarte. Los que van a padecer las plagas y la Ira del Señor antes del verdadero Fin de Todo.
Personalmente, no creo en esto.
Este tipo de “clasismo” ya lo vi de primera mano en mi paso por las filas del Atalayismo. Los Testigos de Jehová también profesan un “clasismo” y para ellos –al igual que para ciertas iglesias evangélicas– hay dos tipos de cristianos: los ungidos y el rebaño.
Lo repito: no creo en esto.
Yo creo que TODOS –sin excepción– vamos a padecer las tribulaciones cuando lleguen. Y que en esos últimos días, todos seremos puestos a prueba. Una dura prueba, sin duda: o estaremos con Dios o con el Diablo.
Hecha la aclaración inicial, debo decir que “Dejados Atrás” es una excelente novela apocalíptica.
Inicia cuando millones de personas se esfuman en el aire abruptamente, sin previo aviso. Del caos resultante de ese hecho indiscutiblemente sobrenatural, salen un grupo de personas, sobrevivientes que deberán hacerle frente a la Tribulación por venir. Ellos son el capitán de avión Raimundo Steele y su hija adolescente, Cloe; el pastor evangelista Bruno Barnes y el joven e intrépido periodista Camilo Williams.
Mientras acompañamos a estas cuatro personas a lo largo del libro en su ardua tarea de reponerse al dolor y a la perdida que la catástrofe mundial ha ocasionado, somos testigos del alzamiento del Anticristo, Nicolás Carpatia, un político dispuesto a cambiarlo todo y destinado a conducir al ser humano a la perdición…
A rasgos generales, ese es el argumento de esta novela y sus personajes principales. No voy a mentirles: no es un libro para todos. No es que desborde de fanatismo religioso por todos lados, de hecho el cristianismo postulado en esta obra es bastante simple y tranquilo. Se supone que a medida que las cosas vayan empeorando para los creyentes en los libros siguientes, el mensaje va a volverse más profundo, radical y directo.
El autor –Tim LaHaye– es un pastor evangélico de bastante renombre a nivel mundial y sabe conducir la narración, junto con su socio literario, Jerry B. Jenkins. Si bien el libro se vuelve algo largo, si te gusta la temática religiosa y apocalíptica, puede llegar a interesarte. A mí me atrapó y eso que es la segunda vez que leo esta novela…
Por el contra, hay un par de cosas. Dentro de la ficción, la falta de profundización en algunos temas, como por ejemplo la posición de la Iglesia Católica en el hecho de que millones de creyentes se evaporaran en el aire. Jamás vemos al Papa ni oímos la opinión de la Santa Sede sobre el hecho. Ni sabemos si Su Santidad se encuentra entre los desaparecidos. Para los autores, pareciera que la Iglesia Católica simplemente no existe.
No me extraña tamaño olvido. Las iglesias evangélicas –así como las protestantes– corren por su propia cuenta, guiándose eso sí en la Biblia. Otro tanto sucede con los Jehovistas, quienes van más lejos y acusan al catolicismo de ser nada más y nada menos que la “Gran Ramera del Apocalipsis”.
La otra contra que hay es la traducción al español. Corre a cargo de Editorial UNILIT y se han empeñado en traducir los nombres de los personajes, castellanizándolos. Un mal habito que creía en el pasado. De todas maneras, no entorpece –demasiado– la lectura y se puede disfrutar igual.
EN SINTESIS:
“Dejados Atrás” es un muy buen libro, pero no creo que todos puedan disfrutarlo. Está recomendado para el lector creyente. Si ustedes no lo son, no los culparía por querer leer otra cosa. De todas maneras, si deciden leer esta novela y todas las que siguen, adelante. Tal vez les guste.
Saludos a todos.
PD: Esta novela tiene tres versiones fílmicas y una remake, protagonizada por Nicolás Cage como el capitán Steele. Mi consejo es que obvien la remake y vean las tres primeras. Son adaptaciones de los tres primeros libros de la saga y más fieles al espíritu cristiano-evangelizador de los libros.

domingo, 1 de noviembre de 2015

El Quinto Elemento, de Terry Bisson


Cada quinientos años se abre una puerta entre las dimensiones. En nuestro Universo, los cuatro elementos (aire, tierra, agua y fuego) han dado lugar a una multitud de formas de vida. Al otro lado de esa puerta, en otra dimensión, existe un ser obscuro que espera pacientemente, en el umbral del Universo, para extinguir toda forma de vida y de luz.
Cada quinientos años, el Universo necesita un héroe, y en la New York del siglo XXIII, un héroe es algo difícil de encontrar.
MI OPINION:
Creo que debo ser uno de los pocos a los que, en su momento, le gustó esta película. No era un filme para tirar petardos, pero estaba bien.
Ambientada en el futuro año 2413, “El Quinto Elemento” nos narra las peripecias de Korben Dallas, un antiguo militar retirado devenido ahora en conductor de aerotaxis quien, de repente, ve cambiar el anodino rumbo de su vida con la llegada de Leeloo. Esta exótica chica no es otra cosa que la encarnación física del Quinto Elemento, la única arma capaz de salvar a la Tierra de la llegada del Mal Supremo, una bola encendida de antimateria consciente que se dirige hacia nuestro planeta. Asistido por el sacerdote Vito Cornelius y el loco locutor de radio intergaláctica Loch Rod (Ruby, en la película. Pequeño cambio de nombre, mismo apellido) Korben debe proteger a Leeloo de terribles enemigos alienígenas y del malvado e inescrupuloso Zorg…
Este libro es una novelización adaptada de la película protagonizada en su momento por Bruce Willis. Lo escribió Terry Bisson y se lee en un plis-plas, como dirían algunos. No hay muchas discrepancias entre lo que se vio en la pantalla grande y la novelización, salvo algún que otro cambio de escenario –el clímax transcurre a bordo de un gigantesco crucero marino que surca las aguas de otro planeta y no en el espacio profundo– y el personaje de Zorg –que a diferencia del filme, no muere–. Más allá de eso, no hay mucho que decir. Para pasar un rato, es un libro bastante bueno. Tampoco podemos pedirle peras al olmo, je.
Saludos a todos.