domingo, 31 de enero de 2016

La última aventura de Sherlock Holmes, de Michael Dibdin


Otoño de 1888. Las crónicas periodísticas registran detalles estremecedores de los crímenes ocurridos en el East End de Londres. Tres mujeres, pobres, jóvenes y de moral dudosa, han aparecido apuñaladas en las calles de Whitechapel. El asesino se ha encarnizado con los cuerpos, mutilándolos ferozmente y para colmo, se permite el lujo de enviar notas burlonas al Yard firmadas como Jack el Destripador.
 Solo un hombre del genio de Sherlock Holmes es capaz de resolver estos crímenes espeluznantes y de enfrentarse a un monstruo lleno de sadismo y dotado de una inteligencia devastadora.
 Basada en materiales que sólo hoy salen a la luz y contenidos en un manuscrito sellado que el doctor Watson legó a la posteridad, La última aventura de Sherlock Holmes revela al mundo el secreto sobre el caso más siniestro en que se haya visto envuelto un detective de dimensiones ya míticas.
MI OPINION:
Adoro a Sherlock Holmes. Entre las primeras novelas que jamás leí en mi vida, están las del sagaz detective británico y su inseparable compañero, el Dr. Watson. La literatura de Arthur Conan Doyle referente a este personaje es una de las pocas cosas fuera del ámbito fantástico que he leído en mi vida. Así que, digamos que conozco el universo “Holmesiano” como casi cualquier otro fan.
“La última aventura de Sherlock Holmes” pertenece a otro autor que no es Conan Doyle. Indefectiblemente, es una historia basada en caracteres creados por Doyle, ambientada en el universo británico de Holmes, pero no está escrita por el creador del personaje. Es uno más de los tantos “homenajes” que cientos de autores han hecho a este personaje y su entorno.
Aquí, tenemos uno muy particular que podría resumirse en lo siguiente: “Sherlock Holmes Vs. Jack el Destripador”.
Una premisa argumental totalmente atractiva. Y de hecho, la novela cumple con creces y hasta llega a hacer que al lector habitual Holmesiano se la caiga la mandíbula de la sorpresa.
Partamos desde la base: en 1976, se descubre el “manuscrito perdido del Dr. Watson”, un folio donde el médico y colaborador del famoso detective refiere los escabrosos detalles del último caso que tuvo que abordar su amigo. Un caso terrible: los crímenes del Destripador.
Después de un prólogo donde los editores (ficticios) del manuscrito nos lo presentan, pasamos a la narración directa de la historia, de manos del mismo Dr. Watson y los pormenores del “otoño de terror” de 1888, cuando el temible Jack El Rojo acechaba prostitutas en Whitechapel…
Como no podía ser de otra manera, la policía y el Scotland Yard se ven inútiles a la hora de cazar al asesino y piden la ayuda y colaboración del detective. Holmes acepta y Watson y él van tras las pistas que el criminal parece dejar en cada sangrienta aparición. Todo esto les conducirá a una inquietante revelación, una macabra relevación con sorpresa final que, por supuesto, no voy a desvelar ni aunque me apunten con una pistola, de modo que si quieren saber quién es Jack de verdad, por qué hizo lo que hizo y cómo Watson y Holmes lo detienen, pues van a tener que leer el libro.
Sorry. :P
La novela tiene capítulos largos, bastante largos, de modo que si no tienen paciencia, no les recomendaría este libro. Como buena novela policial que se precia, mantiene el suspenso bastante y es honorable el modo de narrar de Michael Dibdin. Por supuesto, él no es Arthur Conan Doyle, pero se esfuerza por parecerse a una narración que bien podría haber escrito ACD. También es destacable cómo el autor enlazó el mundo de Holmes (pura ficción) con el mundo real al hacer al Dr. Watson amigo personal de Conan Doyle y depositario de sus notas, poniendo de esa manera a escritor y creación en el mismo entorno.
Como he dicho más arriba, el libro contiene muchas sorpresas. Si solo fuera una obra más de esas de “a la caza de Jack el Destripador”, no valdría la pena tanto misterio. Pero créanme, que esta novela tiene sorpresas y misterios por igual, todo por el mismo precio y ambientado en el malsano Londres victoriano de 1888.
EN SINTESIS:
Si les gusta la novela que mezcla el terror con el policial, no duden en leerla. Es muy buena.
Saludos!

sábado, 30 de enero de 2016

¡Satanismo!, de Curtis Garland


El viento, en su juego de sonidos por las rendijas e intersticios pedregosos, cambiaba su sibilante ruido de antes por otro más ronco y agrio.
Como una carcajada.
La carcajada de un dios maligno, de un espíritu del Mal, erguido entre otras figuras milenarias de aquellas ruinas. La risa demoníaca de Marduk, el Diablo de los mesopotámicos...
Marduk, el demonio más poderoso de Babilonia, según «El Poema de la Creación». Una forma, una más, una cualquiera, del Adversario de siempre.
Un Adversario llamado Satanás.
MI OPINION:
Desde ya, me declaro fan incondicional de la obra de Curtis Garland. Un autor que escribió como pocos y que realmente, en pocas páginas pudo sacar obras maestras del terror o la ciencia-ficción en su momento.
Tal es el caso de esta novela, “¡Satanismo!”, una historia de horror que no tendría nada que envidiarle a “El Exorcista”, ya que se parece bastante en algunos puntos y difiere, en muchos otros.
El prólogo introductorio, por ejemplo, tiene muchísimo paralelismo con la precuela de la anteriormente citada película. Al igual que la acción de “El Exorcista: El Comienzo”, esta novela arranca entre unas ruinas de la Mesopotamia sumeria, en lo que alguna vez fuera Babilonia, para después avanzar ya a Norteamérica. Allí, un escritor que viaja por la ruta -Howard Kyle- sube a su coche a una misteriosa muchacha llamada Virgina. La chica parece ser fugitiva de la justicia, acusada por homicidio. Se supone que es una peligrosa criminal. Sin embargo, en un arranque de buen samaritano, Kyle decide llevarla con él a un retiro en mitad de las montañas…
Lo que empieza de una forma, acaba siendo de otra. Muy pronto, tanto Kyle como Virgina se verán a merced de fuerzas terribles, satánicas y ancestrales que los acosaran y que buscaran su destrucción. Entre una chica poseída por el Demonio, una secta satánica, un médico y un cura devenido en parapsicólogo, se librará una vez más la eterna lucha entre el Bien y el Mal.
Debo decir que la novela no es larga. Se lee fácilmente y es de agradecer que la calidad nunca decaiga. Los momentos de terror están bien planeados y plantados. El paralelismo con la saga del Exorcista está, quizás porque su autor bien podría haber escrito este libro en los albores de la explosión de aquella recordada película (y su novela) o bien por pura coincidencia. Sea como sea, es un libro que vale –y mucho– la pena leer.
Un pequeño detalle que quiero mencionar: Curtis Garland pone al dios babilónico Marduk como el Demonio a vencer en esta novela, así como William Blatty ponía a Pazuzu en la suya. La elección de Marduk como el Espíritu del Mal no creo que sea tan acertada, porque hasta donde yo sé, Marduk era una deidad benévola para la religión babilónica. Claro que puedo equivocarme. Igual, para cuando el Cristianismo llegó y sobre todo la Edad Media y el Oscurantismo, se supone que todos los viejos dioses –destronados ya– se convirtieron en terribles demonios al servicio de Satán. Fuera como fuere, hubiese preferido que el autor se decantara por un verdadero demonio babilónico y no por un dios que –lo repito– según tengo entendido, era adorado como el dios supremo por esta gente – ente otras cosas, Marduk venció a Tiamat, el dragón que personificaba al Caos, antes de la creación del mundo–.
EN SINTESIS:
Es una novela brillante, llena de momentos escalofriantes. La recomiendo totalmente.
Saludos a todos!  

martes, 26 de enero de 2016

El Mundo del Mañana, de Susan Ee


El nuevo fenómeno de la novela juvenil
Tras el éxito alcanzado con el estupendo thriller fantástico Ángeles caídos, regresa Susan Ee con la secuela de esta historia.
Los sobrevivientes del Apocalipsis intentan rescatar lo que pueden en medio de una civilización devastada. De nueva cuenta Penryn se ve envuelta en una peligrosa confrontación que la llevará al corazón mismo del enfrentamiento entre ángeles guerreros. En una ciudad de calles vacías y desolación, la protagonista vuelve a encontrar a Raffe, el ángel que ha perdido sus alas y que intenta recuperarse. Sin sus alas no puede unirse a sus congéneres y no puede ocupar su lugar como uno de sus líderes.
MI OPINION:
¡Ay, que difícil tarea! Hoy tengo que dejarles mi opinión acerca de esta novela, segunda parte de una saga que en español han dado en llamar “El Fin de los Tiempos”. Teniendo en cuenta que su primera parte me gustó muchísimo, era casi cantado que la segunda me encantaría igual o mejor…
Pero no sucedió así.
Quiero achacarme la culpa a mí mismo antes que a la autora. A lo mejor, este libro no debería haberlo leído ahora. Quizás tendría que haberle dado una oportunidad más adelante. Pero entonces recuerdo que cuando comencé su lectura, estaba prácticamente inmerso en sus páginas, entretenido. Luego, sucedió lo imprevisible: me aburrí.
Insisto en achacarme toda la culpa. Como lector, a veces dejo mucho que desear, pero… es extraño, teniendo en cuenta de que la primera parte (Ángeles Caídos) lo leí de cabo a rabo.
…bien, creo que no tengo toda la culpa, entonces… Creo que la otra parte de la culpa sí la tiene la autora, Susan Ee
“El Mundo del Mañana” vuelve a traernos a Penryn, la adolescente que tiene la desgracia de estar viviendo en mitad de un genuino apocalipsis bíblico. Su mundo ha sido invadido hace poco tiempo por una horda de ángeles –sí, ángeles– quienes pusieron todo patas para arriba, masacrando y destruyendo a la civilización en el proceso. Mucho de la trama argumental de estas dos novelas (primera y segunda parte) le deben demasiado a mi juicio a películas tales como “Legión” o series de TV como “Dominion”, por ejemplo, cuyas historias son sospechosamente muy parecidas a estos dos libros. En ellas, también el mundo ha caído sumergido en el caos por culpa de una invasión de ángeles destructores.
En “El Mundo del Mañana”, Penryn, su pequeña hermana Paige (modificación genética mediante) y su madre (personaje bastante loquito si los hay; sigo imaginándomela con la cara de Juliet “Drusilla” Landau) acaban reuniéndose con el resto de los supervivientes del holocausto en una vieja escuela, teniendo que lidiar con un entorno que se ha vuelto totalmente hostil para todos. Como diría alguien por allí, “son malos tiempos para ser bueno”.
Total, que de todas maneras, su estancia con esta gente y la Resistencia –humanos militarizados que pelean contra los ángeles… o intentan pelear– es relativamente corta. Paige se pierde de nuevo y Penryn tiene que ir en su búsqueda. Ahí tenemos una repetición de esquema que conspira contra la lectura de la susodicha novela. Esto lo vimos en la primera parte… ¿era necesario otra vez recurrir a lo mismo?
Y ahí va Penryn a buscar a su hermana… y acaba de prisionera junto con otros pobres humanos más entre las ruinas de San Francisco, encarcelada en la prisión de Alcatraz, donde se cometen atroces experimentos genéticos supervisados por estos ángeles caídos, para crear una raza hibrida de langostas-escorpiones con forma humana. Todo esto no es más que la punta de lanza del plan del Arcángel Uriel para desatar el apocalipsis.
Cuando todo parece perdido y la vida de Penryn corre peligro, ahí reaparece Raffe (Rafael) el ángel que la chica conoció en la primera parte y del cual se enamoró –en cierta forma–. Pero para esta altura de la lectura, ya me había aburrido.
Me explico: son 400 y pico de páginas. El libro funciona como novela post-apocalíptica al inicio, pero luego se va desgastando. Es puro espejito de colores. Parece que sucede algo, pero al final, no sucede nada.
Raffe y Penryn recién se reencuentran cerca del final del libro… No llegamos a saber realmente qué pretende Uriel al traer el apocalipsis y… bien, lo que en el primer libro era novedad, a mí me ha cansado.
Otra cosita que me comenzó a chirriar bastante es mostrar a los ángeles como guerreros sangrientos. O sea, todo bien; es ficción, por supuesto. Pero no por eso tiene que gustarme todo lo que se pone en el libro.
Estos ángeles que salen aquí son… ¿Cómo lo diré? Una parva de asesinos despiadados. Criaturas temibles, para nada los cándidos mensajeros del Señor. Sí, tienen alas, sí, tienen espadas y sí, vuelan… pero la moralidad que tienen es nula. Son capaces de matar, torturar, triturar, despedazar. De hecho, hay una escena de despedazamiento que no tiene nada que envidiarle a las clásicas novelas de zombis por el tremendo “gore” con el que está narrada. Tripas, sangre, vísceras, esas cosas. Estos tipos alados hacen una carnicería con sus enemigos… o sea, con nosotros.
En el comentario que hice de la novela anterior, especulaba que estas criaturas no eran verdaderos ángeles, sino que se trataba de alguna clase de seres alienígenas. La autora echó por tierra mi teoría al insistir y afirmar que son ángeles de verdad. Con ángeles así, decididamente no quiero ir el Cielo…
Y otra cosa que me chirria y bastante grande, es la ausencia de Dios. O sea, generalmente, en las ficciones donde salen ángeles, Dios no puede estar ausente. A lo sumo, como pasa en la serie de TV “Supernatural”, se mandó a mudar al desencantarse por la humanidad. El mismo esquema se utiliza en “Dominion” (Dios se fue). Lo que quiero decir es que se lo menciona. En “Ángeles Caídos” y en “El Mundo del Mañana”, Dios está ausente. El que lo menciona es Uriel, quien oficia de villano, pero solo al pasar. Nada más.
EN SINTESIS:
Me gustó al principio. Al medio comencé a mirar el libro de costado y para el final, me aburrió. No creo que lea la tercera parte. Una pena, pero creo que esta es una culpa compartida. Yo, porque a lo mejor soy muy especial para los libros y la autora, porque prometía mucho y acabó decantándose por darnos poco.
Saludos a todos.

viernes, 22 de enero de 2016

La Conquista del Planeta de los Simios


Termino esta semana con mis lecturas comiqueras leyendo la adaptación de la película “La Conquista del Planeta de los Simios”, guionada por Doug Moench y en esta ocasión, ilustrada por Alfredo Alcalá. Como no podía ser de otra manera, la adaptación fue publicada originalmente por la Marvel a finales de los 70’s y en español por Vértice por las mismas fechas.
El comic sigue fielmente los hechos de la película, aunque como ya ocurriera con su antecesora (Escape del Planeta de los Simios) se toma ciertas libertades en cuanto a su homólogo de la pantalla grande.
La acción transcurre en un futuro “cercano”. Con esto quiero decir que es un futuro cercano a la década de los 70’s. Concretamente, el año en que se desarrolla todo es 1991. Para nosotros, es un año que ya ha quedado en el pasado, de modo que uno debe ver este 1991 como un “mundo alternativo” al nuestro.
En ese mundo y luego de que una enfermedad desconocida arrasara con los perros y los gatos, el ser humano ha decidido utilizar a los simios como mascotas y, en última instancia, como esclavos personales. A una gran ciudad norteamericana no especificada, llegan Armando, el dueño de un circo y Cesar, un mono que es su mascota y a la vez el hijo de Cornelius y Zira, cruelmente asesinados en la historia anterior. Habiendo burlado a la muerte, Cesar crece cuidado por Armando y así llega a una edad adulta en donde puede ver –y comprender– el trato cruel que los seres humanos dispensan a sus simios, hecho que lo motivará a –más adelante– organizar una rebelión contra el hombre e iniciar lo que en el futuro se convertirá en las semillas del Planeta de los Simios.
Hay mucho que decir de esta historia, tanto de su versión fílmica como de su versión en comic. No solo es llamativo el entorno, con ese 1991 lleno de edificios de aspecto “futurístico” –una curiosa arquitectura que todavía nosotros, en nuestro mundo actual y real, todavía no tenemos– sino que también la desidia, la dejadez y el nihilismo que impera en la comunidad humana del universo ficticio. Eso y el aparente estado pseudo-fascista en el que parecieran haber caído los USA, donde la figura de un Presidente de la Nación brilla por su ausencia y en cambio tenemos al Gobernador Breck, máxima autoridad en todo. Un estado donde el terror del espionaje, los interrogatorios y la tortura están a la orden del día. Ah, y los policías armados patrullando las calles y regulando las protestas.
Es el caldo de cultivo ideal para que estalle el descontento, la rebelión. De hecho, lo hace, pero los rebeldes son simios y no humanos, y Cesar los conduce.
Respecto a la desidia y el nihilismo, la dejadez de la humanidad, es notable ver cómo en ese mundo –alternativo ya al nuestro– la gente con gran poder adquisitivo se limita a vivir la vida sin importarle más que su lujo y propio confort, a expensas de maltratar a sus sirvientes monos. Estúpidamente, es el propio ser humano el que propicia su caída ya que cuando los simios se alzan en rebelión, el hombre es fácilmente aplastado…
Cesar cuenta con algunos “amigos” humanos en esta historia. El ayudante del Gobernador Breck, por ejemplo, el señor McDonald, un hombre de raza negra que intenta –al final de la revuelta, cuando los monos ganan– apaciguar a Cesar y hacerle reflexionar de si él no está suplantando una tiranía por otra. La respuesta de Cesar al respecto es tajante: “¿Cómo puede ser algo mucho peor que esto?”, en referencia al mundo en que ambos viven.
El final de la adaptación al comic es ligeramente diferente al film. No hay discursito de esperanza, ni Cesar tiene compasión por los humanos. Es un final abrupto, con el mono autoproclamando el nacimiento del “Planeta de los Simios” y convirtiendo a quienes los gobernaban sus esclavos. Lisa –una simpática mona, que en el futuro se convertirá en la mujer de Cesar y madre de su hijo en “Batalla por el Planeta de los Simios”– si bien aparece en el comic, generalmente brilla por su ausencia. Recuerdo que en el film ella era uno de los atenuantes que hacían replantear a Cesar su decisión de maltratar a los seres humanos y tratar de volverse un líder más justo. La aparición de Lisa en la adaptación es meramente anecdótica. Ni siquiera Cesar y ella tienen un romance…
Y, por supuesto, algo que la adaptación se permite es ser más explícita y sangrienta. Los monos aquí atacan y matan a los humanos sin compasión cuando se alzan en armas. La versión en la pantalla grande era igual de caótica, pero no tanto. Hay una escena shockeante en la cual un ejército de gorilas acuchilla por la espalda a sangre fría a un grupo de policías.
EN SINTESIS:
Es una magnifica adaptación. Como con “Escape del Planeta de los Simios”, la hallaran en el Volumen 01 de la colección “El Planeta de los Monos”, publicada por Vértice, números cinco y seis.
Saludos a todos.
PD: Es cierto. “El Origen del Planeta de los Simios” debe mucho a “Conquista…” Principalmente, a las escenas de lucha de los monos contra los hombres y su alzamiento. Aunque en lo que sí triunfa la peli moderna es en explicar que los simios llegan a ser lo que son gracias a la manipulación genética, cosa que debería haber sido válida para “Conquista…” en vez de la endeble explicación de Armando a Cesar cuando le dice que los monos “simplemente crecieron más” cuando la gente comenzó a adoptarlos y adiestrarlos para tareas domésticas. Es más plausible que en vez de eso, los simios fueran alterados genéticamente para obtener ese aspecto y que en su ADN mutado, exista la clave para convertirlos en la raza de amos que están destinados a ser en el futuro, tras la caída del hombre.

jueves, 21 de enero de 2016

Escape del Planeta de los Simios


Con guion de Doug Moench y dibujos de Rico Rival, vio la luz en la década de los 70 la adaptación al comic de la tercera entrega cinematográfica de la saga del Planeta de los Simios de la mano de la editorial Marvel. En España, por otro lado, la encargada de su traducción & publicación al castellano estuvo a cargo de editorial Vértice dentro de su colección titulada “El Planeta de los Monos”.
La historia sigue de cerca al film, pero se toma ciertas libertades con algunas cosas y nos muestra otras sin el temor ni el tapujo de la censura.
Para aquellos que no hayan visto nunca esa peli o ya no la recuerden, la cosa viene así: Cornelius, Zira y el Dr. Milo, tres chimpancés superdesarrollados provenientes de la generación simia del mundo futuro, escapan de la destrucción de la Tierra a bordo de una astronave, solo para verse atrapados en una grieta entre el tiempo y el espacio y acabar aterrizando en la Norteamérica de la época actual, viéndose enfrentados a nuevas amenazas por parte del hombre moderno, en un mundo que en nada se parece al suyo de origen.
La adaptación al comic sigue de cerca y nos cuenta la misma historia de la película, pero como ya he dicho, se toma más libertades que ella. Por ejemplo, el año en que la nave parte en su involuntario viaje a través del tiempo es 3955, contradiciendo a la primera película, cuya acción transcurría en el 3978. La contradicción continúa en el año de llegada de los tres simios al “presente”, siendo en la pantalla grande 1973 mientras que en el comic es 1975. En todo caso, salvo por algunos años más o menos, los escenarios –tanto pasados como presentes– siguen siendo los mismos.
Muerto el Dr. Milo de manera trágica a manos de un gorila enjaulado, Cornelius y Zira hallan consuelo y apoyo en el Dr. Lewis y su novia, la Dra. Branton, quienes ofician de enlace de la pareja con el mundo “moderno”. Reconocidos rápidamente como seres pensantes, los simios pasan a convertirse en unas auténticas celebridades, siendo agasajados y llevados de un lado para otro como una atractiva curiosidad.
Tanto la película como su adaptación al comic hacen buena gala de la crítica social a la frivolidad imperante durante la década del 70 en las altas y medianas esferas de la comunidad norteamericana. Hay ciertos toques de ironía y de humor mordaz que el lector (y el espectador, en el caso del film) no puede dejar de notar. Creo sin equivocarme que los mejores diálogos se producen entre los monos y su interacción con los seres humanos aquí, sobre todo cuando ambas razas se ven confrontadas a muchos asuntos reales o ríspidos, como el maltrato animal, el destino de la humanidad y qué es aquello que nos define como seres pensantes y racionales, y hasta dónde el ser humano es humano y se convierte en una mera bestia más.
En el bando de los “enemigos”, destaca el terrible Dr. Otto Hasslein, asesor científico personal del Presidente de los Estados Unidos, quien ve a la pareja de simios como una amenaza para el futuro de nuestra especie y quien se enajena totalmente por cazarlos y exterminarlos. De hecho, hay una diferencia muy notable entre la película y su adaptación al comic respecto a este personaje, ya que si bien ambas encarnaciones del Dr. Hasslein comparten el mismo motivo, el del comic resulta más salvaje y siniestro, llegando a la escena de la carnicería final que es el tiroteo en el viejo barco abandonado, donde el cruel científico da muerte a la mona Zira y a su hijo, en una escena sin censura de balazo puro contra el chimpancé infantil que no se ve –al menos, que yo recuerde, con semejante crudeza– en la pantalla grande.
Hasslein cree que la suya es una misión sagrada, en cierta forma. Cornelius y Zira son capaces de engendrar una progenie de monos superdesarrollados y quitarle al hombre su sitial de poder en la Tierra. Por eso y a expensas del público norteamericano –que ama a la pareja de monitos– él decide exterminarlos, cambiando –intentándolo, en realidad– el futuro. Como todos sabemos, los intentos homicidas del Dr. Hasslein no sirven de nada y el hijo de ambos simios, Cesar, nace y escapa de la muerte al ser secretamente criado en un circo por Armando, un personaje que en la pantalla grande dio vida el recordado actor Ricardo Montalbán.
EN SINTESIS:
La adaptación al comic es muy buena. La recomiendo totalmente. La hallaran dentro de la colección “El Planeta de los Monos Volumen 01”, de editorial Vértice.
Saludos a todos.

miércoles, 20 de enero de 2016

El Planeta de los Simios Vol. 01 y 02


Con guiones de Doug Moench, Ian Edginton y varios otros más, y con los dibujos de Mike Esposito, George Tuska y compañía, Editorial Vértice sacó en 1977 y luego en 1979 dos volúmenes recopilatorios de los comics basados en las adaptaciones de las películas de la saga del Planeta de los Simios originalmente publicados en USA por Marvel. Rebautizando (inexplicablemente) el título por “El Planeta de los Monos”, lo que tenemos es en realidad una serie de historietas que, si bien parten de una adaptación de los guiones originales de las viejas películas, son un auténtico disfrute. Tuve mucha suerte de conseguir estas colecciones realmente antiguas, las cuales se complementan con historias originales ambientadas en ese hipotético universo futuro en el que los simios gobiernan y la raza humana ocupa el escalafón más bajo de todos. En cada comic, aparte de las consabidas aventuras & desventuras del astronauta Taylor, Zira, Cornelius, el Dr. Zaius y demás, hay algunas notas interesantes sobre algunos aspectos de los clásicos films, como por ejemplo una entrevista con Rod Serling (La Dimensión Desconocida, Galería Nocturna), responsable principal de la adaptación de la novela original escrita por el francés Pierre Boulle a aquella memorable Primera Parte que todos recordamos. De hecho, le debemos a él (Serling) la escenita de Taylor contemplando atónito la Estatua de la Libertad al final del film, maldiciendo a la humanidad y comprendiendo que –en realidad– no se hallaba en ningún otro planeta como creía al comienzo, sino todo lo contrario: el viaje fue en el tiempo y no en el espacio y aquello era la Tierra –o sería la Tierra– dentro de dos mil años (o más), después de que un holocausto nuclear nos barriera a todos.
“El Planeta de los Simios” (la película) fue todo un producto de su tiempo. Sus continuaciones también lo fueron. En ellas, está patente todavía el “miedo nuclear” muy propio en USA y el mundo de los 50’s, 60’ y 70’s. Por lo cual no es de extrañar que el cambio en el guion con respecto a la novela original en el que se basa todo –de otro planeta a la misma Tierra, pero en un futuro post-apocalipsis atómico– haya tenido enganche.
Volviendo a los comics publicados por Vértice…
Si bien están en blanco y negro, el tono es decididamente adulto. Y la adaptación se toma su tiempo –tanto la de la primera peli como las de las otras–, algo impensable en las adaptaciones al comic actuales, en las cuales uno encuentra una cosa ligera de digerir sin tantas digresiones, restándole efectividad al hecho. No sucede con estos comics. Como dije, se toman su tiempo y es de agradecer.
Realmente, los estoy disfrutando y a medida que estoy leyendo me entran más y más ganas de escribir yo mismo nuevamente relatos basados en el universo de los simios. Mi única incursión hasta el momento es un crossover con el Eternauta, una reimaginación & readaptación de “Bajo el Planeta de los Simios” (la segunda peli) con Juan Salvo de invitado especial. Ahora, me están dando ganas de escribir relatos originales con los –no tan simpáticos– monos de protagonistas exclusivos.
¿Quién sabe? Quizás dentro de poco haya más simios por aquí, jejeje.
Saludos a todos.
PD: Los comics de Vértice los pueden encontrar gratis por la red, si saben buscar. En físico, creo difícil que puedan hallarlos. Solo si tienen un golpe de suerte, tal vez. ;)

domingo, 17 de enero de 2016

Superman: Tierra Uno, de Michael Straczynski


Cuando el multiverso DC volvió a renacer, surgieron también muchas iniciativas nuevas respecto a Superman y su entorno. Una de ellas –la más aclamada por la crítica especializada– ha sido “Tierra Uno”, la reinterpretación del mito del Hombre de Acero a cargo de J. Michael Straczynski, el hombre del apellido difícil (jejeje) pero con un currículo impecable a cuestas.
En un primer volumen, Straczynski y el dibujante Shane Davis nos regalaban una historia maravillosa ambientada en una tierra alterna a la continuidad oficial de DC, en donde un Clark Kent más joven descubría su camino como Superman mientras se enfrentaba a una gran amenaza de origen alienígena. Una historia soberbia con un dibujo “de la hostia”. Y un tratamiento moderno del personaje como hasta ese momento no se había visto…
Sin embargo, no todas pueden ser rosas. Últimamente, en DC nada son rosas, lamentablemente. Al Volumen Uno le siguió el Volumen Dos, en el cual la amenaza ya era menor (El Parasito, uno de los villanos más… bien, poco atractivos del Hombre de Acero). Pero compensaba mostrándonos mucho más de la faceta de Clark y de su entorno y un personaje femenino que algunos llegamos a amar totalmente: Lisa Lasalle, vecina pelirroja de Clarkie –con una clara reminiscencia & homenaje a Lana Lang en su parecido físico, aunque un poco más sexy y exuberante– quien acaba convirtiéndose en una gran, gran amiga y apoyo para nuestro héroe.
De hecho, Lisa –esto es a mi juicio personal– acaba opacando por momentos a Lois Lane, cuya versión moderna aquí no acaba de cuajar y cuyo romance con Clark es inexistente –al menos de momento–.
Lisa termina –justamente– siendo uno de los puntales más sobresalientes de Clark en el Volumen Tres de esta historia, llegando a conocer el secreto del superhéroe y al mejor estilo Chloe Sullivan –cómo amo a esa chica. Personaje y actriz– decidiendo guardarlo y ayudarlo en el momento en que más lo necesita.
Pero claro, cuando el Volumen Tres llega, las cosas cambian.
Para empezar, Shane Davis le deja la posta a otro dibujante que –lamento decirlo– no le llega ni a los talones. Y el guion es flojo… la amenaza ahora es Zod, en una variante sospechosamente parecida al Zod de la película “Man of Steel” de Zack Snyder, pero ya sin la destrucción de Metrópolis de fondo. Es que ese hecho –combate entre seres superpoderosos con Metrópolis de fondo siendo destruida– se utilizó en el Volumen Uno cuando Clark combate al alienígena Tyrell, de modo que la lucha contra Zod se desinfla bastante al no poder repetirse la formula.
A estas alturas, alguno de ustedes se preguntara por Lex Luthor…
Lex aparece, pero en una versión un tanto… pobre. No es ni calvo ni empresario, pero sí científico y cuando asoma su barbado rostro –aquí tiene cabello y barba– lo hace acompañado de su esposa, Alexandra. El dúo Luthor es empleado por el ejército de USA para mantener a raya al indeseable visitante extraterrestre –nuestro Gran S– quien representa (para ellos) una amenaza en potencia. Su intervención en el Volumen Tres es poco feliz, acabando con la –patética– muerte de Lex a manos de Zod y con la jura de venganza de Alexandra, echándole la culpa de la tragedia a Superman y dispuesta a partir de ahí a destruir al Hombre del Mañana como sea.
Straczynski construyó una buena historia que –siempre a mi juicio– sólo funcionó al principio. El Volumen Uno es bastante bueno. El Volumen Dos es flojo pero se salva. El Volumen Tres es insalvable. No creo que siga esta serie. Tristemente, se ha vuelto poco atractiva para mí. Y sin Shane Davis dibujándola, es menos atractiva.
No hay caso. DC sigue buscando el rumbo entre las nuevas generaciones sin hallarlo. Lo único que consiguen es espantar a los lectores de toda la vida. Es mi caso. L
Saludos a todos.

jueves, 14 de enero de 2016

Yo, el Destripador, de Curtis Garland


Querido jefe:
Sigo oyendo que la policía me ha capturado, pero la verdad es que aún no han dado conmigo. Me he reído mucho al ver que todos se las dan de inteligentes y hablan de haber encontrado la pista segura. No cesaré, sin embargo, de destripar putas mientras tenga fuerza para ello. El último trabajo me salió bordado. A ver quién hay por ahí, capaz de echarme mano. La mujer no tuvo ni tiempo de dar un solo grito.
Me gusta mi labor y tengo ganas de empezar de nuevo. Pronto sabréis de mí y de mis divertidos juegos. La próxima vez enviaré las orejas de la mujer a los policías, sólo por gastarles una broma. Retengan esta carta, hasta que haga algún trabajo más. Luego, ya pueden darla a conocer.
Mi arma, bien afilada, está en condiciones de entrar en acción y de presentarse una oportunidad, quiero aprovecharla.
Les deseo buena suerte. Suyo atento:
Jack el Destripador
MI OPINION:
Mucho se ha escrito y mucho se ha dicho sobre la infame figura del misterioso “Jack, el Destripador”, el maniático asesino de mujeres que en 1888, sembró el terror en la Londres victoriana. Sobre él, hay mucha literatura y en especial, mucha ficción. Ficción que a veces sirve para llenar los huecos que el misterio dejó abiertos sobre el asesino, su identidad y sus motivaciones…
“Yo, El Destripador”, es una novela bastante sencilla y muy entretenida de abordar. Las pretensiones de su autor, Curtis Garland, no son tan pomposas ni exageradas, pero en unos cuantos capítulos nos centra –a través del tiempo y del espacio– en la época y el entorno (Londres, 1888, Whitechapel) y nos presenta al siniestro Destripador en primera persona a través de un supuesto diario íntimo que el asesino va escribiendo, como recordatorio de sus “hazañas”. Paralelamente al inicio de sus actividades delictivas, un periodista llamado Ian McCarthy comienza sus pesquisas en el decrepito vecindario para averiguar él mismo quién es este monstruo y por qué mata.
McCarthy acabará viviendo de incognito en una pensión, junto a un grupo de individuos bastante excéntricos y dispares –un actor, un pintor, un enfermero, un coronel del ejército británico retirado y su hija– posibles sospechosos de ser –alguno de ellos– el asesino. ¿Quién de todos ellos podrá ser el verdadero Jack? ¿Podrá McCarthy hacer lo que todo Scotland Yard no pudo y descubrir la identidad del criminal?
Como antes dije, esta es una novela sencilla y fácil de abordar. No por eso pierde su cuota de misterio. El lector no sabrá la respuesta de la identidad real de Jack hasta el final de todo, identidad que en cierta forma, acaba no siendo tan misteriosa ya que el autor se decantó por basarse en una de las más sonadas de las cientos de teorías sobre quién fue en verdad el asesino de prostitutas de Whitechapel…
Es una novela bastante buena y si bien es algo vieja y difícil de conseguir actualmente, por internet encontraran su versión electrónica disponible. Léanla, no tiene desperdicio.
Saludos a todos.

martes, 12 de enero de 2016

Promesas de que algún día, de Javier Martos


Podría pasarte a ti. Una mañana, como cualquier otra, sales a dar un paseo con tu mujer y tu hijo… y al día siguiente te levantas con la certeza de que la vida, tal y como la conoces, te ha sido arrebatada.
Eduardo Cornos es un hombre normal, un joven escritor que disfruta junto a su familia del éxito de ventas que ha cosechado su última novela. A pesar de que sus libros están abarrotados de violadores y asesinos, Eduardo es incapaz de comprender el secuestro de su hijo Daniel a manos de unos individuos desconocidos.
A su vez, el paso de un cometa a escasa distancia de la tierra ha desatado una oleada de ira y violencia entre sus gentes, la cual sacude al mundo hasta acabar con la práctica totalidad de la población humana.
Extendido el apocalipsis, donde cientos de personas mueren cada segundo, Eduardo deberá decidir hasta qué punto está dispuesto a sacrificarse para encontrar de nuevo al pequeño Daniel, si es que ha logrado sobrevivir a la catástrofe.
Promesas de que algún día es la historia de un hombre y la búsqueda a toda costa de su hijo en un mundo desquiciado, un mundo devastado por el horror y la cólera. No hay muertos vivientes, ni cadáveres saliendo de las tumbas, pero los «rabiosos» son igual de peligrosos… y acechan por todas partes.
MI OPINION:
Adquirí esta novela en la excelente librería Yenny un par de días antes de Navidad. Junto con otro libro que compré, formó parte de mi auto-regalo para las fiestas que ya pasaron. Hoy terminé finalmente de leerla…
“Promesas…” narra la trágica historia del escritor Eduardo Cornos, quien sufre en carne propia el secuestro de su pequeño hijo de cinco años, Daniel, por parte de dos inescrupulosos hermanos delincuentes, Simón y Gabriel. La primera parte de la novela funciona y avanza como un drama policial de aquellos, con los agentes de la Ley colaborando con la familia Cornos para negociar con los secuestradores y recuperar al niño. Ya casi entrando en su segunda mitad, la novela da un giro brusco de 180 grados y se convierte en un libro de terror autentico, una novela de zombis de las clásicas…
Me corrijo: zombis, no. Infectados. Hay una pequeña trampita en este libro y es esa. Que no hay zombis, sino infectados.
Coincidentemente al drama de Eduardo y su familia, un cometa extraño se acerca a la Tierra. A su paso, una oleada de locura e ira sin control se abaten sobre la humanidad. La gente queda infectada por una especie de odio animal, la que la lleva a asesinar a sus semejantes. Es en mitad de ese panorama apocalíptico que tanto el escritor como cierto grupo de otros supervivientes deberán hacerle frente a la adversidad y ver cómo seguir adelante, en un día a día en un mundo puesto totalmente patas para arriba.
Como comentaba, la novela no es una novela de zombis, pese a estar editada por Dolmen en su famosa Línea Z. Los “monstruos” de turno son infectados. O deberíamos decir, “rabiosos”, así se los llama en el libro. La causa de esta rabia asesina es “algo” que desprende el cometa. ¿Qué cosa? Ni idea. Se barajan teorías en el libro, pero me han sonado a metidas con calzador.
Como fuera, la narración está bien estructurada, bien manejada, se nota que el autor está en su salsa y puedo decir que la novela se disfruta. La única contra que le he hallado es que cerca del final, se desinfla como un globo pinchado.
El clímax de este libro sabe a poco, lamentablemente.
Por los demás, es una novela muy interesante y entretenida. Descontando ese final que deja ciertos cabos –muchos cabos– sueltos, es un libro ampliamente recomendado.
Saludos a todos.

jueves, 7 de enero de 2016

¡Vuelven las Tortugas!


Nuevamente dirigida por Michael Bay (Transformers) y con la espectacular Megan Fox de protagonista femenina, llega este año la tan esperada continuación de las aventuras de los quelonios más simpáticos de todos, nuestras amadas Tortugas Ninjas.
Yo vi la primera parte de esta nueva versión de los cuatro superhéroes con caparazón hace tiempo atrás, cuando salió. La primera película (siempre de la nueva versión, que de ella hablamos, claro) tenía sus pros y contras. En haras de hacer una historia más básica y entretenida, su director suprimía algunas cosas importantes –como la historia de fondo entre Oroku Saki (el futuro Destructor) y Hamato Yoshi (el futuro maestro Splinter en la vieja serie de TV de los 80’s)– y anteponía otras de una forma un tanto peculiar. En esta segunda entrega y después de ver el tráiler, uno entiende que Michael Bay ha decidido tomar todo lo bueno de todas las versiones existentes de las Tortugas para hacer una cinta repleta de acción.
Hay elementos que todo fan puede reconocer aquí: desde Bebop y Rocoso (los dos mutantes con aspecto de jabalí y rinoceronte), hasta Baxter Stockman (el científico loco que trabajaba para Shredder en la serie animada, en este caso, en su versión de piel oscura). Pero la frutilla de la torta la prometió el mismo Bay en una entrevista al declarar que… ¡KRANG ESTARA EN LA CINTA!
Krang, una criatura alienígena con forma de cerebro proveniente de la Dimensión X, fue uno de los villanos más recordados y carismáticos de la serie de los 80’s. Según Michael Bay, Krang estará en esta secuela para unirse a Destructor y compañía contra los cuatro hermanos quelonios.
¡La espera se me volverá insoportablemente larga para ver esta peli! Se estrenara en junio.
De momento, nos tendremos que conformar con el siguiente tráiler… un adelanto que promete:  

martes, 5 de enero de 2016

Una buena noticia


Hace poco nada más, me enteré de que el nuevo Gobierno de la Nación ha abierto las importaciones de libros. Esta es una buena noticia para quienes consumimos estos productos –libros, claro, je– ya que con esto, pueden llegar al país muchísimos que no había por estos lados y los lectores tendremos acceso a más material de –valga la redundancia– lectura. Así, la diversidad y la pluralidad de oportunidades literarias llegan finalmente para todos.
En lo personal, esta es una medida que celebro, ya que como muchos otros, he padecido las restricciones –o casi restricciones– al ingreso de libros del extranjero que arbitrariamente impuso el Gobierno anterior. De hecho, hay una anécdota bastante curiosa en la cual yo acudía a cierta librería, preguntaba por un título, y la persona del otro lado del mostrador se me quedaba mirando como si le hubiese pedido un manifiesto del siglo IV antes de Cristo.
O peor, que no supiera ni de qué rayos le estaba hablando.
O escuchar decir, luego de mencionar el título y la editorial, lo siguiente: “Ah. Un importado. Esos son caros. No, no lo tenemos”.
::Suspiro::
Ahora, con la apertura de las importaciones, cosas como estas ya no volverán a suceder. De hecho, están dejando de suceder. Hace poco acudí a la excelente librería Yenny –la cual, recomiendo totalmente– y me puso muy contento ver la variedad y el surtido de libros del que disponían. Muchas novelas de zombis de Editorial Dolmen estaban allí y por un precio razonablemente justo, he adquirido uno de esos libros que más adelante –si Dios quiere– comentaré.
Un nuevo –y esperanzador– panorama se abre para el lector argento. Celebro que al fin haya llegado. J
Saludos a todos.

sábado, 2 de enero de 2016

El Hijo de la Perdición, de Wendy Alec


Londres, 1981. Las trece familias de los Illuminati se reúnen en secreto con el objetivo de establecer un nuevo orden mundial.
En 2021, cuarenta años después, tres hermanos –Jason, Adrian y Nick de Vere, respectivamente magnate de los medios de comunicación, presidente de la Unión Europea y arqueólogo– sobresalen en el reino de los humanos.
Son tiempos convulsos: la Tercera Guerra Mundial acaba de terminar, mientras se planea la inminente firma de un tratado de desnuclearización entre Rusia, la Liga Árabe e Israel.
Paralelamente, las Fuerzas de Paz de la ONU ocupan el templo Moria y las fronteras israelíes. Pronto el Templo de Jerusalén será reconstruido en el cuadrante norte. Pero entonces el Arca de la Alianza es descubierta, y el Hijo de la Perdición se prepara para gobernar…
MI OPINION:
Pese a mi negativa inicial de seguir abordando la saga fantástico / Bíblica / religiosa de Wendy Alec –aquella que versa sobre la eterna disputa entre el Bien y el Mal, encarnados en los arcángeles Miguel, Gabriel y Lucifer– leyendo la sinopsis de más arriba no me he podido contener y acabé abocándome por completo a esta novela, tercera entrega de una saga literaria que amenaza con seguir extendiéndose por varios libros más…
Me gusta ser franco con ustedes. Trato, al menos, todo lo posible de serlo. Por eso diré que a “El Hijo de la Perdición” le sobran páginas. Muchas páginas. Y también diré que de los tres libros publicados a la fecha, es –quizás– el mejor trabajo de la autora en esta temática.
La novela se centra –en esta ocasión– en las vicisitudes, dramas y desventuras de tres hermanos humanos, la poderosa familia De Vere. Jason, el mayor, magnate multimillonario dueño de los medios de comunicación, Adrian, el del medio, un brillante político, muy inteligente y con un discurso de pacifismo locuaz, y Nick, el más chico, arqueólogo y aventurero a lo “Indiana Jones”. Básicamente, las historias de los tres hermanos de la Dinastía De Vere se verá cruzada con los siniestros planes de los Illuminati, secta & culto apocalíptico secreto que pretende instaurar un Nuevo Orden Mundial, con el temido Anticristo a la cabeza.
Pero, ¿y Lucifer, Gabriel y Miguel? ¿Qué hay de ellos? Pues bien, los personajes angélicos siguen saliendo en esta novela, pero su participación es un poco menor. Por supuesto, detrás de los Illuminatis está Lucy, mientras que sus bondadosos hermanos, más el anciano angélico Jether se las apañan como pueden para ayudar a los humanos en esta historia, una historia cuyo marco espaciotemporal es el mundo del futuro cercano, un periodo que va desde el 2017 hasta el 2021-22.
En un mundo post-guerra nuclear, las economías globales están en crisis. Es la hora más oscura de la Tierra y entre todo ese caos, la figura del Anticristo se alza como el “Salvador” de todos… salvador que no es, ya que –como todos sabemos– no viene a salvar, sino a condenar.
Al libro le sobran páginas, lo repito. Por momentos, Wendy Alec bordea la más absoluta paranoia conspiranoide con sus ideas sobre los Illuminatis y su Nuevo Orden Mundial. Los dramas de los hermanos De Vere están bien construidos, pero –y esto es otra cosa– al libro también le sobran personajes. Hay muchos pululando por allí. De no ser por la guía del principio de la novela sobre quién es quién, el lector andaría más perdido que Robinson Crusoe en su remota isla.
Hay momentos –durante la lectura– que uno siente que está leyendo “La Profecía” versión Wendy Alec. No hay mucho de novedoso en el Anticristo propuesto por la autora que no hayamos visto en otras ficciones del mismo tema. A lo sumo, lo que Wendy ha hecho fue echar en mano un asunto mañido y polémico como la clonación celular para explicarnos el origen del Hijo de Satán. El resto es clásico, si bien este Anticristo no se llama Damien ni tiene perros rottweileres, al igual que él es político y hace de las suyas con toda impunidad…
El libro acaba con un “continuara” contundente que nos da a entender que esto seguirá y seguirá y seguirá. Tal y como ocurriese con la saga apocalíptica de la dupla Tim LaHaye & Jerry B. Jenkins, Wendy Alec pretende llenarse los bolsillos a costa nuestra con su ficción novelada de los Últimos Días.
En lo personal, esta vez sí, dudo mucho que continúe leyendo esta saga cuando estén disponibles en castellanos los libros que faltan. Me ha agotado bastante.
EN SINTESIS:
Es un libro bueno, pero –repito por tercera vez– le sobran páginas. No es tan fantasioso como los dos anteriores y se centra más en los humanos que en los ángeles y los demonios. Si les gustaron los anteriores, querrán leer este. Lo que me pregunto es si después de leer este querrán seguir leyendo los que vengan… En mi caso, lo dudo mucho.
Saludos a todos.  

viernes, 1 de enero de 2016

Año nuevo, nuevo diseño


Empezamos 2016 con todo y como el cambio es sinónimo de seguir adelante, en este caso, “El Diario del Vigilante” ha seguido a rajatabla esa línea de pensamiento. Hay un nuevo diseño que –espero– les guste. Es más sencillo y no tan pomposo, pero con el contenido y la calidad de siempre.
Es mi deseo para este 2016 que recién empieza que sigan acompañándome en esta aventura web, como desde hace ocho años vienen haciéndolo fielmente.
Saludos a todos y muy feliz 2016!!
FEDERICO H. BRAVO