jueves, 6 de octubre de 2016

El Regreso Glorioso, de Tim LaHaye y Jerry B. Jenkins


El Regreso Glorioso es el duodécimo libro del drama continuo de los que fueron dejados atrás en el arrebatamiento. Los once primeros, con ventas que superan los cuarenta mil ejemplares cada uno, constituyen la serie de novelas que más rápidamente se haya vendido jamás. Cinco de ellos debutaron en el primer lugar de la lista de los libros mejor vendidos de los periódicos New York Times y The Wall Street Journal, como asimismo en las de las revistas USA Today y Publishers Weekly.
El anticristo ha reunido a los ejércitos del mundo en el valle de Meguido para lo que cree será su triunfo definitivo de todos los tiempos. Con una victoria así él ascenderá al trono de Dios.
El Comando Tribulación ha emigrado al Oriente Medio, estando su mayoría parapetada en Petra junto con el remanente judío que ahora pasa del millón. Sin embargo, sigue vivo solo uno de los cuatro miembros fundadores del Comando y este se halla próximo a morir.
Jerusalén está por caer totalmente a manos del Ejército de la Unidad de la Comunidad Global; Zión Ben Judá fue muerto. Pocos en Petra saben de esta pérdida y tampoco se halla a Raimundo Steele ni a Camilo, "Macho", Williams.
Ya han pasado siete años desde el arrebatamiento y casi siete años exactos desde que se firmó el pacto del anticristo con Israel. Los creyentes miran al cielo a la espera del Regreso Glorioso de Cristo mientras el mundo bordea el final del tiempo.
MI OPINION SOBRE ESTA NOVELA
Finalmente, después de tanto tiempo, he decidido continuar y acabar de leer el anteúltimo tomo de la saga de “Dejados Atrás”. Y digo bien, anteúltimo, ya que después de este libro queda uno más que completa todo el panorama histórico de este drama bíblico y apocalíptico…
Antes de entrar de lleno en mi opinión, un breve repaso sobre el asunto:
“Dejados Atrás” fue una saga de libros escrita por el pastor cristiano Tim LaHaye, en colaboración con Jerry B. Jenkins. Trataba sobre el Rapto de la Iglesia, una creencia muy particular sobre los Últimos Días, esparcida en el mundo evangélico. Dicha creencia dice que, antes de la Gran Tribulación, los verdaderos creyentes serán arrebatados de la Tierra y llevados al Cielo para estar con Cristo y evitar así el tiempo más oscuro que le espera a nuestro planeta. Las novelas de LaHaye y Jenkins se centraban, más que nada, en la gente que quedaba atrás –los dejados atrás del título–, las personas que tenían que padecer la Tribulación cuando esta llegaba. Así teníamos al piloto de 747 Raimundo Steele, su hija Chloe, el periodista Camilo “Macho” Williams, el pastor Bruno Barnes, el rabino Zion Ben Judá y demás personajes, que a medida que avanzaban las novelas iban adosándose al llamado “Comando Tribulación”, la única resistencia existente ante el poder avasallante del temible Nicolás Carpatia, el Anticristo.
La calidad de los diversos libros es dispar. Algunas novelas son buenas, otras son medio flojas. Como sea, todas abarcan un periodo temporal de siete años consecutivos que desembocan en este libro –El Regreso Glorioso– y la subsecuente Segunda Venida de Cristo a la Tierra.
A grandes rasgos, ese es un resumen –medio pobre, lo sé– de la saga. Tuve la suerte de hallar varios libros de la misma en su momento y adquirirlos y, de hecho, en este mismo blog pueden ver las reseñas & opiniones de los anteriores. Desgraciadamente, como es una saga muy larga, no conseguí comprar los tomos que me faltaban para entender mejor toda esta historia, por lo que cuando empecé a leer “El Regreso Glorioso” estaba (perdónenme el chiste) más perdido que Adán en el día de las madres. Y es que la cantidad de personajes que se agregan es tal, que el lector se marea. Indefectiblemente, para entender este libro tienes que leerte todos los anteriores y esa es la única pega que tiene –entre otras cosas; ya hablaremos de esto más adelante–…
Antes de comenzar con la opinión sobre “El Regreso Glorioso” propiamente dicha, tengo que señalar lo más obvio de todo: como católico, no creo en la doctrina del Rapto. Pese a que dicen quienes la defienden que tiene asidero bíblico, lo cierto es que no es verdad. Más allá de esto, una creencia en un arrebatamiento pre-tribulación no me parece una noción honesta ni correcta, ya que estaría indicando que existe cierto clasismo implicado en el asunto. Creyentes de primera y segunda categoría. Perdónenme si estoy errado, pero yo creo que ante los ojos de Dios, todos somos iguales y que la Tribulación, cuando llegue, la vamos a padecer todos. Creer que un grupo de gente va a ser arrebatada de la Tierra así sin más mientras que el resto queda abandonado a su suerte, no estaría mostrando la imagen del Dios en el que creo y confío. Estaríamos otra vez ante –lo repito– cierto clasismo. Simplemente, no me cuaja.
Pero bueno. Esa es mi opinión personal y mi forma de ver las cosas. No tiene por qué ser la de ustedes.
Hechas las aclaraciones pertinentes y el resumen de la saga, vamos –ahora sí– al meollo de la cuestión. Esta es mi opinión sobre “El Regreso Glorioso”, anteúltimo tomo de la odisea de los dejados atrás…
La acción se inicia dónde nos deja la novela anterior –en la antesala del mismísimo Armagedón, la guerra del Juicio Final–. Los creyentes sobrevivientes al régimen de Carpatia se refugian en la mítica y ancestral ciudad de Petra, donde aguardan el regreso glorioso de Jesucristo –de ahí el título –. Mientras ellos esperan y confían en la pronta Segunda Venida del Señor, el enemigo ha concentrado a todas sus huestes, un ejército imponente de soldados que le son fieles y leales, alrededor del lugar. Paralelamente, Raimundo queda gravemente herido en un ataque y Camilo pierde tristemente la vida en el asedio de Jerusalén, donde las fuerzas de Carpatia luchan a fuego y sangre contra otro grupo de creyentes que impiden su avance.
Mientras se mantiene la tensión entre las fuerzas del Bien y del Mal en el Valle de Megiddo, el clímax de toda esta odisea se produce con el retorno de Cristo… quien viene a aplastar a Carpatia y sus soldados, y a instaurar Mil Años de paz y prosperidad en la Tierra.
A grandes rasgos, estamos ante la más épica de las 12 novelas escritas de la saga. Y no estoy usando la palabra “épica” de manera ligera. Las cuotas de dramatismo son enormes. Por un lado, el Anticristo y sus fuerzas; un ejército impresionante conformado por todos los ejércitos del mundo. Por el otro, un grupo de personas asediadas en una ciudad antigua de piedra, con todas las de perder y cuya única arma y sostén es la fe. ¿Alguien dijo “drama”? Fíjense si esto no es drama en estado puro.
Quiero ser franco y sincero. Hay partes de esta novela que me gustaron y otras que no. Las que me gustaron están relacionadas con el clima apocalíptico que se respira. Es una pena que no pudiera conseguir todos los libros de la saga –como dije, tengo tan solo unos pocos– y mucho menos los directamente anteriores a este. Hay una cantidad ingente de personajes que se juntan aquí que, si no te lees los demás libros, no llegas a saber bien quienes son. Del grupo básico que componía al Comando Tribulación, solo queda Raimundo Steele, a decir verdad. Con la muerte –no del todo inesperada– de Camilo y la perdida de Chloe en alguna novela anterior, uno siente que ha entrado en la mitad de la película y que algo sumamente importante quedó afuera.
Las partes que decididamente no me gustaron vienen del discurso bíblico constante del libro. No es que esto esté mal, al final de cuentas es una novela hecha por y para creyentes, pero el recitado bíblico –párrafos y versículos de la Biblia– constante de boca de algunos personajes –incluso del mismo Jesucristo, cuando Él regresa– es… ah… fastidioso.
Me imagino que el autor de la inclusión de estos recitados evangélicos fue Tim LaHaye, más que Jerry B. Jenkins. No por algo el Sr. LaHaye era pastor evangélico y muy conocido en su tiempo…
Otra cosa que no me ha gustado demasiado es la alegría que por momentos exhiben los cristianos de esta novela al ver la destrucción –horrible destrucción– de sus enemigos. Ok, está bien. Admitamos que la gente que trabaja para Carpatia es gente mala. Gente muy mala. ¿Se supone que tengo que alegrarme de verlos arder, consumidos por el poder del Señor? Es controversial, admitámoslo. Nos hablan de amor, de misericordia, de compasión… pero luego todos aúllan de felicidad cuando cientos de personas son desintegradas sin más. Y la cosa no hace más que ponerse peor cuando el Juicio Universal comienza y otros cientos de personas son echadas al lago de fuego que arde con azufre, para ser atormentados día y noche, por toda la eternidad.
Qué paradoja, ¿no les parece?
No me gusta. No me complace la destrucción de las personas, independientemente de si estas son muy, muy malas. No estaría siendo sincero si dijera que acepto con total beneplácito este apocalipsis terrible.
Otra cosa que no me gustó fue el cambio abrupto en la personalidad del antagonista de esta saga. Al inicio de todo, Nicolás Carpatia nos era presentado como un líder astuto; falso, mentiroso, pero astuto. De esa manera conquistó el poder. Ahora, Carpatia está reducido a un monigote, una pálida sombra de lo que fue. Actúa como un reyezuelo perverso, déspota e hipócrita. Un tirano que manda a matar hasta al más ínfimo de sus subalternos por el simple pecado de mirarlo a los ojos directamente cuando está soltando uno de sus terribles soliloquios (WTF!?).
La explicación de este abrupto cambio en la mentalidad del que era hasta el momento el villano más icónico de la saga es que luego de su muerte y posterior resurrección en un tomo anterior, ha sido poseído por el Diablo. Si, así como lo leen. Satán ocupa su cuerpo y lo utiliza como un mero títere. Y por eso, Carpatia actúa ahora como el Faraón Ramsés de la novela brasileña “Moisés y los Diez Mandamientos” (la dan por TELEFE durante la semana; si no la han visto, este chiste no tendrá el más mínimo sentido para ustedes).
Una sola palabra: PATETICO.
EN SINTESIS
LO BUENO: El drama. El clima apocalíptico subyacente. El aire de culminación profética. Bastante acción por momentos.
LO MALO: El discurso bíblico repetido y reciclado de las Santas Escrituras. El cambio abrupto de personalidad de Carpatia. Supuestos creyentes y verdaderos cristianos alegrándose de la destrucción de sus enemigos. El final-que-no-es-final, ya que este llega en la siguiente novela –la cual no he podido conseguir–, una historia bastante curiosa ambientada en el Reino Milenial de Cristo.
CALIFICACION: 7 puntos.
PD: Hablando del Anticristo… el mes que viene son las elecciones en USA y el destino del mundo va a decidirse de verdad. Esta contienda es entre Hillary Clinton y Donald Trump. Mi predicción: tristemente, temo que Trump gane las elecciones. Y, tristemente, temo que estemos en presencia del verdadero Anticristo. ¿Qué no creen que Donald Trump vaya a ganar? ¿Qué es imposible? ¿Qué Hillary las tiene todas consigo? Pues ojala que sí. Ojala que Hillary gane. De todo corazón. De otra manera, lo que vengo advirtiendo desde hace rato en algunos post sobre el Sr. Trump va a convertirse en una triste y oscura realidad…  
Donald Trump, ¿el verdadero Anticristo? Solo el tiempo lo dirá...

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